sábado, 17 de octubre de 2026

 Sobre el topónimo Benidorm.

 

Hasta ahora la investigación sobre el origen y el significado del topónimo “Benidorm” ha tenido como consecuencia la creación de numerosas hipótesis, sin que ninguna de ellas aporte conclusiones definitivas. Las hay de todo tipo, desde las populares, sin base científica, hasta otras filológicamente muy correctas. Pero también hay algunas muy discutibles y peregrinas... El problema: todas ellas son indemostrables por carecer de documentación escrita que las avale. 

Por dicha causa, en este artículo me permito abordar el tema no desde la perspectiva filológica, sino desde la Historia de Benidorm. No voy a opinar sobre el significado del topónimo, pero sí sobre por qué Bernat de Sarrià le pudo dar ese nombre.

 

Francisco Amillo Alegre

 

 


 El primitivo castillo de Benidorm, situado en el sur de Canfali, protegía el pueblo que estaba situado en el lado norte. La elevación del promontorio era otro elemento defensivo y aportaba seguridad y tranquilidad a sus habitantes frente a los ataques corsarios. Fotografía del Archivo Municipal de Benidorm.

 


 

1. La etimología popular de Benidorm como “dormir bien”.

La Filología tradicional no ha dispensado mucha atención a las interpretaciones populares y tradicionales de los topónimos por carecer de base científica, creadas sólo por la similitud fonética. Pero en el caso de Benidorm esta interpretación popular ha estado presente a lo largo de los siglos y resulta adecuado preguntarse si ha influido o no en algún aspecto de su historia.

 

Para entender mejor el significado popular del topónimo “Benidorm” conviene tener presente un precedente, un texto latino del año 1041, es decir, 280 años antes de la primera aparición del nombre de Benidorm en un documento escrito. 

Nos informa sobre la reciente construcción del castillo Benedormiens, en la localidad gerundense de Castell d'Aro. Se había construido para defender la zona de los ataques musulmanes (paganorum infestatione) en lo alto de un promontorio de unos 15 metros respecto a la llanura fluvial del rio Ridaura y a unos tres kilómetros del litoral. La viuda del conde Ramón Borrell, condesa Ermessenda, su hermano y obispo de Girona Pere Roger, el abad Landric del monasterio de Sant Feliu de Guíxols y Gaufred Vidal, señor de Pals, habían participado en la construcción del castillo (in comune edificatum) y se habían reunido en la iglesia de Santa Cristina para encomendar su guarda a una persona adecuada. En la discusión se dijeron palabras fuertes (non parva dissona verba referentes). Pero, finalmente, se calmaron los ánimos (sedatis jam omnibus) y acordaron ceder el mencionado castillo al monasterio de Sant Feliu de Guíxols con la obligación de mantener siempre defensores a pie y a caballo. Para su mantenimiento le otorgaron los diezmos y las primicias de la parroquia de Santa Cristina y del término del castillo. (Texto latino en MARCA & BALUCE 1688:ap.223).

El nombre Benedormiens aparece en documentos de los siglos XI y XII, pero en el XIV figura como Castell d'Aro (ESTEVA 1995:50). El peligro de los piratas había menguado por las conquistas cristianas de Cataluña la Nueva y del Reino de València.

Benedormiens es un nombre latino que significa "durmiendo bien". Parece evidente que el nombre no debe tomarse en sentido literal, sino que aludía a la tranquilidad que otorgaba la presencia de un nuevo elemento defensivo frente a los ataques marítimos de las taifas de al-Ándalus. 

 Se trataba de un nombre “propagandístico”, para infundir tranquilidad a los habitantes y atraer más pobladores a un lugar cerca del mar y expuesto a los ataques corsarios. A pesar de su similitud fonética con Benidorm no tenemos pruebas de ninguna relación entre ellos. Pero, como veremos, ambos fueron creados en unas circunstancias similares: el peligro de los ataques musulmanes y la seguridad que aportaba el recién construido castillo. Eran dos elementos que también estuvieron presentes más tarde, cuando Bernat de Sarrià fundó Benidorm.

 

Hay un autor, muy posterior, que interpretó Benidorm como “dormir bien”. Se trata de Pedro Juan Villuga que en 1546 publicó “Reportorio de todos los caminos de España”. Era un libro de ayuda a los viajeros que indicaba, en cada itinerario, las poblaciones y la distancia entre ellas. En el itinerario de València a Alicante por el litoral incluye los municipios de Cullera y Teulada sin traducirlos, pero a continuación de Altea cita Bien Duermo, es decir, traduciendo Benidorm al castellano. Eso significa que lo consideraba como topónimo de origen valenciano.

En 1610 el erudito Gaspar Escolano le dio la etimología árabe de Benidarhim, que fue aceptada durante más de 350 años a pesar que el linaje Darhim nunca ha existido, fue invención suya.

 

Siguiendo con la etimología popular, en el siglo XVIII encontramos la misma interpretación cuando el párroco de Calp redactó un informe sobre la comarca:

        Por la orilla del Mar está el camino de Beniduerme, villa muy antigua, distante de Altea una legua y de Calpe dos leguas, mira hacia el Oriente. Camino seguido orilla del Mar, distante de Beniduerme una legua y de Calpe tres leguas, está Villajoyosa […] Calpe a 12 de Marzo de 1777. […] el Dr Dn. José Laespada (CASTAÑEDA Y ALCOBER 1917).

 

Esta etimología valenciana del sufijo -dorm no parecía disparatada a nuestros antepasados y perduró mucho tiempo. Manuel Sanchis Guarner (1965:66) recogió algunas composiciones populares que aludían, en tono humorístico, esta similitud fonética:

En Benidorm

qui molt vetla

poc dorm.

..........

En Benidorm,

el que mal sopa,

maldorm.

..............

Benidorm

davall Teulada

s'adorm.

 

 

2. Bernat de Sarrià y la creación de la nueva puebla de Benidorm.

Estos ejemplos muestran cómo, a lo largo del tiempo, la interpretación popular de “dormir bien” ha estado siempre presente, por lo cual es posible que Bernat de Sarrià, que no era filólogo, le diera también el mencionado significado cuando creó la nueva puebla de Benidorm. Es una afirmación que sorprende por lo inverosímil que resulta a primera vista y por ello debo indicar en qué se fundamenta.

 

Actualmente sabemos, por testimonios escritos de la época y por las excavaciones arqueológicas en la plaza del Castell, que sobre el promontorio de Canfali, en el momento de la conquista cristiana del Reino de València en el siglo XIII, no había ninguna población dado que no se cita Benidorm en la documentación de esa época. La aparición más antigua del topónimo es del siglo siguiente, del año 1321, cuando Bernat de Sarrià vendió sus señoríos al infante Pere d’Aragó. 

Por otro lado, el informe de la excavación arqueológica del año 2019 es muy claro. No había restos de muros anteriores al siglo XIV y la cerámica de los siglos XII y XIII constituía sólo el 0,25% del total y, además, apareció exclusivamente en una reducida zona del ángulo SE. Por tanto, según el informe de la excavación, «no se puede llegar a hablar de una ocupación islámica de la punta del Canfali» (LURE ARQUEOLOGÍA, 2019:56).

 

Personalmente me parece claro, a la vista de estos datos, que la localidad de Benidorm no existía antes de Bernat de Sarriá y por tanto el nombre se lo dio su fundador. Otro tema diferente es saber si escogió un nombre preexistente en la zona o introdujo en ella un nombre nuevo.

