domingo, 10 de marzo de 2013


BREVE HISTORIA DE LA DEPURACIÓN DE LAS AGUAS RESIDUALES EN BENIDORM.



Francisco Amillo Alegre


Hace unas semanas un alumno de la Universidad de Alicante me pasó un trabajo que debía entregar para que yo se lo revisase previamente. Lo hice con mucho gusto porque la docencia "imprime carácter" y uno, aunque esté jubilado, se siente profesor hasta el final de sus días. 

El trabajo, que globalmente me pareció bueno, debía ser un estudio sobre el Rincón de Loix, nuestro barrio. Pero hubo una cosa que me dejó estupefacto: presentaba lo que denominaba "Cola de Caballo" de Sierra Helada como un atractivo natural. Algo ha fallado en nuestro sistema educativo y en nuestro gobierno municipal cuando una persona inteligente, nacida en Benidorm, desconoce un elemento tan básico como es el ciclo del agua en nuestra ciudad. Y me temo que no debe ser el único caso...

Con este post quiero hacer un pequeño resumen de nuestro sistema de depuración de aguas residuales que es el que origina la "Cola de Caballo", que algunos ecologistas bautizaron, injustamente, de forma mucho menos poética... 
Espero que tenga difusión, para que todos los habitantes de Benidorm tengamos un mejor conocimiento de nuestra ciudad y no se perpetuen errores como los señalados.

 El análisis de este fenómeno se debe hacer de la forma más objetiva posible, basándose siempre en datos contrastados. Y sobre todo hay que huir de las posturas catastrofistas y apocalípticas que han aparecido a veces en los medios de comunicación. Entonces se ve que, aunque en el pasado ha habido errores, estos se han corregido y nuestra ciudad puede sentirse orgullosa de haber sido líder de la depuración en la comarca y en la Comunidad Valenciana.  Esa es la auténtica realidad, a pesar de que la "Cola de Caballo" a algunos les sugiera lo contrario...




Las aguas residuales en Benidorm.

Desde hace muchos siglos, las aguas residuales han constituido un problema. Algunas civilizaciones, como la romana, construyeron en sus ciudades sistemas de alcantarillado que las recogían y las vertían a los ríos. No existía depuración y beber agua de los cursos fluviales podía ser una fuente de transmisión de enfermedades. Por eso tomaban el agua potable directamente desde manantiales y la llevaban a las ciudades mediante acueductos cubiertos. Algunas culturas posteriores ni siquiera tenían ese sistema de cloacas, como pasó en la Edad Media europea y entonces las cosas solían ser peores...

En el Benidorm tradicional la solución para el saneamiento adoptada por los vecinos que vivían en lo alto de Canfali era sencilla y seguía la tradición romana: unas tuberías trasladaban las aguas al mar sin depuración, tal como puede verse en la fotografía siguiente.


En la fotografía se aprecia que muchas casas de Canfali vertían sus aguas fecales al mar mediante conducciones de arcilla, de las que aún pueden verse rastros hoy día. La contaminación del agua del mar no se veía como un problema: hay personas bañándose.


Otra solución utilizada en siglos pasados fue la construcción de fosas sépticas, que también presentaban problemas de contaminación del agua subterránea. Las aguas fecales se filtraban y podían llegar a los pozos de agua potable, contaminándolos. 
Si en vez de pozo se tenía aljibe, algo muy frecuente en Benidorm, el problema no era tan grave si las paredes estaban bien impermeabilizadas. Pero hay que tener en cuenta que con aquellos sistemas de construcción no era fácil conseguir una impermeabilidad 100 % eficaz. 

De todas formas, hasta el siglo XX, el consumo de agua por habitante y día rondaba los 10 litros (hoy son 200) con lo que las fosas sépticas tardaban en llenarse y el problema se mantenía normalmente a raya. Pero no siempre: los graves episodios de cólera que padeció la población en el siglo XIX así lo demuestran. El cólera era una enfermedad transmitida por la contaminación fecal del agua potable.

La situación tradicional cambió por completo a mediados del siglo XX. En el caso concreto de Benidorm la llegada del agua potable a los domicilios a partir de 1960 supuso un problema nuevo: las fosas sépticas se llenaban, sus aguas rebosaban y a menudo salían a la calle.

A eso se unió el que el desarrollo de la actividad turística supuso un enorme crecimiento de la población y por tanto, un notable incremento de la producción de agua residual urbana. Fue preciso sustituir el tradicional sistema de pozos ciegos por una red de alcantarillado. 
En realidad el problema ya se había previsto varios años antes, en  1958, es decir con anterioridad a la llegada del agua a los domicilios. En el acta del pleno municipal del 27/09/1958 leemos: “moción de la alcaldía, en la que hace resaltar el problema de cada vez más apremiante resolución, que supone la falta de red de alcantarillado en esta población ya que los actuales sistemas de desagüe compuestos de fosa séptica y pozo absorbente, son insuficientes, se llegó a un acuerdo unánime de encargar a los Arquitectos Municipales el estudio de una red general de alcantarillado en la población”. Sin embargo no se hizo nada y los pozos ciegos rebosaron y las aguas negras salieron a las calles. Por eso se procedió a trabajar de urgencia en la construcción de un colector que llevase las aguas negras lejos del casco urbano. Las obras concluyeron en 1964.

