Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2019

¿Por qué fracasó la Carta Puebla de Benidorm del año 1325?

¿Por qué dejó de tener vigencia la Carta Puebla de Benidorm del año 1325?





La Carta Puebla de Benidorm de 1325 tenía como objetivo repoblar Benidorm y fue un buen instrumento porque daba facilidades económicas a los posibles repobladores: no se pagaban censos ni "peita" por las tierras, el agua de riego era gratuita. El puerto estaba exento de tributos y se convirtió en una salida interesante para productos del interior, por ejemplo de Guadalest, Callosa e incluso de Bellaguarda (Altea) que también tenía puerto.
Sin embargo aunque el nuevo Benidorm empezó bien, la situación cambió para mal en la segunda mitad del siglo XIV y empeoró en el XV. La causa estuvo en la conjunción de dos : 
a) El descenso del número de sus habitantes como consecuencia de las guerras y el corso musulmán.  
b) Tener escasos habitantes supuso incapacidad de defensa, que fue aprovechada por los corsarios para atacar en numerosas ocasiones. 
El resultado: Benidorm se despobló al empezar el siglo XVI y  la Carta Puebla de 1325 dejó de tener vigencia. 

Francisco Amillo Alegre


En Benidorm, en la semana del 8 de mayo, se realizan varias actividades culturales relacionadas con la Carta Puebla que ese día del año 1325 le otorgó Bernat de Sarriá. Su culminación suele ser la escenificación de la entrega de dicha Carta. La realizan actores aficionados de la Asociación de Peñas desde hace 27 años . Es sin lugar a dudas una iniciativa excelente porque supone divulgar la historia de nuestra ciudad. 


Así imaginó el pintor Ribes Sogorb la entrega de la Carta Puebla de Benidorm realizada por Bernat de Sarrià.  Se realizó en la ciudad de Valencia el 8 de mayo de 1325.

Pero, desde que se redactó el texto de la escenificación hasta hoy, la investigación histórica ha progresado y convendría actualizar este evento incluyendo también la segunda Carta Puebla de Benidorm, la del 8 de abril 1666 otorgada por Beatriz Fajardo de Mendoza. 
Avanzo ahora una idea que desarrollaré más adelante: la Carta de Bernat de Sarriá estuvo en vigor 178 años, hasta el 1503. En este año o muy poco después el municipio de Benidorm desapareció. La Carta de Beatriz Fajardo duró casi el mismo tiempo, los 170 años que van de 1666 a 1836. Dejó de estar en vigor porque en este último año fue abolido definitivamente el Régimen Señorial y con él cesaba la vigencia de las antiguas cartas pueblas. 
Esto significa que ambas cartas crearon un municipio y tuvieron similar vigencia temporal. Pero con una diferencia muy importante: el municipio fundado en 1666 ha continuado hasta el presente. Del municipio medieval no ha quedado absolutamente nada: fue arrasado completamente en el siglo XVI y sólo sobrevive su recuerdo en el topónimo Plaça del Castell y en las ruinas de su subsuelo.


Derecha: escudo de armas de Bernat de Sarriá con las conchas de la villa de Sarriá. 
Izquierda: escudo de armas de Beatriz  Fajardo dibujado por Natividad Climent según indicaciones de Pere Maria Orts.


Hay tres ediciones de la Carta Puebla de Bernat de Sarriá: la de Pere Maria Orts y Bosch en 1976 [1], la del Ayuntamiento de Benidorm de 1988 [2] y la de Carlos Sáez en 1994 [3]. Las dos primeras van precedidas por estudios muy documentados y con datos interesantes: la biografía de Bernat de Sarriá, el contexto histórico de la Carta Puebla, su estructura y contenido, las vicisitudes del pergamino de 1430 y su compra por un vecino de Benidorm, además del estudio paleográfico y diplomático del texto. Cómo se puede comprobar por esta simple enumeración se ha escrito mucho sobre la Carta y creo que no tiene sentido repetir nada de lo ya publicado. Por lo tanto intentaré añadir elementos aportados por las nuevas investigaciones y me centraré en las peculiaridades de esta Carta, sus consecuencias y por qué dejó de tener validez.


Datos y dudas sobre la Carta Puebla de 1325.
Una de las dudas que plantea la Carta de 1325 está al principio del documento cuando dice que Bernat de Sarriá manda constituir y edificar de nuevo la villa de Benidorm: “in villa seu loco dicto et nominato de Benidorm, quem seu quam, noverit ad honorem et servicium Dei et glorióse virginis Marie genitricis, constituhi et hedificari mandamus”. 
El pueblo ya se había creado anteriormente pero ahora se manda "constituir y edificar". Eso implica varias posibilidades: que se había abandonado, que había sido destruido o que tenía muy pocos habitantes y Bernat de Sarriá buscaba atraer más pobladores. Poco después, el 26 de julio del mismo año, el rey Jaume II confirmaba los privilegios concedidos en la Carta Puebla  a los que habían acudido y acudían a Benidorm, añadiendo que tenían que poblarlo nuevamente: “locum vocatum de Benidorm qui noviter populati debent” [4]. 
Hay otros documentos que nos confirman que Benidorm ya existía antes del 1325. El 21 de julio de 1321 Bernat de Sarriá había vendido la nuda propiedad de sus señoríos al infante Pere d’Aragó i Anjou y se reservó el usufructo de por vida. La palabra utilizada fue “donación” pero en realidad era una venta en la cual el comprador tomaría posesión de los señoríos a la muerte del vendedor. 
Se confirmaba por un documento del 16 de abril de 1325 firmado por Jaume II en el Palau del Real de Valencia. El rey aceptaba la venta y decía que Bernat de Sarriá percibiría 100.000 sueldos de Barcelona como violario, es decir como renta vitalicia: “centum millem solidorum Barchinone ad violarium” [5]. Así pues está claro que se trató de una venta, no de una donación y que en el momento de la promulgación de la Carta Puebla la nuda propiedad de Benidorm ya había pasado al infante Pere desde hacía casi cuatro años. Lo sabemos porque la documentación que generó la mencionada venta dice que en 1321 ya existían el castillo y el pueblo de Benidorm y se incluyen en la relación de lugares vendidos: “et de castrum et populam de Benidorm” [6]. Al año siguiente, en los idus de octubre (día 15) de 1322 el rey Jaime II aprobaba en Barcelona la venta de Bernat de Sarriá y se citan nuevamente el pueblo y el castillo de Benidorm. 
Por otro lado en 1316 se cita la iglesia de Benidorm como dependiente de la parroquia de Polop [7]. Algunas personas dudan de la veracidad de este dato. Si fuese cierto resultaría evidente que Bernat de Sarriá mandó edificar la iglesia porque había un pueblo con unos habitantes que necesitaban este servicio religioso. Pero lo que sí está claro es que en 1325, cuando se otorgó la Carta Puebla, Benidorm ya existía desde varios años antes. 

Hay otro aspecto que la investigación histórica ha puesto de manifiesto: en 1312 Bernat de Sarriá perdió la Vila Joiosa en un pleito [8]. Para compensar esta pérdida creó Benidorm entre 1312 y 1320. Había fundado la Vila Joiosa en 1300 como pueblo cristiano para  cobrar más rentas señoriales, controlar la numerosa población mudéjar del interior y rechazar ataques corsarios. Pero los antiguos vasallos no guardaban buen recuerdo de Bernat de Sarriá y que dejara de ser su señor debió suponerles un alivio. Se deduce del hecho siguiente: el 23 de julio de 1327 los vecinos de la Vila Joiosa no dejaron entrar en esta localidad a Isabel de Cabrera, su esposa [9] lo que evidenciaba un gran malestar hacia su anterior señor territorial.