Mi opinión es la segunda, es decir que antes de Bernat de Sarrià en esta parte de la Marina Baixa, sobre el promontorio de Canfali, no existían ni la población ni el topónimo que él le puso.

Los filólogos no comparten esta afirmación. Mikel de Epalza, Joan Coromines y Pasqual Almiñana, los autores que con más rigor filológico han tratado el tema de la etimología de Benidorm, dan por evidente que antes de 1321 existían dos topónimos: Benidorm y Alfalig/Alhalig/Alfalich, que de esas tres maneras aparece a la documentación medieval el promontorio que actualmente denominamos Canfali. Al topónimo Benidorm lo consideran más antiguo y le otorgan un origen romano o mozárabe tanto al prefijo (pinna > beni) como al sufijo (turmi > torm > dorm). El prefijo Beni, para ellos, es un falso arabismo.

Llegan a esta conclusión porque sólo tienen presente el aspecto filológico y presuponen que Benidorm era el nombre del promontorio en época romana, que posteriormente coexistió con Alfalig en época islámica. Pero no hay documentación que avale esa teoría.

Pasqual Almiñana explicita este punto de vista al lanzar la hipótesis que Benidorm designaría la parte terrestre y que este topónimo sería el más antiguo de los dos. Canfali, un nombre cuyo origen andalusí nadie discute, sería posterior y designaría la parte marítima:

        Plantegem ara i ací que el primer topònim va ser Benidorm i Alfalig posterior. El significat de Benidorm seria el lloc de l’Alfalig, es a dir el lloc del torm, de la penya que divideix. [...] En aquest moment, els àrabs utilitzarien Alfalig per descriure el PINNA TURMI i redistribuirien l’espai geogràfic: Alfalig seria la part de la costa i Benidorm la part de la terra (ALMIÑANA OROZCO 1991:35). 

 

En cuanto a la antigüedad de los nombres Canfali y Benidorm mi hipótesis es la contraria, surgida desde la perspectiva histórica. Pere Maria Orts, el primero en afirmar que la puebla fue creada por Bernat de Sarrià dentro del Reino de Valencia, no indicó nada al respecto, aunque sí demostró el error de los que indicaban la existencia de un Benidorm denominado Torm durante la conquista de Jaume I. Por tanto, en mi opinión, tenemos: 

a) Antes de Bernat de Sarrià solo existía Alfalig, topónimo de origen árabe según todos los expertos, que designaba la parte física, el promontorio. Está claramente explicitado en la Carta Puebla de 1325.

b) Fue Bernat de Sarrià quien puso, o autorizó poner, el nombre de Benidorm a la puebla que había fundado. Hay varios documentos anteriores a 1325 que lo certifican. El nombre se impuso entre 1312, cuando el rey le mandó entregar la Vila Joiosa y 1321, fecha de su primera aparición escrita. 

 

Mi opinión sobre la no existencia de Benidorm antes de su creación por Bernat de Sarrià se basa en la confusión inicial entre Alfalig y Benidorm que se detacta en cuatro documentos. Hemos visto que la Carta Puebla de 1325 distinguía claramente entre la puebla de Benidorm y la punta o promontorio de Alfalig como dos realidades independientes, una natural y otra artificial, ambas dentro de un mismo espacio geográfico. Por eso, llama la atención que, según la documentación, en los primeros años de su existencia, esta distinción no estaba tan clara y, tanto Bernat de Sarrià como las cancillerías de los reyes Alfons IV el Benigne y Pere IV el Cerimoniós, utilizan las formas Alhalig o Alfalich como sinónimo de la villa de Benidorm:

        - En 1327 Bernat de Sarrià envió una carta al rey Jaume II pidiéndole que acudiera al Reino de València indicando que estaba escrita desde Alhalig: «E axí senyor clamvos merce que cuitets la vostra venguda. Scrita Alhalig IIII kalendas septembris anno Domini M.CCC.XX.VII [29 de agosto 1327]» (GALIANA SORIANO 2011: 228).

        - El 9 de enero de 1331 una carta del infante Pere d'Aragó sitúa a Bernat de Sarrià en Benidorm, denominado castillo de Alfalich. (ACA, C, reg. 563, f. 171v). 

 

Estos dos textos podrían parecer un poco imprecisos, pero los dos siguientes identifican Alfalig con la puebla de Benidorm de manera inequívoca ya que ese nombre designa al municipio, denominado “universitat” en aquella época: 

        - El 15 de septiembre de 1335, unos meses antes del fallecimiento de Bernat de Sarriá, el rey Alfons IV el Benigne mandaba al abogado Francesc de Vallóbrega que fuera a poner mojones entre las poblaciones de Vidal de Vilanova, (la Vila Joiosa, Orxeta y Torres) y las de Bernat de Sarrià (Finestrat, Polop, Alfalich y Relleu): “Cum jure universitatis hominum locorum de Villa Joyosa, de Orxeta et de Turribus qui sunt comandatoris Montisalbanii ordinis militis sancti Jacobi ex una parte et universitatis hominum locorum de Finestrat, de Polop, d’Alfalich et de Releu qui sunt nobilis Bernardus de Sarriano ex altra, rationem terminorum ipsorum.” (ACA, reg. 470, f. 155v.)

        - El 5 de abril de 1336, tres mesas después del fallecimiento de Sarrià, el nuevo rey Pere IV el Cerimoniós ordenaba a Francesc de Vallóbrega que amojonara de nuevo los límites entre las poblaciones anteriores y vuelve a citar Alfalich como un “lloc” o pueblo: «locorum de Finestrat, de Alfalich, de Releu, et de Sella, ex altra». 

Es evidente que, en un primer momento, la distinción entre Alfalich/Alhalig y Benidorm no estaba totalmente clara ni para su fundador, que probablemente le impuso el nombre. Parece como si, inicialmente, hubiera costado aceptar el nuevo topónimo y se siguió utilizando el antiguo, aunque fue por poco tiempo. 

 

No afirmo que Sarriá inventara la palabra Benidorm (había otro topónimo idéntico en la localidad mallorquina de Sóller) sino que la impuso a un elemento nuevo, la puebla que había creado. Sarrià no podía tener conocimientos de Filología, pero sí de la interpretación popular “dormir bien”. Por lo tanto, no es tan disparatado, como parece a primera vista, que interpretara el sonido del topónimo como “ben hi dorm” o también “bé n’hi dorm”, ambos con la ortografía actual, y el significado de “duermo bien aquí” por la seguridad y tranquilidad que podían aportar el nuevo castillo y las defensas del pueblo. 

 

Otro argumento a favor de esta hipótesis es que Bernat de Sarrià, cuando en el siglo XIV creó nuevas localidades, escogió nombres atractivos a pesar de estar ubicadas en lugares peligrosos por los ataques de los corsarios norteafricanos. La finalidad, que podríamos calificar de propagandística, era clara: alentar los posibles pobladores a instalarse en esas localidades. Es el caso de:

-  La Vila Joiosa, la “villa alegre”. 

-  Bellaguarda, “bella protección o vigilancia”, un topónimo que aparece dos veces en Sóller, Mallorca: “La Bellaguarda és un topònim que compareix en dos indrets diferents i oposats del municipi: a la part alta de Binibassí, al costat de Son Bou; i a la part alta dels Abats, confrontant amb les muntanyes de Son Torrella” (PÉREZ PASTOR 2011:195).