También es curioso constatar que en 1963, cuando aún no habían concluido los trabajos del sistema colector de aguas residuales, se pensara en su depuración y uso agrícola. Así consta en el acta del pleno municipal del 22/10/1963, cuando Pedro Zaragoza Orts indicaba a los concejales: “Dentro de muy pocos días se va a iniciar, Dios mediante, la última fase de las obras del alcantarillado y desagües de la villa; por lo tanto, podemos muy bien confiar en que en un plazo muy breve y antes del próximo verano, naturalmente, las obras estarán completamente terminadas; eso quiere decir que constantemente irán al mar de uno a tres litros de agua, según sea invierno, primavera y otoño o verano. Si nos paramos a pensar lo que esto representa en valor pesetas, forzosamente comprenderemos que será muy interesante aprovechar estas aguas mediante una estación depuradora o como la técnica moderna aconseje para dedicarlas al riego de nuestros sedientos campos. En este último verano, el labrador de Benidorm, para regar sus plantaciones de agrios y otros cultivos, ha llegado a pagar la hora de agua de 25 litros [por] segundo, a mil pesetas. Si pensamos que durante esa época del año por el desagüe pasarán alrededor de 50 litros de agua [por] segundo, calculamos, aún vendiéndola mucho más barata, el ingreso que proporcionará al Ayuntamiento la venta de estas aguas que, como quiera que también llevarán residuos orgánicos, serían más cotizadas que las que normalmente se están comprando. Por lo tanto, insisto en la conveniencia de que el Pleno del Ayuntamiento, cuando así lo vea oportuno, encargue a algún ingeniero, técnico o especialista en esta materia, realice un estudio rápidamente sobre el particular, con el fin de lo antes posible aprovechar estas aguas que tanta falta están haciendo a ciertos sectores del campo, secano constante o muy poco regados. No creo ser muy optimista si aseguro que posiblemente en un año se amortizará la instalación, por costosa que esta fuera. Abierta deliberación sobre el particular, se expuso a la consideración de los señores concejales la posibilidad existente de que dicha instalación pudiera realizarse a través de una concesión administrativa para el aprovechamiento de las aguas, lo que podrá posibilitar su ejecución sin desembolso para el Ayuntamiento, y una vez amortizada la inversión por el concesionario, a través del percibo de las correspondientes tarifas, revertería esta a la Administración municipal con lo que podría obtenerse una rentabilidad interesante de estas aguas, que de otro modo se perderían.
Tras la oportuna deliberación sobre el particular, se acordó: encargar al Ingeniero de Caminos, Don José Paz Casañé, el estudio y confección del oportuno proyecto técnico de la estación depuradora, con sus instalaciones para el aprovechamiento y distribución de las aguas.” José Paz Castañé era un prestigioso ingeniero que en 1962 había publicado el libro “Abastecimiento de Aguas” en dos volúmenes y era un experto en estos temas.      
   
Sin embargo no se llevó a cabo este proyecto del alcalde y no se dio ninguna solución efectiva a la depuración y reutilización de las aguas fecales surgidas en este proceso, ya que se vertían directamente al mar sin ningún tipo de tratamiento. En aquella época aún se confiaba en su depuración natural por la capacidad del mar para absorber la contaminación. Para evitar la mala imagen turística de las manchas de aguas residuales en las proximidades de la playa, se construyó un emisor hasta la Punta del Cavall, en el Rincón de Loix, y allí se vertían al mar. 


Desagüe del Paseo de la Carretera, 1958. Emilio Cerdá, a la izquierda y Sebastián Antón. Fotografía de Quico




Los inicios de la depuración.

Años más tarde, la grave sequía de 1978 ayudaría a resolver el problema de la falta de depuración de las aguas residuales. De acuerdo con la planificación que había diseñado el ingeniero municipal José Ramón García Antón, se empezó a estudiar la posibilidad de depurarlas y reutilizarlas cubriendo varios objetivos:

1º  Aprovechar las aguas depuradas para el riego agrícola, quedando disponibles para el consumo humano las aguas blancas destinadas anteriormente a la agricultura. 
2º  Evitar el deterioro de la calidad del agua marina, disminuyendo los negativos efectos medioambientales y sanitarios que provocaba su vertido directo al mar. 
3º  No perjudicar la imagen turística de la ciudad. Hasta ese momento su promoción se había basado en sus bellezas naturales.

A pesar de esto, cuando finalmente se elaboró el proyecto de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), el objetivo inicial era verter las aguas depuradas al mar, para lo cual se proyectó construir una galería desde la depuradora al mar perforando la Serra Gelada
Afortunadamente se impuso la racionalidad y las aguas depuradas se destinaron al riego agrícola antes de finalizar las obras e incluso de estar acabada dicha galería. 


Sin embargo durante mucho tiempo este objetivo medioambiental fue más una declaración de buenas intenciones que una realidad: fue incumplido en numerosas ocasiones ya que se aprovechó la galería de  Serra Gelada para verter al mar excedentes de aguas que no se podían depurar por diversos motivos.

La idea de construir la EDAR había surgió en 1978 siendo alcalde Rafael Ferrer Meliá pero el proyecto empezó a estudiarse en tiempos del alcalde de la UCD José Such, surgido tras las primeras elecciones democráticas en 1979. La nueva corporación redactó el proyecto e inició los trámites, que duraron cuatro años debido a las dificultades surgidas. 



Plano que muestra las conducciones del agua residual (línea negra) hasta la EDAR y las conducciones de distribución del agua depurada (línea marrón) con destino a riegos.


El primer punto a resolver era el de su ubicación. Se estudiaron varios emplazamientos y finalmente se eligió el actual: un pequeño valle longitudinal situado aproximadamente en el centro de la Serra Gelada bajo la Cova Gelada. Era una zona oculta entre dos elevaciones a la que se accedía por el Camí dels Torrers
Esta situación evitaría que las instalaciones estuviesen a la vista del público. Originó un contencioso sobre su propiedad, aunque finalmente quedó claro que los terrenos eran de propiedad municipal.

El emplazamiento tiene el inconveniente de su altura, 130 metros sobre el nivel del mar, lo que obliga a subir el agua residual mediante estaciones de bombeo que encarecen el tratamiento: en 1998 se estimaba que los costes de la electricidad necesaria para el bombeo constituían el 68 % del total del consumo eléctrico, mientras que el funcionamiento de la EDAR consumía el 32 % restante. Si el cálculo se hace sin tener en cuenta los bombeos periféricos, que no son debidos a la elevación de aguas a la EDAR, el porcentaje disminuye ligeramente: en 1998 se consumieron 7.261.056 kwh/año en impulsión y en depuración se consumieron 4.371.886, lo que supone que el bombeo consumió el 62,41 % de la energía eléctrica utilizada. 
Pero este inconveniente de la altitud de la EDAR se vio compensado por una ventaja: el agua depurada distribuida a los regantes bajaba por gravedad hasta las acequias y por tanto no había consumo eléctrico en su impulsión, siendo por tanto gratuita para ellos.

Otras consideraciones que se hicieron para elegir el emplazamiento definitivo fueron:
- el menor coste de los terrenos 
- su situación periférica, ya que en aquella época estaban muy alejados del casco urbano, por lo que los inevitables malos olores surgidos en el proceso no deberían molestar a la población. La posterior expansión de la zona habitada de Benidorm y l’Alfàs del Pi anuló esta última ventaja y los malos olores han constituido una molestia para los residentes en algunas zonas del Rincón de Loix y el Albir. 