Tras la venta de sus señoríos Bernat de Sarriá seguía cobrando a sus vasallos las rentas feudales pactadas. Ignoramos las que cobraba en Benidorm. Hay un documento firmado pocos días antes de otorgar la Carta Puebla que indicaba las rentas que percibía en sus dominios. En Polop, La Nucia y Liriet cobraba 7.251 sueldos y 15 dineros:   “Item castri de Polop cum eius ravallo et alcharearum de la Nucia et de Lirieto in termino ipsius castri constitutarum septem millem ducentos quinquaginta unum solidos quinque denarios” [4]. 
No se indican las rentas de Benidorm lo cual nos plantea interrogantes. Una posibilidad es no citarlo porque estaba integrado en Polop y no era un municipio independiente, pero parece poco probable porque se cita la alquería de Liriet, de menor tamaño. La otra posibilidad es que no producía rentas a causa de su escasa población y Bernat de Sarriá  quiso remediarlo mediante la Carta Puebla.

Otro aspecto llamativo de esta Carta es que no se citan nominalmente todos los vasallos que vivirían en la nueva villa. Esa era la costumbre y Benidorm es una de las escasas excepciones. También es anómalo que la carta se firmara en Valencia y no en Benidorm. 
Desconocemos la explicación de estos hechos pero también se puede atribuir al escaso número de habitantes, insuficiente para que la villa fuera económicamente viable. Por eso parece razonable suponer que Bernat de Sarriá, con las condiciones favorables de la Carta, esperaba atraer más pobladores. Así parece deducirse del documento ya citado que el rey Jaime II firmó en Tarazona el 26 julio de 1325. Confirmaba las exenciones fiscales otorgadas por Bernat de Sarriá en Benidorm: “amb el present privilegi, vàlid per sempre, fem francs, lliures i immunes a tots i cadascun dels pobladors que a aquest lloc de Benidorm són vinguts o venen a poblar, tant cristians com sarraïns, i als seus successors que habitaren en aquest poble” [4]. 
Sólo los cristianos vivieron dentro de las murallas de Benidorm. No nos consta que los mudéjares, denominados sarracenos en el texto, vivieran allí, ni tampoco en alquerías como el Albir o Lliriet. Pero la Carta Puebla sí contemplaba esta posibilidad y cita la regalía de los baños, un elemento de carácter religioso típico de las cartas de población musulmanas. 


Algunos aspectos económicos de la Carta Puebla.
La Carta de 1325 intentaba organizar la vida económica del nuevo municipio. Había un problema: era un lugar con escasez de agua y no permitía que la agricultura, la principal fuente de riqueza de la época, fuera muy rentable. Aunque se exportaban productos de secano (higos secos, pasas y vino) que producían dinero en efectivo, el regadío era imprescindible para el autoconsumo de los agricultores.
La Carta indicaba que las aguas y sus conducciones estaban libres de impuestos: “Tendréis de igual manera aguas, acequias y conducciones de aguas a vuestras tierras libres de cualquier censo, tributo, servicio o cualquier otra servidumbre, para regar vuestras heredados y para vuestros restantes servicios”. Se habla de las “ducciones aquarum” que seguramente serían las conducciones subterráneas que en valenciano se denominan “alcavons”, un elemento importante de nuestro patrimonio hidráulico tradicional. Estas infraestructuras fueron construidas por orden de Bernat de Sarriá y está claro que cedió su uso a los vecinos. Además se dice que los pobladores pagarán por tierras de regadío y secano sólo una vez, al recibirlas. Por tanto en 1325 había tierras de regadío aunque ignoramos su extensión. 
En 1328 Bernat de Sarriá proyectó la fundación dentro de las murallas de Benidorm de un convento de agustinos que nunca se hizo. Pero en la carta que envió a la orden indicaba que había mandado plantar viñas e higueras lo cual nos indica una agricultura de secano. Para su autoconsumo el convento tendría un huerto con agua de un pozo y de una fuente [10]. 

Parece que las rentas agrícolas crecieron poco después de 1325 aunque no tenemos datos. Sí sabemos que su decadencia se produjo a partir de la Guerra dels dos Peres, especialmente en 1369. Las tropas castellanas causaron graves daños en las infraestructuras de la comarca. Pasados unos años sus pueblos se recuperaron con dos excepciones: Bellaguarda (actual Altea) y Benidorm. El estudio de las rentas señoriales pone de manifiesto que en los dos pueblos los ingresos por la agricultura menguaron progresivamente a partir de estos años. En Benidorm esta pobreza agrícola de las décadas finales del siglo XIV es un hecho que como veremos, tuvo consecuencias importantes.


El puerto del Benidorm medieval.
La actividad marítima compensó la menor rentabilidad de la agricultura de Benidorm. 
En primer lugar tenemos la pesca, importante a pesar de que la Carta establecía pagar el diezmo del pescado al señor territorial: “tengáis franca y libre la pesca del mar, concediéndome a mí y a mis sucesores la décima parte”. El batle era el encargado de controlar el mencionado impuesto y la documentación fiscal así lo atestigua: en Benidorm los ingresos señoriales por la pesca multiplicaban por 5 o por 6 los de la agricultura y la diferencia aumentaba con el paso del tiempo. Entre las especies capturadas se indican los atunes en los siglos XIV y XV. 


Imagen de Benidorm a principios del siglo XX. Desde la Edad Media las actividades marítimas, pesca y comercio, eran muy importantes. Fuente: Archivo Municipal de Benidorm


El comercio marítimo sí estaba libre de cargas señoriales: la Carta permitía que los vecinos de Benidorm dispusieran “del puerto y de las playas para cargar y descargar, llenar o vaciar naves, navegar, transportar y exportar bienes, mercancías y cuánto quisieseis hacia cualquier parte que deseaseis, sin ningún censo, tributo [...] excepto el que corresponda al Señor Rey”. 
Este detalle del rey es interesante porque los impuestos de la corona sí se tenían que pagar. Por ejemplo, en 1373 el Mestre Racional, que administraba las finanzas reales, indicaba que había recibido 180 sueldos enviados por el alcaid de Benidorm. Era el diezmo por cinco musulmanes que el corsario de Benidorm Johan Martí subastó en esta población después de haberlos capturado en Berbería. Respecto al apellido del corsario se han dado dos transcripciones diferentes: Martí según José Hinojosa Montalvo y Maror según Andrés Díaz Borrás [11]. 

La exención fiscal del puerto explica que el comercio fuera una actividad rentable en los siglos XIV y XV. Las comunicaciones terrestres eran en esa época extremadamente deficientes y el transporte por mar era la vía más rentable para las exportaciones de la Marina Baixa.

En varios documentos se indica que en Valencia se utilizó piedra de Benidorm. Así se hizo en las torres de Serranos entre 1392 y 1398 o en la capilla de San Vicente Mártir de la catedral de Valencia. Además en 1440 se exportó piedra blanca de excelente calidad con destino a la capilla del hospital psiquiátrico de Valencia, uno de los más antiguos de Europa, el “Hospital dels Inocents o de Folls” [12]. Se exportaba por el puerto de Benidorm por ser más barato a causa de la franquicia otorgada por la Carta Puebla.

Por el puerto de Benidorm se exportaban también pasas que producían los mudéjares del interior. Se denominaba “pansa de Polop” aunque estuviera producida en otros lugares como por ejemplo el valle de Guadalest así que era un tipo de pasa de la comarca, no sólo de Polop: “de pansa de Polop bona et receptibili, de collecte predictarum vallium [de Guadalest]” [13]. El mismo documento nos confirma la existencia en Benidorm del puerto al que alude la Carta Puebla: “in portico sive carregador maris loci vel castri de Benidorm”. Está claro que Benidorm no tenía puerto tal como lo entendemos actualmente: las naves mercantes anclaban cerca de la playa y las mercancías se trasladaron a ellas mediante barcas. 

Hay otro documento sobre el comercio de pasas que nos explica qué era realmente el puerto de Benidorm y además aparecen los nombres de tres de sus habitantes. 
El 23 de marzo de 1446 el mercader Gabriel Palau y Ramón Avellà acudieron al  “port i carregador del mar” de Benidorm. Acudieron al batle de Benidorm, Anthoni Rajadre, como persona con jurisdicción y buscaron un testigo imparcial de la villa denominado Lluís Madriç. Protestaron contra Joan Eximeno, patrón del barco “Sent Johan” y contra sus dos propietarios, los valencianos Francesc Mascarós i Lluís Johan. Los damnificados indicaban que habían acudido a Benidorm para cargar en el “Sent Johan” 400 quintales de pasas de Polop que los demandados se habían comprometido ante notario a comprar. Avisaron al patrón que las pasas estaban en el “carregador” de Benidorm guardadas en una  barraca, que en eso consistía el puerto. Por razones que no se explican el patrón no quiso esperar ni cargar la mercancía. Mandó levar anclas “ab molta cólera i iniquitat” y partió rumbo a Alicante. Se mojó una buena parte de la carga “que es en punt de perdre’s en culpa del dit patro”. Ramon Avellà y Gabriel Palau reclamaban que este perjuicio se cargara a los propietarios y al patrón de la nave y que quedara constancia escrita del hecho. Como testigos firmaron Francés Malonda, encargado del hostal de Benidorm, y Anthoni Vilar mercader de la Vila Joiosa [14].