-  "Castell de Bellveer de la pobla de Benidorm" donde Bellveer significa “hermosas vistas” y es un topónimo que aparece en Mallorca. Era el nombre que recibía el castillo de Bellver en 1345: “enventari de les coses que eren en lo castell de Bellveer” (MUT CALAFELL 1985:68).

Parece claro que estamos ante cuatro topónimos "propagandísticos" de la Marina Baixa que designan elementos creados por Bernat de Sarrià, tres de los cuales aparecen también en Mallorca. 

Estos datos me sugieren dos preguntas para las que la documentación no ofrece respuestas: ¿Es una casualidad la similitud de topónimos en Sóller y la Marina Baixa? ¿Conocía Bernat de Sarrià la existencia de dichos topónimos mallorquines y los utilizó para sus fundaciones?

 

En este contexto no parece un disparate que Bernat de Sarrià utilizara el topónimo Benidorm con la misma finalidad propagandística que el castrum Benedormiens del año 1041 por ser tan adecuado para sus intereses repobladores.

 

 

3. El Benidorm/Binidorm de Sóller.

Parece que la hipótesis de PINNA TURMI de Joan Coromines se creó por su perfecta adaptación al Benidorm alicantino, tomando como base las características geográficas del promontorio de Canfali. Ya he señalado que en la localidad mallorquina de Sóller hay también un topónimo Benidorm, por lo cual resulta adecuado compararlos.

 

El Benidorm de Sóller aparece citado por primera vez en 1323 según Plácido Pérez: “1323 Olivar dit Binidorm, Benidorm” (PÉREZ I PASTOR 1997:207). 

Es curioso que presente la doble forma de prefijo Bini/Beni, indicando que ambas coexistían el mencionado año, la primera más usual y que finamente se impuso. La segunda tenía un uso más restringido, como si estuviera abandonándose.

Es importante esta dualidad, porque nos muestra la evolución del prefijo Beni a Bini del actual topónimo mallorquín que es el que continúa vigente en la actualidad. El Catastro de Sóller del año 1964 recogía dos veces Binidorm, una como finca agrícola y otra como camino que pasaba por la mencionada propiedad. Ambos topónimos, el de la Marina Baixa y el de Sóller, se documentan por primera vez en unas fechas prácticamente coetáneas, 1321 el primero y 1323 el segundo, pero ambos existían antes de este primer registro escrito.

 

También aparece Binidorm en el siglo XVII como una propiedad agrícola de Jaume Deya en la que vivía y que se valoraba a efectos fiscales en 1.800 libras: “Possº [possessió] dita Binidorm de Jaume Deya de Binidorm 1.800 ls.” (VALERO I MARTÍ 2010:229). Indica como referencia el Arxiu del Regne de Mallorca, llibres dels Estims, año 1685, f. 1356v. 

 

En el siglo XVIII la familia mallorquina Morell compró las fincas y las masías denominadas Son Sales, Can Nusa y Binidorm y las añadió a su finca Ca N’Aí que desde el año 1723 tiene una superficie de unas 12 Ha. Está a 1 km del puerto de Sóller y actualmente las cuatro antiguas masías forman parte de un hotel rural.

 

 

Masía Binidorm en Sóller, que actualmente forma parte del hotel y finca Ca N'Aí. Fotografía de la web de Ca N'Aí.

 

La explotación agrícola de Binidorm se dedica a cítricos y huertos. Está en el valle que baja suavemente hasta el puerto de Sóller, a una altitud de unos 30 metros sobre el nivel del mar. No es una superficie perfectamente horizontal, pero tiene una pendiente suave con bancales que han permitido el riego con acequias. Por lo tanto, el terreno presenta una morfología muy diferente a la de Canfali, no es un promontorio que divide el terreno ni la vertiente de una montaña.

 

A pesar de esto, Coromines atribuyó el mismo significado de PINNA TURMI al topónimo Binidorm de Sóller. Desde el punto de vista topográfico resulta una similitud forzada.

La pregunta es: si el lugar donde se asentaba el primitivo Benidorm hubiera tenido la misma morfología que el de Sóller, ¿habrían creado la hipótesis de PINNA TURMI? Me parece que no, por lo cual opino que la investigación del significado del topónimo tendría que orientarse en otros sentidos. 

 

Eso es lo que han hecho algunos filólogos de les Illes Balears.

Según la tesis doctoral de Santiago Pérez Orozco el sufijo -dorm de Binidorm procede del árabe “durm” que significa espliego (PÉREZ OROZCO 2018:390). De acuerdo con esta interpretación beni durm > Benidorm significaría “la roca o la peña del espliego”. Pero juntar un prefijo de origen romano con otro de origen árabe sería crear un híbrido lingüístico imposible (IGN 2005:30). 

Cerca de Sóller hay dos explotaciones agrícolas con masías denominadas Bini Gran y Bini Petit. Su etimología, según Mascaró Pasarius, procede del árabe “beni” “construcción”, “casa” (MASCARÓ PASARIUS 1986). Por tanto, Benidorm significaría “la casa del promontorio”, que estaría de acuerdo con lo que conocemos de su topografía e historia, pero estaríamos ante otro imposible topónimo híbrido. 


Por tanto, continuamos sólo con hipótesis sobre la etimología del topónimo Benidorm y en este artículo he añadido  otras dos: 

a)  El origen "propagandístico" del nombre de la ciudad de Benidorm, basado en la etimología popular, para atraer pobladores; favorecer su llegada aparece varias veces en la documentación de la época.  

b) Denominar Alfalig en algunas ocasiones al pueblo de Benidorm es una confusión que indica que el topónimo no existía en el litoral de la Marina Baixa hasta que lo introdujo Bernat de Sarrià.

 

 

BIBLIOGRAFIA:

 

AGUILÓ, C. (2021) “Una ullada selectiva a la toponímia de la vall de Sóller”, XV Jornades d’estudis locals de Sóller i Fornalutx.

ALMIÑANA OROZCO, P.: (1991) “Els topònims de Benidorm”, Ajuntament de Benidorm.

CASTAÑEDA Y ALCOVER, V. (1917) “Relaciones geográficas, topográficas e históricas del reino de Valencia, hechas en el siglo XVIII a ruego de don Tomás López”. Revista de archivos, bibliotecas y museos órgano del cuerpo facultativo del ramo. El informe en el tomo XXXVI, enero-junio 1917.

ESCOLANO, G: “Década primera de la insigne y coronada Ciudad y Reyno de Valencia”. Valencia, 1610-1611, 3 vols. Consejo. 98.

ESTEVA, L., & PALLÍ, L. (1995). “Els llocs de la Vall d ’Aro, Gissalis i el Monestir Guixolenc (881-1199)”, Amics del Museu Municipal Sant Feliu de Guíxols, & Institut  d’Estudis del Baix  Empordà, Sant  Feliu  de Guíxols.

            GALIANA SORIANO, A. (2011) “Documentació històrica i bibliografia de la Marina Baixa”, edició en CD.

IGN, INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL (2005) Toponimia: Normas para el MTN25. https://www.ign.es/web/resources/docs/IGNCnig/NormasToponimiaparaMTN25.pdf

            LURE ARQUEOLOGÍA, (2019) “Memoria de actuación arqueológica: Castillo de Benidorm Alicante”. Arxiu Municipal de Benidorm.

MARCA, P. DE & BALUZE, E (1668) Marca Hispanica sive limes Hispanicus, París, 1688, apèndix 223, cols. 1083-1084. Disponible en https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=175006&interno=S.

