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lunes, 3 de marzo de 2014

Polop y Benidorm a lo largo de la historia.


Francisco Amillo


Las relaciones entre Polop y Benidorm han sido muy intensas a lo largo de los siglos y aunque han tenido momentos puntuales de desacuerdo, en general ha predominado el entendimiento. El agua, tan abundante en el primero y tan escasa en el segundo, ha sido uno de los elementos vertebradores de esa relación.



Font del Gall de Polop, que en el siglo XVII se denominaba Font del Salt. Durante siglos el agua de Polop ha sido imprescindible para Benidorm.

Sus destinos han estado indisolublemente unidos ya que su historia ha fluido en paralelo mucho tiempo y además han tenido varios siglos de vida en común siendo un mismo municipio. Por eso contar la historia de una ciudad implica contar también una parte de la otra. Creo que mi libro "Historia de Benidorm..." es un buen ejemplo ya que tiene 379 páginas y en ellas la palabra Polop aparece 376 veces, prácticamente una por página.



Los orígenes y la Edad Media.
En ambos municipios existieron núcleos de población del ibérico tardío (siglos II y I a.C.) ya que los restos arqueológicos encontrados así lo demuestran. Es muy probable, según algunos filólogos, que en la etimología de los nombres de Polop y Benidorm haya también elementos de procedencia ibérica. Según algunos autores Polp significaría "bajo el cabezo" y Benidorm "peñón aislado". Pero esto de la etimologías es un tema muy resbaladizo y controvertido por lo que no quiero entrar. Simplemente señalaré que otras interpretaciones hacen derivar a Polop del latín "populus", chopo y a Benidom de "beni-Darhim". 

De todas formas lo que sí parece claro es que ninguno de esos dos poblados ibéricos fue el origen de los actuales municipios, sino su precedente. Se debe a que aparecen en época romana cuando Altea, Alfàs del Pi, La Nucia, Polop y Benidorm formaban parte del término municipal de Álon, que controlaba todo el territorio. Era un "municipium" desde el 74 d. C., estaba situado en la actual Villajoyosa y era el centro administrativo de toda la comarca. Por tanto esos precedentes de Polop y Benidorm no eran poblaciones independientes.

Avanzando en el tiempo, al llegar a la época islámica se constata que  Álon ya no existía. Fue abandonada en un momento indeterminado a partir de los siglos VII u VIII. 
En cambio está fuera de duda que Polop sí existía al menos desde el siglo XI, documentándose su castillo desde el siglo XII. Lo que no está claro es si hubo conexión entre el Polop ibérico y el musulmán y en qué momento de la época islámica apareció. Tampoco está claro si en este período el territorio que ocupa actualmente Benidorm pertenecía a Polop o a Finestrat. 


En el collado de Polop están los elementos más antiguos citados en la documentación: la Cueva del Cid (siglo XI) y el Castillo (siglo XII). 

La conquista cristiana de Jaume I en 1245 supuso una nueva organización y administración de la comarca pero no supuso cambios apreciables en su demografía, que siguió siendo mayoritariamente musulmana. También conservó autonomía administrativa local ya que sus aljamas seguían teniendo las autoridades islámicas (cadí, alamín, etc.) y mantenían su religión, lengua, costumbres, etc. 
Esta población musulmana conservó este estatus a pesar de los cambios de propiedad del señorío: en 1268 Jaume I se lo entregó a Berenguela Alonso y tras la muerte de esta dama a Beltrán de Belpuig en 1271. Más adelante, en fecha indeterminada pero anterior a 1320, lo compró Bernat de Sarrià.  

Es posible que sus límites administrativos fuesen al principio los mismos del período anterior. Josep Torró en su libro “El naixement d’una colònia” incluye un mapa que representa la zona de las Marinas en la época de la revuelta de Al-Azraq contra el dominio cristiano. En él vemos una aljama autónoma que ocupa parte de los actuales términos de Polop, La Nucia y l'Alfàs del Pi. En otro mapa de ese mismo libro indica que la aljama dirigida por At-Tifasi desde Finestrat ocupa la mayor parte del territorio actual de Benidorm. Como dirigente de Polop cita al clan de  banu Hudayl


En este plano Josep Torró realiza un ensayo de reconstrucción de los territorios controlados por al-Azraq entre 1248 y 1251. Se señala con el número 24 el castillo y término de Polop que incluía el Albir pero no Benidorm; éste pertenecía a Finestrat, señalado con el número 28.

Pero eso cambió en el siglo siguiente, cuando Bernat de Sarrià adquirió gran parte de la Marina Baja. Entonces Benidorm sí estaba integrado en Polop y cuando  creó el señorío y el municipio de Benidorm en 1325 indicaba claramente que lo segregaba del castillo de Polop. Así pues Polop es la metrópoli de Benidorm en su sentido etimológico de "ciudad madre". Y lo es nada menos que dos veces.

Un aspecto curioso de esta Carta Puebla de Benidorm de 1325 es el gran espacio que se otorgaba a la nueva villa ya que incluía el Albir y una parte de l'Alfàs del Pi y La Nucia puesto que limitaba con Callosa. Esto obedecía a un propósito bien definido: Benidorm debería ser una villa cristiana y sus habitantes habrían de controlar a los musulmanes del interior, entre ellos los de Polop, evitando también los ataques por mar de musulmanes granadinos y norteafricanos. Era conveniente que Benidorm dominara el litoral, punto de huida de mudéjares y de arribada de corsarios.



Bernat de Sarrià creó el municipio de Benidorm en 1325 villa cristiana, segregándolo del castillo de Polop. La Carta Puebla nos indica que la defensa del territorio era una de sus finalidades. Debería controlar todo el litoral y para eso le entregó el Albir ya que debía evitar la huída de los mudéjares del interior y los ataques de corsarios granadinos y norteafricanos.

Sin embargo el nuevo municipio cristiano de Benidorm tuvo mala suerte. Al poco de ser creado padeció los efectos de la larga crisis de la Baja Edad Media, que se extendió desde la segunda mitad del siglo XIV hasta finales del siglo XV. De todas las calamidades que en ese período azotaron a Europa, la que más le afectó a Benidorm fue la guerra. 

La guerra con Castilla, denominada "La guerra de los dos Pedros", fue muy cruel en el sur del Reino de Valencia. En nuestra comarca la ocupación castellana de Polop y Benidorm fue de corta duración, el año comprendido entre junio de 1364 y junio de 1365, pero las destrucciones que causó duraron mucho tiempo según señalaba Julia Campón. En Polop el castillo y la acequia que llevaba agua al molino, tardaron algunos años en poder repararse.

Pero lo que más perjudicó a Benidorm y explica su escasa población fueron los continuados ataques de los corsarios musulmanes. En al menos cuatro ocasiones, como por ejemplo el 5 de agosto de 1447, la villa vio cómo la mayor parte de su población fue hecha cautiva. La costumbre era que fuesen liberados a cambio de un rescate, actividad en la que destacaron los frailes mercedarios y trinitarios. Debemos suponer que así sucedió ya que la villa volvió a recuperar población y continuó siendo un municipio independiente . Eso es lo que se deduce del documento de toma de posesión del señorío de Benidorm por Alfonso Fajardo el 10 de marzo de 1494. En este documento se citan claramente las autoridades municipales: “justicia, jurats, mostassaff” por lo cual hay que deducir que en esa fecha aún no estaba anexionado a Polop. 

