domingo, 19 de julio de 2026

Bernat de Sarrià y los primeros años de Benidorm.

 

En el año 2025 se cumplieron 700 años de la creación del municipio de Benidorm, aunque no del pueblo y del castillo, citados unos años antes (1321). El "locho pequeña localidad dependiente de Polop, se convirtió en municipio independiente gracias a su Carta Puebla del 08/05/1325.

En este artículo he intentado dar respuesta a dos cuestiones relacionadas con los primeros años del recién nacido Benidorm:

a) Por qué Bernat de Sarrià fundó Benidorm.

b) Por qué transcurrieron varios años entre la creación del pueblo y la entrega de la Carta Puebla que lo convirtió en municipio independiente de Polop.

Francisco Amillo Alegre

 

   

1. Los orígenes cristianos de Benidorm.

Se ha escrito que Benidorm fue una fundación de los antiguos griegos [1] y también que fue una villa fundada por los musulmanes [2], pero lo cierto es que su nombre no aparece en la documentación anterior a la conquista cristiana de Xarq al-Andalus por Jaume I ni tampoco durante dicha conquista. Así lo constataba Martínez-Morellá “En la documentación de registros de cancillería de Jaime I el Conquistador y Pedro el Grande no suena el nombre de Benidorm” [3].

Encontramos su primera referencia escrita el 17 de julio de 1321, cuando el territorio de la actual Marina Baixa ya llevaba más de setenta años incluido en el Reino de Valencia. El texto enumera: “et de castro et populam de Benidorm […] et alcarea de Lirieto” [4 ].

Pere Maria Orts i Bosch fue el primero en afirmar que Benidorm surgió como una fundación cristiana durante la Edad Media, protagonizada por el noble Bernat de Sarrià y presentaba documentación que así lo demostraba [5]. Eso contradecía la idea del origen islámico de Benidorm y su conquista en tiempos de Jaume I basada exclusivamente en la existencia del prefijo beni- en su nombre.

En 2019, en las excavaciones arqueológicas del castillo de Benidorm, no apareció  ningún muro de época islámica. La cerámica de ese período constituía solo el 0,25 % del total y apareció exclusivamente en una reducida zona del ángulo SE por lo que «no se puede llegar a hablar de una ocupación islámica de la punta del Canfali» [6].

 


Canfali a vista de dron en una fotografía del Ayuntamiento de Benidorm. Durante las excavaciones arqueológicas del año 2019 en la Plaza del Castillo no aparecieron muros de época islámica, solo un bajísimo porcentaje de cerámica. Por tanto el castillo fue una fundación cristiana.

 

 

2. Bernat de Sarrià y sus dominios en la Marina Baixa.

En la actualidad está sobradamente documentado que los orígenes de la villa de Benidorm hay que situarlos en los inicios del siglo XIV, por iniciativa del noble Bernat de Sarrià que posiblemente nació en la Marina Baixa. Ennoblecido y enriquecido con las guerras promovidas por los reyes de la Corona de Aragón en Italia y norte de África, acumuló un gran capital con el que fue comprando señoríos nobiliarios en el norte de Alicante, en la Marina Baixa sobre todo, pero también en otras comarcas. Esta predilección por la Marina se debió, probablemente, a que su padre, el caballero catalán Vidal de Sarriá, residió en la Vall de Guadalest en tiempos de Jaume I el cual le nombró alcaide del castillo de Confrides.

 

El castillo denominado de Alfofra o Aljofra, en el término municipal de Confrides. Se edificó sobre una escarpada roca a 1.100 metros de altitud para controlar el valle de Guadalest y la ruta que iba desde el mar hasta Alcoi. Jaume I lo cedió a Vidal de Sarrià en 1264. Fotografía de Wikipedia.

 

Los dominios de Bernat, denominados “Muntanyes d’En Sarrià” varios siglos después de su muerte (se citan así en 1654), tenían como centro administrativo la villa de Callosa d’En Sarriá. El nombre dado a la comarca, Muntanyes, indica claramente que en el interior montañoso se concentraba la mayoría de sus habitantes y que de allí obtenía la mayor parte de sus ingresos señoriales: Relleu, Orxeta, Finestrat, Polop, Callosa, Tàrbena, la Vall de Guadalest, etc. Mantenían su religión, lengua, cultura, tradiciones y su aljama con autoridades tradicionales como el alamín y el alfaquí. A cambio de esta autonomía debían pagar una serie de impuestos a su señor. El litoral de la Marina Baixa estaba escasamente poblado por la frecuencia de ataques corsarios.

En las áreas del interior los mudéjares practicaban una agricultura de autoconsumo en pequeños regadíos y destinaban las tierras del secano al cultivo de cereales (trigo, cebada, etc.) vides, higueras, olivos, almendros, etc. Dichos cultivos permitían obtener productos duraderos como pasas, vino, almendras, aceite e higos secos que se exportaban por mar generando ingresos en efectivo para atender a sus necesidades y pagar los impuestos al señor territorial. Las pasas de la comarca constituían la exportación más rentable y su precio era superior a las de otras zonas del Reino de Valencia. En el siglo XIV se elaboraban dos variedades, “la pansa blanqua i la pansa negra”. La primera, elaborada con moscatel blanco, era más barata; la segunda se elaboraba con “moscatell vermell”, dos variedades que se seguían cultivando en el siglo XV: “moscatells blanchs e vermells” [7]. En el siglo XV la documentación indica que la comarca exportaba la “pansa de Polopque se producía no sólo en dicha localidad sino otras, por ejemplo el valle de Guadalest que a veces lo exportaba desde el “carregador” de la Vila Joiosa y de Benidorm [8].

El trigo propiamente dicho (forment) era escaso en la comarca y la mayor parte se dedicaba al autoconsumo en compañía de otros cereales panificables (blats). En años de carestía se prohibía su venta al exterior para evitar que el desabastecimiento originara revueltas [9].

 

3. Bernat de Sarrià necesitaba una villa cristiana en el litoral.

La rentabilidad económica de los dominios señoriales de Bernat de Sarrià no era la deseable porque las comunicaciones terrestres eran muy deficientes a causa del carácter montañoso de la comarca y lastraban su comercialización. Era más fácil y económico dar salida a la producción comarcal por mar y por dicha causa buscó tener una villa en el litoral. Además debería tener población cristiana que defendiera el territorio en caso de ataques de los corsarios granadinos o argelinos y de posibles revueltas de musulmanes del interior.

A finales del siglo XIII el litoral de la Marina Baixa estaba casi despoblado ya que no existían la Vila Joiosa, Benidorm ni Bellaguarda. Bernat de Sarrià poseía en el litoral dos señoríos: Polop y Albalat. El litoral del primero estaba deshabitado pero la alquería de Albalat, en la margen derecha del Algar, sí estaba poblada y podía haber construido allí un puerto pero no lo hizo, tal vez por ser de población musulmana.

 

a) Altea la Vella.

Prefirió Altea la Vella, que en aquella época se denominaba simplemente Altea. Su término municipal se extendía por la orilla izquierda del río Algar y llegaba hasta el mar. Bernat de Sarrià, poseía toda la orilla derecha, desde Callosa a Albalat y por tanto tenía acceso al mar siguiendo la vía natural del valle del río Guadalest-Algar. Si adquiría Altea dominaría ambos lados de la desembocadura, controlando totalmente dicha ruta y el litoral. Además Altea la Vella contaba con un puerto, en realidad un “carregador” con una barraca, como era lo usual en la época, por donde se exportaban higos secos y pasas. No se conoce su emplazamiento exacto, pero probablemente estaba en l’Olla.