MASCARÓ PASARIUS, J. (1986) Corpus de Toponímia de Mallorca. En https://ca.wikipedia.org/wiki/Llista_de_top%C3%B2nims_mallorquins_precatalans#cite_note-FOOTNOTEMascar%C3%B3_Pasarius1986-2.

MUT CALAFELL, A. (1985) “Inventarios de los Castillos de Alaró, Bellver y Pollensa y del Palacio de Valldemossa, de mediados del siglo XIV”, Bolletí de la Societat Arqueològica Lul·liana: Revista d'Estudis Històrics, núm. 41.

PÉREZ I PASTOR, P. (1997) “Un recull dels genèrics i topònims més antics de la Vall de Sóller (1232-1350)”, XII Jornada d’Antroponímia i Toponímia. Marratxí.

PÉREZ PASTOR, P. (2011) “Toponímia del municipi de Fornalutx segons els Estims Generals de 1578”. XXIV Jornada d'Antroponímia i de Toponímia. 

PÉREZ OROZCO, S. (2018) “La lengua de los baleáricos”, en Estudios de lenguas y epigrafía antiguas – ELEA núm. 16. Real Academia de Cultura Valenciana.

SANCHIS GUARNER, V. (1965) Els pobles valencians parlen els uns deIs altres, volum II dedicat a Alacant.

VALERO I MARTÍ, G. (2010) “Les possessions de Sóller i Fornalutx segons els Estims de 1685”, IV Jornades d’Estudis locals a Sóller. Ajuntament de Sóller. 

VILLUGA, J. (1546) Reportorio de todos los caminos de España: hasta agora nunca visto en el qual allarán qualquier viaje que quieran andar muy provechoso para todos los caminantes. Edició facsímil en https://archive.org/details/reportoriodetodo00vill/page/3/mode/1up.

domingo, 19 de julio de 2026

Bernat de Sarrià y los primeros años de Benidorm.

 

En el año 2025 se cumplieron 700 años de la creación del municipio de Benidorm, aunque no del pueblo y del castillo, citados unos años antes (1321). El "loch" o pequeña localidad dependiente de Polop, se convirtió en municipio independiente gracias a su Carta Puebla del 08/05/1325.

En este artículo he intentado dar respuesta a dos cuestiones relacionadas con los primeros años del recién nacido Benidorm:

a) Por qué Bernat de Sarrià fundó Benidorm.

b) Por qué transcurrieron varios años entre la creación del pueblo y la entrega de la Carta Puebla que lo convirtió en municipio independiente de Polop.

Francisco Amillo Alegre

 

   

1. Los orígenes cristianos de Benidorm.

Se ha escrito que Benidorm fue una fundación de los antiguos griegos [1] y también que fue una villa fundada por los musulmanes [2], pero lo cierto es que su nombre no aparece en la documentación anterior a la conquista cristiana de Xarq al-Andalus por Jaume I ni tampoco durante dicha conquista. Así lo constataba Martínez-Morellá “En la documentación de registros de cancillería de Jaime I el Conquistador y Pedro el Grande no suena el nombre de Benidorm” [3].

Encontramos su primera referencia escrita el 17 de julio de 1321, cuando el territorio de la actual Marina Baixa ya llevaba más de setenta años incluido en el Reino de Valencia. El texto enumera: “et de castro et populam de Benidorm […] et alcarea de Lirieto” [4 ].

Pere Maria Orts i Bosch fue el primero en afirmar que Benidorm surgió como una fundación cristiana durante la Edad Media, protagonizada por el noble Bernat de Sarrià y presentaba documentación que así lo demostraba [5]. Eso contradecía la idea del origen islámico de Benidorm y su conquista en tiempos de Jaume I basada exclusivamente en la existencia del prefijo beni- en su nombre.

En 2019, en las excavaciones arqueológicas del castillo de Benidorm, no apareció  ningún muro de época islámica. La cerámica de ese período constituía solo el 0,25 % del total y apareció exclusivamente en una reducida zona del ángulo SE por lo que «no se puede llegar a hablar de una ocupación islámica de la punta del Canfali» [6].

 


Canfali a vista de dron en una fotografía del Ayuntamiento de Benidorm. Durante las excavaciones arqueológicas del año 2019 en la Plaza del Castillo no aparecieron muros de época islámica, solo un bajísimo porcentaje de cerámica. Por tanto el castillo fue una fundación cristiana.

 

 

2. Bernat de Sarrià y sus dominios en la Marina Baixa.

En la actualidad está sobradamente documentado que los orígenes de la villa de Benidorm hay que situarlos en los inicios del siglo XIV, por iniciativa del noble Bernat de Sarrià que posiblemente nació en la Marina Baixa. Ennoblecido y enriquecido con las guerras promovidas por los reyes de la Corona de Aragón en Italia y norte de África, acumuló un gran capital con el que fue comprando señoríos nobiliarios en el norte de Alicante, en la Marina Baixa sobre todo, pero también en otras comarcas. Esta predilección por la Marina se debió, probablemente, a que su padre, el caballero catalán Vidal de Sarriá, residió en la Vall de Guadalest en tiempos de Jaume I el cual le nombró alcaide del castillo de Confrides.

 

El castillo denominado de Alfofra o Aljofra, en el término municipal de Confrides. Se edificó sobre una escarpada roca a 1.100 metros de altitud para controlar el valle de Guadalest y la ruta que iba desde el mar hasta Alcoi. Jaume I lo cedió a Vidal de Sarrià en 1264. Fotografía de Wikipedia.

 

Los dominios de Bernat, denominados “Muntanyes d’En Sarrià” varios siglos después de su muerte (se citan así en 1654), tenían como centro administrativo la villa de Callosa d’En Sarriá. El nombre dado a la comarca, Muntanyes, indica claramente que en el interior montañoso se concentraba la mayoría de sus habitantes y que de allí obtenía la mayor parte de sus ingresos señoriales: Relleu, Orxeta, Finestrat, Polop, Callosa, Tàrbena, la Vall de Guadalest, etc. Mantenían su religión, lengua, cultura, tradiciones y su aljama con autoridades tradicionales como el alamín y el alfaquí. A cambio de esta autonomía debían pagar una serie de impuestos a su señor. El litoral de la Marina Baixa estaba escasamente poblado por la frecuencia de ataques corsarios.

En las áreas del interior los mudéjares practicaban una agricultura de autoconsumo en pequeños regadíos y destinaban las tierras del secano al cultivo de cereales (trigo, cebada, etc.) vides, higueras, olivos, almendros, etc. Dichos cultivos permitían obtener productos duraderos como pasas, vino, almendras, aceite e higos secos que se exportaban por mar generando ingresos en efectivo para atender a sus necesidades y pagar los impuestos al señor territorial. Las pasas de la comarca constituían la exportación más rentable y su precio era superior a las de otras zonas del Reino de Valencia. En el siglo XIV se elaboraban dos variedades, “la pansa blanqua i la pansa negra”. La primera, elaborada con moscatel blanco, era más barata; la segunda se elaboraba con “moscatell vermell”, dos variedades que se seguían cultivando en el siglo XV: “moscatells blanchs e vermells” [7]. En el siglo XV la documentación indica que la comarca exportaba la “pansa de Polop” que se producía no sólo en dicha localidad sino otras, por ejemplo el valle de Guadalest que a veces lo exportaba desde el “carregador” de la Vila Joiosa y de Benidorm [8].