Las obras fueron solicitadas en 1979 pero por las dificultades que hemos visto no empezarían hasta cuatro años más tarde. El coste del proyecto era de 1.162 millones de pesetas, de las que el Estado aportaría 720 millones y 442 el Ayuntamiento. Esta participación municipal originó problemas ya que algunos vecinos se negaron a pagar las cuotas correspondientes. Eso puso en peligro la finalización de las obras en el plazo previsto, aunque finalmente se solucionaron todos los problemas y reticencias. 

Por fin pudieron iniciarse las obras en el año 1983. Habían sido adjudicadas a la empresa DEGREMONT y fueron dirigidas por el ingeniero Diego Irles Pérez. Finalizaron en 1984: el 17 de julio de ese año, a las 21 horas, comenzaba el funcionamiento provisional de la EDAR depurando entre 40 y 50 l/s, que al día siguiente eran ya 200 l/s, aunque el funcionamiento óptimo tardó algunas semanas. En el contrato de explotación se estipulaba que la empresa concesionaria se comprometería a tratar el agua residual urbana generada hasta un máximo de 36.000 m3/día, que era la capacidad máxima de tratamiento, y un mínimo de 4.000.000 m3/año, cantidad que se superó muy pronto por el crecimiento demográfico de Benidorm.

Benidorm fue la pionera en la depuración de las aguas residuales y posteriormente los demás municipios de la Marina Baixa siguieron su ejemplo, especialmente desde que surgieron directrices de la Unión Europea en ese sentido. Las depuradoras de Altea y Villajoyosa son similares a la de Benidorm


Fotografía que muestra la EDAR de Benidorm con sus distintas ampliaciones 


También hay que resaltar que Benidorm fue la pionera en la Comunidad Valenciana y de las primeras de España, en la reutilización de las aguas depuradas para riego en una época en que se recelaba sobre las consecuencias de regar los campos con estas aguas. 
Su reutilización para el riego permitió duplicar de golpe el agua blanca disponible y los agricultores del Canal Bajo pasaron a tener agua abundante, algo desconocido en una zona históricamente castigada por la falta de agua. 

La explotación de la EDAR se adjudicó a la empresa DEGREMONT, que era la que la había construido. El ayuntamiento se comprometía al pago de una cantidad fija, en aquel momento 39.352.992 de pesetas anuales y una cantidad variable por agua depurada, en aquel momento 1,602 pesetas/m3. En contraprestación la empresa adjudicataria se comprometía a cumplir lo estipulado en el pliego de condiciones. Se establecía que el contrato duraría 5 años, prorrogables de dos en dos. El contrato firmado por cinco años con DEGREMONT no duró tanto tiempo. A principios de diciembre de 1986, reunida la corporación en Pleno, acordó por unanimidad atender la petición de la empresa SEARSA de subrogarse los derechos y obligaciones de la empresa DEGREMONT S.A. 

El día 3 de julio de 1984, aunque las obras no estaban finalizadas, se procedió a la inauguración oficial de la EDAR por el ministro de Obras Públicas y Urbanismo Julián Campo Sainz de Rozas. La escritura de adjudicación a DEGREMONT se firmó más tarde, el 3 de agosto, cuando la EDAR ya estaba funcionando pues había iniciado su explotación provisional el 17 de julio. 

Pero poco antes de resolver el contrato de explotación de la EDAR se había producido un hecho importante: a primeros de abril se aprobaban las obras para distribuir el agua depurada a los regantes del Canal Bajo del Algar, con un gasto de 600.000.000 Pts. que pagaría el MOPU a través de la Dirección General de Obras Hidráulicas. Éste entregaría las obras a los regantes para su uso y mantenimiento y a cambio los beneficiarios habrían de entregar gratis los terrenos necesarios para las conducciones y la realización de las obras. La obra se incluía en el Plan de Emergencia para la Sequía y suponía que los agricultores regarían con aguas residuales y las aguas blancas que circulaban por el Canal Bajo del Algar se dedicarían al abastecimiento de Benidorm.

A mediados de agosto empezó a repartirse a los agricultores del Canal Bajo el agua depurada. El periódico CANFALI lo criticaba porque “Los agricultores no fueron advertidos cuando se vertió el agua de la depuradora”, según decía un titular del día 16. Añadía que acostumbrados a llenar sus aljibes para consumo humano con aguas del Canal, algunos lo habían llenado con aguas no potables de la depuradora. Y muchos se habían quedado sin agua potable ya que la zona de la Almafrà aún no estaba conectada a la red urbana de Benidorm. Según el periódico no había habido suficiente publicidad ni por parte del Ayuntamiento, propietario de las aguas, ni por parte de los dirigentes del Canal Bajo del Algar.

En 1998, al estar ya establecido el Canon de Saneamiento, se firmó un convenio entre la recién creada “Entidad Publica de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana” más conocida como Entidad de Saneamiento de aguas, el Ayuntamiento de Benidorm y la empresa SEARSA para regular el procedimiento mediante el cual los dos últimos recibirían la financiación por el mantenimiento de las instalaciones desde la Entidad de Saneamiento. Se establecía que habría dos partidas: Gastos Fijos, que no dependerían del caudal de agua a tratar, y Gastos Variables que sí dependerían del caudal, incluyéndose un coeficiente de calidad. 
Se establecían las unidades de servicio por las que se recibiría la subvención: energía eléctrica, gastos de personal, reactivos, combustibles, producción de fangos, etc. Para ese año se estimaba el total de gastos de mantenimiento y explotación en 420 millones de pesetas, de los cuales correspondían al suministro eléctrico de los bombeos y EDAR 137 millones de pesetas, o sea casi un tercio del total. 

El Ayuntamiento recibiría las ayudas por el mantenimiento de los colectores y por los gastos de energía eléctrica. SEARSA las recibiría por los gastos de mantenimiento y explotación de la EDAR. El citado Convenio suponía también la creación de una comisión mixta de técnicos municipales, de técnicos de SEARSA y de la Entidad de Saneamiento encargada de determinar los rendimientos que constituyen la parte variable de la financiación y de hacer un seguimiento de las instalaciones. 
Por su parte, la Entidad de Saneamiento tiene capacidad para inspeccionar en cualquier momento las obras e instalaciones y los elementos de tipo administrativo y contable a fin de asegurar la calidad del servicio prestado por SEARSA. En caso de incumplimiento podría retirar la financiación total o parcialmente. También puede cursar directrices para mejorar la gestión de la depuración.