La población de Benidorm en el siglo XV era de poco más de diez vecinos, o sea unos 45 habitantes. Polop no padeció tanto esa crisis ya que tenía el doble de habitantes que Benidorm. Así se deduce tanto de las relaciones de impuestos señoriales y del rescate de Alfonso de Aragón, señor territorial de la comarca, hecho prisionero en la batalla de Nájera. Por tanto Benidorm n podía cumplir su función de  controlar a los musulmanes.



Esta pérdida de importancia de Benidorm como núcleo cristiano explica que, cuando Diego Fajardo de Mendoza y Melgarejo heredó en 1448 estos señoríos, eligió Polop como centro desde donde se administrarían. Su castillo fue, hasta su destrucción en el siglo XVI, lugar de residencia de algunos de sus descendientes. Esta capitalidad de Polop continuó en todo su apogeo mientras el régimen señorial estuvo vigente. La casa de la señoría, aún en pie, nos lo sigue recordando. 



La casa de la señoría, comprada por Beatriu Fajardo en 1654 y aún en pie, nos recuerda que desde Polop se administraban los señoríos.  En Polop Beatriu Fajardo no tenía casa “a hon poder habitar y ospedarse quan vaja y lo que mes es per al personal que tindra alli governant aquelles.” Tampoco podía utilizar el castillo: “per quant lo castell de dita Baronia estara derruit ni habitable.” Pidió permiso a la Real Audiencia para utilizar 270 libras que había dejado en depósito en la Taula de Canvis como fianza mientras duraba el juicio por la posesión de las baronías. Con esa cantidad compró una casa “en la dita vila de Polop lo cap de dites baronies a hon esta la esglesia parroquial i en los demes llochs no ni haura.” 




Siglos XVI y XVII.
En el siglo XVI Benidorm aparece en la documentación como lugar despoblado. Eso debió ocurrir hacia 1503 cuando sufrió un nuevo ataque de piratas norteafricanos. La vez siguiente que se cita Benidorm es en 1520, con ocasión de la guerra de las Germanías, y en esos momentos ya estaba despoblado y con mucha probabilidad anexionado a Polop. 

En dicha época de las Germanías consta que en Polop, aunque con mayoría de habitantes musulmanes, seguía teniendo pobladores cristianos. Entre ellos se encontraba el señor de Polop y Benidorm, Alfonso Fajardo "que a la sazón se hallava enfermo" y los agermanados "le sacaron desnudo y embuelto en una zamarra, le condujeron a Villa Joyosa, y le demolieron el castillo y las casas de dichas varonías". 
Pero en estos incidentes la peor parte se la llevó la población musulmana, que tuvo un trágico final con el tristemente famoso episodio del bautismo colectivo y matanza de los moriscos. 

Polop quedó casi despoblado durante algunos años. Según un documento del 21 de diciembre de 1527, la ausencia de vecinos en Polop y Benidorm era evidente. El franciscano Bartolomé de los Ángeles, Visitador General del Arzobispado de Valencia, después de visitar las baronías e interrogar testigos, describía como era la población de la comarca: “en Palop no n’y a ningu perque fonch cremat per els ajermanats e no i a ningun habitador y que en la Nuncia i a XXII cases y en Chirles XXXV y en Benidorm no n’y a ningun sinó alguns peiscadors que venen alli en lo ivern e no habiten alli ni tenen habitació ninguna.

Pero poco después Polop comenzó a recibir pobladores cristianos, contrariamente a Benidorm que seguía despoblado. El litoral seguía siendo peligroso a causa de los ataques corsarios y Polop era más seguro. Por eso se convirtió en una villa cristiana y la población musulmana se concentró en Xirles y La Nucia. Aún así Polop no estaba suficientemente lejos de la costa y tenía peligro. Señala Joaquín Fuster que sufrió un ataque corsario el 6-3-1583.



La Torre de les Caletes en Benidorm fue construida en el siglo XVI para la vigilancia y defensa del litoral. Polop estaba obligado a contribuir con hombres en esta torre y en el castillo de Benidorm.

A mediados de ese siglo XVI tenemos evidencias de que Benidorm había perdido su categoría de municipio independiente y había sido absorbido por Polop. El testimonio más importante lo aporta el historiador valenciano MARTÍ DE VICIANA que en 1564 describía los límites municipales de Villajoyosa diciendo: “Esta villa tiene su término contorneado por los términos de Polop, Finestrat, Orcheta, Alicante y el mar”. Resulta sorprendente que no se nombre a Benidorm como sería lógico, sino a Polop. La única explicación plausible es que en esa fecha Benidorm estaba integrado en Polop. Así tiene sentido que en otras épocas el Tossal de la Cala fuera denominado Tossal de Polop. 

Este predominio de cristianos en Polop y de musulmanes en Xirles y la Nucia duró hasta 1609 cuando Polop tenía 40 familias, unos 180 habitantes. Ese año la expulsión de todos los musulmanes del Reino de Valencia supuso que Xirles y la Nucia quedaran despobladas y la comarca sólo con cristianos, tal como quería Felipe III. En la expulsión habían primado más los aspectos religiosos y políticos que los económicos. Por esa causa la expulsión acentuó la crisis económica que venía padeciendo la comarca.

Se inició un lento proceso de repoblación por cristianos de los lugares abandonados por los moriscos expulsados. En algunos como Xirles y La Nucia, esa repoblación les ha permitido llegar hasta nuestros días. Pero otros muchos, como Algar, Micleta, Sanchet, Sentenilla, etc., no se repoblaron y desaparecieron.


A mediados del siglo XVII empezó en todo el Reino de Valencia una lenta recuperación económica. La población comenzó a crecer y se empezó a ocupar más intensamente el litoral, que había quedado despoblado en el siglo anterior. Las medidas para defenderlo, iniciadas en la época de Felipe II fueron continuadas por los reyes sucesivos y estaban dando fruto aunque de manera muy lenta. 
De ahí que en el acta notarial de 1654, que describe la toma de posesión por Beatriu Fajardo del señorío de Benidorm nos indica que sus habitantes eran 10 vecinos: “Genís Lorca, batlle de dita vila y baronia, Josep Linares, alcaid per sa magestat del castell de dita vila, Guillem Fluxà, Miquel Fluxà, Narcís Llorca, Damià Lorca, Francesc Orts, Melcior Lope, Joan Buforn i Andreu Buforn, tots vassalls vehins y habitants de la dita baronia y vila de Benidorm [...] confesant ser la major part de tots los vehins i habitants i casi tots.”  

Beatriu Fajardo había heredado los señoríos de Polop y Benidorm en 1654 pero para ello había tenido que mantener un largo y costoso pleito de once años. Además en el caso de Benidorm los gastos habían sido mayores a causa de una antigua condición impuesta por el rey Alfonso V en 1458 cuando reconoció a Diego Fajardo como señor de Benidorm: el dominio sólo podría heredarse por línea exclusivamente masculina, o según la terminología de la época, por agnación. Si fallaba este requisito el señorío de Benidorm pasaría a poder de la monarquía. Para evitarlo Beatriu Fajardo recurrió al rey Felipe IV, el cual le autorizó a heredar mediante Real Cédula de 8 de mayo de 1654 previo pago de dos mil ducados de plata. 

Habían sido muchos gastos. Cuando Beatriu Fajardo casó con Rodrigo de Puigmarín no pensaba que acabaría heredando todo el patrimonio de sus padres. Fue una cadena casual de fallecimientos (su abuelo, su padre y luego sus dos hermanos mayores) los que la llevaron a heredar señoríos en los reinos de Murcia y Valencia. Al juntarlos con los de su marido se convirtieron en la familia más acaudalada de Murcia. Pero eso había tenido un coste económico que Rodrigo de Puigmarín, que dirigía los señoríos de su esposa porque así lo disponían las leyes de la época, quería compensar.