El trigo propiamente dicho (forment) era escaso en la comarca y la mayor parte se dedicaba al autoconsumo en compañía de otros cereales panificables (blats). En años de carestía se prohibía su venta al exterior para evitar que el desabastecimiento originara revueltas [9].

 

3. Bernat de Sarrià necesitaba una villa cristiana en el litoral.

La rentabilidad económica de los dominios señoriales de Bernat de Sarrià no era la deseable porque las comunicaciones terrestres eran muy deficientes a causa del carácter montañoso de la comarca y lastraban su comercialización. Era más fácil y económico dar salida a la producción comarcal por mar y por dicha causa buscó tener una villa en el litoral. Además debería tener población cristiana que defendiera el territorio en caso de ataques de los corsarios granadinos o argelinos y de posibles revueltas de musulmanes del interior.

A finales del siglo XIII el litoral de la Marina Baixa estaba casi despoblado ya que no existían la Vila Joiosa, Benidorm ni Bellaguarda. Bernat de Sarrià poseía en el litoral dos señoríos: Polop y Albalat. El litoral del primero estaba deshabitado pero la alquería de Albalat, en la margen derecha del Algar, sí estaba poblada y podía haber construido allí un puerto pero no lo hizo, tal vez por ser de población musulmana.

 

a) Altea la Vella.

Prefirió Altea la Vella, que en aquella época se denominaba simplemente Altea. Su término municipal se extendía por la orilla izquierda del río Algar y llegaba hasta el mar. Bernat de Sarrià, poseía toda la orilla derecha, desde Callosa a Albalat y por tanto tenía acceso al mar siguiendo la vía natural del valle del río Guadalest-Algar. Si adquiría Altea dominaría ambos lados de la desembocadura, controlando totalmente dicha ruta y el litoral. Además Altea la Vella contaba con un puerto, en realidad un “carregador” con una barraca, como era lo usual en la época, por donde se exportaban higos secos y pasas. No se conoce su emplazamiento exacto, pero probablemente estaba en l’Olla.

En 1290 compró dicha villa junto con Calp a su propietario Jaspert de Castellnou por 25.000 sueldos. Por tierra Calp estaba peor comunicada que Altea la Vella en la que además una parte de su población era cristiana [10] con lo que se convertía en una pieza importante para Sarrià.

 

Altea la Vella, primer intento de Sarrià para exportar por mar la producción de sus señoríos. Su inconveniente era que no todos sus habitantes eran cristianos pero el emplazamiento defensivo, su proximidad al valle del rio Algar y la existencia de un puerto (de acuerdo con el concepto medieval de puerto) eran las ventajas que le movieron a adquirir esta localidad.

 

Por desgracia para Sarrià estas ventajas se desvanecieron porque unos años después, en 1293, Jaspert volvió a vender Altea la Vella y Calp a Roger de Lauria por un precio muy superior: 60.000 sueldos. Esta nueva venta fue posible porque Bernat no había pagado aún la cantidad estipulada. El compromiso de pago seguía vigente y Jaspert le comunicó que le liberaba de él renunciando a cobrar la cantidad acordada. Bernat de Sarrià protestó ante Jaume II pero finalmente en 1297 el rey decidió entregar ambas villas a Roger de Lauria. Las causas de esta decisión del monarca están relacionadas con los conflictos en Sicilia [11].

Bernat no culpó de su pérdida al rey sino a Lauria que también había creado otro importante dominio señorial en el norte de la actual provincia de Alicante: Vall de Seta, Travadell, alquerías de la Vall d’Albaida, Torre de les Maçanes, Cocentaina y Alcoi a los que se añadieron las villas de Altea la Vella y Calp por las que tenía salidas al mar [12]. Los dos señores se juraron odio eterno mediante cartas de desafío declarándose guerra sin tregua contra sus personas y bienes [13].

Ambos nobles tenían rasgos comunes: habían creado importantes dominios feudales en el norte de Alicante, habían sido almirantes de los reyes de Aragón y gozaban del favor de Jaume II, al que habían prestado importantes servicios militares y diplomáticos en Italia y norte de África.

La rivalidad entre ellos venía de antes y la venta de Altea la Vella y Calp la exacerbó. El conflicto entre ambos amenazaba con desatar una guerra nobiliaria que Jaume II zanjó prohibiéndoles terminantemente cualquier hostilidad, peligrosa en un territorio amenazado por los musulmanes granadinos y norteafricanos y por la posibilidad de una revuelta interna: aún permanecía vivo el recuerdo de las revueltas de los musulmanes valencianos en 1275-1277.

Los dos almirantes acataron la orden del rey pero procuraron perjudicarse lo más posible y la rivalidad continuó después de la muerte de Roger de Lauria (1305) con sus herederos. En 1319, es decir 24 años después, aún duraba el rencor y Bernat de Sarrià intentó desviar el curso del río Algar para perjudicar los riegos de Altea, algo que no realizó porque Jaume II se lo prohibió [14].

 

b) La Vila Joiosa.

Tras perder Altea, Bernat de Sarrià fundó la Vila Joiosa otorgándole Carta Puebla el 8 de mayo del año 1300. Reunía mejores condiciones que Altea la Vieja: población exclusivamente cristiana, situada junto al río Amadorio y junto al mar.

A principios del siglo XIV Bernat de Sarrià fundó tres localidades cristianas en el litoral de la Marina Baixa: La Vila Joiosa, Benidorm y Bellaguarda. La primera siguió existiendo sin solución de continuidad pero las otras dos sucumbieron ante los ataques corsarios y no fueron repobladas hasta el siglo XVII. Fotografía de 1920: murallas de La Vila Joiosa (Wikipedia).

 

Pero cometió un error con la Vila Joiosa: la fundó en tierras que no eran de su propiedad. En 1293 había obtenido de Pedro Fernández de Híxer, hijo ilegítimo de  Jaume I, el disponer de las rentas de la alquería de Torres y de Orxeta a causa de una deuda de 21.600 sueldos que tenía con Sarrià. Siete años más tarde (08/06/1830) construyó la Vila Joiosa en lo que entonces era el término de Orxeta.

En 1311 su nuevo propietario, Pedro Fernández de Híxer, del mismo nombre que su padre, consideró que después de dieciocho años la deuda ya estaba saldada con las rentas que Bernat de Sarrià había percibido durante todo ese tiempo. Pero éste se negó a dicha reclamación y siguió percibiendo dichas rentas. Híxer acudió al rey Jaume II el cual accedió a su petición y obligó a Sarrià a devolverle Torres y Orxeta con todos sus términos, lo que implicaba la cesión de la Vila Joiosa. La devolución debía tener efecto a principios de 1312.

Conviene indicar que en realidad Pedro Fernández tenía sólo el usufructo de dichos señoríos mientras viviese, no la propiedad, que pertenecía a la Orden de Santiago. Por parte de Sarrià no había sido prudente crear una villa en un territorio sometido a esas limitaciones. Por eso José Vicente Cabezuelo calificó la adquisición en 1293 de Orxeta y Torres por Sarrià como peculiar:

«Parece que es también en 1293 cuando este caballero se hace con el control de Orxeta y Torres, con sus términos, tras la adquisición, un tanto curiosa y a dos bandas, a la Orden de Santiago y a Pedro Fernández de Híjar» [15].

Pero gracias a su atrevimiento surgió la Vila Joiosa.