En 1290 compró dicha villa junto con Calp a su propietario Jaspert de Castellnou por 25.000 sueldos. Por tierra Calp estaba peor comunicada que Altea la Vella en la que además una parte de su población era cristiana [10] con lo que se convertía en una pieza importante para Sarrià.

 

Altea la Vella, primer intento de Sarrià para exportar por mar la producción de sus señoríos. Su inconveniente era que no todos sus habitantes eran cristianos pero el emplazamiento defensivo, su proximidad al valle del rio Algar y la existencia de un puerto (de acuerdo con el concepto medieval de puerto) eran las ventajas que le movieron a adquirir esta localidad.

 

Por desgracia para Sarrià estas ventajas se desvanecieron porque unos años después, en 1293, Jaspert volvió a vender Altea la Vella y Calp a Roger de Lauria por un precio muy superior: 60.000 sueldos. Esta nueva venta fue posible porque Bernat no había pagado aún la cantidad estipulada. El compromiso de pago seguía vigente y Jaspert le comunicó que le liberaba de él renunciando a cobrar la cantidad acordada. Bernat de Sarrià protestó ante Jaume II pero finalmente en 1297 el rey decidió entregar ambas villas a Roger de Lauria. Las causas de esta decisión del monarca están relacionadas con los conflictos en Sicilia [11].

Bernat no culpó de su pérdida al rey sino a Lauria que también había creado otro importante dominio señorial en el norte de la actual provincia de Alicante: Vall de Seta, Travadell, alquerías de la Vall d’Albaida, Torre de les Maçanes, Cocentaina y Alcoi a los que se añadieron las villas de Altea la Vella y Calp por las que tenía salidas al mar [12]. Los dos señores se juraron odio eterno mediante cartas de desafío declarándose guerra sin tregua contra sus personas y bienes [13].

Ambos nobles tenían rasgos comunes: habían creado importantes dominios feudales en el norte de Alicante, habían sido almirantes de los reyes de Aragón y gozaban del favor de Jaume II, al que habían prestado importantes servicios militares y diplomáticos en Italia y norte de África.

La rivalidad entre ellos venía de antes y la venta de Altea la Vella y Calp la exacerbó. El conflicto entre ambos amenazaba con desatar una guerra nobiliaria que Jaume II zanjó prohibiéndoles terminantemente cualquier hostilidad, peligrosa en un territorio amenazado por los musulmanes granadinos y norteafricanos y por la posibilidad de una revuelta interna: aún permanecía vivo el recuerdo de las revueltas de los musulmanes valencianos en 1275-1277.

Los dos almirantes acataron la orden del rey pero procuraron perjudicarse lo más posible y la rivalidad continuó después de la muerte de Roger de Lauria (1305) con sus herederos. En 1319, es decir 24 años después, aún duraba el rencor y Bernat de Sarrià intentó desviar el curso del río Algar para perjudicar los riegos de Altea, algo que no realizó porque Jaume II se lo prohibió [14].

 

b) La Vila Joiosa.

Tras perder Altea, Bernat de Sarrià fundó la Vila Joiosa otorgándole Carta Puebla el 8 de mayo del año 1300. Reunía mejores condiciones que Altea la Vieja: población exclusivamente cristiana, situada junto al río Amadorio y junto al mar.

A principios del siglo XIV Bernat de Sarrià fundó tres localidades cristianas en el litoral de la Marina Baixa: La Vila Joiosa, Benidorm y Bellaguarda. La primera siguió existiendo sin solución de continuidad pero las otras dos sucumbieron ante los ataques corsarios y no fueron repobladas hasta el siglo XVII. Fotografía de 1920: murallas de La Vila Joiosa (Wikipedia).

 

Pero cometió un error con la Vila Joiosa: la fundó en tierras que no eran de su propiedad. En 1293 había obtenido de Pedro Fernández de Híxer, hijo ilegítimo de  Jaume I, el disponer de las rentas de la alquería de Torres y de Orxeta a causa de una deuda de 21.600 sueldos que tenía con Sarrià. Siete años más tarde (08/06/1830) construyó la Vila Joiosa en lo que entonces era el término de Orxeta.

En 1311 su nuevo propietario, Pedro Fernández de Híxer, del mismo nombre que su padre, consideró que después de dieciocho años la deuda ya estaba saldada con las rentas que Bernat de Sarrià había percibido durante todo ese tiempo. Pero éste se negó a dicha reclamación y siguió percibiendo dichas rentas. Híxer acudió al rey Jaume II el cual accedió a su petición y obligó a Sarrià a devolverle Torres y Orxeta con todos sus términos, lo que implicaba la cesión de la Vila Joiosa. La devolución debía tener efecto a principios de 1312.

Conviene indicar que en realidad Pedro Fernández tenía sólo el usufructo de dichos señoríos mientras viviese, no la propiedad, que pertenecía a la Orden de Santiago. Por parte de Sarrià no había sido prudente crear una villa en un territorio sometido a esas limitaciones. Por eso José Vicente Cabezuelo calificó la adquisición en 1293 de Orxeta y Torres por Sarrià como peculiar:

«Parece que es también en 1293 cuando este caballero se hace con el control de Orxeta y Torres, con sus términos, tras la adquisición, un tanto curiosa y a dos bandas, a la Orden de Santiago y a Pedro Fernández de Híjar» [15].

Pero gracias a su atrevimiento surgió la Vila Joiosa.

Como en el caso de Altea, Bernat de Sarrià se disgustó con la pérdida de la Vila Joiosa y catorce años después, en 1326 y luego en 1328, la ocupó con sus tropas. En ambos casos se vio obligado a devolverla a la Orden de Santiago tras ser amonestado por el rey.

 

c) La creación de Benidorm.

Perdida la Vila Joiosa la solución que encontró Bernat de Sarriá fue fundar otra villa, Benidorm, en el término municipal del castillo de Polop que era de su propiedad.

Desconocemos la fecha exacta de su creación, que podemos situar entre 1312 y 1321. Ya hemos visto que la mención más antigua es de 1321, indicando tan sólo la existencia del castillo y del pueblo de Benidorm, pero indicándonos que los había creado antes.

Esta referencia aparece en un documento por el cual Bernat de Sarrià vendía sus propiedades al infante Pere d’Aragó i Anjou (1305-1391), séptimo hijo de Jaume II que en aquel momento tenía dieciséis años (ver nota 4). Bernat cobraba el importe estipulado pero el infante sólo podría disponer de su compra tras la muerte del vendedor. En el documento se recogen las posesiones de Sarrià en el año de la venta y entre ellas figuraban “el castillo y la puebla de Benidorm” (et de castro et populam de Benidorm). Conviene tener en cuenta que la palabra “puebla” designaba una pequeña población cristiana, contrapuesta a la también pequeña “alquería” habitada por musulmanes [16].

Según J. V. Cabezuelo la venta fue en realidad un intento de Jaume II de mantener el patrimonio de Sarrià que por sus muchas deudas podía perderlo a manos de los acreedores. Sus ingresos feudales eran muy altos pero sus gastos lo eran más. «A principios de la década de 1320 [...] la situación económica del noble ha tocado fondo y se está a las puertas de la desaparición de su patrimonio». Por otro lado con esta venta el rey se aseguraba la ampliación de los dominios feudales de su hijo [17].