Finalmente, parece útil citar a José Hinojosa que incluye en Benidorm entre los puertos importantes de la provincia precisamente por la exportación de pasas: Hay que subrayar la importancia que en la segunda mitad del siglo XV adquirieron los puertos de la costa valenciana meridional como escala hacia Andalucía: Jávea, Benidorm, Vila Joiosa o Alicante,donde se cargaban pasas y frutos secos” [15].


El final de la Carta Puebla de 1325.
Benidorm se construyó en lo alto del promontorio de Alfalig, actual Canfali, con su castillo en el lado sur. Su altura y estar rodeado de mar por tres lados favorecían su defensa en una época de frecuentes ataques corsarios. A pesar de esto el fracaso de la obra de Bernat de Sarriá se debió a la débil defensa del Benidorm medieval: tenía muy pocos habitantes que lo defendieran.

El municipio creado por Bernat de Sarriá era pequeño. Hay datos que nos informan del escaso espacio disponible dentro del recinto defensivo. En el siglo XVI la villa estaba despoblada, sus casas hundidas y se había borrado la estructura urbana de calles y plazas. Pero seguía conservando sus murallas así que el espacio intramuros era el mismo que e la Edad Media. En 1575 dentro de este espacio según Luis Fajardo, señor de Benidorm, había lugar para construir 50 casas [16] y este fue posiblemente el máximo de familias que podían vivir en el Benidorm medieval. Por otro lado un informe de Pedro Gamir del año 1584 sobre la almadraba de Benidorm indicaba que el pueblo era pequeño: el mencionado año no se pudo pescar “por estar allí alojada una compañia de infanteria y no havia lugar para la gente de la almadrava por ser muy angosto y sin casas”  [17].
En cincuenta casas podrían vivir unos 225 habitantes, cifra que no sabemos si se logró en la Edad Media. Sí sabemos que su población en 1381 era de 10 familias, unos 45 habitantes que a finales del siglo XV acabaron reducidas a 6. Por tanto el propósito de Bernat de Sarriá de atraer población mediante la Carta de 1325 no se cumplió y resultaba imposible que la villa mantuviese suficiente capacidad defensiva.

El factor que hacía poco atractivo al Benidorm medieval era el constante peligro de los corsarios berberiscos que podían llevarse cautivos a sus habitantes y apoderarse de todo lo que pudieran transportar: cosechas, animales, etc. La defensa constituía un elemento esencial para la supervivencia y la Carta Puebla concedía a los vecinos de Benidorm más exenciones fiscales que otras de su entorno a cambio de contribuir a la defensa de su término municipal que incluía el Albir, l'Alfàs del Pi y parte de la Nucia. Se favorecía a Benidorm, poblado exclusivamente con cristianos, porque en aquellos momentos Polop tenía mayoría de población mudéjar. La nueva villa de Benidorm tendría que controlar todo el litoral desde la Cala de Finestrat hasta el final del Albir e impedir no solo los desembarcos de corsarios sino también la fuga de mudéjares del interior. Una misión casi imposible y peligrosa con tanto territorio y tan pocos habitantes.


Las excavaciones arqueológicas hechas en la Plaça del Castell de Benidorm este verano de 2019 han mostrado los cimientos del castillo de origen medieval, siendo los más antiguos del siglo XIV. Por su grado de conservación destaca el aljibe, probablemente de origen medieval. Fotografía del Ayuntamiento de Benidorm.


La escasez de defensores explica la tragedia de Benidorm en el siglo XV: en 1442, 1447, 1448 y 1450 los corsarios berberiscos se llevaron cautivos todos sus habitantes. En los cuatro ataques la documentación indica que el pueblo quedó vacío: “es romes desert per la presó dels moros, pocs dies ha, feta” [17].
Algunos de sus habitantes volvieron las cuatro veces después de haber pagado el rescate, lo cual implicó que se arruinaran. Un ejemplo fue el citado Lluis Madriç que en 1447 se quedó sin dinero después de pagar el rescate de su mujer y él fue rescatado cuatro años más tarde con la ayuda de su hermano que vivía en Valencia. 
No obstante, no volvieron todos y la población se redujo a 6 familias. Finalmente, a principios del siglo XVI, todos sus habitantes lo abandonaron. En 1503 los turcos iniciaron una campaña de saqueos por el litoral del Reino de Valencia; entre 100 y 180 musulmanes atacaron Benidorm el 13 de abril. Las 6 familias que lo habitaban suponían unas 27 personas y, descontando mujeres, ancianos y niños, las que estaban en disposición de defender el pueblo poco podían hacer. Para Benidorm este quinto ataque fue definitivo: sus habitantes se fueron a la Vila Joiosa y vivían allí por miedo a los corsarios norteafricanos: "Los forasters habitans en la propia vila [la Vila Joiosa] que no tenen cases ni terres perque son de Benidorm i de altres llocs per causa dels moros".

Benidorm perdió sus habitantes y su término municipal fue absorbido por Polop que a lo largo del siglo XVI ganaba población cristiana. La Carta Puebla de 1325 carecía ya de sentido. Parece que dieciocho años después su señor territorial quiso repoblarlo. Tenemos un indicio que apunta en ese sentido: el 27 de abril de 1521 Alfonso Fajardo, "Senyor de les Baronies de Polop e de Benidorm", solicitaba al Gobernador General de Valencia que se hiciera un traslado (copia) de la Carta Puebla de 1325 para que no se perdiera y porque necesitaba sacar algunas copias fehacientes: "té necessitat de alguns translats del dit privilegi, e, perquè aquell n·s perda e stiga conservat, requir a Vostra Snyoria mane al scrivà de vostra cort que registre dit translat autentich en los libres de registre de vostra cort e de allí ne done tants transllats auctèntics e fefaents com sien menester".

Lo que tenía Alfonso Fajardo no era el original de la Carta de 1325, que se había perdido, sino un traslado en pergamino del año 1430 y quería sacar algunas copias fehacientes. ¿Por qué? El traslado de 1430 se hizo el mismo año que Ruy Díaz de Mendoza compraba el señorío de Benidorm y parece normal que se hicieran copias para el nuevo señor. Esta circunstancia de cambio de propiedad en el señorío no concurría en abril de 1521 por lo que resulta verosímil suponer que Alfonso Fajardo tenía intención de repoblar Benidorm con la Carta de 1325 que, como ya hemos visto, era generosa en sus exenciones fiscales y por tanto podía atraer nuevos habitantes. No obstante, la guerra de les Germanies pocos meses después impidió que este proyecto se materializara. 
Aprovechando este conflicto entre cristianos, los corsarios musulmanes ocuparon Benidorm durante dos días y antes de abandonarlo incendiaron y destruyeron todo lo que pudieron, un panorama nada atractivo para posibles repobladores que nunca llegaron. La Carta Puebla de Bernat de Sarriá ya no se utilizaría nunca más. 

A principios del siglo XIV Bernat de Sarriá había creado en Benidorm dos entidades materiales: un pueblo y un castillo. También creó dos entidades jurídicas: un municipio y un señorío. En 1503 o poco después desapareció el municipio que fue absorbido por Polop. Poco a poco las casas deshabitadas se fueron desmoronando o fueron destruidas en 1521 por los corsarios. Posteriormente se restauraron sólo el castillo y las murallas de la villa. Ambos jugaron un importante papel en la defensa del territorio: en el castillo  hubo siempre un contingente de 5 o 6 vigilantes que daban la alarma si descubrían naves sospechosas. 
También seguía existiendo el señorío. En la documentación se cita la “casa de la senyoria”, sede del batle que  representaba al señor territorial y cobraba los tributos que generaba el señorío. Había pescadores en la temporada invernal así que el diezmo del pescado continuó como ingreso señorial.
Estos dos elementos, castillo y señorío, mantuvieron en Benidorm una población testimonial: todo el año el batle y los encargados de la vigilancia y unos meses los pescadores. Castillo y señorío evitaron que Benidorm desapareciera totalmente como otras poblaciones de la Edad Media, por ejemplo Ifach o Albalat. 