El año 2002 se estimaron los costes de funcionamiento de la EDAR y del bombeo en más de 2,5 millones de euros. Como ese año se depuraron 11.110.739 m3, el precio medio del m3 de agua depurada fue de 0,24 €, tal como se especifica en la tabla siguiente:


Concepto                          Gasto estimado (€)           Gasto estimado (%)   
Mantenimiento EDAR                1.707.071,12                       64,54   
Energía eléctrica                    893.512,92                        33,78   
Mantenimiento colectores              44.448,58                          1,68   
TOTAL                                 2.645.032,62                       100,00  

En 2010 se volvió a licitar la gestión de la EDAR, siendo adjudicada en el pleno del 1 de Junio a la empresa Aquagest Medio Ambiente S.A., nuevo nombre de la empresa SEARSA. El contrato quedó prorrogado hasta el año 2024, con un canon concesional de 2,5 millones de euros, más 5 millones en inversiones en la red de colectores, estaciones de bombeo y en la EDAR. 

También se liberaba al consistorio de pagar la energía eléctrica de los bombeos, que ascendían a 75.000 euros mensuales, que pasarán a ser asumidos por la empresa adjudicataria y la Entidad de Saneamiento. Esto último sí es una evidente mejora para las arcas municipales, que dejaron de asumir un fuerte coste energético por la elevación de las aguas residuales hasta la cota de la depuradora. 



Las ampliaciones de la EDAR Benidorm

En los primeros años de funcionamiento de la EDAR se detectó que, en los meses veraniegos de mayor consumo de agua, su capacidad era insuficiente para tratar el volumen generado por la ciudad. Además, se producían fuertes variaciones de caudal a lo largo del día, con unas puntas a ciertas horas, que tampoco se podían absorber.

La solución fue realizar una balsa a la entrada, para que la EDAR funcionara más uniformemente durante todas las horas del día. La balsa se construyó en 1995, mejorando notablemente la calidad del agua depurada y evitando muchos vertidos de agua sin depurar al mar.

En el año 2002 se inició una ampliación para ampliar la capacidad de depuración de 40.000 m3/día a 62.000 m3/día, de forma que no vuelva a quedar pequeña en poco tiempo. 

El coste de las obras se estimó en unos 27 millones de euros, de los cuales la Unión Europea, a través de los Fondos de Cohesión, aportó el 80 %. La ampliación implicó en la práctica construir otra nueva EDAR con otros decantadores primarios, reactores biológicos, etc. También se estudió la posible instalación de un tratamiento terciario, que se describe más adelante, para tratar el problema de la creciente salinidad del agua.

Las obras finalizaron en 2006, y con esta nueva fase la EDAR de Benidorm ha quedado en perfectas condiciones para poder tratar toda el agua residual y dejar la mayor parte de ella apta  para el riego.

En ese mismo año se autorizó el vertido al mar del agua depurada no reutilizada. El acta del pleno municipal del 30 de junio recoge que se aprobó provisionalmente dicho vertido. Dice textualmente lo siguiente:

"AUTORIZACIÓN PROVISIONAL DE VERTIDOS DE E.D.A.R. BENIDORM, ZONA DE SIERRA HELADA Y PUNTA DE LAS CALETAS.

Se de cuenta de la propuesta del Concejal-Delegado de Urbanismo y Servicios Generales, del siguiente tenor literal:
“A la vista de lo expuesto en el informe emitido por el Jefe de Ingeniería y Servicios, con fecha treinta y uno de mayo de dos mil seis, en relación a la situación existente respecto de los excedentes de caudales depurados generados por la Estación Depuradota de Aguas Residuales (EDAR) de Benidorm; así como también la “Propuesta de condiciones” remitida por la Dirección General de Calidad Ambiental de la Consellería de Territorio y Vivienda, en fecha dos de mayo de dos mil seis, para que se autorice provisionalmente tal vertido al dominio público marítimo-terrestre, y el criterio favorable a la aceptación de tales condiciones por parte del técnico municipal antedicho; a la vista de todo ello, previo dictamen de la Comisión Informativa de Urbanismo, se propone al Pleno Municipal la adopción del siguiente acuerdo:
Aceptar las condiciones de la propuesta presentada por la Dirección General de Calidad Ambiental para autorizar provisionalmente el vertido al dominio público marítimo-terrestre de las aguas residuales depuradas procedentes de la EDAR de Benidorm en la zona de Serra Gelada y del aliviadero en la punta de la Escaleta. El Ayuntamiento en Pleno, con superior criterio, acordará lo que estime conveniente”.
[...] 
Sometido el asunto a votación, el Pleno por unanimidad de sus miembros presentes, dio su aprobación a la propuesta presentada."

La autorización era provisional, pero de momento se ha convertido en definitiva. Por esa causa han apareciendo noticias sobre el vertido de aguas al mar por el túnel de la Serra Gelada que han provocado la alarma de grupos ecologistas. 

Pero esos vertidos no se pueden evitar de momento, pues durante los episodios de lluvia, los regantes no precisan agua durante unos 20 días, y como la capacidad de almacenamiento es limitada, y el caudal de entrada sigue constante, el agua debe verterse al mar. 

Se trata de agua depurada  con depuración secundaria que cumple la normativa europea y cuyo vertido es totalmente legal. Las depuradoras de las grandes ciudades españolas del interior vierten a los ríos agua de la misma categoría. Es también lo que se hace en el resto de depuradoras de la costa, con la diferencia que en las demás se utilizan emisarios submarinos que el público no ve y los ecologistas no critican. 


Vertido  al mar de aguas depuradas con tratamiento primario y secundario en Serra Gelada


No tiene por tanto razón de ser que algunos grupos ecologistas hablen de "vertidos tóxicos" ni la denominación de “cascada de merda”  que han utilizado. (Puedes ver un video suyo aquí: http://www.youtube.com/watch?v=VrPw1wzS81M)

Son comentarios sensacionalistas y muy negativos que sólo consiguen crear una mala e injustificada imagen de Benidorm.

Más grave es el hecho, del que sí tienen razón las protestas de los ecologistas, de autorizar, tal como se recoge en el acta citada anteriormente, "el aliviadero en la punta de la Escaleta" porque toda el agua que se vierta a través de él no puede estar depurada. Eso sí que sería muy contaminante y digno de denuncia ecologista... 

A causa de las presiones de la opinión pública, el Ayuntamiento de Benidorm ha solicitado repetidas veces a la Conselleria de Medi Ambient y al Ministerio del Medio Ambiente y Medio Rural y Marítimo que se ponga fin a esta situación de provisionalidad y se legalicen dichos vertidos presentando la documentación que muestra la cantidad y características del agua vertida. Pero la respuesta de ambas autoridades ha sido el silencio administrativo.