Como en el caso de Altea, Bernat de Sarrià se disgustó con la pérdida de la Vila Joiosa y catorce años después, en 1326 y luego en 1328, la ocupó con sus tropas. En ambos casos se vio obligado a devolverla a la Orden de Santiago tras ser amonestado por el rey.

 

c) La creación de Benidorm.

Perdida la Vila Joiosa la solución que encontró Bernat de Sarriá fue fundar otra villa, Benidorm, en el término municipal del castillo de Polop que era de su propiedad.

Desconocemos la fecha exacta de su creación, que podemos situar entre 1312 y 1321. Ya hemos visto que la mención más antigua es de 1321, indicando tan sólo la existencia del castillo y del pueblo de Benidorm, pero indicándonos que los había creado antes.

Esta referencia aparece en un documento por el cual Bernat de Sarrià vendía sus propiedades al infante Pere d’Aragó i Anjou (1305-1391), séptimo hijo de Jaume II que en aquel momento tenía dieciséis años (ver nota 4). Bernat cobraba el importe estipulado pero el infante sólo podría disponer de su compra tras la muerte del vendedor. En el documento se recogen las posesiones de Sarrià en el año de la venta y entre ellas figuraban “el castillo y la puebla de Benidorm” (et de castro et populam de Benidorm). Conviene tener en cuenta que la palabra “puebla” designaba una pequeña población cristiana, contrapuesta a la también pequeña “alquería” habitada por musulmanes [16].

Según J. V. Cabezuelo la venta fue en realidad un intento de Jaume II de mantener el patrimonio de Sarrià que por sus muchas deudas podía perderlo a manos de los acreedores. Sus ingresos feudales eran muy altos pero sus gastos lo eran más. «A principios de la década de 1320 [...] la situación económica del noble ha tocado fondo y se está a las puertas de la desaparición de su patrimonio». Por otro lado con esta venta el rey se aseguraba la ampliación de los dominios feudales de su hijo [17].

 

A pesar de la seguridad patrimonial que le daba la venta post mortem de sus dominios, Bernat de Sarrià esperó hasta el 8 de mayo de 1325 para firmar en Valencia la Carta Puebla que creaba el municipio de Benidorm segregado del de Polop. Ignoramos el por qué de dicha dilación.

Una hipótesis razonable es que no encontrase suficientes pobladores dispuestos a asentarse en una zona peligrosa a causa de la actividad corsaria, un problema que arrastró Benidorm y también todo el litoral de la Marina Baixa durante el resto de la Edad Media. El temor estaba justificado por lo que le había sucedido a la Vila Joiosa el 10/06/1304, es decir a los cuatro años de su creación. Había sufrido un duro ataque de los musulmanes del reino de Granada: «algunos de la familia del rey de Granada asaltaron cierta villa de Bernat de Sarrià llamada la Vila Joiosa y se llevaron consigo a más de 220 personas cristianas» [18]. Como era habitual en la época, pudieron regresar los que pagaron su rescate. Más tarde, en 1323 Jaume II informaba a Sarrià de otro posible ataque de los musulmanes de Tremecén y Ceuta a los que se unirían los granadinos desde Murcia y los musulmanes del Reino de Valencia. Por ello ordenaba a todos los señores del litoral comprendido entre Alicante y Valencia, que se prepararan para un ataque. No se produjo, pero era evidente que el peligro seguía existiendo [19].

Así pues resulta verosímil pensar que el tercer intento de Bernat de crear una villa cristiana en el litoral de la Marina Baixa tuvo dificultades para encontrar pobladores que quisieran instalarse en ella. Estaba en una zona peligrosa expuesta a ataques musulmanes externos que podían aliarse con los del interior.

 

 

4. Preparando las infraestructuras de la nueva villa.

Pero la tardanza en la creación de Benidorm podría deberse también a otro factor simultáneo al anterior: Bernat de Sarrià debía acondicionar el promontorio de Canfali para construir un castillo y un pueblo en unos momentos de tanto agobio económico que el rey hubo de intervenir y revisar sus finanzas [20].

Para que la villa fuese viable, dada la inseguridad de la zona, necesitaba consolidar sus defensas con un castillo y murallas. Para ello mandó aplanar previamente la cumbre de Canfali que se inclinaba hacia Poniente. Allí se construyó un muro de contención en el lado oeste que se rellenó de tierra hasta conseguir una plataforma horizontal donde asentar el castillo. A continuación vendrían las murallas del pueblo, algo que tardaría en concluir.

 

En la imagen se observa el muro de contención del lado oeste de Canfali para crear una plataforma horizontal. Sobre ella edificó el castillo. Fuente Ayuntamiento de Benidorm.

 

Además era preciso proporcionar a los futuros habitantes las infraestructuras esenciales y la más importante era el agua potable. En un documento de 1328 se citan un pozo y una fuente. El pozo (en la actual calle Metge Cosme Bayona) y un aljibe en el castillo con agua de lluvia recogida desde una torre, se citan varias veces en los siglos siguientes. De la fuente sólo conozco esta referencia, cuando Sarrià indica en una carta que junto a las murallas de Benidorm había un huerto ya construido que se regaba parte con agua de la fuente y parte con agua del pozo [21].

También debía edificar la casa del batlle (encargado de cobrar y administrar las rentas del señorío) y algunos edificios para los monopolios señoriales, denominados “regalías” que los vasallos debían utilizar obligatoriamente y de los que Bernat de Sarrià obtendría beneficios. Los más usuales eran el horno, el molino, la almazara, la taberna, el hostal, etc. La forma de explotarlos era alquilarlos cada año al mejor postor, lo cual era una tarea del batlle. Algunos de ellos se citan en la Carta Puebla:

“retengo para mí y para mis sucesores, para siempre, los hornos de pan, molinos de harina, alquerías, arrozales, mercados o carnicerías y el baño, así como sus derechos.”

 

En mi opinión también es probable que se edificara la iglesia en fecha próxima al año 1325, dado que la asistencia a misa los días de precepto y la administración de los sacramentos era una gran necesidad en aquellos siglos. Hay un documento de principios del año 1331 que nos indica que la iglesia ya existía en dicho año porque el Papa Juan XXII, desde su sede de Aviñón, concedía 100 días de indulgencia a los que visitasen la iglesia de Benidorm durante las festividades de la Virgen, Navidad, Pascua, Pentecostés y San Agustín, a lo que se añadían otros 40 días en sus octavas. El documento está en latín, lengua oficial del Vaticano, y leemos “Benidormio”. No sabemos si consta así en el documento original o es un error de transcripción. Pero es indudable que se refiere a Benidorm porque se indica que la iglesia está en el “castillo o villa” que pertenecía a la diócesis de Valencia y que fue construida “por el noble varón Bernat de Sarrià, almirante de Alfonso, rey de Aragón” [22].

A todos estos edificios se debería añadir la preparación de solares donde los futuros residentes pudiesen construir sus casas.

 

Fotografía de la década de 1920 donde se aprecia el precedente de la Plaça de la Senyoria, denominada la “Replaceta” que también se denominó “Placeta de l’Església Vella”. La iglesia medieval, de menor tamaño que la actual, estaba junto al acantilado, aproximadamente en el lugar que actualmente ocupa el “Monument als Morts en la Mar”.

 

En aquellos siglos la agricultura era el principal recurso económico. Ya hemos visto que las producciones que se exportaban eran las de secano por su durabilidad pero para el autoconsumo (verduras, hortalizas, frutas, etc.) era necesario el regadío. A diferencia de Altea y la Vila Joiosa, Benidorm no tenía un río y Bernat de Sarrià tuvo que crear un sistema de riego que ya estaba finalizado cuando entregó la Carta Puebla:

Tendréis de igual modo aguas, acequias y conducciones de aguas a vuestras tierras libres de cualquier censo, tributo, servicio o cualquier otra servidumbre, para regar vuestras heredades y para vuestros restantes servicios.