Para ello quiso aprovechar el crecimiento demográfico de la época, y la demanda de nuevas tierras de cultivo que eso implicaba, para repoblar Benidorm. Así tendría más vasallos que le proporcionarían más rentas. Pero para que esos nuevos vasallos quisieran establecerse necesitaban un atractivo. Por eso pensó crear una zona regadío en la partida del Alfaz de Polop y comenzó las obras de una acequia que desde el Salt del Gall, en el barranco de Polop, llevarían agua hasta allí. El riego beneficiaría las tierras de los actuales municipios de La Nucia, l'Alfàs del Pi y Benidorm que en esos momentos estaban integrados en Polop.
Pero Rodrigo murió en 1662 y Beatriu Fajardo tuvo que continuar sus proyectos hasta que su primogénito alcanzara la mayoría de edad. Por eso fue ella la que concluyó la acequia y la que en 1666 volvió a fundar el municipio de Benidorm.

Primero creó el Reg Major de l'Alfàs, también denominado en esa época Nou Reg, aunque la denominación más popular fue posteriormente la de Séquia Mare. El 1 de abril de 1666, el alguacil y trompeta de la villa de Polop pregonó en los sitios acostumbrados que todos los vecinos debían reunirse en el castillo en "consell general" porque la sala de la casa de la Señoría no estaba disponible. Acudieron 66 vecinos de esa localidad, de Xirles y de La Nucia. Habían sido convocados por el jurado mayor con autorización "dada de palabra á los Justicias y jurados de la presente Villa y Baronia, por la muy noble Señora Doña Beatriz Maria Fajardo y Mendoza". La señora había acudido personalmente para entregarles tierras y agua a cambio de unas prestaciones económicas y unas condiciones  (superficie de los lotes de tierra, riego en tandas de quince días, pago de pechos y censos, etc.) recogidas en "un papel firmado de su mano y letra". Los vasallos, escucharon la lectura de dicho documento. Al día siguiente, reunidos de nuevo en "consell general", aceptaron las condiciones. Les animó a decidirse el que se incluyeran unos "alivios" o sea exenciones en los pagos, durante los cinco primeros años. 

Una semana después tenía lugar un acto similar en Benidorm. Pero además de crear una zona de regadío, creó un nuevo municipio. La entidad jurídica denominada señorío de Benidorm nunca se había extinguido, pero al despoblarse y desaparecer como municipio había dejado de ser productivo por falta de vasallos que pagasen las rentas señoriales. De ahí su interés en atraer pobladores, cuantos más mejor.

Para crear un nuevo municipio lo usual en esos siglos era que los señores territoriales otorgasen una Carta Puebla. En ella se recogían las normas que regularían la vida municipal  como elección de cargos, fecha de las elecciones, impuestos, administración de justicia, etc. También se regulaba el comercio, la obligación de residencia y de contribuir a su defensa, los monopolios señoriales, el desahucio en caso de incumplimiento, etc. Se dedica una atención especial a regular el riego con unas condiciones o "capítulos" muy similares a los acordados en Polop. Finalmente las fórmulas feudales de juramento y vasallaje, seguidas de una relación de los vasallos firmantes de la Carta Puebla. Para todo ello, el referente era Polop, indicándose que lo que no se había consignado por escrito se haría como en Polop.



Portada de la primera edición de la Carta Puebla de 1666 otorgada por Beatriu Fajardo. Suponía la creación, por segunda vez, del municipio de Benidorm.

El nuevo municipio se segregó de Polop pero con un unos límites menores que en la Edad Media ya que el Albir, l'Alfàs y la Nucia siguieron perteneciendo a Polop. Básicamente la superficie del término municipal de la nueva villa fue el mismo que tiene hoy día, con la excepción de lo que actualmente es la Cala de Finestrat, que en aquella época era de Benidorm.


No consta en la documentación de la época que Polop protestara por esta decisión de su señora territorial. No era fácil que los vasallos pudiesen negarse a acatar las decisiones de los señores. Pero a través del pleito de emancipación de la Nucia, a principios del siglo XVIII, podemos entrever que sí había habido resquemores. Polop quería que se pagasen en él no sólo los derechos señoriales, sino también los impuestos municipales. Este último punto era rechazado de plano por las dos villas emancipadas. 

Pero a pesar de todo, la creación de Benidorm fue beneficiosa para Polop y para toda la comarca. Ubicado en lo alto de Canfali, cuyas murallas y castillo se reforzaron en 1668, se convirtió en un elemento defensivo que permitía a sus habitantes hacer frente a los corsarios musulmanes, cuya actividad no desapareció pero sí disminuyó de intensidad. 
Esta mayor seguridad de la comarca  permitió que la población de Polop aumentara. 
El crecimiento se produjo sobre todo fuera del núcleo urbano: muchos agricultores, que antes vivían lejos de sus tierras, pudieron asentarse en masías dispersas por todo el término, algo que antes la inseguridad corsaria hacía totalmente inviable. 



A partir de 1666 Benidorm, con su castillo y murallas recién restauradas, era garantía de defensa para toda la comarca. La seguridad que creó en su ámbito permitió la aparición de un hábitat de masías dispersas por los campos. 

Estas masías se establecieron sobre todo a lo largo de la Séquia Mare. Con ella podían regar sus campos, llenar sus aljibes para beber, mover sus molinos harineros, lavar la ropa y abrevar el ganado. 
Hubo varios puntos en los que la concentración de masías fue tan grande que hubo que construir ermitas para sus necesidades religiosas. Se trata de l'Alfàs de Baix o de Benidorm con la ermita de Sanz hacia 1740, del Cautivador con la ermita de San Vicent y de l'Alfàs con una ermita al menos desde 1766 (luego fue la iglesia de San José y actualmente de Cristo del Buen Acierto).

Por eso a finales del siglo XVII el mayor crecimiento demográfico correspondió a Polop, según se aprecia en el siguiente cuadro, elaborado con datos de un pleito por las reparaciones del Reg Major de l'Alfàs.



Por tanto, si Benidorm proporcionó seguridad a la comarca y Polop le suministró agua, el beneficio fue mutuo. Durante más de 300 años l'Alfàs del Pi y Benidorm, que carecían de otros suministros importantes de agua, pudieron sobrevivir gracias a la Séquia Mare. Ella había permitido su aparición y ella posibilitó su supervivencia hasta mediados del siglo XX. Benidorm y l'Alfàs del Pi no habrían existido si no se hubiese creado esta infraestructura y la comarca sería hoy día muy distinta.



El siglo XVIII
Durante el siglo XVIII Benidorm experimentó un crecimiento demográfico superior al de Polop. Eso supuso un problema: la falta de tierras. Las mejores ya estaban roturadas desde el siglo anterior así que intentaron poner en cultivo tierras marginales en zonas de ladera y sin posibilidad de regadío. Esto no solucionó el problema. 

Por eso los habitantes de Benidorm buscaron su supervivencia en el mar. Sus pescadores de almadraba se hicieron muy famosos en toda España. La mayor parte de las almadrabas de todo el litoral mediterráneo y atlántico contaban con un arráez de Benidorm. Habían sido los primeros en introducir esta técnica en el siglo XVI y mantuvieron su hegemonía hasta bien avanzado el XX.




También se distinguió Benidorm por sus grandes marinos. Durante las guerras napoleónicas a finales del siglo XVIII y principios del XIX sus corsarios se distinguieron arrebatando presas a los ingleses primero y a los franceses después. Y con la paz y la crisis de postguerra el contrabando llenó de mercancías extranjeras toda la comarca y sobre todo Benidorm, que fue denominado "el Gibraltar de esta provincia" de Alicante. 