Una solución, que no se ha abordado de momento, sería la construcción de balsas de almacenamiento para estos periodos húmedos, al igual que las que ya tienen Altea o La Vila. Con una capacidad de 1 Hm3 sería suficiente para reducir el vertido casi por completo.

El 18 de Julio de 2007 se anunció el proyecto de construcción de un emisario submarino que comprendía una conducción de descenso por la ladera, una central hidroeléctrica para recuperar la energía del agua, así como un emisario de 1 Km. de longitud. Pero con la crisis económica que atravesamos seguimos sin noticias de la adjudicación ni del inicio de las obras.




Las estaciones de elevación.

Las aguas residuales producidas por los hogares, establecimientos turísticos, comerciales, etc., de Benidorm y l’Alfàs del Pi se canalizan por una serie de conducciones subterráneas. Estas canalizaciones deberían ser distintas de las destinadas a recoger las aguas pluviales, porque en caso de grandes lluvias la EDAR colapsaría. Por eso las aguas pluviales deberían enviarse al mar, cosa que no siempre ocurre.

La pendiente natural de los términos municipales de Benidorm y l’Alfàs del Pi acaba en el mar, por lo que se requiere que al final de la compleja red de colectores, exista una serie de estaciones de bombeo a pie de playa, que transporten las aguas residuales hacia la EDAR. 
En Benidorm destacan las impulsiones de la Avenida del Mediterráneo, Rincón de Loix, Urbanización La Siesta y de la zona no urbanizada próxima a Estación Depuradora. Estas infraestructuras del Rincón han sido diseñadas para que externamente no desentonen con su entorno. Una de ellas, la de La siesta, adopta una forma de chalet por lo que pasa desapercibida para numerosos vecinos.

Estas elevaciones originaron problemas cuando, al producirse averías, el agua residual se vertía en la playa de Benidorm. Eso desataba la alarma social y las noticias en prensa.

Los problemas de falta de suministro eléctrico iniciales se suplieron mediante la instalación de grupos electrógenos de arranque automático. Posteriormente en 2006 se duplicó la tubería de elevación para mayor seguridad y en el año 2008 Entidad de Saneamiento realizó una completa reforma de la impulsión final a la EDAR.

Pero estos últimos proyectos tuvieron importantes fallos en su ejecución, sobre todo por utilizar una tubería de fibra de vidrio en lugar de la de fundición inicialmente proyectada. Por ello se produjeron numerosas roturas (seis en 2006, y quince averías) con perjuicios para las fincas cercanas y algunas viviendas particulares. El Ayuntamiento de Benidorm protestó repetidamente ante la Entidad de Saneamiento exigiendo un funcionamiento adecuado de la instalación.



Uso de las aguas depuradas para el riego.

El riego, que es el uso que se da en la Marina Baja a las aguas residuales, se presenta como uno de los mejores destinos que se les puede dar ya que los efluentes contienen nitrógeno, fósforo, potasio y microelementos que son nutrientes para los cultivos y que ahorran fertilizantes. También disminuyen el impacto ecológico que suponen los abonos nitrogenados, que en muchas zonas de la Comunidad Valenciana han contaminado las aguas del subsuelo al cargarlas de nitratos. 

Respecto al agua de la EDAR, los regantes han exigido la mayor calidad posible, pero debido a que la capacidad de la EDAR siempre ha ido a remolque del continuo crecimiento demográfico y del agua a tratar, el resultado final no siempre era el esperado. Durante los meses de invierno, al bajar la población y el caudal, la calidad aumentaba, pero en los meses de verano, que es cuando más se riega, empeoraba porque se mezclaba el agua depurada con una parte sin tratar.

Pero el factor que aceleró la actual mejora del funcionamiento de la EDAR fue el progresivo aumento de la salinidad del agua depurada, que comenzó a dañar el arbolado.
Es un proceso que, según indicaron los medios de comunicación, se produjo en los últimos años ya que en 1992 no aparecía. No se conocen bien sus causas: vertidos de los descalcificadores de agua de las empresas turísticas, infiltración de agua marina en la Avenida del Mediterráneo, vertido a la red de aguas procedentes de los acuíferos altamente salinizados de Aqualandia-Mundomar, etc.



Conductividad media mensual de la EDAR de Benidorm el año 2000. Casi todos los meses está por encima de la línea azul que marca los 2.000 mS/cm. que es el límite recomendado. En diciembre se superaban los 3.000, línea roja, que indica que a partir de ahí la cantidad de sales es peligrosa para los cultivos.


Como consecuencia de esta salinización, la conductividad del agua alcanzaba una media de 2.400 microsiemens por centímetro (mS/cm) cuando el máximo recomendable es de 2.000. A partir de 3.000 mS/cm, cifra que se ha obtenido ocasionalmente en la EDAR de Benidorm, es peligroso regar. 

Esta alta conductividad era debida a que en el agua residual se alcanzaban concentraciones de 670 mg/litro de cloruro sódico y 450 mg/l de otras sales. Según declaraban los agricultores del Canal Bajo del Algar, la salinidad produjo daños importantes en cítricos y nísperos. 

Para evitar esta salinización la empresa AQUAGEST, que controlaba el alcantarillado de Benidorm, realizó 4.160 mediciones de salinidad en el año 2002 y cerró algunas vías de entrada de agua salada a la red de alcantarillado, pero el problema persistió.

A partir de 2005 y tras las repetidas quejas de los regantes, se proyectó y seguidamente se inició la construcción de la instalación de tratamiento terciario, es decir desaladora, de la EDAR de Benidorm. Fue inaugurada en junio de 2006 por el Conseller de Obras Públicas de la Generalitat Valenciana, cargo ocupado entonces por José Ramón García Antón.



Planta de tratamiento terciario de la EDAR Benidorm. Exterior.

Planta de tratamiento terciario de la EDAR de Benidorm. Interior.


La planta se construyó junto a la balsa de los regantes, para tratar únicamente el agua destinada al riego, vertiendo al mar la  sobrante de la EDAR por el túnel de la Serra Gelada. Se hace así porque este tratamiento terciario es caro y sólo es necesario en caso de reutilizar el agua, mientras que para un vertido al mar es suficiente el tratamiento normal (primario y secundario). 

La capacidad de la planta desaladora es de 33.000 m3/día, mientras que la de la EDAR es de 60.000 m3/día. Este caudal es suficiente para la demanda normal de los regantes del Canal Bajo, pero no obstante su capacidad es fácilmente ampliable. 
Se utiliza un sistema de ultrafiltración mediante membranas de fibra hueca sumergida con un tamaño de poro nominal de 0,034 micras. 