Las conducciones de agua se refieren, probablemente, a las canalizaciones subterráneas denominadas alcavons en valenciano y su uso sería predominantemente agrícola aunque también se autorizaban otros usos. Por un documento de 1324 sabemos que el agua de acequias y conducciones provenía de Lliriet y permitía poner en regadío tierras de secano y yermas:

[…] y fueron a Lliriet, que está en el término de Polop, y les fue mostrada a ellos por dicho noble [Sarrià] una acequia que ha hecho de nuevo, con la cual se riega y se puede regar al presente grandes cantidades de tierras labradas que no se solía regar y otras tierras que no han sido labradas ni panificadas, las cuales, a causa de dicha acequia, dicho noble ha roturado y hecho roturar y desbrozar continuamente [23].

Al decir “tierras panificadas” (terres panificades en el original) se refería a tierras destinadas al cultivo de cereales, el alimento básico en aquella época en forma de pan, gachas, etc. La palabra blat designaba los cereales panificables que utilizaba el pueblo y “forment” designaba el trigo propiamente dicho, consumido por las personas más pudientes. Lo podemos comprobar en un texto de 1384 por el que Alfons d’Aragó prohibía la exportación de “forment, ordi, panís, dacça, avena ni altre blat o farina” [24]. La palabra “blat” designaba a la cebada, el panizo, el sorgo y la avena. La palabra “dacça” designa actualmente al maíz, cereal de origen americano, pero en la Edad Media designaba al sorgo. El mijo, mill, era otro cereal panificable de dicha época.

 También construyó una acequia que desde Polop pasaba por l’Alfàs de Polop y llegaba al litoral de Albalat, aldea situada en un punto indeterminado de la margen derecha del río Algar y que también pertenecía a Bernat de Sarrià. Su término municipal limitaba con el Albir que al año siguiente pasaría a ser parte de Benidorm. En 1324 se indicaba que:

Item, anaren avant per l’alfarc [Alfàs] de Polop vers les partides del loch d’Albalat e fols mostrat per lo dit noble [Sarrià] a ull una gran céquia que lo dit noble fa fer e mena per lo terme del dit loch de Polop que ve al dit loch de Albalat e per lo dit alfarc [falta texto por rotura] la maior partida dels dits termens d’Albalat e de Polop e tendra tro a Benidorm. [25].

En un documento de 1328 se cita el cultivo de viñas e higueras que Bernat de Sarrià había mandado plantar en un valle en dirección a Lliriet:

[…] diez jovadas de tierra contiguas a dicho huerto donde hice plantar viñas. Y las restantes diez jovadas […] quiero que las tengáis en el valle en dirección a Lliriet en el que plantaron higueras, y las mismas os las asigno para cultivar el pan [“blat”], el trigo y las higueras (original en latín) [26].

 La producción agrícola se podría exportar por mar ya que según la Carta puebla el puerto tendría importantes exenciones fiscales:

Tendréis también la costa marítima y la playa […] sin ningún censo, servicio o tributo, tal y como se recoge en el Fuero de Valencia. […] Asimismo dispondréis del puerto y de las playas para cargar y descargar, llenar o vaciar naves, navegar, transportar y exportar bienes, mercancías y cuanto quisieseis hacia cualquier parte que deseaseis, sin ningún censo, tributo, lezda, peso, peaje, mesuraje, ribático excepto el que corresponda al Señor Rey.

La palabra puerto designaba algo muy distinto a las actuales instalaciones portuarias. Según la documentación las naves fondeaban cerca de la playa y las mercancías se embarcaban o desembarcaban mediante barcas. En la playa había una barraca para guardar las mercancías pero si estaban allí mucho tiempo la humedad las podía dañar.

La mayoría de los impuestos citados en la Carta Puebla afectaban al comercio y su exención, junto a las del agua y la "peita" por casas y tierras, buscaba atraer más pobladores a Benidorm. La documentación demuestra que se exportaron pasas a todo el reino y piedra para distintos edificios de la ciudad de Valencia.

 


Desde el siglo XVIII la playa de Poniente fue el lugar preferido de los pescadores para varar sus barcas. Las naves mercantes, de mayor tamaño, fondeaban en “la rada de Benidorm” sin especificar en qué playa, Poniente o Levante.

 

Con todas estas inversiones, en 1324 Benidorm estaba en condiciones de ser habitado y los comisionados por el rey para inspeccionar los dominios de Sarrià le propusieron que lo convirtiera en un nuevo municipio: «en lo qual loch de Benidorm és proposat al dit noble [Sarrià] de fer pobla novella als pobladors». Finalmente añadían que si la nueva puebla «ve a perfecció», es decir si finaliza su construcción, «serà gran profit e bon estament e gran millorament de tota la terra del dit noble e encara de tot lo regne» [27].

La creación jurídica de Benidorm se materializó al año siguiente cuando, el 8 de mayo de 1325, otorgó la Carta Puebla que lo constituyó como municipio y señorío, ambos segregados de Polop y especificando sus límites municipales. Se indica también que la villa ya tiene algunos pobladores cuyos nombres no se citan a pesar de ser una práctica habitual en las cartas de población de aquella época:

[…] concedo a todos y cada uno de los pobladores, habitantes o residentes tanto presentes como futuros, cristianos solamente, que queréis poblar, habitar o residir y también a cuantos quieran en el futuro poblar, residir o habitar en la villa o lugar dicho y denominado de Benidorm, el cual mando que se construya y edifique nuevamente.

Vemos que también mandaba construir nuevamente la villa. Respecto a la palabra “nuevamente”, en el texto latino dice noverit. En las ediciones de la Carta Puebla de Pere Maria Orts y del Ayuntamiento de Benidorm los traductores entendieron que era un error del copista del año 1340 y que debería poner “noviter” (nuevamente). Si tenemos en cuenta que en textos posteriores al 08/05/1325 aparece varias veces la expresión “se construye de nuevo” o similar aplicada a Benidorm, resulta una interpretación muy probable y nos indica que la creación de la villa fue un proceso largo, que duró bastantes años y que posiblemente sufrió interrupciones.

 

Una de las misiones de Benidorm era defender el litoral de les Muntanyes d’En Sarriá por lo que le dio un término municipal mayor que el actual ya que contaba con el territorio que actualmente es de l’Alfàs del Pi. En la Carta Puebla indica claramente que mandaba fundar una alquería en el Albir que dependería de Benidorm.

 

Dos meses después de otorgar la Carta Puebla, el 26 de julio, el rey Jaume II confirmaba los privilegios de Benidorm. La nueva villa era propiedad de su hijo pero al ser menor de edad fue él quien confirmó su contenido. Estaba interesado en atraer más pobladores ya que indica textualmente “que debe ser poblada nuevamente” y por eso sus condiciones resultaban más favorables de lo que era habitual en la época:

[…] con el presente privilegio hacemos francos, libres e inmunes a todos y cada uno de los pobladores que han de venir y vienen a poblar este lugar de Benidorm, tanto cristianos como sarracenos y a sus sucesores que allí habitarán y a los pobladores o habitantes que allí estarán a perpetuidad de cualquier lugar de los reinos de Aragón, Valencia y Condado de Barcelona, tanto por tierra como por mar, con tanta agua dulce quieran y que no tengan que pagar leuda, peaje, peso, medidas, portazgo […] antes bien sean libres y exentos (original en latín) [28].