Siglos XIX y XX.
A principios del siglo XIX se produjo un fenómeno muy importante para Polop y Benidorm: la abolición definitiva del régimen señorial en 1836. Eso suponía el fin de los monopolios (hornos, almazaras, molinos, etc.) y también del pago de cantidades en concepto de censos y pechos así como de las prestaciones personales. Pero en 1847 Francisco de Paula Bernuy y Valda, esposo de la última señora territorial, consiguió que se aprobara un reglamento del Reg Major que le permitía conservar la propiedad del mismo manteniendo los censos y el luismo. Por esa causa pervivió en nuestras tierras hasta 1912 un sistema de propiedad compartida similar a la enfiteusis abolida definitivamente en 1836. 



Francisco de Paula Bernuy y Valda, esposo de la última señora territorial de Polop y Benidorm, Anna Agapita de Valda Texeiro, impuso en el reglamento del Reg Major de l’Alfàs de 1847 elementos como la enfiteusis, censos y luismo que pertenecían al abolido mundo feudal.

Otro hecho que en ese siglo cambió la fisonomía de la comarca fue la mejora de las comunicaciones terrestres. Éstas, que conectaban las distintas poblaciones de la Marina Baja, habían sido muy deficientes durante siglos. En 1754 los habitantes de Benidorm decían que  “de la villa de Polop a la de Benidorm hay de distancia más de legua y media y que los caminos en tiempo lluvioso se hazen muy pesados de suerte que sin muchisima incomodidad no puede pasar el Cura de Polop a Benidorm a prestar el pasto espiritual.
Casi 100 años después el famoso Diccionario de Madoz decía que se tardaba una hora de Polop a Benidorm. Sobre esta última localidad, explicando sus caminos, señalaba que había tres que iban a Valencia a, Alicante y a Alcoy por Finestrat, indicando que eran "de herradura y en muy mal estado". En las dos poblaciones Madoz ignoró el que iba de Benidorm a Polop pasando por l'Alfàs del Pi y La Nucia. 



En este fragmento del mapa de Francico Coello (1859) se aprecian las deficientes comunicaciones de la comarca antes de l Revolución Industrial. Con línea de puntos se indica el camino de Polop a l'Alfàs del Pi y a Benidorm. La carretera Alicante-Valencia, entonces en proyecto, se señala con doble línea discontinua mientras que el "Camino Real" se marca con doble línea continua.

La Revolución Industrial del siglo XIX, que creó una red radial de ferrocarriles, dejó abandonada a su suerte esta comarca. No pasó lo mismo con las carreteras. Destaca la construcción de la carretera Alicante-Barcelona (actual N-332). En 1860 se creó el tramo Alicante-Altea y en 1880 se hizo llegar hasta  Valencia gracias al túnel y puente del barranco del Mascarat, un obstáculo natural muy considerable hasta ese momento. De todas formas era una carretera sin asfaltar. Su firme de piedra machacada, el macadán, era apto para las diligencias, carros y otros vehículos de tracción animal, pero tenía como principal inconveniente que el polvo las hacía irrespirables para los viajeros. Además tenía muchos baches, curvas y cuestas, haciendo el viaje más lento. Finalmente tenía pocos puentes debiendo vadearse barrancos como el del Torres, lo que hacía peligrosa la ruta en épocas de fuertes lluvias; la prensa de la época se hizo eco de un accidente con varias personas heridas al volcar la diligencia por la fuerza del agua. 




El puente y túnel sobre el Mascarat evitaron un tramo de carretera muy lento y peligroso por ambas laderas del barranco. Ka comunicación terrestre Valencia-Alicante fue mucho más fácil, segura y rápida.

La comunicación de Benidorm con Polop mejoró notablemente con la construcción de la carretera que entonces se denominaba Benidorm-Pego y actualmente CV-70 y CV-715. Entró en funcionamiento en 1890. Como dato curioso se puede señalar que su diseño y supervisión correspondió a un alcoyano, el ingeniero de Obras Públicas Juan Miró Moltó, padre del escritor Gabriel Miró que por esta causa conoció Polop y quedó profundamente vinculado a él. 



El puente de Polop, en la carretera Benidorm-Pego, hacia 1910. Era una sociedad agraria y el transporte satisfacía sus demandas. Por eso vemos circulando personas, caballerías,carros y cabras pero no automóviles, prácticamente inexistentes en esas fechas en la comarca.

Esta vía de comunicación permitió una mejor conexión de Benidorm con la Nucia, Polop, Callosa, etc. Su utilidad se incrementó a partir de 1914 gracias a la construcción del ferrocarril Alicante-Denia.

Dicho ferrocarril se inauguró en 1914 con el tramo Alicante-Altea y en 1915 con el tramo Altea-Denia. A partir de ese momento las poblaciones de la carretera Benidorm-Pego (Callosa, Polop, La Nucia) pudieron utilizar el “Trenet” desde la estación de Benidorm. Se crearon varias empresas de transporte de viajeros y mercancías hasta dicha ciudad para utilizar el tren.



Locomotora nº 5 de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante, ESA. Ancho de vía: 1.000 mm. La línea Alicante Altea se inauguró en octubre de 1914; el tramo Altea-Denia al año siguiente. Permitió el transporte de personas y de los productos agrícolas de la comarca.

Sin embargo el "Trenet de la Marina" se creó muy tarde y el transporte de mercancías y viajeros sufrió una fuerte competencia de las carreteras cuando estas se asfaltaron. Este proceso, iniciado en España en 1906, se generalizó a partir de la década 1930. 
El transporte de pasajeros tenía también como inconveniente la lejanía en la que en aquellos años estaban la mayoría de estaciones y por eso surgieron líneas de transporte de autobuses, como por ejemplo la "Callosina" que iba de Callosa a Alicante pasando por Polop, La Nucia y Benidorm.



A mediados del siglo XX Benidorm dio un giro espectacular en su economía al abandonar la agricultura tradicional en favor del turismo. La ciudad comenzó a crecer y eso implicó un enorme incremento demográfico. Y surgió un problema: la necesidad de agua en la cantidad y calidad que el turismo internacional exigía. 
El alcalde Pedro Zaragoza Orts, después de constatar que no había ningún manantial con caudal suficiente en Benidorm, se fijó en Polop donde el agua “abunda, con la plena seguridad que jamás faltaría el suministro que tanta falta estaba haciendo”. 



La fuente de los Chorros de Polop en la década de 1930. Fotografía cedida por Francisco Sanchis Gadea.

Con esa finalidad la corporación municipal aprobó comprar un terreno de 7.479 m2  en Polop en la partida de Bunea que en la documentación de la época se denomina el “Pla de Xirles”. La finca, llamada Rabasa,  era propiedad de Jaime Fuster Iborra. Allí existía un pozo que según aforo de la Confederación Hidrográfica del Júcar ofrecía suficiente caudal para el suministro de Benidorm. El precio estipulado para la parcela, 450.000 pts, era muy alto para la época, inaccesible para el presupuesto municipal. Por esta causa una comisión de vecinos, encabezada por Alfonso Puchades, se entrevistó con Antonio Ramos Carratalá, director general de la Caja de Ahorros del Sureste de España (después CAM), que se había instalado hacía poco en Benidorm, y gestionó un préstamo con la finalidad de adquirir esos terrenos y donarlos al ayuntamiento. 