Esquemas del tratamiento terciario en la  de Benidorm.

La osmosis inversa quita sal del agua, lo que reduce su conductividad desde 3.800 µS/cm hasta el valor requerido de 1.000 µS/cm. La producción total de agua desalinizada es de 19.500 m3/día. Si tenemos en cuenta los 5.000 m3/día del agua con tratamiento secundario que se le mezcla (proceso denominado blending), el caudal de agua para reutilización es de 24.500 m3/día, que supone una conversión global del 81,7%.

Es un agua con escasa proporción de sales y las comunidades de regantes que la utilizan han mostrado su satisfacción. Indican que su calidad es comparable a la del agua tradicionalmente utilizada por el Canal Bajo desde su toma en el río Algar. Y tiene una ventaja añadida: es mucho más segura y abundate en verano, que es cuando más falta hace.

Según datos de la Entidad de Saneamiento, los caudales depurados por las EDAR de la Marina Baixa ascendieron a 20,7 Hm3 en 2007, de los que se reutilizó un 45%. Este porcentaje fue el mayor de la Comunidad Valenciana (29% de media), y seguramente del país.

De todas formas hay que tener presente que la cantidad de agua reutilizada es muy variable en función de la pluviosidad y de las necesidades de riego. Así en los meses secos se aprovecha cerca del 100%, mientras que en los meses lluviosos de otoño no se precisa práctiamente nada. 

En el gráfico siguiente se muestra el total de agua depurada en la EDAR de Benidorm y la reutilizada en la agricultura en el período 1998-2007, que es, en su mayor parte, el de máxima salinidad.



Se aprecia cómo el total reutilizado fue descendiendo desde el año 1998 a medida que ascendía la salinidad. Pero a partir de 2005, con la puesta en marcha del tratamiento terciario, volvió a ascender. Por tanto está claro que es la demanda de los regantes la que condiciona que se reaproveche más o menos agua.

A partir de 2007 se observa una estabilización en el volumen de agua depurada y reutilizada debido a la crisis del mercado inmobiliario y al retroceso de la agricultura, aunque también hay que considerar que los últimos años han sido más lluviosos de lo normal, lo que ha influido en su menor demanda agrícola.


El Conseller José Ramón García Antón y alcaldes de la comarca visitan las obras para llevar agua depurada a los regantes



Como conclusión cabe señalar que el agua residual depurada es un importante recurso hídrico para Benidorm y la comarca, que se explota para su uso agrícola desde hace más de veinticinco años. 
La depuradora de Benidorm produce una media de 10 Hm3/año que son entregados a los regantes del Canal Bajo del Algar. Esto permite liberar para consumo humano una cantidad equivalente de aguas blancas. Se hacen así compatibles los derechos históricos de los regantes con las nuevas demandas de agua para las empresas turísticas y los residentes urbanos. 

Benidorm fue la pionera de la comarca en la depuración de aguas residuales urbanas porque comprendió, a raíz de la sequía hídrica de 1978, que la histórica carencia de agua del municipio no se podía resolver por el sistema convencional de utilizar el agua de los embalses del Amadorio y del Guadalest. Cada año que pasaba el problema se agravaba por la creciente demanda del sector turístico. Por eso se recurrió también a la explotación de las aguas subterráneas y finalmente se completó el proceso con la reutilización de las residuales urbanas. 

Pero el fuerte crecimiento demográfico de Benidorm y la comarca en los últimos 20 años hizo que la EDAR fuera incapaz de tratar toda el agua generada. Por eso  se ha tenido que ampliar sucesivamente para poder tratar los caudales crecientes. La agricultura sin embargo ha mantenido una demanda estabilizada e incluso decreciente, por la conversión de campos de cultivo en suelo urbano. Por ello, a partir del año 2008 empezó a sobrar agua muchos meses del año, un hecho insólito en la agricultura de Benidorm, históricamente marcada por la escasez secular de agua de riego.

jueves, 28 de febrero de 2013


LA DEFENSA DE BENIDORM: LOS BUNKERS DE LA GUERRA CIVIL



Francisco Amillo Alegre.




En mi libro "Historia de Benidorm" dedico un capítulo a la defensa de Benidorm, que en siglos anteriores  ocupó un lugar destacado en las vidas de nuestros antepasados. Mi estudio finaliza en el siglo XIX, que es cuando el sistema tradicional quedó obsoleto y se abandonó o destruyó: Torre de les Caletes, Castillo, murallas de Benidorm y Torre de Morales (en realidad de Soler). 

Pero no digo nada sobre la defensa de Benidorm en el conflicto que de 1936 a 1939 ensangrentó y dividió nuestro país, lo cual es un lapsus importante. Entono el "mea culpa" y escribo estas líneas para enmendarlo. 

Quiero destacar el triste destino que han tenido los bunkers de la playa, que han desaparecido por completo o permanecen semienterrados, como si nos avergonzásemos de ellos. Evidentemente un conflicto civil no es motivo de orgullo, pero existió y debemos asumirlo. Y el patrimonio histórico que dejó se debe conservar  aunque sólo sea para mentalizarnos que tales hechos no deberían acaecer nunca más...






Como una buena parte del litoral mediterráneo, Benidorm, durante casi todo el período de 1936 a 1939 en el que se desarrolló la contienda civil, estuvo en el bando republicano. Los últimos días de marzo de 1939 supusieron su ocupación por los franquistas y el día 30 los vencedores ya habían constituido un ayuntamiento del nuevo régimen. 

Finalizaba así un período de casi tres años de guerra civil en la que la defensa de Benidorm volvió a ser una necesidad perentoria. Desde 1812 no se había vivido una situación similar en esta localidad.

Durante este período bélico el mayor peligro para Benidorm venía del aire. La aviación de la Italia fascista, desde sus bases en las Baleares, territorio nacional desde el principio, hostigó el litoral mediterráneo peninsular. Se denominó  “Aviazione Legionaria” al conjunto de unidades aéreas enviadas por la “Regia Aeronautica” italiana para ayudar al sublevado general Franco. 
Su actuación se extendió desde agosto de 1936 hasta el final del conflicto, destacando los bombardeos de Barcelona en marzo de 1938. En nuestra provincia fueron Alicante y Alcoy las ciudades más castigadas en mayo de ese mismo año.