 

A pesar de la seguridad patrimonial que le daba la venta post mortem de sus dominios, Bernat de Sarrià esperó hasta el 8 de mayo de 1325 para firmar en Valencia la Carta Puebla que creaba el municipio de Benidorm segregado del de Polop. Ignoramos el por qué de dicha dilación.

Una hipótesis razonable es que no encontrase suficientes pobladores dispuestos a asentarse en una zona peligrosa a causa de la actividad corsaria, un problema que arrastró Benidorm y también todo el litoral de la Marina Baixa durante el resto de la Edad Media. El temor estaba justificado por lo que le había sucedido a la Vila Joiosa el 10/06/1304, es decir a los cuatro años de su creación. Había sufrido un duro ataque de los musulmanes del reino de Granada: «algunos de la familia del rey de Granada asaltaron cierta villa de Bernat de Sarrià llamada la Vila Joiosa y se llevaron consigo a más de 220 personas cristianas» [18]. Como era habitual en la época, pudieron regresar los que pagaron su rescate. Más tarde, en 1323 Jaume II informaba a Sarrià de otro posible ataque de los musulmanes de Tremecén y Ceuta a los que se unirían los granadinos desde Murcia y los musulmanes del Reino de Valencia. Por ello ordenaba a todos los señores del litoral comprendido entre Alicante y Valencia, que se prepararan para un ataque. No se produjo, pero era evidente que el peligro seguía existiendo [19].

Así pues resulta verosímil pensar que el tercer intento de Bernat de crear una villa cristiana en el litoral de la Marina Baixa tuvo dificultades para encontrar pobladores que quisieran instalarse en ella. Estaba en una zona peligrosa expuesta a ataques musulmanes externos que podían aliarse con los del interior.

 

 

4. Preparando las infraestructuras de la nueva villa.

Pero la tardanza en la creación de Benidorm podría deberse también a otro factor simultáneo al anterior: Bernat de Sarrià debía acondicionar el promontorio de Canfali para construir un castillo y un pueblo en unos momentos de tanto agobio económico que el rey hubo de intervenir y revisar sus finanzas [20].

Para que la villa fuese viable, dada la inseguridad de la zona, necesitaba consolidar sus defensas con un castillo y murallas. Para ello mandó aplanar previamente la cumbre de Canfali que se inclinaba hacia Poniente. Allí se construyó un muro de contención en el lado oeste que se rellenó de tierra hasta conseguir una plataforma horizontal donde asentar el castillo. A continuación vendrían las murallas del pueblo, algo que tardaría en concluir.

 

En la imagen se observa el muro de contención del lado oeste de Canfali para crear una plataforma horizontal. Sobre ella edificó el castillo. Fuente Ayuntamiento de Benidorm.

 

Además era preciso proporcionar a los futuros habitantes las infraestructuras esenciales y la más importante era el agua potable. En un documento de 1328 se citan un pozo y una fuente. El pozo (en la actual calle Metge Cosme Bayona) y un aljibe en el castillo con agua de lluvia recogida desde una torre, se citan varias veces en los siglos siguientes. De la fuente sólo conozco esta referencia, cuando Sarrià indica en una carta que junto a las murallas de Benidorm había un huerto ya construido que se regaba parte con agua de la fuente y parte con agua del pozo [21].

También debía edificar la casa del batlle (encargado de cobrar y administrar las rentas del señorío) y algunos edificios para los monopolios señoriales, denominados “regalías” que los vasallos debían utilizar obligatoriamente y de los que Bernat de Sarrià obtendría beneficios. Los más usuales eran el horno, el molino, la almazara, la taberna, el hostal, etc. La forma de explotarlos era alquilarlos cada año al mejor postor, lo cual era una tarea del batlle. Algunos de ellos se citan en la Carta Puebla:

“retengo para mí y para mis sucesores, para siempre, los hornos de pan, molinos de harina, alquerías, arrozales, mercados o carnicerías y el baño, así como sus derechos.”

 

En mi opinión también es probable que se edificara la iglesia en fecha próxima al año 1325, dado que la asistencia a misa los días de precepto y la administración de los sacramentos era una gran necesidad en aquellos siglos. Hay un documento de principios del año 1331 que nos indica que la iglesia ya existía en dicho año porque el Papa Juan XXII, desde su sede de Aviñón, concedía 100 días de indulgencia a los que visitasen la iglesia de Benidorm durante las festividades de la Virgen, Navidad, Pascua, Pentecostés y San Agustín, a lo que se añadían otros 40 días en sus octavas. El documento está en latín, lengua oficial del Vaticano, y leemos “Benidormio”. No sabemos si consta así en el documento original o es un error de transcripción. Pero es indudable que se refiere a Benidorm porque se indica que la iglesia está en el “castillo o villa” que pertenecía a la diócesis de Valencia y que fue construida “por el noble varón Bernat de Sarrià, almirante de Alfonso, rey de Aragón” [22].

A todos estos edificios se debería añadir la preparación de solares donde los futuros residentes pudiesen construir sus casas.

 

Fotografía de la década de 1920 donde se aprecia el precedente de la Plaça de la Senyoria, denominada la “Replaceta” que también se denominó “Placeta de l’Església Vella”. La iglesia medieval, de menor tamaño que la actual, estaba junto al acantilado, aproximadamente en el lugar que actualmente ocupa el “Monument als Morts en la Mar”.

 

En aquellos siglos la agricultura era el principal recurso económico. Ya hemos visto que las producciones que se exportaban eran las de secano por su durabilidad pero para el autoconsumo (verduras, hortalizas, frutas, etc.) era necesario el regadío. A diferencia de Altea y la Vila Joiosa, Benidorm no tenía un río y Bernat de Sarrià tuvo que crear un sistema de riego que ya estaba finalizado cuando entregó la Carta Puebla:

Tendréis de igual modo aguas, acequias y conducciones de aguas a vuestras tierras libres de cualquier censo, tributo, servicio o cualquier otra servidumbre, para regar vuestras heredades y para vuestros restantes servicios.

Las conducciones de agua se refieren, probablemente, a las canalizaciones subterráneas denominadas alcavons en valenciano y su uso sería predominantemente agrícola aunque también se autorizaban otros usos. Por un documento de 1324 sabemos que el agua de acequias y conducciones provenía de Lliriet y permitía poner en regadío tierras de secano y yermas:

[…] y fueron a Lliriet, que está en el término de Polop, y les fue mostrada a ellos por dicho noble [Sarrià] una acequia que ha hecho de nuevo, con la cual se riega y se puede regar al presente grandes cantidades de tierras labradas que no se solía regar y otras tierras que no han sido labradas ni panificadas, las cuales, a causa de dicha acequia, dicho noble ha roturado y hecho roturar y desbrozar continuamente [23].

Al decir “tierras panificadas” (terres panificades en el original) se refería a tierras destinadas al cultivo de cereales, el alimento básico en aquella época en forma de pan, gachas, etc. La palabra blat designaba los cereales panificables que utilizaba el pueblo y “forment” designaba el trigo propiamente dicho, consumido por las personas más pudientes. Lo podemos comprobar en un texto de 1384 por el que Alfons d’Aragó prohibía la exportación de “forment, ordi, panís, dacça, avena ni altre blat o farina” [24]. La palabra “blat” designaba a la cebada, el panizo, el sorgo y la avena. La palabra “dacça” designa actualmente al maíz, cereal de origen americano, pero en la Edad Media designaba al sorgo. El mijo, mill, era otro cereal panificable de dicha época.