La compra de la finca Rabasa suscitó la indignación de gran parte de los vecinos de Polop, tal como explicaba Francisco Sanchis Gadea en un artículo publicado en Canfali: “todo el pueblo de Polop protestaba pues se tenía el convencimiento de que dicho pozo seria sobreexplotado para alumbrar un mayor caudal, con los perjuicios para la localidad". Cuando se iniciaron los trabajos de la conducción de las aguas potables hacia Benidorm el "30 de abril de 1953, tenía prevista visita de inspección el ingeniero de la Confederación, Juan Aura. Alrededor de la dos y media de la tarde se dirigían hacia el puente de la carretera de Pego-Benidorm -ubicación donde se encontraban los operarios de las obras- un nutrido grupo de mujeres acompañadas de numerosos niños. […] Llegó el automóvil del ingeniero, deteniéndose en el cruce de la carretera frente al bar “Cano”. Al descender del vehículo [...] la multitud se le acercó y prorrumpió, con fuerza, los gritos de: “fuera, fuera”, “no nos quitéis el agua”, “es nuestro único medio de vida”, al tiempo que le lanzaban diversos objetos. El ingeniero [...]marchó del lugar a toda velocidad. Al personarse la Guardia Civil, las mujeres congregadas ya se habían disuelto por la mediación del Alcalde”.
En aquella época estas manifestaciones estaban totalmente prohibidas pero afortunadamente no pasó nada. 

Posteriormente los hechos darían la razón a las manifestantes. El pozo de Rabasa se había perforado muy próximo a las fuentes de Cotelles y Chirles y los regantes se quejaban de que cuando estaba en funcionamiento se secaban rápidamente dichas fuentes. Por ello el pozo se precintó por orden del Tribunal Supremo. 
Se abrió un segundo pozo que resultó totalmente insuficiente ya que llegaban 35 l/s para Benidorm. Por eso fue finalmente abandonado. 

El abastecimiento desde Polop fue fruto del empeño del alcalde Pedro Zaragoza, que tuvo que vencer dificultades de todo tipo, entre ellas el escepticismo de muchos vecinos. Tardó casi 10 años en ejecutarse. Fue un intento de solucionar el servicio de agua potable en una población sin recursos propios, recurriendo a la misma población, Polop, a la que en 1666 recurrió Beatriu Fajardo con el Reg Majo de l’Alfàs. Pero las circunstancias eran muy distintas y esta solución de 1960 tuvo una vida efímera, a diferencia de la otra que funcionó durante 300 años: el final de la explotación de los pozos de Rabasa y el abandono definitivo de sus instalaciones se produjo en 1979 cuando los pozos de Beniardá y el Algar ofrecieron un suministro más abundante y regular. 

La creación del Consorcio de Aguas de la Marina Baja supuso acabar con los intentos individuales de suministrar agua a cada municipio. Esta mancomunidad del agua la ha administrado de forma muy eficiente y ejemplar y todos han salido beneficiados. 

La orientación hacia el turismo que inició Benidorm, que tanto recelo suscitó inicialmente en algunas localidades, al final fue beneficiosa para toda la comarca que poco a poco fue incorporándose a la actividad turística. El resultado de este cambio ha sido un notable incremento del nivel de vida de Polop y del resto de municipios de la Marina Baja, muy superior al que tenían en las décadas de 1960 y 1970 cuando su actividad se basaba exclusivamente en la agricultura. 

El éxito de Benidorm fue al final el éxito de toda la comarca y demostró, una vez más, que la cooperación era más eficaz que la confrontación.



El Benidorm actual es el heredero de un Benidorm tradicional de agricultores y hombres de la mar con formas de vida y tradiciones seculares. Un Benidorm que, arrastra tras de sí una fascinante historia de más de 700 años y que en un momento dado, inició el camino que le llevó a convertirse en el emporio turístico actual, pero que no debería olvidar nunca sus orígenes, ni la deuda de gratitud que tiene con todos aquellos que lo hicieron posible... Entre ellos Polop, su doblemente "ciudad madre", con la que tantos vínculos le unen.




miércoles, 26 de febrero de 2014

El  ferrocarril de vía estrecha de Alicante a Denia, "El Trenet" de la Marina, cumple 100 años


Este año 2014, concretamente el  28 de octubre, se cumplirá el centenario de la llegada del ferrocarril  a Benidorm  ya que ese día de 1914 se inauguraba el tramo de 52 km entre Alicante y Altea. Al año siguiente, el 11 de julio de 1915, se inauguraba el tramo entre Altea y Denia, alcanzando una longitud total de 92,725 km.



Estación del “Tenet” en Benidorm hacia 1930. A la izquierda la grúa para cargar mercancías, un aspecto que al principio fue muy importante en la explotación de ESA.

Me habría gustado escribir esta entrada del blog centrándome sobre todo en Benidorm y analizando las consecuencias que este ferrocarril tuvo para la ciudad. Pero en el archivo municipal hay poca documentación al respecto. Incluso han desaparecido las actas de las sesiones plenarias del año 1914, el de la inauguración. Hay algunas noticias dispersas como la solicitud que hizo la estación de ferrocarril para instalar agua potable procedente de Liriet en 1951 y poco más. 

Por otras fuentes he sabido que a través del ferrocarril  no sólo se transportaban los tradicionales productos agrícolas. Había una cantera en la partida del Moralet desde donde se llevaban los grandes sillares de piedra en carros hasta la estación para ser transportados hasta Alicante. Un accidente causó la caída de tres grandes bloques en fecha indeterminada y ahí están desde entonces.



Grandes bloques de piedra que no llegaron a la estación de Benidorm ni a su destino final en Alicante y fueron abandonados en la partida del Moralet.

Otro aspecto que conviene reseñar es que a causa de la gran distancia que había entonces entre el casco urbano de Benidorm y la estación del ferrocarril fue preciso crear empresas que se dedicasen al transporte de viajeros entre ambos destinos. Al principio fueron vehículos de tracción animal y más adelante ya se introdujeron líneas de autobuses, como la de Juan Alcaraz.



Juan Alcaraz con uno de sus primeros autobuses o "guaguas" que prestaba servicio entre El Rincón de Loix y la estación del "Trenet".

También hay que constatar que en la partida de Coves había unas viviendas rupestres que dieron nombre a la partida y que estuvieron habitadas al menos hasta la década de 1950. Aunque no estaban protegidas como Bien de Interés Cultural, su valor histórico era grande. Sin embargo fueron destruidas a causa de haberse  ampliado el terraplén del ferrocarril para poder implantar la doble vía y modernizarlo.

A pesar de todo, creo que la información que presento a continuación puede resultar útil para los que gustan de conocer el pasado de nuestra ciudad. Sorprende en este ferrocarril su capacidad de adaptación a las circunstancias tan variadas que ha atravesado la comarca a lo largo de estos últimos 100 años y el hecho de ser de los pocos ferrocarriles de vía estrecha que sobreviven hoy día. Su adaptación al turismo es más que evidente y esa es una de las claves de su supervivencia. En eso Benidorm ha tenido y sigue teniendo mucho que ver. Un turismo, por otro lado, que no es exclusivo de la segunda mitad del siglo XX: ya desde 1914 los veraneantes de Madrid que llegaban hasta Alicante, por ejemplo los del famoso “tren botijo”, podían utilizar el ferrocarril de vía estrecha y trasladarse a Benidorm.


Francisco Amillo




El ferrocarril de Alicante a Denia.

Aunque su nombre oficial fue el de “Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante”, ESA, popularmente se le denominó el Ferrocarril de La Marina. También le llamaron “El trenet” porque sólo tiene 1.000 mm de ancho de vía. Es inferior a la mayoría de ferrocarriles españoles que tienen 1.668 mm a causa de una normativa de 1844 que establecía su anchura en "seis pies castellanos". 