Benidorm figuraba en el listado de objetivos estratégicos que la “Aviazione Legionaria delle Baleari” había confeccionado. Y también realizó una fotografía aérea por si acaso se estimaba preciso bombardear la entonces pequeña población.
  

Bombardear Benidorm resultaba muy sencillo para la aviación italiana por la ausencia de baterías de defensa antiaérea, que sí existían en Alicante o Alcoy. Había un informe en el que se indica que Benidorm carecía de defensas antiaéreas: “La zona si presume indifesa da batterie antiaeree.”



En un primer momento escribí que los italianos no bombardearon Benidorm y que suponía que fue a causa de la escasa importancia estratégica que la villa tenía en aquellos momentos. En cambio la vecina localidad de Villajoyosa sí que sufrió dos bombardeos, al menos uno de su puerto ya que en los archivos de la aviación italiana se conserva una fotografía de él.
Pero esta información sobre Benidorm no es exacta. Paco Bou, en un comentario a este post que puedes leer al final, indica que Benidorm sí fue bombardeado, aunque no con la intensidad de otras poblaciones. Sucedió en agosto de 1938, aunque hay discrepancias en cuanto al día: el 10 o el 22. 

En primer lugar cita la siguiente noticia, tomada del diario LA VANGUARDIA de Barcelona, “DIARIO  AL  SERVICIO DE LA DEMOCRACIA”.  En su edición del 23 de Agosto de 1938 se dice: AVIACIÓN. En la, jornada de ayer, los aparatos de la invasión agredieron a las poblaciones civiles de Alicante, Benidorm, Gandía y Oliva, causando víctimas.

Indica también que el diario Levante-EMV del Sábado 28 de Marzo de 2009, en un especial sobre el 70 aniversario del fin de los bombardeos, refleja que el bombardeo sobre Benidorm fue el 10 de Agosto de 1938, llevado a cabo por aviones italianos , cayendo 6 bombas en la playa.

Después añade un interesante testimonio de la historia oral: "Según me contaron varias personas de Benidorm, una de ellas mi abuelo, Manuel Llambrich Forné (el Catalá), el bombardeo se efectuó sobre la zona del Canfali, donde había un hospital, pero, los aviones italianos, lo que buscaban era alcanzar la estación de radio que estaba en aquella ubicación.
No tengo noticias que acertaran su objetivo, pero sí que una bomba cayó sobre una roca en el mar conocida como "La Entineta", en la que ubicaron luego el geyser, y que quedó de color blanco después de la explosión.
Los soldados republicanos que había en Benidorm, entre ellos mi abuelo, construyeron una pequeña garita en lo alto de la punta de la Cova del Barber, entre las calas de la Almadraba y la del Ti Chimo, como punto de vigilancia aérea y marítima, y cuando avistaban algún avión se escondían en la cueva."


Aviones trimotores italianos Savoia-Marchetti S.M.79 denominados Sparviero, "gavilán" en italiano. Aparatos de este tipo fueron los que bombardearon el puerto de Villajoyosa. Fotografía de Wikimedia Commons.


Lo único que se hacía en Benidorm para prevenir un posible ataque aéreo de los italianos era la vigilancia. Para ello, además del observatorio del Rincón de Loix que cita Paco Bou, se utilizó también el punto más alto del casco urbano: el campanario. De acuerdo con la corriente laicista imperante en el bando republicano, la iglesia había perdido su carácter de centro de culto y se había convertido en almacén, garaje y taller. La torre se utilizó como observatorio de los aviones italianos que, desde Mallorca, iban a bombardear el Alicante republicano. El sacristán, provisto de unos prismáticos, tenía la obligación observar su vuelo y de tocar las campanas si  los aparatos variaban el rumbo y se dirigían hacia Benidorm.

Otros testimonios orales señalan que Benidorm recibió un ataque  aéreo en el momento final de la guerra (debió ocurrir en los últimos días de marzo de 1939). Para evitar que camiones con milicianos y armas se dirigiesen al puerto de Alicante para abandonar el país, los aviones bombardearon  la carretera hacia Alicante, en las proximidades del pueblo. Pero las bombas no destruyeron su objetivo, aunque sí originaron destrozos en algunas casas del barrio del Campo y daños personales, con algunas personas muertas.


Otro peligro de invasión para la localidad era el mar. Tampoco aquí sus defensas fueron importantes ya que no se instalaron baterías costeras con cañones de gran calibre capaces de impedir un desembarco del bando franquista. Aunque según me ha informado Manuel José Aliaga Martínez en el libro “El País Valencià sota les bombes (1936-1939)” de Rafael Aracil y Joan Villarroya,  hay un mapa señalando que, según fuentes italianas,  había artillería de medio calibre en Benidorm.

Por tanto Benidorm no tenía su litoral totalmente desprotegido. Había cinco bunkers, que en realidad eran nidos de ametralladora. Y tampoco eran un elemento aislado sino que formaban parte de un conjunto mucho más extenso que pretendía blindar el litoral mediterráneo frente a los ataques por tierra, mar y aire. “Esta red de elementos constituye un fragmento del Muro Mediterráneo, levantado por el ejército republicano en el trienio de guerra y se extiende desde Cádiz hasta Gerona” (Andrés Martínez-Medina)

Los bunkers de Benidorm se distribuían a lo largo de su litoral de la manera siguiente, según informe de Jaume Climent:
· En el rincón de Loix, situado enfrente del hotel Nadal. Es el único que se conserva en bastante buen estado,
· En la Playa de Levante, frente al actual Hotel Cimbel, hoy desaparecido.
· En la Plaça del Torrejò, del que quedan unos pocos restos. Ha desaparecido la parte superior, quedando la parte baja del muro y de la escalera de acceso.
· En la Playa del Mal Pas, desaparecido.
· En el paseo de Elche, en lo que entonces era el centro del paseo, a unos 70 metros desde el inicio actual del parque, empezando desde el casco antiguo. También ha desaparecido por completo.
· En la Cala, aproximadamente a la altura del actual puesto de la Cruz Roja, cerca de un barranco que podía suministrar agua a los defensores, que en aquella época estaban muy lejos de la población. No quedan restos.


Fotografía de inicios de la década de 1950. Francisco Cano, "Boquilla", y su esposa Josefa Ivorra en la playa de Levante con su caballería y carro. Al fondo el chalet Miramar y el nido de ametralladora, de estructura doble como el del Rincón de Loix.

Fotografía de la década de 1950 en la que puede verse en la parte superior izquierda la parte frontal del búnker de la Plaça del Torrejó. 