 También construyó una acequia que desde Polop pasaba por l’Alfàs de Polop y llegaba al litoral de Albalat, aldea situada en un punto indeterminado de la margen derecha del río Algar y que también pertenecía a Bernat de Sarrià. Su término municipal limitaba con el Albir que al año siguiente pasaría a ser parte de Benidorm. En 1324 se indicaba que:

Item, anaren avant per l’alfarc [Alfàs] de Polop vers les partides del loch d’Albalat e fols mostrat per lo dit noble [Sarrià] a ull una gran céquia que lo dit noble fa fer e mena per lo terme del dit loch de Polop que ve al dit loch de Albalat e per lo dit alfarc [falta texto por rotura] la maior partida dels dits termens d’Albalat e de Polop e tendra tro a Benidorm. [25].

En un documento de 1328 se cita el cultivo de viñas e higueras que Bernat de Sarrià había mandado plantar en un valle en dirección a Lliriet:

[…] diez jovadas de tierra contiguas a dicho huerto donde hice plantar viñas. Y las restantes diez jovadas […] quiero que las tengáis en el valle en dirección a Lliriet en el que plantaron higueras, y las mismas os las asigno para cultivar el pan [“blat”], el trigo y las higueras (original en latín) [26].

 La producción agrícola se podría exportar por mar ya que según la Carta puebla el puerto tendría importantes exenciones fiscales:

Tendréis también la costa marítima y la playa […] sin ningún censo, servicio o tributo, tal y como se recoge en el Fuero de Valencia. […] Asimismo dispondréis del puerto y de las playas para cargar y descargar, llenar o vaciar naves, navegar, transportar y exportar bienes, mercancías y cuanto quisieseis hacia cualquier parte que deseaseis, sin ningún censo, tributo, lezda, peso, peaje, mesuraje, ribático excepto el que corresponda al Señor Rey.

La palabra puerto designaba algo muy distinto a las actuales instalaciones portuarias. Según la documentación las naves fondeaban cerca de la playa y las mercancías se embarcaban o desembarcaban mediante barcas. En la playa había una barraca para guardar las mercancías pero si estaban allí mucho tiempo la humedad las podía dañar.

La mayoría de los impuestos citados en la Carta Puebla afectaban al comercio y su exención, junto a las del agua y la "peita" por casas y tierras, buscaba atraer más pobladores a Benidorm. La documentación demuestra que se exportaron pasas a todo el reino y piedra para distintos edificios de la ciudad de Valencia.

 


Desde el siglo XVIII la playa de Poniente fue el lugar preferido de los pescadores para varar sus barcas. Las naves mercantes, de mayor tamaño, fondeaban en “la rada de Benidorm” sin especificar en qué playa, Poniente o Levante.

 

Con todas estas inversiones, en 1324 Benidorm estaba en condiciones de ser habitado y los comisionados por el rey para inspeccionar los dominios de Sarrià le propusieron que lo convirtiera en un nuevo municipio: «en lo qual loch de Benidorm és proposat al dit noble [Sarrià] de fer pobla novella als pobladors». Finalmente añadían que si la nueva puebla «ve a perfecció», es decir si finaliza su construcción, «serà gran profit e bon estament e gran millorament de tota la terra del dit noble e encara de tot lo regne» [27].

La creación jurídica de Benidorm se materializó al año siguiente cuando, el 8 de mayo de 1325, otorgó la Carta Puebla que lo constituyó como municipio y señorío, ambos segregados de Polop y especificando sus límites municipales. Se indica también que la villa ya tiene algunos pobladores cuyos nombres no se citan a pesar de ser una práctica habitual en las cartas de población de aquella época:

[…] concedo a todos y cada uno de los pobladores, habitantes o residentes tanto presentes como futuros, cristianos solamente, que queréis poblar, habitar o residir y también a cuantos quieran en el futuro poblar, residir o habitar en la villa o lugar dicho y denominado de Benidorm, el cual mando que se construya y edifique nuevamente.

Vemos que también mandaba construir nuevamente la villa. Respecto a la palabra “nuevamente”, en el texto latino dice noverit. En las ediciones de la Carta Puebla de Pere Maria Orts y del Ayuntamiento de Benidorm los traductores entendieron que era un error del copista del año 1340 y que debería poner “noviter” (nuevamente). Si tenemos en cuenta que en textos posteriores al 08/05/1325 aparece varias veces la expresión “se construye de nuevo” o similar aplicada a Benidorm, resulta una interpretación muy probable y nos indica que la creación de la villa fue un proceso largo, que duró bastantes años y que posiblemente sufrió interrupciones.

 

Una de las misiones de Benidorm era defender el litoral de les Muntanyes d’En Sarriá por lo que le dio un término municipal mayor que el actual ya que contaba con el territorio que actualmente es de l’Alfàs del Pi. En la Carta Puebla indica claramente que mandaba fundar una alquería en el Albir que dependería de Benidorm.

 

Dos meses después de otorgar la Carta Puebla, el 26 de julio, el rey Jaume II confirmaba los privilegios de Benidorm. La nueva villa era propiedad de su hijo pero al ser menor de edad fue él quien confirmó su contenido. Estaba interesado en atraer más pobladores ya que indica textualmente “que debe ser poblada nuevamente” y por eso sus condiciones resultaban más favorables de lo que era habitual en la época:

[…] con el presente privilegio hacemos francos, libres e inmunes a todos y cada uno de los pobladores que han de venir y vienen a poblar este lugar de Benidorm, tanto cristianos como sarracenos y a sus sucesores que allí habitarán y a los pobladores o habitantes que allí estarán a perpetuidad de cualquier lugar de los reinos de Aragón, Valencia y Condado de Barcelona, tanto por tierra como por mar, con tanta agua dulce quieran y que no tengan que pagar leuda, peaje, peso, medidas, portazgo […] antes bien sean libres y exentos (original en latín) [28].

Leuda, peaje, peso, medidas, portazgo, etc., eran impuestos sobre el comercio de los que el rey confirmaba su exención a los benidormenses. Añadía que los pobladores habían de ser oriundos de la Corona de Aragón, algo que no se indica en la Carta Puebla.

En dicha Carta se dice también que los privilegios eran solamente para los cristianos pero Jaume II los hacía extensivos a los musulmanes. Respecto a ellos, no he encontrado referencias que indiquen que residían en el casco urbano, donde sólo se citan cristianos. Aparecen algunos nombres de musulmanes propietarios de tierras en l’Alfàs del Pi, que entonces era de Benidorm, pero no se indica en qué localidad vivían y no tenía que ser Benidorm necesariamente; posiblemente fuese Polop o su pedanía la Nucia.

En 1326, a pesar de que la Carta Puebla estaba otorgada, la villa aún se estaba construyendo. Lo decía el propio Bernat de Sarrià cuando escribía a Jaume II desde el «castell de Bellveer de la pobla de Benidorm que yo ara novellament construesch e edific a servey de Déu e vostre» [29]. Un texto interesante porque es la única referencia que conozco del nombre del castillo, un nombre “propagandístico” porque Bellveer significa “bellas vistas”. También repite la expresión «nuevamente construyo» del año anterior lo que significa que seguían las obras. De todas formas ya tenía pobladores y existía la voluntad de que su número aumentase. Por ello el 18 de abril 1327, Jaume II concedía permiso para celebrar en Benidorm un mercado semanal cada sábado. Prometía que los que acudiesen a él estarían protegidos y garantizaba su seguridad:

Nos Jaume i els nostres de bon grat al noble i dilecte consiliari nostre Bernat de Sarrià, i a tots i cada un homens del lloc vostre poble de Benidorm, dóna ut gracia i favor al mateix lloc i habitants i a l´hora favorir el seu increment. Vos concedim quant de mes té un mercat per semana el dia dissabte en el poble dalt dit.[30].