El ferrocarril de la Marina fue construido por la Compañía de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante, ESA, que lo explotó hasta 1964. A partir de ese año lo hizo la empresa estatal  “Explotación de Ferrocarriles por el Estado”, EFE, que en 1965 pasó a denominarse "Ferrocarriles de Vía Estrecha" o FEVE. En 1986 fue transferido a la Generalitat Valenciana y su denominación actual es “Ferrocarrils de la Generalitat Valencia” o FGV. En los últimos años ha sido mejorado y se ha convertido en una explotación mixta de tranvías-tren como TRAM Metropolitano de Alicante: Línea 1 de Luceros (Alicante) a Benidorm y Línea 9 Benidorm a Denia. 

Es el único ferrocarril de vía estrecha que subsiste en el sur de la Comunidad Valenciana. En aquellos momentos la red ferroviaria enlazaba Alicante-Denia-Gandía-Carcagente por un lado y Cieza-Villena-Alcoi-Denia por otro. En Carcagente, Agres, Alicante y Cieza permitían el enlace con ferrocarriles de vía ancha de las compañías MZA y Norte. 



A lo largo de sus 100 años de historia el ferrocarril de la Marina ha conocido la tracción por vapor hasta 1957 (el último servicio de locomotoras a vapor se hizo en 1971) , luego por diesel y finalmente por electricidad.



Un nacimiento largo y dificultoso.

El ferrocarril fue el primer sistema de transporte mecánico que sustituyó a la tracción animal. En España el fenómeno fue algo más tardío que en el resto de Europa pero a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX se creó una red radial que comunicaba muy bien Madrid pero dejaba fuera muchas comarcas periféricas, entre ellas la Marina Baja. La Ley General de Ferrocarriles y Tranvías de 1877 y otras posteriores, sirvieron para solucionar este problema al impulsar la construcción de los ferrocarriles secundarios y estratégicos.
En aquellos momentos se pensaba en una línea de vía ancha de  Alicante a Denia que prestaría servicio en la dos Marinas, la Alta y la Baja. Daría salida a sus productos agrícolas (por ejemplo vino, licores, pasas) además de transportar viajeros. Se concibió como una prolongación del ferrocarril Murcia-Alicante que podría enlazar a través de la línea Denia-Gandía con el importante mercado que suponía Valencia y también con el interior alicantino, sobre todo la ciudad industrial de Alcoi. Así conectaría con la red principal unas comarcas que habían quedado aisladas. 



Locomotora a vapor ESA Nº 3 a su paso por la estación de Benidorm arrastrando vagones-cisterna para suministrar fuel-oil a la empresa CEMES en la estación de Denia.


Pero su construcción fue tardía. La línea férrea Madrid-Alicante, que comunicaba la capital del Estado con el puerto de Alicante, había entrado en funcionamiento en 1858. Las dos comarcas de la Marina alicantina habían quedado excluidas por su menor importancia económica y por la dificultad que implicaba un territorio tan montañoso y accidentado por ser el tramo final de la Cordillera Bética. Ello exigía un trazado muy caro, con pendientes pronunciadas, curvas cerradas y numerosos puentes y túneles. 



El Ferrocarril de Alicante a la Marina S.A 
Los capitales europeos (franceses, británicos y belgas) jugaron un papel muy importante en la construcción de los ferrocarriles españoles. La Compañía de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante no fue una excepción ya que fue la última iniciativa francesa en nuestros ferrocarriles y una de las pocas en vía estrecha. 
Los capitales del país vecino preferían las grandes líneas peninsulares, de vía ancha, atraídos por las bonificaciones arancelarias que disfrutaban las importaciones de material ferroviario. Si invirtieron en la Marina fue porque la ya citada Ley General de Ferrocarriles y Tranvías de 1877 mantenía las subvenciones y exenciones arancelarias de la ley de 1855 para favorecer la creación de ferrocarriles secundarios y tranvías. 

La prolongación natural del ferrocarril de vía ancha Murcia-Alicante era su conexión con Valencia mediante una línea que siguiese el litoral mediterráneo, algo que estaba pendiente. Un ferrocarril de vía ancha de Alicante a Denia cubriría una parte de ese objetivo y fue el ingeniero Juan Bautista Lafora y Caturla el que obtuvo la concesión estatal para dicha línea. En 1882 solicitó y obtuvo de la Administración permiso para realizar los estudios de los tramos Alicante-Villajoyosa, Villajoyosa-Altea y Altea-Denia. 

Pero por esos años se inició también otro proyecto de comunicación terrestre que entraría en competencia con el aún no nacido ferrocarril: la carretera Alicante-Valencia por el litoral. El ingeniero Agustín Elcoro la había diseñado en 1844, por encargo de la Diputación de Alicante. El proyecto final empezó más tarde pero aún así su ejecución se adelantó al ferrocarril. El tramo hasta Altea ya estaba ejecutado en 1868. La conexión con Valencia fue posible cuando en 1889 entraron en servicio el puente y túnel del Mascarat, que durante siglos había sido un obstáculo natural muy importante. De todas formas se trataba de una vía con firme de piedra triturada, el macadán, más apta para diligencias que para tracción mecánica. Sus numerosos baches y el polvo eran incómodos y hasta peligrosos para los viajeros y obligaban a reparar el firme cada tres años. Las lluvias torrenciales solían causar grandes destrozos en el pavimento. Cuando se implantó el alquitrán, la situación mejoró de forma notable.





La construcción del túnel y puente del barranco del Mascarat, finalizados en 1889, evitaba un dificultoso, lento y peligroso trayecto de la carretera por los bordes del barranco.

En ese mismo año 1889  una Real Orden del 8 de agosto autorizaba a Juan Bautista Lafora  a construir y explotar el ferrocarril pero con dos premisas importantes: el tramo era sólo el de Alicante a Villajoyosa y además debería ser de vía estrecha. Le permitían transformar a ese ancho el proyecto presentado siete años antes. Se declaró de utilidad pública y le dieron la concesión por 99 años, con la obligación de construirlo en dos años.

Lafora no pudo cumplir ese ajustado requisito de tiempo por dificultades económicas y  en 1901 transfirió su concesión al ingeniero de minas José Carbonell y Morand. Éste formalizó en 1902  la creación de la sociedad “Ferrocarril de Alicante a la Marina S.A” con un capital inicial de 1.250.000  pesetas. Era una cantidad muy importante para la época, pero como la compañía calculaba que el beneficio  sería del 9,6 % de la inversión, una junta general de accionistas acordó el 11 de noviembre de 1902 aumentar el capital en 1.750.000 pesetas, emitiendo 3.500 acciones de 500 pts cada una.

El proyecto de este ferrocarril Alicante-Villajoyosa fue redactado por el ingeniero Teodosio Alonso Pesquera. Preveía un recorrido de 30,7 Km y fue aprobado por la Real Orden de 29 de octubre de 1902. El gobierno imponía un plazo de ejecución que fue incumplido reiteradamente por la empresa concesionaria, por lo que hubo de solicitar varias prorrogas.

Los retrasos y los mayores gastos llevaron a los accionistas a recabar explicaciones al director general José Carbonell. Las dio en una Junta general de enero de 1905, pero no quedaron satisfechos con ellas. Por eso en una nueva junta general (15 de marzo de 1906), exigieron su dimisión porque había realizado adjudicaciones verbales sin contrato y retribuía sueldos con esplendidez, comenzando por el suyo de 20.000 pts anuales más otras 5.000 pts de gastos de viaje.
Carbonell dimitió, sí, pero dejando una deuda de 188.110 pts que con los intereses de tres años al 6 % ascendió a  220.000 pts. Para no pagarla se declaró insolvente. 