En el siglo XVI los ataques corsarios en nuestra comarca fueron intensos y duros. Benidorm fue destruido por ellos en tres ocasiones y el Reino de Valencia lo reconstruyó otras tantas. También levantó, en los dos extremos de la Serra Helada, las torres de vigía de la Bombarda y Caletes. 
Tras la expulsión de los moriscos en 1609 el peligro corsario sobre el litoral de la Marina Baixa no desapareció pero remitió lentamente. Esto explica que Benidorm se volviera a habitar y que en 1646 tuviera 11 vecinos. Sus nombres, respetando la grafía de la época excepto en las mayúsculas, eran:
Frances Llorca,
Joseph Linares, 
Miquel Mingot, 
Jasinto Saragossa,
Pere Mingot,
Joseph Gurembell,
Milchior Lopes,
Francisco de Miquel Deuessa (Devesa)
Guillem Fluixa,
Miquel Fluixa,
Alexandre Ripoll.
Estos vecinos no pertenecían al municipio de Benidorm sino al de Polop; era una pedanía como Xirles y la Nucia. 
Veinte años más tarde Benidorm volvió a ser un municipio independiente pero no con la Carta de 1325, que ya estaba olvidada, sino con una nueva, la de 1666. Las generosas exenciones fiscales de la antigua Carta se recortaban casi totalmente y su nuevo término municipal se reducía aproximadamente a la mitad. A pesar de ello Benidorm dispuso de un ordenamiento municipal propio y un sistema de regadío que permitió la viabilidad de la nueva villa y su continuidad hasta la actualidad. Fue preciso crear una nueva estructura de calles y casas ya que la creada por Bernat de Sarriá había desaparecido en el siglo anterior. 
Además si nos fijamos en los apellidos de 1646 y 1666 veremos que no concuerdan en absoluto con los medievales y son similares a los de la Vila Joiosa. Eso significa que desde el punto de vista demográfico el nuevo Benidorm del siglo XVII tampoco tuvo nada que ver con el medieval.

Por tanto, como decía al inicio de este artículo, la Carta Puebla de 1325 no logró sus objetivos por la escasez de habitantes y la consiguiente incapacidad de defenderse. Esos inconvenientes ya no estaban el 8 de abril de 1666 porque Beatriz Fajardo de Mendoza creó el Reg Major de l'Alfàs y el municipio nacía con veintitrés vecinos cuyos nombres se recogieron en la Carta Puebla. 
Esta segunda carta sí que cumplió sus objetivos y cuando fue anulada por la abolición del Régimen Señorial, el pueblo de Benidorm ya tenía una entidad jurídica y económica consolidada que le permitió convertirse en la actual ciudad turística. Por esto creo que no se tiene que dejar de recordar también esta segunda Carta Puebla. Sin ella Benidorm no existiría.



NOTAS:

[1] ORTS I BOSCH, P. M.: “La carta de poblament de Benidorm i l’almirall Bernat de Sarrià”, València 1976.
[2] ALEMANY FERRER, R. i altres: “Carta Puebla de Benidorm, Carta de Poblament de Benidorm”, Ajuntament de Benidorm i Universitat d’Alacant. Alcoi, 1988.
[3] SÁEZ SÁNCHEZ, Carlos: “La carta puebla de Benidorm”, “Signo: revista de historia de la cultura escrita” Nº 1, 1994, pàgs. 51-64. He utilitzado su texto para citas y traducciones por ser la transcripción del traslado de 1430. 
[4] ACA, Reg. 227, f. 204v-205r. Citado por GALIANA SORIANO, A.: “Documentació històrica i bibliografia de la Marina Baixa”, 2011, pàg. 221.
[5] ACA, Reg. 227, f. 154r-157r. Citado por GALIANA, pàg. 211.
[6] ACA, Reg. 222, f. 108r-110r; con fecha del 15-10-1322 transcribe el documento original del 17-7-1321.
[7] ALMIÑANA OROZCO, Pasqual: “Els topònims de Benidorm”, 2001, pàg.170-171.
[8] ACA, Reg. 149, f. 120v.
[9] ACA, reg. 381, f. 185v.
[10] ORTS I BOSCH, Pere M.: “El que pogué ser la consolidació de Benidorm en la primera mitat del segle XIII”, Revista Oficial Festes Major Patronals 1987.
[11] ARV, Mestre Racional, lib. 9585, f. 40v. La transcripción de Hinojosa parece más probable que la de Díaz.
[12]  Para las Torres de Serrano: AMV, SMV, d3-7, 1395-1396, ff. 10r-131, 135r-171, citado por ALMELA Y VIVES, 1959)
Para la catedral de Valencia: ACV, Libro de obras de la catedral, sign. 1478, 1428-1429, fol. 40v., 44r.
Para el Hospital: GÓMEZ-FERRER LOZANO, Mercedes: “Arquitectura y arquitectos en la Valencia del s. XVI. El Hospital General y sus artífices”. Tesis doctoral Universitat de València 1995, pàg.620.
[13] APARISI ROMERO, Frederic: “Hug de Cardona, III: Col·lecció diplomàtica (1407-1482)” Universitat de València, 2011, pàg. 1171
[14] APARISI ROMERO, Frederic: “Hug de Cardona, II: Col·lecció diplomàtica (1407-1482)” Universitat de València, 2011, pàg. 794.
[15] Hinojosa Montalvo, José: “Las rutas del Atlántico y del mar del Norte” en el llibre “La Corona de Aragón en el centro de su historia”. Zaragoza, año 2009,  pág 316.
[16]AGS, Guerra Antigua, leg. 0079, f. 104
[17] VIDAL BONAVILA, Judit: “L’aprofitament del mar en els segles XVI i XVII: estudi comparatiu de les almadraves de la corona d’Aragó”, tesis doctoral Universitat Rovira i Virgili, año 2015, pàg. 359.
[18]  Este aspecto y todo lo que sigue lo explico en mi libro “Corsarios norteafricanos en las baronías de Polop y Benidorm Ataques, despoblación y esclavitud (1325-1830)”. Incluye las referencias de las citas.


lunes, 3 de marzo de 2014

Polop y Benidorm a lo largo de la historia.


Francisco Amillo


Las relaciones entre Polop y Benidorm han sido muy intensas a lo largo de los siglos y aunque han tenido momentos puntuales de desacuerdo, en general ha predominado el entendimiento. El agua, tan abundante en el primero y tan escasa en el segundo, ha sido uno de los elementos vertebradores de esa relación.



Font del Gall de Polop, que en el siglo XVII se denominaba Font del Salt. Durante siglos el agua de Polop ha sido imprescindible para Benidorm.

Sus destinos han estado indisolublemente unidos ya que su historia ha fluido en paralelo mucho tiempo y además han tenido varios siglos de vida en común siendo un mismo municipio. Por eso contar la historia de una ciudad implica contar también una parte de la otra. Creo que mi libro "Historia de Benidorm..." es un buen ejemplo ya que tiene 379 páginas y en ellas la palabra Polop aparece 376 veces, prácticamente una por página.



Los orígenes y la Edad Media.
En ambos municipios existieron núcleos de población del ibérico tardío (siglos II y I a.C.) ya que los restos arqueológicos encontrados así lo demuestran. Es muy probable, según algunos filólogos, que en la etimología de los nombres de Polop y Benidorm haya también elementos de procedencia ibérica. Según algunos autores Polp significaría "bajo el cabezo" y Benidorm "peñón aislado". Pero esto de la etimologías es un tema muy resbaladizo y controvertido por lo que no quiero entrar. Simplemente señalaré que otras interpretaciones hacen derivar a Polop del latín "populus", chopo y a Benidom de "beni-Darhim". 