 

Jaume II hizo muchas llamadas al orden a Bernat de Sarrià que no afectaron a la fidelidad y afecto que el almirante sentía hacia el monarca. Cuando en enero de 1327 el rey enfermó gravemente decidió construir un monasterio de monjes agustinos en Benidorm para que rezasen por su salud y por su alma. Les asignó una cantidad anual en metálico y les ofreció tierras para construir el convento y para el sustento de los monjes. El rey murió el 2 de noviembre de ese año y el monasterio nunca se construyó a pesar de las condiciones favorables. También hizo la promesa de ser enterrado en el monasterio de Santes Creus a los pies de la tumba de Jaume II, aunque en 1331 consiguió del papa Juan XXII que le liberase de esa promesa [31].

 

A partir de este momento hay unos años de los que por ahora no tenemos ningún dato. La ausencia de documentación hizo pensar a Pere Maria Orts que no se hizo nada: «no sembla que es feren obres d’importància […] Es degué fer molt poc o res» [32]. Algo debió hacerse porque la villa siguió existiendo y superó los efectos de la terrible hambruna de 1333-1334 (lo mal any primer) porque de acuerdo con los datos fiscales el Benidorm medieval fue creciendo en esos años hasta alcanzar su máximo número de habitantes hacia 1369 (guerra con Castilla), aunque no podemos cuantificar este dato. De todas formas tuvo que ser una pequeña villa incluso en aquellos momentos de mayor prosperidad ya que dentro de sus murallas sólo había espacio para 50 familias, unos 225 habitantes, según escribía en 1575 su señor territorial Luis Fajardo: “y se pueden hazer dentro del cinquenta casas” [33]. Se trata de un máximo teórico de población que no sabemos si se alcanzó.

 

 

5. Benidorm en tiempos del infante Pere d’Aragó.

Bernat de Sarrià falleció el 31 de diciembre de 1335 siendo alcaide del castillo de Játiva. El infante Pere d’Aragó, ya mayor de edad, pudo tomar posesión de los señoríos comprados en 1321. Les Muntanyes d’En Sarrià pasaron a formar parte del patrimonio de los infantes de Aragón integrados en el condado de Dènia y el ducado de Gandía. Dichos infantes detentaron unos dominios señoriales mucho mayores que los de Bernat de Sarrià y participaron activamente en la política de la Corona de Aragón. Eso significó que sus territorios de la Marina Baixa quedaron en manos de sus administradores y que, a diferencia de Sarrià, no tuvieron intervención directa en sus asuntos.

Fueron malos momentos porque la crisis de la segunda mitad del siglo XIV supuso para Benidorm y la comarca la terrible guerra con Castilla (Guerra de los Dos Pedros) y el azote de los corsarios musulmanes.

Las rentas señoriales nos indican que perdió habitantes, un proceso que se agravaría en el siglo siguiente. El dato más significativo fue la disminución de los ingresos por el horno. Era un monopolio señorial y los vecinos no podían cocer el pan en ningún otro horno. Era también una renta señorial directamente proporcional al número de habitantes y bajó de 230 sueldos en el año 1369 (final de la Guerra de los Dos Pedros) a 30 sueldos en el año 1392 [34]. Parece claro, con este dato, que la pérdida de habitantes, que acabó por hundir la villa creada por Bernat de Sarrià, no fue causada sólo por el citado conflicto sino por los constantes ataques de los norteafricanos que impidieron su recuperación y que continuaron, intensificados, en la primera mitad del siglo XV.

Pere Maria Orts atribuyó la despoblación de Benidorm a la escasez de agua y después a los ataques corsarios:

Tots els intents de repoblació del castell i vila de Benidorm havien fracassat per no poder resoldre la fretura d’aigua que es patia. Els projectes de l’almirall Bernat de Sarrià, del seu hereu l’infant Pere d’Aragó i d’Anjou i del fill d’aquest Alfons d’Aragó i de Foix no tingueren èxit. Després l’agreujament d’inseguretat a la costa per causa dels atacs piràtics encara amuntegà més dificultats” [35].

No parece que la causa principal fuera la falta de agua. Era una población pequeña (unos 50 habitantes a finales del siglo XIV y unos 30 en el XV) y la que llegaba desde de Lliriet era suficiente para los escasos agricultores que quedaban. Tenemos también los casos de Bellaguarda (actual Altea) y Albalat, que tenían agua abundante gracias al río Algar y también desaparecieron por dichos ataques. La causa fue la misma que en Benidorm y en la pobla de Ifac: la indefensión de las localidades costeras con escaso número de habitantes ante los ataques corsarios. El resultado fue que el litoral de la Marina Baixa quedó despoblado durante más de un siglo con la excepción de la Vila Joiosa que mantuvo suficiente población para garantizar su defensa.

 

 

 

NOTAS:

 

[1] Orts Berdín, Pedro M.: Apuntes históricos de Benidorm. Alicante, 1892. Tip. El Liberal. Págs 56 y 77.

[2] Escolano, Gaspar: “Década primera de la insigne y coronada Ciudad y Reyno de Valencia.” Valencia, 1610-1611, 3 vols. T. I, p. 386.

[3] MARTÍNEZ MORELLÁ, V.: Inventario del Archivo Parroquial de Benidorm. Comisión Provincial de Monumentos. Alicante, 1957, pàg. 11.

[4] ACA, reg. 222, f. 108r-110r ARV. También en ARV Real N. 614 f. 126-132.

[5] ORTS I BOSCH, P.M.: “Benidorm any 1321” ROFMP 1995.

[6] LURE ARQUEOLOGÍA: “Memoria de actuación arqueológica: Castillo de Benidorm Alicante”, 2019 pág. 56.

[7] ARV, MR 35, fol 113, 23/05/1414.

[8] ARV, P 206, 16/10/1489 y también en Frederic APARISI ROMERO a la seua obra “Hug de Cardona: Col·lecció diplomàtica (1407-1482)”, Universitat de València, any 2011.

[9] AHN Osuna, 1221, exp. 1-5, f. 14.

[10] ACA, reg. 46, fol. 180. La repoblación fue posterior a la Carta Puebla de 1279 lo que indica que dicha Carta no debió ser efectiva.

[11] FULLANA, L.: “La casa de Lauria en el Reino de Valencia”, III Congreso de la Historia de la Corona de Aragón, Valencia, pags 64-164

[12] CAMPÓN GONZALBO, J. y PASTOR FLUIXÀ, J: “Nuevas aportaciones a la historia de Calpe”. Calp 1989, pág. 73.

[13] ACA Pergamins, Jaume II, carpeta 130 núm. 94 y 95.

[14] ACA, C. reg. 168 f 243.

[15] CABEZUELO PLIEGO  J.V.: “Formación y declive del estado señorial de Bernat de Sarrià en el Reino de Valencia (finales del siglo XIII-1335)”. CSIC 2023. pág.59.

[16] “La palabra alquería fue aplicada por los cristianos a todos los poblados rurales a los que no reconocían la cualidad de castillo o de villa, es decir, a todos los que dependían de un centro fortificado y formaban parte de su término”. HINOJOSA MONTALVO, J.: “Diccionario de historia medieval del Reino de Valencia”,  tomo 1, pág. 201.