Para colmo de males, a causa del incumplimiento de los plazos, el Estado incautó la empresa el 18 de julio de 1910, perdiendo la fianza, las obras ejecutadas y las dos locomotoras del material móvil. En octubre de ese año la Junta General extraordinaria de accionistas liquidó la sociedad y el Estado dio por caducada la concesión en 1911.

El viaducto de Villajoyosa fue iniciado por la empresa “Ferrocarril de Alicante a la Marina S.A”. Esta obra fue incautada por el Estado por incumplimiento de plazos. 





La Compañía de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante (E.S.A.)
Al mismo tiempo que se producían los hechos señalados, el Ministerio de Fomento convocó concurso de proyectos para un ferrocarril estratégico de vía estrecha  que enlazaría Dénia con Villajoyosa, localidad en la que se uniría con el de vía estrecha procedente de Alicante. En Denia enlazaría con el de Carcagente-Gandía-Denia, también de vía estrecha. Se daba como plazo límite el 31 de julio de 1909, se exigió una fianza de 896.785,18 pesetas, equivalente al 5 % del valor de las obras en el proyecto y se concedía un plazo de tres años para su ejecución.

La concesión del “Ferrocarril Estratégico de Villajoyosa á Denia”, fue adjudicada en 1910 a la  empresa francesa “Bofinet, Solms  y Compañía”. La sociedad había sido promovida por la Banca  Bofinet y Cía, por Willy J. Solms  y, de nuevo, por el incombustible José Carbonell. El 15 de noviembre de ese mismo año formaron  la "Compañía de los Caminos de Hierro Estratégicos y Secundarios de Alicante" (ESA) con un capital  de 4.750.000 pts. José Carbonell y Morand volvía a ser su gerente.

La ejecución de las obras se haría según  el proyecto del ingeniero de caminos José María Serra, quien se encargó también de la dirección de las obras. El Rey Alfonso XIII colocó la primera piedra del tramo Villajoyosa-Denia el 13 de febrero de 1911. 

MARQ: Paleta de albañil en plata con la inscripción: “S.M. EL REY D. ALFONSO XIII INAUGURÓ LAS OBRAS DEL FERROCARRIL ESTRATÉGICO DE VILLAJOYOSA Á DENIA CON ESTA PALETA EL DÍA 13 DE FEBRERO DE 1911”.  Obra del artífice madrileño Ramón Espuñes. Finalmente el tramo fue declarado secundario, no estratégico.


Poco después la nueva compañía acudió a la subasta de las obras del fracasado Ferrocarril de Alicante a Villajoyosa. Se llevó a cabo  el 4 de julio de 1911 y cuatro días después una Real Orden se la adjudicaba. Se encargó la ejecución de las obras y material a la firma “Perchot et Mars” de Paris. De esta manera Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante podría construir todo el trazado de Alicante a Denia.



Diario ABC del 19 de diciembre 1911. Se indicaba, con mucho optimismo, que las obras en toda la línea concluirían a fines de 1912. Sorprende la cantidad de mano de obra: 1.200 personas trabajando en el tramo Denia-Teulada.

La construcción se llevó a cabo simultáneamente en los dos tramos. En el de Alicante- Villajoyosa las obras se ejecutaron a buen ritmo porque ya tenían una parte realizada por la empresa “Ferrocarril de Alicante a la Marina S.A”  y acabaron en 1914. En el tramo de Villajoyosa-Denia la compleja orografía impuso un ritmo más lento y se acabó en el año siguiente. 

Locomotora Santa Rita tipo 020-WT utilizada para construir el trenet. Después pasó a Ponferrada.


La longitud del tramo entre el origen del andén de la estación de Alicante y el de la estación de Villajoyosa era de 30.579,90 metros. En Villajoyosa se construyó un gran viaducto  de mampostería de 135 metros con cuatro arcos de 20 metros de luz y otros dos  menores a cada lado. Este puente y otro de dos arcos de 20 m sobre el río Torres, eran los más importantes del tramo, que contaba con otros 50 de menores dimensiones.

Villajoyosa: viaducto sobre el Amadorio. La altura era de 25 m. La estación estaba en la mitad del trayecto y contaba con placa giratoria y toma de agua para las locomotoras de vapor.

El tramo Altea-Denia presentó mayores dificultades, siendo necesario atravesar el casco urbano de de Altea mediante túnel. También fue notable el puente sobre el Mascarat.



El puente metálico del ferrocarril del Mascarat está a 45 metros de altura.

Limon-Express en el puente y túneles (de entrada y salida) sobre el barranco del Mascarat. Se observa que en este puente los raíles trazan una curva.

  
La inauguración del tramo Alicante-Altea se hizo con un tren  especial en el que viajaron autoridades e invitados. Se detuvieron en todas las estaciones del recorrido, acudiendo el vecindario en masa acompañado por bandas de música. Los diarios destacaron que por fin, después de cincuenta años, el Ferrocarril llegaba a La Marina. Al año siguiente se repetía una ceremonia similar en el tramo Altea-Denia.

El carácter definitivo de cada tramo y la fecha de inauguración fueron:

Tipo de concesión      Sección                      Fecha inauguración   
Ferrocarril Estratégico Alicante – Villajoyosa 28 octubre 1814 (31 km)   
Ferrocarril Secundario Villajoyosa – Altea 2        8 octubre 1814 (20,4 km)   
Ferrocarril Secundario Altea – Denia                 11 julio 1915 (41,32 km)  

La entrada en funcionamiento del nuevo ferrocarril se había producido con la Primera Guerra Mundial ya iniciada desde agosto de ese año. La compañía tuvo, por esa causa, dificultades para conseguir capitales. Finalmente los hermanos Dreyfus, banqueros de París, obtuvieron un crédito de 300.000 pts para proseguir con los trabajos  de construcción del tramo Altea-Denia que se encontraban paralizados.

Cuando finalizó, esta línea  tenía 93 Km de complicado trazado junto al mar, discurría en gran parte por tramos en trinchera, atravesaba 7 grandes viaductos, diecisiete puentes metálicos de más de ocho metros y 14 túneles con un total de 2,5 Km de longitud. 

Partiendo de Alicante, pasaba por las huertas de San Juan y a partir de Campello entraba en una zona más accidentada: curvas, rampas, un túnel de 400 m  en el punto kilométrico 19 y viaductos para varios barrancos (de Aguas, Carrichal, Charco, etc). Entre Villajoyosa y Altea  se salvaban mediante puentes el del Torres y el del Murtal de Benidorm. 
En la estación de Villajoyosa, situada en la mitad del trayecto, se contaba con placa giratoria, cochera y toma de agua para las locomotoras de vapor.

La construcción de la sección entre Altea y Denia se confió a la sociedad francesa “Societé Internationale de Travaux Públics”. Tras la estación de Altea hay un túnel y después se llega al impresionante desfiladero del Mascarat. En la Marina Alta el trayecto sigue siendo complicado con nuevos barrancos  y puentes, destacando en el punto kilométrico 68 el viaducto de Santa Ana sobre el barranco de Quisi en Benisa, la obra más importante de la línea.



Viaducto de Santa Ana en Benisa. En el centro tiene dos tramos metálicos de 42 m de longitud y en los lado cuatro de 22 m. Está a 40 m de altura y se apoya sobre cuatro pilares metálicos. Es un buen ejemplo de las posibilidades de la arquitectura del hierro.