Otra vista del bunker de la Playa del Torrejó
Como ya hemos visto el mejor conservado es el búnker del Rincón de Loix. Se puede observar que tenía  un carácter macizo, compacto, con escasas aberturas, lo que daba sensación de seguridad a sus ocupantes. 
Su visión del horizonte marino dependía de las aspilleras horizontales que recorrían su parte frontal. Debían estar situadas a la altura de los ojos ya que su objetivo táctico era abarcar la máxima visión con la mínima abertura.  Eran  “rasgaduras horizontales que barren el espacio bélico en ángulos que oscilan entre 135 y 225 grados […] estas defensas hay que entenderlas como ingenios que otean el territorio blindadas por una coraza. Su forma es cerrada y compacta”. (Andrés Martínez-Medina).


Restos del bunker de la Plaça del Torrejó. Se puede apreciar la forma de su planta, el grosor de los muros y el hormigón ciclópeo, es decir mezclado con piedras, utilizado en su construcción.

Los restos del bunker de la Plaça del Torrejó indican que tenía forma rectangular excepto el lado que daba al mar que era semicircular. La entrada estaba en el lado de Levante y se aprecia un escalón en ella.  


Planta de bunkers de la Playa del Tamarit,  en Santa Pola, según Andrés Mártínez-Medina. Su forma se asemeja a los de la Playa del Mal Pas y  de  la Plaça del Torrejó.

Búnker de la Playa Del Mal Pas, de idéntica estructura que el de la Plaça del Torrejó.
Otra imagen del bunker de la Playa del Mal Pas.

Otro  aspecto a destacar de estos bunkers de Benidorm es su gran capacidad de camuflaje, típica de muchas de estas defensas litorales. “Esta singularidad se detecta en todos los búnkeres emplazados en accidentes y desniveles, de modo que, parcialmente, se excavan en el lugar (lo que las ancla y las vuelve más indestructibles) y se mimetizan con él los muros de tongadas de hormigón se camuflan con gravas, piedras y mampuestos a fin de simular nuevos relieves de la orografía y pasar desapercibidos ante la mirada ofensiva.” (Andrés Martínez-Medina)


 Estado actual del búnker del Rincón de Loix



Las dos fotografías actuales muestran el estado de abandono del búnker y cómo la terraza del Hotel Nadal se ha apropiado de una parte del patrimonio de todos.

 El Ti Nadal encima del búnker del Rincón, década de 1960. Se aprecia que estaba más próximo al litoral porque no existía el actual camino, el cual ha provocado que las aspilleras queden hoy día a ras de suelo. 


Posible planta del búnker del Rincón de Loix. Esta planta corresponde, según Andrés Mártínez-Medina, al búnker alicantino del Clot de Galvany. Lo que actualmente vemos en el Rincón presenta idéntica estructura.


A pesar de sus escasas defensas Benidorm aparecía durante la Guerra Civil  como un lugar con pocas probabilidades de ataques. Por eso el chalet de la familia alcoyana Doménech durante la guerra civil fue destinado a acoger soldados con enfermedades mentales, siendo denominado por esa causa “El Chalet de los Locos”.


Los búnkers de la Guerra Civil en Benidorm constituyen una parte de nuestro  patrimonio, desgraciadamente escaso. A causa de la mentalidad desarrollista de las décadas de 1960 y 1970 se destruyeron elementos muy importantes de nuestro pasado. Se identificaba antiguo con anticuado y malo y la nueva ciudad se construyó arrasando buena parte de la antigua. 

Por tanto, los bunkers constituyen una parte de ese escaso patrimonio histórico de Benidorm que ha sobrevivido y que se debería proteger y mimar. Por su valor histórico-cultural, sí, pero también por su potencial turístico, convirtiendo esos elementos patrimoniales en un complemento del turismo de sol y playa. 
Y también por su valor estético. Los búnkers, afortunadamente, han perdido su carácter bélico y los podemos contemplar de otra manera: como objetos arquitectónicos con unas formas muy próximas a las que crearon las vanguardias del siglo XX. Al menos esa es la opinión de Andrés Martínez-Medina que yo comparto:  “Estas piezas, en principio, tan lejanas a la arquitectura moderna, aunque sólo sea por su nula vinculación teórica y mediática con ella, han sido sugeridas como “iconos de la modernidad” (Postiglione 2008) por sus formas cercanas a algunos imaginarios de vanguardia y por el material con que se han construido: hormigón armado.



Y como colofón recordar que, en este aspecto de desidia respecto al patrimonio de la Guerra Civil, Benidorm no está sólo. La Agencia EFE publicaba el 27-02-2013  que el 99 % del patrimonio de la Guerra Civil en la Comunidad Valenciana carece de protección, según indicaba la Asociación Valenciana para la Protección del Patrimonio de la Guerra Civil (APROPAT). Esta entidad mostraba su "gran preocupación" por el "absoluto abandono" de estos restos en la mayoría de municipios. 
Además informaba que junto a otras entidades de diferentes municipios ha declarado el año 2013 "Año para la Protección del Patrimonio Histórico y Cultural de la Guerra Civil". 
Ha denunciado que "cientos de kilómetros de trincheras y parapetos, repletos de búnkers, nidos de ametralladoras, chozas y abrigos, así como aeródromos militares o refugios antiaéreos, entre otros, se encuentran ocultos por la maleza.
Según ha explicado, estos restos tienen "un grado de deterioro que se acrecienta con el paso del tiempo" y han advertido que están "expuestos a ser demolidos por cualquier motivo dado que no se les atribuye el valor histórico que ostentan". 
Para evitar su desaparición, "es necesario que las corporaciones locales incluyan en sus catálogos de patrimonio las construcciones civiles y militares de la Guerra Civil que se conservan en sus municipios, así como que la Generalitat promocione y ofrezca la cobertura necesaria para que este tipo de iniciativas se extiendan y consoliden".


Bueno, ya lo ves, estamos ante un mal endémico en estos lares, así que mal de muchos…

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Recientemente Manuel Aliaga me ha enviado este enlace para poder ver unas fotografías y fotomontajes muy interesantes sobre estos bunkers: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.594693000596076.1073741868.404147266317318&type=1

Os pongo algunas: 


Fotomontage que muestra cómo se vería el bunker de la playa del Mal Pas si no lo hubiesen destruido. 





Arriba situación actual y debajo fotomontaje con el aspecto que tendría el bunker de la Plaça del Torrejó.


Interior del bunker del Rincón de Loix, el único que se conserva en Benidorm