[17] CABEZUELO PLIEGO, ibid. pág. 71

[18] ACA, C, reg. 235, f. 87. Intellesimus, etiam, cum aliqui de familia dicti regis Granate barrigaverint quondam villam ipsius Bernardi de Sarriano nominate Villam Joyosam et secum duxerunt ducentos viginti personas christianorum et amplius”. Citado por CABEZUELO PLIEGO, ibid. pág. 54.

[19] ACA, C, reg. 247. ff.286v-287r, 5-4-1323.

[20] ACA, Procesos1324 H. Memorial de las propiedades de Bernat de Sarrià, del 28 septiembre al 16 diciembre de 1324.

[21] Biblioteca de Catalunya, Documents de l’Arquebisbe de València Jaume d’Aragó, manuscrit 1276, f. 2r-5v.

[22] “52285.- Indulgentia 100 dierum conceditur visitantibus in singulis festis Beatae Mariae Virginis et Nativitatis, Resurrectionis et Ascensionis Domini, Penthecosten et Sancti Augustini, seu 40 in octavis ecclesiam erectam in castro seu villa vocatis Benidorio, Valentinensis Diocesis, a nobilis vir Bernardo de Sarriano, amirato Alfonsi regis Aragonum (A. 39, f. 632a; V. 100, ep. 450.) Publicado por Guillaume MOLLAT ed. Año 1930, Boccard, Paris: “Jean XXII (1316-1334) «Lettres communes. Lettres communes des papes d’Avignon». Volumen X. Año XV, del 06/09/1330 a 15/08/1331. Referencia facilitada por Agustín Galiana.

Pere Maria Orts no conoció este documento y de acuerdo con los datos que disponía calculó que la iglesia de Benidorm fue construida por el infante Pere d’Aragó i Anjou entre 1350 y 1355. Ver ORTS I BOSCH, P.M.: “Benidorm. Notes històriques (segles XIV a XVI)”, ROFMP año 2011.

[23] “(…) e anaren a Liriet, que és en lo terme de Polop e fo mostrat a ells a hull per lo dit noble [Bernat de Sarrià] una céquia que ell de nou ha feita, per la qual se rega e’s pot regar de present grans quantitats de terres laurades que no’s solie regar e d’altres terres que no són estades laurades ni panificades, les quals, per rao de la dita cèquia, lo dit noble ha treites e fa treer e exermar continuament”. ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO, ib. pág.  268.

[24] AHN Osuna, 1221, exp. 1-5, f. 14.

[25] ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO en 2023:268.

[26] Biblioteca de Catalunya, Documents de l’Arquebisbe de València Jaume d’Aragó, manuscrit 1276, f. 2r-5v. Carta del 24/01/1328. Publicado por Agustí Galiana.

[27] ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO  2023:268.

[28] ACA, reg.  227, f. 204v-205r.

[29] 14/07/1326 ACA,C, cc.rr. Jaime II, caja 72 número 883. Cita de CABEZUELO PLIEGO 2023:175.

[30] ACA, reg. 230, f. 69r. Cancillería Real.

[31] “Ep[iscop]o Barchinonen[sis] mand[atur] ut absolvat Bernardum de Sarriano, admiratum Alfonsi regis Aragonum, de promissione se faciendi sepeliri in ecclesia monasterii Sanctarum Crucum, Barchinenen[sis] di[ocesis], ad pedes quondam Jacobi regis Aragonum.” Guillaume MOLLAT ed. Año 1930, Boccard, Paris: “Jean XXII (1316-1334) «Lettres communes. Lettres communes des papes d’Avignon». Volumen X. Año XV, del 06/09/1330 a 15/08/1331 (A. 37, f. 296b; V. 98, ep. 415.) Referencia facilitada por Agustín Galiana.

[32] ORTS I BOSCH, P.M. “Benidorm any 1321” ROFMP 1995.

[33] Respuesta de Luis Fajardo de Mendoza, señor de Benidorm, al informe del virrey Vespasiano Gonzaga que proponía destruir Benidorm o repoblarlo. Archivo de Simancas GA Leg 79-104.

[34] AMILLO ALEGRE, F.: “Corsarios norteafricanos en las baronías de Polop y Benidorm”, 2019 pág. 36.

[35] ORTS I BOSCH, P.M.: “Beatriu Fajardo de Mendoza o Beatriu Fajardo de Guzmán”, ROFMP 1999.    

jueves, 9 de julio de 2026


El Benidorm medieval, una historia sorprendente y poco conocida.





En esta entrada de HISTOBENIDORM os presento, con algunas modificaciones y añadidos, el prólogo de mi trabajo “El Benidorm medieval (1321-1503) una villa abierta al mar y desconocida”. Participé con él en el VI premio de investigación histórica naval “Miguel Llinares Barceló” de la Fundación Frax. Obtuvo “Mención al mejor trabajo sobre el pueblo de Benidorm”. 


Está dedicado a la pequeña villa medieval, nacida junto a la mar por voluntad de un almirante, villa de pescadores, navegantes y corsarios. La mar primero le dio vida, luego cautividades, esclavitudes y largos años de ABANDONO y OLVIDO. Su castillo, vigía de la mar, defendió su promontorio hasta el día feliz que, repoblada, reemprendió una nueva singladura. 

Francisco Amillo.







Benidorm es conocido como la capital del turismo de sol y playa. Sus visitantes disfrutan de ella y la mayoría sólo ve su presente, ignorando que es el resultado de una historia de siete siglos. Una parte de ella se visibilizó en 2025 con las actividades en torno al séptimo centenario de su Carta Puebla de 1325, un hecho que sorprendió a numerosas personas por su antigüedad. 

La actual ciudad turística tuvo como antecedente un pueblo de agricultores, pescadores y marinos al cual le había precedido anteriormente la pequeña puebla medieval, su etapa menos conocida. Pero su historia resulta tan sorprendente o más que sus otras épocas, increíble para una localidad tan pequeña en habitantes. 


Nació porque un almirante, Bernat de Sarrià, necesitaba un puerto y la mar se transformó en su principal fuente de ingresos. Demostró su grandeza haciendo frente al gran reto que supuso el corso magrebí, que en varias ocasiones se llevó cautivos a todos sus pobladores al norte de África. Pagaron su rescate los que pudieron, regresaron e intentaron rehacer sus vidas. Finalmente, la presión de los norteafricanos fue tan intensa que sus habitantes decidieron abandonar el pueblo. Sólo quedó el castillo porque el Reino de Valencia mantuvo una reducida guarnición para vigilar la mar. La villa en cambió se quedó sin población estable durante casi siglo y medio. Sólo acudían pescadores en la temporada de pesca.


La historiografía actual divide la Historia de Benidorm en cuatro etapas (AMILLO ALEGRE 2012:9):

- El municipio medieval (1325-1503).

- Benidorm despoblado e integrado en Polop (1503-1666).

- El pueblo de agricultores, pescadores y marinos (1666-1950).

- La ciudad turística (1950 hasta hoy).


La conmemoración del 700 aniversario de la Carta Puebla resucitó el interés por ese documento, pero en mi opinión, muy poco por el antes y el después de dicha Carta, es decir, por la historia del Benidorm medieval. Indicaba Soler Millá que se trataba de una pequeña villa “muy desconocida histórica e historiográficamente en el ámbito medieval” (SOLER MILLÁ 2010:142). Fue esta frase la que me animó a escribir el presente trabajo para paliar ese desconocimiento de los doscientos primeros años de la historia de Benidorm.