El coste final de la línea alcanzó los 27.000.000 pts, una cantidad muy elevada para la época. Se debió en buena parte a la complejidad orográfica de toda la línea, pero especialmente del tramo final. 
Los primeros años de explotación fueron satisfactorios pero a partir de 1926 empezó a sufrir pérdidas. Los motivos fueron variados. Por un lado en muchos lugares, como Benidorm, Calpe o Benissa, la estación del ferrocarril estaba muy alejada del casco urbano, una consecuencia de los problemas que habían surgido durante la fase de expropiaciones. 


 En esta fotografía de 1938 se observa lo alejado que estaba el casco urbano de Benidorm de la estación del ferrocarril de ESA. Un problema que padecieron otras poblaciones de dicha línea.

Otro problema, surgido por lo tardío de su construcción, fue la competencia de los autobuses y camiones que mermaron la rentabilidad a partir de 1925. La Primera Guerra Mundial supuso el final de la primacía del ferrocarril y el ascenso de la carretera. 



Gráfica de elaboración propia con datos de "Ferrocarril de Alicante a Villajoyosa y Denia (ESA)" en spanishrailway.com. En 1927 se registran pérdidas que irán creciendo cada año hasta suponer más del doble de los ingresos en sus años finales.

A los factores de menor competividad señalados se añadió el que al cumplirse el 1 de julio de 1925 los diez años desde la inauguración, la compañía estaba obligada a aplicar el impuesto sobre el transporte de viajeros y mercancías que representaba el 5 % de la facturación.
A partir de 1930 la situación financiera de la compañía fue de déficit continuado. Aunque faltan datos de los años 1935 a 1942 (explicables por la conflictiva situación del país) desde 1931 a 1964 el déficit se fue incrementando de forma que al final los gastos duplicaban los ingresos: en 1962  los ingresos fueron de 6.595.476 pesetas y los gastos supusieron 13.349.336 pesetas. 



El carácter estratégico, es decir militar, del tramo Alicante-Villajoyosa explica estas tarifas especiales para Defensa. (Fuente http://pacomacia.blogspot.com.es/). Ya en 1910 las autoridades municipales y provinciales habían solicitado al gobierno que lo declarase estratégico.


Este ininterrumpido déficit de tesorería explica que la entidad estatal EFE se hiciera cargo de la explotación el 1 de agosto de 1964, reagrupando esta línea temporalmente con la del Carcagente a Denia. El servicio de mercancías, que venía funcionando desde 1915, se suprimió en  dicho año. El 1 de febrero de 1974 se suprimió el servicio entre Gandia y Denia por escasez de pasajeros con lo que se perdía la conexión ferroviaria con Valencia.



Automotor BILLARD nº 2112, con los colores de FEVE en la estación de Denia.

Con la implantación del Estado Autonómico se transfirió por Real Decreto de 13 de junio de 1986 a la Generalitat Valenciana, la cual, en noviembre de dicho año creó “Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana”, FGV, que tomó a su cargo la explotación a partir del 1 de enero de 1987.

Respecto a las locomotoras, las primeras fueron de vapor. El servicio de automotores diesel entró en servicio regular el año 1957. En la actualidad el trayecto entre Alicante y Benidorm está electrificado desde el 2 de junio de 2008 como consecuencia de su integración en el TRAM de Alicante y se prevé prolongarlo hasta Altea. 

La electrificación está unida a otras importantes mejoras como posibilidad de instalar la doble circulación, carriles más gruesos, traviesas de cemento, locomotoras más potentes y veloces, etc. A partir de Altea el trayecto continuará con locomotoras diesel, lo que implica un transbordo. 

Estación de Benidorm en 1975 con el Limón Express

Por la singular belleza de su recorrido, el trayecto Benidorm-Denia  resultaba muy atractivo para el turismo y la gestión de FGV se orientó a incrementarlo con productos orientados al turismo y el ocio. Destacan el Tren Arqueológico, el Tren Cultural y el Tren Medioambiental. 
También hay que destacar el TRAMnochador, creado en 1988 para evitar que los jóvenes juntaran la conducción con el alcohol. Desde entonces funciona las noches de los viernes y sábados durante los meses de julio y agosto dando servicio a los principales centros de diversión nocturna en las zonas de ocio de Alicante, Playa de San Juan, El Campello y Benidorm. Por otro lado a lo largo de la línea del ferrocarril se han remodelado y transformado en bares, cafeterías y pubs algunas estaciones y apeaderos que en la temporada estival están abiertos hasta altas horas de la noche. La continuación del servicio del TRAMnochador durante tantos años es la mejor prueba de su éxito.

Un precedente de este uso turístico y de ocio había sido el “Limón Expréss”, que entró en funcionamiento en junio de 1971 por las gestiones del operador turístico inglés David. G. Simpson. Se utilizaron deliberadamente coches antiguos con asientos de madera y plataforma para darle un aspecto arcaico, sumamente atractivo para los turistas británicos. Los vagones procedían del ferrocarril Carcagente-Denia y del Ferrocarril Manresa Olván. Se pintaron de amarillo en honor a los cultivos de cítricos de una parte de su recorrido. Buscando reforzar su aspecto "retro" el empresario quiso utilizar locomotoras a vapor, pero la línea carecía ya de las infraestructuras imprescindibles: puntos de agua, carbón, plataformas giratorias, etc. Por eso se utilizaron locomotoras de diesel. 


En un principio circulaba entre Benidorm y Denia y posteriormente solo entre Benidorm y Gata de Gorgos. 
Con el paso a FGV, en 1987 se modernizaron los vagones pero perdieron su original sabor arcaico. Cambió su aspecto y su color: verde en la mitad inferior y blanco en la zona de las ventanas. Durante sus años de servicio transportó dos millones de turistas que hacían cinco viajes semanales.  Dejó de prestar servicio en 2005.



Los vagones del Limón Express cambiaron su color y forma característicos tras la remodelación del año 1987




Fuentes utilizadas: 

  • Ferrer, V.: "Un pionero: el Limon express" en http://www.vferrer.net/un-pionero-el-limon-express
  • FGV, Página oficial en http://www.fgv.es/page.php
  • García Ortells, V.: "Los ingenieros constructores del ferrocarril Alicante-Denia: Teodosio Alonso Pesquera, José Carbonell y José Mª Alonso Serra" en http://www.sedhc.es/biblioteca/actas/CNHC6_%20(56).pdf
  • Maciá Fuster, F.: "El Trenet de La Marina" en http://pacomacia.blogspot.com.es/2014/02/el-trenet-de-la-marina.html
  • Martínez López, A.: "La última iniciativa francesa en los ferrocarriles españoles: la Compañía de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante, 1910-1920" http://www.docutren.com/congreso_palma/pdfs/com/Ses51eco/050108_Martinez.pdf
  • Ortolá Tomás, A.: "El trenet de la Marina" en http://historiadecalp.net/trenet.htm
  • Spanishrailway: "Ferrocarril de Alicante a Villajoyosa y Denia (ESA)" en http://www.spanishrailway.com/2012/03/15/ferrocarril-de-alicante-a-villajoyosa-y-denia-esa/
  • Vera Ferre, J.R.: "Carreteras y caminos alicantinos en el primer tercio del siglo XX" en http://www.cervantesvirtual.com/obra/carreteras-y-caminos-alicantinos-en-el-primer-tercio-del-siglo-xx-0/
  • Wikipedia: "El Trenet de la Marina", en http://es.wikipedia.org/wiki/Trenet_de_la_Marina