De todas formas lo que sí parece claro es que ninguno de esos dos poblados ibéricos fue el origen de los actuales municipios, sino su precedente. Se debe a que aparecen en época romana cuando Altea, Alfàs del Pi, La Nucia, Polop y Benidorm formaban parte del término municipal de Álon, que controlaba todo el territorio. Era un "municipium" desde el 74 d. C., estaba situado en la actual Villajoyosa y era el centro administrativo de toda la comarca. Por tanto esos precedentes de Polop y Benidorm no eran poblaciones independientes.

Avanzando en el tiempo, al llegar a la época islámica se constata que  Álon ya no existía. Fue abandonada en un momento indeterminado a partir de los siglos VII u VIII. 
En cambio está fuera de duda que Polop sí existía al menos desde el siglo XI, documentándose su castillo desde el siglo XII. Lo que no está claro es si hubo conexión entre el Polop ibérico y el musulmán y en qué momento de la época islámica apareció. Tampoco está claro si en este período el territorio que ocupa actualmente Benidorm pertenecía a Polop o a Finestrat. 


En el collado de Polop están los elementos más antiguos citados en la documentación: la Cueva del Cid (siglo XI) y el Castillo (siglo XII). 

La conquista cristiana de Jaume I en 1245 supuso una nueva organización y administración de la comarca pero no supuso cambios apreciables en su demografía, que siguió siendo mayoritariamente musulmana. También conservó autonomía administrativa local ya que sus aljamas seguían teniendo las autoridades islámicas (cadí, alamín, etc.) y mantenían su religión, lengua, costumbres, etc. 
Esta población musulmana conservó este estatus a pesar de los cambios de propiedad del señorío: en 1268 Jaume I se lo entregó a Berenguela Alonso y tras la muerte de esta dama a Beltrán de Belpuig en 1271. Más adelante, en fecha indeterminada pero anterior a 1320, lo compró Bernat de Sarrià.  

Es posible que sus límites administrativos fuesen al principio los mismos del período anterior. Josep Torró en su libro “El naixement d’una colònia” incluye un mapa que representa la zona de las Marinas en la época de la revuelta de Al-Azraq contra el dominio cristiano. En él vemos una aljama autónoma que ocupa parte de los actuales términos de Polop, La Nucia y l'Alfàs del Pi. En otro mapa de ese mismo libro indica que la aljama dirigida por At-Tifasi desde Finestrat ocupa la mayor parte del territorio actual de Benidorm. Como dirigente de Polop cita al clan de  banu Hudayl


En este plano Josep Torró realiza un ensayo de reconstrucción de los territorios controlados por al-Azraq entre 1248 y 1251. Se señala con el número 24 el castillo y término de Polop que incluía el Albir pero no Benidorm; éste pertenecía a Finestrat, señalado con el número 28.

Pero eso cambió en el siglo siguiente, cuando Bernat de Sarrià adquirió gran parte de la Marina Baja. Entonces Benidorm sí estaba integrado en Polop y cuando  creó el señorío y el municipio de Benidorm en 1325 indicaba claramente que lo segregaba del castillo de Polop. Así pues Polop es la metrópoli de Benidorm en su sentido etimológico de "ciudad madre". Y lo es nada menos que dos veces.

Un aspecto curioso de esta Carta Puebla de Benidorm de 1325 es el gran espacio que se otorgaba a la nueva villa ya que incluía el Albir y una parte de l'Alfàs del Pi y La Nucia puesto que limitaba con Callosa. Esto obedecía a un propósito bien definido: Benidorm debería ser una villa cristiana y sus habitantes habrían de controlar a los musulmanes del interior, entre ellos los de Polop, evitando también los ataques por mar de musulmanes granadinos y norteafricanos. Era conveniente que Benidorm dominara el litoral, punto de huida de mudéjares y de arribada de corsarios.



Bernat de Sarrià creó el municipio de Benidorm en 1325 villa cristiana, segregándolo del castillo de Polop. La Carta Puebla nos indica que la defensa del territorio era una de sus finalidades. Debería controlar todo el litoral y para eso le entregó el Albir ya que debía evitar la huída de los mudéjares del interior y los ataques de corsarios granadinos y norteafricanos.

Sin embargo el nuevo municipio cristiano de Benidorm tuvo mala suerte. Al poco de ser creado padeció los efectos de la larga crisis de la Baja Edad Media, que se extendió desde la segunda mitad del siglo XIV hasta finales del siglo XV. De todas las calamidades que en ese período azotaron a Europa, la que más le afectó a Benidorm fue la guerra. 

La guerra con Castilla, denominada "La guerra de los dos Pedros", fue muy cruel en el sur del Reino de Valencia. En nuestra comarca la ocupación castellana de Polop y Benidorm fue de corta duración, el año comprendido entre junio de 1364 y junio de 1365, pero las destrucciones que causó duraron mucho tiempo según señalaba Julia Campón. En Polop el castillo y la acequia que llevaba agua al molino, tardaron algunos años en poder repararse.

Pero lo que más perjudicó a Benidorm y explica su escasa población fueron los continuados ataques de los corsarios musulmanes. En al menos cuatro ocasiones, como por ejemplo el 5 de agosto de 1447, la villa vio cómo la mayor parte de su población fue hecha cautiva. La costumbre era que fuesen liberados a cambio de un rescate, actividad en la que destacaron los frailes mercedarios y trinitarios. Debemos suponer que así sucedió ya que la villa volvió a recuperar población y continuó siendo un municipio independiente . Eso es lo que se deduce del documento de toma de posesión del señorío de Benidorm por Alfonso Fajardo el 10 de marzo de 1494. En este documento se citan claramente las autoridades municipales: “justicia, jurats, mostassaff” por lo cual hay que deducir que en esa fecha aún no estaba anexionado a Polop. 

La población de Benidorm en el siglo XV era de poco más de diez vecinos, o sea unos 45 habitantes. Polop no padeció tanto esa crisis ya que tenía el doble de habitantes que Benidorm. Así se deduce tanto de las relaciones de impuestos señoriales y del rescate de Alfonso de Aragón, señor territorial de la comarca, hecho prisionero en la batalla de Nájera. Por tanto Benidorm n podía cumplir su función de  controlar a los musulmanes.



Esta pérdida de importancia de Benidorm como núcleo cristiano explica que, cuando Diego Fajardo de Mendoza y Melgarejo heredó en 1448 estos señoríos, eligió Polop como centro desde donde se administrarían. Su castillo fue, hasta su destrucción en el siglo XVI, lugar de residencia de algunos de sus descendientes. Esta capitalidad de Polop continuó en todo su apogeo mientras el régimen señorial estuvo vigente. La casa de la señoría, aún en pie, nos lo sigue recordando. 



La casa de la señoría, comprada por Beatriu Fajardo en 1654 y aún en pie, nos recuerda que desde Polop se administraban los señoríos.  En Polop Beatriu Fajardo no tenía casa “a hon poder habitar y ospedarse quan vaja y lo que mes es per al personal que tindra alli governant aquelles.” Tampoco podía utilizar el castillo: “per quant lo castell de dita Baronia estara derruit ni habitable.” Pidió permiso a la Real Audiencia para utilizar 270 libras que había dejado en depósito en la Taula de Canvis como fianza mientras duraba el juicio por la posesión de las baronías. Con esa cantidad compró una casa “en la dita vila de Polop lo cap de dites baronies a hon esta la esglesia parroquial i en los demes llochs no ni haura.” 




Siglos XVI y XVII.
En el siglo XVI Benidorm aparece en la documentación como lugar despoblado. Eso debió ocurrir hacia 1503 cuando sufrió un nuevo ataque de piratas norteafricanos. La vez siguiente que se cita Benidorm es en 1520, con ocasión de la guerra de las Germanías, y en esos momentos ya estaba despoblado y con mucha probabilidad anexionado a Polop. 