La Edad Media había sido mirada con desdén desde el siglo XVI hasta el XVIII, ambos inclusive. Fue el romanticismo del siglo XIX el primero en sentir interés por este período, aunque desde un prisma subjetivo, más emotivo que intelectual. En la actualidad sigue siendo una época atractiva para el gran público, que la conoció través de la novela, la pintura y modernamente a través del cine y las series televisivas. Se ha popularizado cada vez más, pero a menudo atribuyéndole características erróneas, ya que en el siglo XIX se acuñaron unos clichés fantasiosos que han condicionado el conocimiento de su verdadera historia. 


Considerada como una época oscura e inculta, creó sin embargo unas condiciones que nos caracterizan en la actualidad. La Comunidad Valenciana tiene como antecedente el Reino de Valencia, fundado por Jaume I en el siglo XIII. Sus principales instituciones se crearon en estos siglos feudales y han llegado hasta la actualidad:

“Nuestras instituciones: municipios, diputación, generalitat y cortes, por citar algunos, guardan su origen en el período medieval, nuestra configuración territorial tiene su inicio en la formación de este reino [de Valencia]” (CABEZUELO PLIEGO & SOLER MILLÁ, 2008:10).

En el caso de la Marina Baixa su actual configuración territorial, municipal y cultural data de esta época y en el caso concreto de Benidorm su nacimiento como localidad cristiana del Reino de Valencia y con vocación marinera se produjo en este período. Y sorprendentemente durante varios siglos se desconoció su pasado medieval.


La investigación histórica de los últimos años ha avanzado de forma sorprendente y actualmente tenemos un conocimiento más profundo del período medieval de Benidorm, no basado en tópicos sino en el estudio minucioso de la documentación que de esa época nos ha llegado. Desgraciadamente no es mucha. Los grandes municipios medievales como Orihuela, Elche, Alicante, Alcoi, etc., tenían archivos que se han conservado en muchos casos. Benidorm, en cambio, era una pequeña localidad y es casi seguro que también tenía su archivo, más pequeño, que nos habría permitido conocer muchos detalles de su vida oficial y cotidiana. Desgraciadamente desapareció tras ser abandonado a principios del siglo XVI y por eso hay que recurrir a lo que desde otros archivos se cuenta de aquella pobla o lloc, en documentos redactados fuera de Benidorm. En ellos se han apoyado los investigadores actuales con lo que se ha incrementado nuestro conocimiento objetivo de esta época y se han depurado errores anteriores. 


En este trabajo me he planteado tres objetivos:

a) Ver cómo ha evolucionado el conocimiento del pasado medieval de Benidorm a lo largo de los años, con sus aciertos y errores.

b) Hacer una recopilación, lo más exhaustiva que he podido, de todo lo publicado sobre el tema que se haya basado en documentación de archivo e indicando las referencias documentales.

c) Ordenar y hacer una síntesis explicativa de todos los elementos anteriores para ofrecer un panorama lo más completo posible de lo que hoy día sabemos sobre el Benidorm medieval. 


El período que analizo son los siglos XIV y XV. Cronológicamente es un período muy corto si lo comparamos con la duración total de la Edad Media. El inicio de esta etapa en Benidorm es fácil de identificar: fue fundado por Bernat de Sarrià en la segunda década del siglo XIV. Su final ha sido más controvertido, con opiniones dispares. 

Una corriente tradicional indicaba que nunca desapareció y que el Benidorm actual es el heredero del que existía en época islámica. Posteriormente Pere Maria Orts i Bosch habló del final del Benidorm medieval por causa de la escasez de agua y del ataque corsario de 1448. Pero sabemos que después de dicha fecha aún seguía siendo un municipio poblado por seis familias. En mi opinión fue la incursión corsaria de 1503 la que forzó su abandono y dicho abandono fue el cambio más significativo que condicionó su final. Tras quedar despoblado se produjo un cambio radical en su historia. Por esa causa dicho año me parece aceptable como propuesta del final de la pequeña villa medieval.



Este trabajo se divide en 11 apartados.

El primero está dedicado a Pedro María Orts Berdín, juez de profesión e historiador por afición de Benidorm, su pueblo natal. Su libro “Apuntes históricos de Benidorm” fue la primera historia de dicha localidad. Este apartado es más un estudio historiográfico que histórico porque muestra cual era el nivel de conocimientos sobre la Historia del Benidorm medieval a fines del siglo XIX, que no varió hasta la segunda mitad del siglo XX. Durante buena parte de dicho siglo fue la obra de referencia sobre este tema.


El segundo es una biografía resumida de Bernat de Sarrià, el fundador de Benidorm. Este personaje fue desconocido en esta localidad hasta 1976. Desde la década de 1940 se conocía su Carta Puebla y muy poco su biografía, pero hoy día es un personaje muy estudiado, sobre el que hay excelentes publicaciones. Por eso he tenido dudas sobre la inclusión de este apartado en el presente trabajo. Al final me decidí a hacerlo porque sin conocer su actividad militar y diplomática no se explica cómo un miembro de la pequeña nobleza pudo crear un dominio feudal tan grande en la Marina Baixa y fundar la Vila Joiosa, Benidorm y Bellaguarda, todo ello simultáneamente con su dedicación a la milicia y la diplomacia.

 

El tercer apartado trata de la actividad de Sarrià en Benidorm. Al contrario que su biografía, su presencia en Benidorm ha originado escasa producción escrita. Por ese motivo este apartado me parece muy importante. Como aportación personal al estudio de este período incluyo mi respuesta a dos interrogantes que existían: por qué fundó Benidorm y por qué tardo tanto tiempo en darle carta de población.

El cuarto apartado está dedicado a la Carta Puebla otorgada a Benidorm en 1325 y de la que en 2025 se han cumplido 700 años. También aquí hay suficiente bibliografía, de la que me hago eco, pero también hago aportaciones personales sobre todo en su contenido porque lo más estudiado han sido sus aspectos formales. 


En los apartados 5, 6, 7, 8 y 9 analizo los cuatro elementos que Bernat de Sarrià creó en Benidorm: el pueblo, el castillo, el municipio, y el señorío. Los dos primeros eran entidades físicas y los otros dos, entidades jurídicas. Los cuatro coincidían en ocupar el territorio de Benidorm, pero con características y funciones diferentes. Incluyo un apartado sobre aspectos económicos de Benidorm en los siglos XIV y XV en los que se aprecia cómo la actividad marítima acabó siendo su principal fuente de ingresos. En mi opinión era imprescindible redactar estos cinco apartados puesto que se había escrito poquísimo sobre ellos. Espero que ayuden a comprender cómo vivieron nuestros antecesores de esas dos centurias medievales.


En el apartado 10 expongo un elemento estudiado por varios autores: las rentas feudales que los vasallos pagaban a su señor. Esta información fiscal ha permitido conocer otros aspectos como la demografía, la crisis económica, la sociedad, etc. No había ningún trabajo dedicado a Benidorm y fue necesario recopilar los datos dispersos en varios trabajos y sistematizar los relativos exclusivamente a dicha localidad, por lo que creo que también es un apartado útil que estaba por hacer. 

El apartado 11 recoge un aspecto muy importante para conocer la evolución histórica de Benidorm: cómo los ataques de los corsarios norteafricanos hicieron bajar tanto el número de habitantes que resultó imposible defenderse de ellos y finalmente, alrededor del año 1503, las seis familias que quedaban (unos 30 habitantes), decidieron abandonarlo por ser un lugar muy peligroso. 


En el Epílogo comento las conclusiones de mi trabajo, explico la pervivencia hasta el siglo XIX de dos elementos creados en la Edad Media que, a diferencia del resto, no desaparecieron a principios del siglo XVI: el castillo y el señorío. Finalizo este apartado con una relación de autores y obras publicadas sobre el Benidorm medieval. En ellas sólo hay referencias a episodios concretos de este período, destacando la Carta Puebla. Pero no hay ninguna que haga una síntesis de todo el período 1321 a 1503 tal como se hace en este trabajo.



El peligro corsario y la necesidad de vigilancia y defensa del litoral de Benidorm duraron casi quinientos años, siendo los siglos medievales los más duros para sus habitantes.

A aquel Benidorm medieval, que poco a poco se va conociendo gracias a la investigación histórica, dedico este trabajo centrado en sus múltiples vicisitudes condicionadas por el conflicto entre el Reino de Valencia y los estados islámicos de Berbería, Granada y Turquía. Hubo ataques de corsarios y piratas de países cristianos en aguas de Benidorm pero que no afectaron a la villa. Por eso no los trato, exceptuando la terrible guerra entre Pedro I de Castilla y Pere IV d’Aragó, la llamada Guerra de los Dos Pedros. 


He intentado redactar este trabajo con los criterios que el historiador José Luis Menéndez Fueyo definió para una investigación histórica que tenga la categoría de científica y aporte nuevos conocimientos sobre nuestro pasado: reunir bibliografía y documentación de archivo, ordenar dicha información, analizarla, construir un relato basado sólo en datos contrastados y si se emiten hipótesis han de partir también de hechos probados: 

La construcció d’un veritable relat històric qualsevol, […] sempre naix de l’addicció progressiva d’un important volum d’informació, anàlisi, comprovacions, recerca de referències i un ardu treball diari sota la llum dels arxius […] Tot de manera consensuada i rigorosa […] sobre el registre extret de la documentació històrica […] la qual cosa ens permet generar una sèrie de plantejaments teòrics dels fets esdevinguts, i que són la base de la interpretació històrica” (MENÉNDEZ FUEYO 2021:55-93).



En la reconstrucción del pasado, como en cualquier obra humana, se entrelazan aciertos y errores, pero el uso de la metodología histórica permite que poco a poco, gracias a nuevas aportaciones, se subsanen errores y se establezca un corpus de hechos probados. Así por ejemplo Pere Maria conocía el ataque corsario del año 1448 en el que todos los habitantes de Benidorm fueron hechos cautivos y dedujo que ese fue su final. Pero la documentación encontrada posteriormente nos indicó que resistió las incursiones corsarias medio siglo más, hasta 1503, y cómo a partir de esta fecha sus habitantes lo abandonaron y marcharon a la Vila Joiosa. 


He intentado a lo largo de este trabajo hacer un estudio histórico e historiográfico de la pequeña y desconocida puebla medieval. He analizado toda la información que he podido reunir y he aceptado las conclusiones de otros autores que he considerado estaban bien fundamentadas en datos de archivo. También he rechazado otras que en mi opinión carecían de una adecuada base documental, intentando demostrar el porqué de mi desacuerdo siendo lo más objetivo posible. He intentado ser riguroso citando a lo largo del trabajo todos los autores consultados y las referencias archivísticas de las informaciones. Además, he añadido aportaciones propias basándome en los principios de la metodología histórica y esperando que puedan resultar útiles.

Deseo haber contribuido a que el desconocimiento de esta etapa de la actual ciudad turística sea menor y soy consciente de que quedan muchísimos datos por conocer. También soy optimista y estoy convencido de que en el futuro nuevos hallazgos en los archivos históricos irán enriqueciendo nuestros actuales conocimientos, obtenidos gracias a una pléyade de autores que recojo en la bibliografía. 


Tras ser abandonado por sus habitantes Benidorm dejó de ser un municipio y un pueblo para ser un castillo que vigilaba y protegía el litoral ya que el peligro de ataques de corsarios norteafricanos seguía siendo una realidad para el resto de la comarca. También continuaba siendo un señorío, pero al carecer de habitantes generaba escasas rentas y sus señores territoriales, miembros de la pequeña nobleza, no tenían recursos para pagar a sus alcaides y vigilantes. Fue el Reino de Valencia el que a partir del siglo XVI se encargó de mantenerlo operativo porque era un excelente lugar para controlar la arribada de naves corsarias formando parte de la red de torres vigía y castillos que jalonaban todo el litoral del Reino de Valencia. 


A principios de dicho siglo no sólo desaparecieron sus casas, su universitat, es decir su municipio y sus límites municipales. El tiempo también borró el recuerdo de su historia medieval. Se olvidó su origen cristiano, obra del almirante Bernat de Sarrià, y durante casi cuatro siglos se le atribuyó un origen musulmán. También se olvidó su participación en la defensa del litoral y sus actividades económicas relacionadas con la mar. Nadie recordó los nombres de sus habitantes, sus instituciones y límites e incluso se olvidó la causa de su abandono: los continuados ataques musulmanes.


Desde el siglo XVII hasta el XX se ignoró casi todo sobre el Benidorm medieval y en lo poco que se sabía había muchos errores. Gracias al desarrollo de la actual investigación histórica y a los numerosos estudios que se han hecho con documentación de distintos archivos, empezamos a tener un esquema básico de cómo surgió, vivió y desapareció (afortunadamente no del todo) aquella pobla y universitat de Benidorm que hizo grandes esfuerzos para seguir adelante a pesar de las adversas circunstancias que le acaecieron, aunque finalmente sucumbió ante ellas.


Tras su abandono, el pueblo y sus casas desaparecieron por deterioro y por los varios ataques que recibió a lo largo del siglo XVI. Su despoblación no fue total puesto que en ocasiones venían pescadores de otras localidades; residían allí durante la temporada de pesca y su tercio-diezmo fue el principal ingreso del señorío durante estos años. Los pescadores acudían porque se sentían protegidos por el castillo y sus vigilantes. Las naves mercantes perseguidas por corsarios magrebíes buscaban refugio en su proximidad porque su artillería los mantenía a salvo. De esta manera Benidorm se conservó durante siglo y medio como un importante enclave defensivo del Reino de Valencia a pesar de ser una entidad menor, dependiente de Polop, y un señorío muy poco productivo. En el siglo XVII las circunstancias cambiaron y pudo recuperar, gracias a Beatriz Fajardo de Mendoza, su carácter de municipio independiente y el control de la defensa litoral.



BIBLIOGRAFÍA:


  • AMILLO ALEGRE, Francisco: “Historia de Benidorm de los orígenes a 1960”. AEMABA, 2013.
  • CABEZUELO PLIEGO, J.V. & SOLER MILLA, J.S: “Jaime I y la formación del Reino de Valencia”. IAC Juan Gil Albert, Revista El Salt nº 15, 2008.
  • MENÉNDEZ FUEYO, J.L.: “Foc a Ifac Noves aportacions als setges al castrum de Calp durant la guerra amb Castella al segle XIV”, revista AGUAITS 43-44, año 2021 Edita el  “Institut d’Estudis Comarcals de la Marina Alta” (IECMA).
  • SOLER MILLÁ, J. L.: “Espacio, memoria i conflictividad señorial en la Marina Baixa, siglo XV”. Sarrià: Revista d'investigació i assaig de la Marina Baixa,  Nº. 3, 2010 (Ejemplar dedicado a: Actes de les III Jornades de Patrimoni de la Marina Baixa).)