En dicha época de las Germanías consta que en Polop, aunque con mayoría de habitantes musulmanes, seguía teniendo pobladores cristianos. Entre ellos se encontraba el señor de Polop y Benidorm, Alfonso Fajardo "que a la sazón se hallava enfermo" y los agermanados "le sacaron desnudo y embuelto en una zamarra, le condujeron a Villa Joyosa, y le demolieron el castillo y las casas de dichas varonías". 
Pero en estos incidentes la peor parte se la llevó la población musulmana, que tuvo un trágico final con el tristemente famoso episodio del bautismo colectivo y matanza de los moriscos. 

Polop quedó casi despoblado durante algunos años. Según un documento del 21 de diciembre de 1527, la ausencia de vecinos en Polop y Benidorm era evidente. El franciscano Bartolomé de los Ángeles, Visitador General del Arzobispado de Valencia, después de visitar las baronías e interrogar testigos, describía como era la población de la comarca: “en Palop no n’y a ningu perque fonch cremat per els ajermanats e no i a ningun habitador y que en la Nuncia i a XXII cases y en Chirles XXXV y en Benidorm no n’y a ningun sinó alguns peiscadors que venen alli en lo ivern e no habiten alli ni tenen habitació ninguna.

Pero poco después Polop comenzó a recibir pobladores cristianos, contrariamente a Benidorm que seguía despoblado. El litoral seguía siendo peligroso a causa de los ataques corsarios y Polop era más seguro. Por eso se convirtió en una villa cristiana y la población musulmana se concentró en Xirles y La Nucia. Aún así Polop no estaba suficientemente lejos de la costa y tenía peligro. Señala Joaquín Fuster que sufrió un ataque corsario el 6-3-1583.



La Torre de les Caletes en Benidorm fue construida en el siglo XVI para la vigilancia y defensa del litoral. Polop estaba obligado a contribuir con hombres en esta torre y en el castillo de Benidorm.

A mediados de ese siglo XVI tenemos evidencias de que Benidorm había perdido su categoría de municipio independiente y había sido absorbido por Polop. El testimonio más importante lo aporta el historiador valenciano MARTÍ DE VICIANA que en 1564 describía los límites municipales de Villajoyosa diciendo: “Esta villa tiene su término contorneado por los términos de Polop, Finestrat, Orcheta, Alicante y el mar”. Resulta sorprendente que no se nombre a Benidorm como sería lógico, sino a Polop. La única explicación plausible es que en esa fecha Benidorm estaba integrado en Polop. Así tiene sentido que en otras épocas el Tossal de la Cala fuera denominado Tossal de Polop. 

Este predominio de cristianos en Polop y de musulmanes en Xirles y la Nucia duró hasta 1609 cuando Polop tenía 40 familias, unos 180 habitantes. Ese año la expulsión de todos los musulmanes del Reino de Valencia supuso que Xirles y la Nucia quedaran despobladas y la comarca sólo con cristianos, tal como quería Felipe III. En la expulsión habían primado más los aspectos religiosos y políticos que los económicos. Por esa causa la expulsión acentuó la crisis económica que venía padeciendo la comarca.

Se inició un lento proceso de repoblación por cristianos de los lugares abandonados por los moriscos expulsados. En algunos como Xirles y La Nucia, esa repoblación les ha permitido llegar hasta nuestros días. Pero otros muchos, como Algar, Micleta, Sanchet, Sentenilla, etc., no se repoblaron y desaparecieron.


A mediados del siglo XVII empezó en todo el Reino de Valencia una lenta recuperación económica. La población comenzó a crecer y se empezó a ocupar más intensamente el litoral, que había quedado despoblado en el siglo anterior. Las medidas para defenderlo, iniciadas en la época de Felipe II fueron continuadas por los reyes sucesivos y estaban dando fruto aunque de manera muy lenta. 
De ahí que en el acta notarial de 1654, que describe la toma de posesión por Beatriu Fajardo del señorío de Benidorm nos indica que sus habitantes eran 10 vecinos: “Genís Lorca, batlle de dita vila y baronia, Josep Linares, alcaid per sa magestat del castell de dita vila, Guillem Fluxà, Miquel Fluxà, Narcís Llorca, Damià Lorca, Francesc Orts, Melcior Lope, Joan Buforn i Andreu Buforn, tots vassalls vehins y habitants de la dita baronia y vila de Benidorm [...] confesant ser la major part de tots los vehins i habitants i casi tots.”  

Beatriu Fajardo había heredado los señoríos de Polop y Benidorm en 1654 pero para ello había tenido que mantener un largo y costoso pleito de once años. Además en el caso de Benidorm los gastos habían sido mayores a causa de una antigua condición impuesta por el rey Alfonso V en 1458 cuando reconoció a Diego Fajardo como señor de Benidorm: el dominio sólo podría heredarse por línea exclusivamente masculina, o según la terminología de la época, por agnación. Si fallaba este requisito el señorío de Benidorm pasaría a poder de la monarquía. Para evitarlo Beatriu Fajardo recurrió al rey Felipe IV, el cual le autorizó a heredar mediante Real Cédula de 8 de mayo de 1654 previo pago de dos mil ducados de plata. 

Habían sido muchos gastos. Cuando Beatriu Fajardo casó con Rodrigo de Puigmarín no pensaba que acabaría heredando todo el patrimonio de sus padres. Fue una cadena casual de fallecimientos (su abuelo, su padre y luego sus dos hermanos mayores) los que la llevaron a heredar señoríos en los reinos de Murcia y Valencia. Al juntarlos con los de su marido se convirtieron en la familia más acaudalada de Murcia. Pero eso había tenido un coste económico que Rodrigo de Puigmarín, que dirigía los señoríos de su esposa porque así lo disponían las leyes de la época, quería compensar.

Para ello quiso aprovechar el crecimiento demográfico de la época, y la demanda de nuevas tierras de cultivo que eso implicaba, para repoblar Benidorm. Así tendría más vasallos que le proporcionarían más rentas. Pero para que esos nuevos vasallos quisieran establecerse necesitaban un atractivo. Por eso pensó crear una zona regadío en la partida del Alfaz de Polop y comenzó las obras de una acequia que desde el Salt del Gall, en el barranco de Polop, llevarían agua hasta allí. El riego beneficiaría las tierras de los actuales municipios de La Nucia, l'Alfàs del Pi y Benidorm que en esos momentos estaban integrados en Polop.
Pero Rodrigo murió en 1662 y Beatriu Fajardo tuvo que continuar sus proyectos hasta que su primogénito alcanzara la mayoría de edad. Por eso fue ella la que concluyó la acequia y la que en 1666 volvió a fundar el municipio de Benidorm.

Primero creó el Reg Major de l'Alfàs, también denominado en esa época Nou Reg, aunque la denominación más popular fue posteriormente la de Séquia Mare. El 1 de abril de 1666, el alguacil y trompeta de la villa de Polop pregonó en los sitios acostumbrados que todos los vecinos debían reunirse en el castillo en "consell general" porque la sala de la casa de la Señoría no estaba disponible. Acudieron 66 vecinos de esa localidad, de Xirles y de La Nucia. Habían sido convocados por el jurado mayor con autorización "dada de palabra á los Justicias y jurados de la presente Villa y Baronia, por la muy noble Señora Doña Beatriz Maria Fajardo y Mendoza". La señora había acudido personalmente para entregarles tierras y agua a cambio de unas prestaciones económicas y unas condiciones  (superficie de los lotes de tierra, riego en tandas de quince días, pago de pechos y censos, etc.) recogidas en "un papel firmado de su mano y letra". Los vasallos, escucharon la lectura de dicho documento. Al día siguiente, reunidos de nuevo en "consell general", aceptaron las condiciones. Les animó a decidirse el que se incluyeran unos "alivios" o sea exenciones en los pagos, durante los cinco primeros años. 

Una semana después tenía lugar un acto similar en Benidorm. Pero además de crear una zona de regadío, creó un nuevo municipio. La entidad jurídica denominada señorío de Benidorm nunca se había extinguido, pero al despoblarse y desaparecer como municipio había dejado de ser productivo por falta de vasallos que pagasen las rentas señoriales. De ahí su interés en atraer pobladores, cuantos más mejor.

Para crear un nuevo municipio lo usual en esos siglos era que los señores territoriales otorgasen una Carta Puebla. En ella se recogían las normas que regularían la vida municipal  como elección de cargos, fecha de las elecciones, impuestos, administración de justicia, etc. También se regulaba el comercio, la obligación de residencia y de contribuir a su defensa, los monopolios señoriales, el desahucio en caso de incumplimiento, etc. Se dedica una atención especial a regular el riego con unas condiciones o "capítulos" muy similares a los acordados en Polop. Finalmente las fórmulas feudales de juramento y vasallaje, seguidas de una relación de los vasallos firmantes de la Carta Puebla. Para todo ello, el referente era Polop, indicándose que lo que no se había consignado por escrito se haría como en Polop.



Portada de la primera edición de la Carta Puebla de 1666 otorgada por Beatriu Fajardo. Suponía la creación, por segunda vez, del municipio de Benidorm.

El nuevo municipio se segregó de Polop pero con un unos límites menores que en la Edad Media ya que el Albir, l'Alfàs y la Nucia siguieron perteneciendo a Polop. Básicamente la superficie del término municipal de la nueva villa fue el mismo que tiene hoy día, con la excepción de lo que actualmente es la Cala de Finestrat, que en aquella época era de Benidorm.


No consta en la documentación de la época que Polop protestara por esta decisión de su señora territorial. No era fácil que los vasallos pudiesen negarse a acatar las decisiones de los señores. Pero a través del pleito de emancipación de la Nucia, a principios del siglo XVIII, podemos entrever que sí había habido resquemores. Polop quería que se pagasen en él no sólo los derechos señoriales, sino también los impuestos municipales. Este último punto era rechazado de plano por las dos villas emancipadas. 

Pero a pesar de todo, la creación de Benidorm fue beneficiosa para Polop y para toda la comarca. Ubicado en lo alto de Canfali, cuyas murallas y castillo se reforzaron en 1668, se convirtió en un elemento defensivo que permitía a sus habitantes hacer frente a los corsarios musulmanes, cuya actividad no desapareció pero sí disminuyó de intensidad. 
Esta mayor seguridad de la comarca  permitió que la población de Polop aumentara. 
El crecimiento se produjo sobre todo fuera del núcleo urbano: muchos agricultores, que antes vivían lejos de sus tierras, pudieron asentarse en masías dispersas por todo el término, algo que antes la inseguridad corsaria hacía totalmente inviable. 



A partir de 1666 Benidorm, con su castillo y murallas recién restauradas, era garantía de defensa para toda la comarca. La seguridad que creó en su ámbito permitió la aparición de un hábitat de masías dispersas por los campos. 

Estas masías se establecieron sobre todo a lo largo de la Séquia Mare. Con ella podían regar sus campos, llenar sus aljibes para beber, mover sus molinos harineros, lavar la ropa y abrevar el ganado. 
Hubo varios puntos en los que la concentración de masías fue tan grande que hubo que construir ermitas para sus necesidades religiosas. Se trata de l'Alfàs de Baix o de Benidorm con la ermita de Sanz hacia 1740, del Cautivador con la ermita de San Vicent y de l'Alfàs con una ermita al menos desde 1766 (luego fue la iglesia de San José y actualmente de Cristo del Buen Acierto).

Por eso a finales del siglo XVII el mayor crecimiento demográfico correspondió a Polop, según se aprecia en el siguiente cuadro, elaborado con datos de un pleito por las reparaciones del Reg Major de l'Alfàs.



Por tanto, si Benidorm proporcionó seguridad a la comarca y Polop le suministró agua, el beneficio fue mutuo. Durante más de 300 años l'Alfàs del Pi y Benidorm, que carecían de otros suministros importantes de agua, pudieron sobrevivir gracias a la Séquia Mare. Ella había permitido su aparición y ella posibilitó su supervivencia hasta mediados del siglo XX. Benidorm y l'Alfàs del Pi no habrían existido si no se hubiese creado esta infraestructura y la comarca sería hoy día muy distinta.



El siglo XVIII
Durante el siglo XVIII Benidorm experimentó un crecimiento demográfico superior al de Polop. Eso supuso un problema: la falta de tierras. Las mejores ya estaban roturadas desde el siglo anterior así que intentaron poner en cultivo tierras marginales en zonas de ladera y sin posibilidad de regadío. Esto no solucionó el problema. 

Por eso los habitantes de Benidorm buscaron su supervivencia en el mar. Sus pescadores de almadraba se hicieron muy famosos en toda España. La mayor parte de las almadrabas de todo el litoral mediterráneo y atlántico contaban con un arráez de Benidorm. Habían sido los primeros en introducir esta técnica en el siglo XVI y mantuvieron su hegemonía hasta bien avanzado el XX.




También se distinguió Benidorm por sus grandes marinos. Durante las guerras napoleónicas a finales del siglo XVIII y principios del XIX sus corsarios se distinguieron arrebatando presas a los ingleses primero y a los franceses después. Y con la paz y la crisis de postguerra el contrabando llenó de mercancías extranjeras toda la comarca y sobre todo Benidorm, que fue denominado "el Gibraltar de esta provincia" de Alicante. 


Siglos XIX y XX.
A principios del siglo XIX se produjo un fenómeno muy importante para Polop y Benidorm: la abolición definitiva del régimen señorial en 1836. Eso suponía el fin de los monopolios (hornos, almazaras, molinos, etc.) y también del pago de cantidades en concepto de censos y pechos así como de las prestaciones personales. Pero en 1847 Francisco de Paula Bernuy y Valda, esposo de la última señora territorial, consiguió que se aprobara un reglamento del Reg Major que le permitía conservar la propiedad del mismo manteniendo los censos y el luismo. Por esa causa pervivió en nuestras tierras hasta 1912 un sistema de propiedad compartida similar a la enfiteusis abolida definitivamente en 1836. 



Francisco de Paula Bernuy y Valda, esposo de la última señora territorial de Polop y Benidorm, Anna Agapita de Valda Texeiro, impuso en el reglamento del Reg Major de l’Alfàs de 1847 elementos como la enfiteusis, censos y luismo que pertenecían al abolido mundo feudal.

Otro hecho que en ese siglo cambió la fisonomía de la comarca fue la mejora de las comunicaciones terrestres. Éstas, que conectaban las distintas poblaciones de la Marina Baja, habían sido muy deficientes durante siglos. En 1754 los habitantes de Benidorm decían que  “de la villa de Polop a la de Benidorm hay de distancia más de legua y media y que los caminos en tiempo lluvioso se hazen muy pesados de suerte que sin muchisima incomodidad no puede pasar el Cura de Polop a Benidorm a prestar el pasto espiritual.
Casi 100 años después el famoso Diccionario de Madoz decía que se tardaba una hora de Polop a Benidorm. Sobre esta última localidad, explicando sus caminos, señalaba que había tres que iban a Valencia a, Alicante y a Alcoy por Finestrat, indicando que eran "de herradura y en muy mal estado". En las dos poblaciones Madoz ignoró el que iba de Benidorm a Polop pasando por l'Alfàs del Pi y La Nucia. 



En este fragmento del mapa de Francico Coello (1859) se aprecian las deficientes comunicaciones de la comarca antes de l Revolución Industrial. Con línea de puntos se indica el camino de Polop a l'Alfàs del Pi y a Benidorm. La carretera Alicante-Valencia, entonces en proyecto, se señala con doble línea discontinua mientras que el "Camino Real" se marca con doble línea continua.

La Revolución Industrial del siglo XIX, que creó una red radial de ferrocarriles, dejó abandonada a su suerte esta comarca. No pasó lo mismo con las carreteras. Destaca la construcción de la carretera Alicante-Barcelona (actual N-332). En 1860 se creó el tramo Alicante-Altea y en 1880 se hizo llegar hasta  Valencia gracias al túnel y puente del barranco del Mascarat, un obstáculo natural muy considerable hasta ese momento. De todas formas era una carretera sin asfaltar. Su firme de piedra machacada, el macadán, era apto para las diligencias, carros y otros vehículos de tracción animal, pero tenía como principal inconveniente que el polvo las hacía irrespirables para los viajeros. Además tenía muchos baches, curvas y cuestas, haciendo el viaje más lento. Finalmente tenía pocos puentes debiendo vadearse barrancos como el del Torres, lo que hacía peligrosa la ruta en épocas de fuertes lluvias; la prensa de la época se hizo eco de un accidente con varias personas heridas al volcar la diligencia por la fuerza del agua. 




El puente y túnel sobre el Mascarat evitaron un tramo de carretera muy lento y peligroso por ambas laderas del barranco. Ka comunicación terrestre Valencia-Alicante fue mucho más fácil, segura y rápida.

La comunicación de Benidorm con Polop mejoró notablemente con la construcción de la carretera que entonces se denominaba Benidorm-Pego y actualmente CV-70 y CV-715. Entró en funcionamiento en 1890. Como dato curioso se puede señalar que su diseño y supervisión correspondió a un alcoyano, el ingeniero de Obras Públicas Juan Miró Moltó, padre del escritor Gabriel Miró que por esta causa conoció Polop y quedó profundamente vinculado a él. 



El puente de Polop, en la carretera Benidorm-Pego, hacia 1910. Era una sociedad agraria y el transporte satisfacía sus demandas. Por eso vemos circulando personas, caballerías,carros y cabras pero no automóviles, prácticamente inexistentes en esas fechas en la comarca.

Esta vía de comunicación permitió una mejor conexión de Benidorm con la Nucia, Polop, Callosa, etc. Su utilidad se incrementó a partir de 1914 gracias a la construcción del ferrocarril Alicante-Denia.

Dicho ferrocarril se inauguró en 1914 con el tramo Alicante-Altea y en 1915 con el tramo Altea-Denia. A partir de ese momento las poblaciones de la carretera Benidorm-Pego (Callosa, Polop, La Nucia) pudieron utilizar el “Trenet” desde la estación de Benidorm. Se crearon varias empresas de transporte de viajeros y mercancías hasta dicha ciudad para utilizar el tren.



Locomotora nº 5 de los Ferrocarriles Estratégicos y Secundarios de Alicante, ESA. Ancho de vía: 1.000 mm. La línea Alicante Altea se inauguró en octubre de 1914; el tramo Altea-Denia al año siguiente. Permitió el transporte de personas y de los productos agrícolas de la comarca.

Sin embargo el "Trenet de la Marina" se creó muy tarde y el transporte de mercancías y viajeros sufrió una fuerte competencia de las carreteras cuando estas se asfaltaron. Este proceso, iniciado en España en 1906, se generalizó a partir de la década 1930. 
El transporte de pasajeros tenía también como inconveniente la lejanía en la que en aquellos años estaban la mayoría de estaciones y por eso surgieron líneas de transporte de autobuses, como por ejemplo la "Callosina" que iba de Callosa a Alicante pasando por Polop, La Nucia y Benidorm.



A mediados del siglo XX Benidorm dio un giro espectacular en su economía al abandonar la agricultura tradicional en favor del turismo. La ciudad comenzó a crecer y eso implicó un enorme incremento demográfico. Y surgió un problema: la necesidad de agua en la cantidad y calidad que el turismo internacional exigía. 
El alcalde Pedro Zaragoza Orts, después de constatar que no había ningún manantial con caudal suficiente en Benidorm, se fijó en Polop donde el agua “abunda, con la plena seguridad que jamás faltaría el suministro que tanta falta estaba haciendo”. 



La fuente de los Chorros de Polop en la década de 1930. Fotografía cedida por Francisco Sanchis Gadea.

Con esa finalidad la corporación municipal aprobó comprar un terreno de 7.479 m2  en Polop en la partida de Bunea que en la documentación de la época se denomina el “Pla de Xirles”. La finca, llamada Rabasa,  era propiedad de Jaime Fuster Iborra. Allí existía un pozo que según aforo de la Confederación Hidrográfica del Júcar ofrecía suficiente caudal para el suministro de Benidorm. El precio estipulado para la parcela, 450.000 pts, era muy alto para la época, inaccesible para el presupuesto municipal. Por esta causa una comisión de vecinos, encabezada por Alfonso Puchades, se entrevistó con Antonio Ramos Carratalá, director general de la Caja de Ahorros del Sureste de España (después CAM), que se había instalado hacía poco en Benidorm, y gestionó un préstamo con la finalidad de adquirir esos terrenos y donarlos al ayuntamiento. 

La compra de la finca Rabasa suscitó la indignación de gran parte de los vecinos de Polop, tal como explicaba Francisco Sanchis Gadea en un artículo publicado en Canfali: “todo el pueblo de Polop protestaba pues se tenía el convencimiento de que dicho pozo seria sobreexplotado para alumbrar un mayor caudal, con los perjuicios para la localidad". Cuando se iniciaron los trabajos de la conducción de las aguas potables hacia Benidorm el "30 de abril de 1953, tenía prevista visita de inspección el ingeniero de la Confederación, Juan Aura. Alrededor de la dos y media de la tarde se dirigían hacia el puente de la carretera de Pego-Benidorm -ubicación donde se encontraban los operarios de las obras- un nutrido grupo de mujeres acompañadas de numerosos niños. […] Llegó el automóvil del ingeniero, deteniéndose en el cruce de la carretera frente al bar “Cano”. Al descender del vehículo [...] la multitud se le acercó y prorrumpió, con fuerza, los gritos de: “fuera, fuera”, “no nos quitéis el agua”, “es nuestro único medio de vida”, al tiempo que le lanzaban diversos objetos. El ingeniero [...]marchó del lugar a toda velocidad. Al personarse la Guardia Civil, las mujeres congregadas ya se habían disuelto por la mediación del Alcalde”.
En aquella época estas manifestaciones estaban totalmente prohibidas pero afortunadamente no pasó nada. 

Posteriormente los hechos darían la razón a las manifestantes. El pozo de Rabasa se había perforado muy próximo a las fuentes de Cotelles y Chirles y los regantes se quejaban de que cuando estaba en funcionamiento se secaban rápidamente dichas fuentes. Por ello el pozo se precintó por orden del Tribunal Supremo. 
Se abrió un segundo pozo que resultó totalmente insuficiente ya que llegaban 35 l/s para Benidorm. Por eso fue finalmente abandonado. 

El abastecimiento desde Polop fue fruto del empeño del alcalde Pedro Zaragoza, que tuvo que vencer dificultades de todo tipo, entre ellas el escepticismo de muchos vecinos. Tardó casi 10 años en ejecutarse. Fue un intento de solucionar el servicio de agua potable en una población sin recursos propios, recurriendo a la misma población, Polop, a la que en 1666 recurrió Beatriu Fajardo con el Reg Majo de l’Alfàs. Pero las circunstancias eran muy distintas y esta solución de 1960 tuvo una vida efímera, a diferencia de la otra que funcionó durante 300 años: el final de la explotación de los pozos de Rabasa y el abandono definitivo de sus instalaciones se produjo en 1979 cuando los pozos de Beniardá y el Algar ofrecieron un suministro más abundante y regular. 

La creación del Consorcio de Aguas de la Marina Baja supuso acabar con los intentos individuales de suministrar agua a cada municipio. Esta mancomunidad del agua la ha administrado de forma muy eficiente y ejemplar y todos han salido beneficiados. 

La orientación hacia el turismo que inició Benidorm, que tanto recelo suscitó inicialmente en algunas localidades, al final fue beneficiosa para toda la comarca que poco a poco fue incorporándose a la actividad turística. El resultado de este cambio ha sido un notable incremento del nivel de vida de Polop y del resto de municipios de la Marina Baja, muy superior al que tenían en las décadas de 1960 y 1970 cuando su actividad se basaba exclusivamente en la agricultura. 

El éxito de Benidorm fue al final el éxito de toda la comarca y demostró, una vez más, que la cooperación era más eficaz que la confrontación.



El Benidorm actual es el heredero de un Benidorm tradicional de agricultores y hombres de la mar con formas de vida y tradiciones seculares. Un Benidorm que, arrastra tras de sí una fascinante historia de más de 700 años y que en un momento dado, inició el camino que le llevó a convertirse en el emporio turístico actual, pero que no debería olvidar nunca sus orígenes, ni la deuda de gratitud que tiene con todos aquellos que lo hicieron posible... Entre ellos Polop, su doblemente "ciudad madre", con la que tantos vínculos le unen.