Leuda, peaje, peso, medidas, portazgo, etc., eran impuestos sobre el comercio de los que el rey confirmaba su exención a los benidormenses. Añadía que los pobladores habían de ser oriundos de la Corona de Aragón, algo que no se indica en la Carta Puebla.

En dicha Carta se dice también que los privilegios eran solamente para los cristianos pero Jaume II los hacía extensivos a los musulmanes. Respecto a ellos, no he encontrado referencias que indiquen que residían en el casco urbano, donde sólo se citan cristianos. Aparecen algunos nombres de musulmanes propietarios de tierras en l’Alfàs del Pi, que entonces era de Benidorm, pero no se indica en qué localidad vivían y no tenía que ser Benidorm necesariamente; posiblemente fuese Polop o su pedanía la Nucia.

En 1326, a pesar de que la Carta Puebla estaba otorgada, la villa aún se estaba construyendo. Lo decía el propio Bernat de Sarrià cuando escribía a Jaume II desde el «castell de Bellveer de la pobla de Benidorm que yo ara novellament construesch e edific a servey de Déu e vostre» [29]. Un texto interesante porque es la única referencia que conozco del nombre del castillo, un nombre “propagandístico” porque Bellveer significa “bellas vistas”. También repite la expresión «nuevamente construyo» del año anterior lo que significa que seguían las obras. De todas formas ya tenía pobladores y existía la voluntad de que su número aumentase. Por ello el 18 de abril 1327, Jaume II concedía permiso para celebrar en Benidorm un mercado semanal cada sábado. Prometía que los que acudiesen a él estarían protegidos y garantizaba su seguridad:

Nos Jaume i els nostres de bon grat al noble i dilecte consiliari nostre Bernat de Sarrià, i a tots i cada un homens del lloc vostre poble de Benidorm, dóna ut gracia i favor al mateix lloc i habitants i a l´hora favorir el seu increment. Vos concedim quant de mes té un mercat per semana el dia dissabte en el poble dalt dit.[30].

 

Jaume II hizo muchas llamadas al orden a Bernat de Sarrià que no afectaron a la fidelidad y afecto que el almirante sentía hacia el monarca. Cuando en enero de 1327 el rey enfermó gravemente decidió construir un monasterio de monjes agustinos en Benidorm para que rezasen por su salud y por su alma. Les asignó una cantidad anual en metálico y les ofreció tierras para construir el convento y para el sustento de los monjes. El rey murió el 2 de noviembre de ese año y el monasterio nunca se construyó a pesar de las condiciones favorables. También hizo la promesa de ser enterrado en el monasterio de Santes Creus a los pies de la tumba de Jaume II, aunque en 1331 consiguió del papa Juan XXII que le liberase de esa promesa [31].

 

A partir de este momento hay unos años de los que por ahora no tenemos ningún dato. La ausencia de documentación hizo pensar a Pere Maria Orts que no se hizo nada: «no sembla que es feren obres d’importància […] Es degué fer molt poc o res» [32]. Algo debió hacerse porque la villa siguió existiendo y superó los efectos de la terrible hambruna de 1333-1334 (lo mal any primer) porque de acuerdo con los datos fiscales el Benidorm medieval fue creciendo en esos años hasta alcanzar su máximo número de habitantes hacia 1369 (guerra con Castilla), aunque no podemos cuantificar este dato. De todas formas tuvo que ser una pequeña villa incluso en aquellos momentos de mayor prosperidad ya que dentro de sus murallas sólo había espacio para 50 familias, unos 225 habitantes, según escribía en 1575 su señor territorial Luis Fajardo: “y se pueden hazer dentro del cinquenta casas” [33]. Se trata de un máximo teórico de población que no sabemos si se alcanzó.

 

 

5. Benidorm en tiempos del infante Pere d’Aragó.

Bernat de Sarrià falleció el 31 de diciembre de 1335 siendo alcaide del castillo de Játiva. El infante Pere d’Aragó, ya mayor de edad, pudo tomar posesión de los señoríos comprados en 1321. Les Muntanyes d’En Sarrià pasaron a formar parte del patrimonio de los infantes de Aragón integrados en el condado de Dènia y el ducado de Gandía. Dichos infantes detentaron unos dominios señoriales mucho mayores que los de Bernat de Sarrià y participaron activamente en la política de la Corona de Aragón. Eso significó que sus territorios de la Marina Baixa quedaron en manos de sus administradores y que, a diferencia de Sarrià, no tuvieron intervención directa en sus asuntos.

Fueron malos momentos porque la crisis de la segunda mitad del siglo XIV supuso para Benidorm y la comarca la terrible guerra con Castilla (Guerra de los Dos Pedros) y el azote de los corsarios musulmanes.

Las rentas señoriales nos indican que perdió habitantes, un proceso que se agravaría en el siglo siguiente. El dato más significativo fue la disminución de los ingresos por el horno. Era un monopolio señorial y los vecinos no podían cocer el pan en ningún otro horno. Era también una renta señorial directamente proporcional al número de habitantes y bajó de 230 sueldos en el año 1369 (final de la Guerra de los Dos Pedros) a 30 sueldos en el año 1392 [34]. Parece claro, con este dato, que la pérdida de habitantes, que acabó por hundir la villa creada por Bernat de Sarrià, no fue causada sólo por el citado conflicto sino por los constantes ataques de los norteafricanos que impidieron su recuperación y que continuaron, intensificados, en la primera mitad del siglo XV.

Pere Maria Orts atribuyó la despoblación de Benidorm a la escasez de agua y después a los ataques corsarios:

“Tots els intents de repoblació del castell i vila de Benidorm havien fracassat per no poder resoldre la fretura d’aigua que es patia. Els projectes de l’almirall Bernat de Sarrià, del seu hereu l’infant Pere d’Aragó i d’Anjou i del fill d’aquest Alfons d’Aragó i de Foix no tingueren èxit. Després l’agreujament d’inseguretat a la costa per causa dels atacs piràtics encara amuntegà més dificultats” [35].

No parece que la causa principal fuera la falta de agua. Era una población pequeña (unos 50 habitantes a finales del siglo XIV y unos 30 en el XV) y la que llegaba desde de Lliriet era suficiente para los escasos agricultores que quedaban. Tenemos también los casos de Bellaguarda (actual Altea) y Albalat, que tenían agua abundante gracias al río Algar y también desaparecieron por dichos ataques. La causa fue la misma que en Benidorm y en la pobla de Ifac: la indefensión de las localidades costeras con escaso número de habitantes ante los ataques corsarios. El resultado fue que el litoral de la Marina Baixa quedó despoblado durante más de un siglo con la excepción de la Vila Joiosa que mantuvo suficiente población para garantizar su defensa.

 

 

 

NOTAS:

 

[1] Orts Berdín, Pedro M.: Apuntes históricos de Benidorm. Alicante, 1892. Tip. El Liberal. Págs 56 y 77.

[2] Escolano, Gaspar: “Década primera de la insigne y coronada Ciudad y Reyno de Valencia.” Valencia, 1610-1611, 3 vols. T. I, p. 386.

[3] MARTÍNEZ MORELLÁ, V.: Inventario del Archivo Parroquial de Benidorm. Comisión Provincial de Monumentos. Alicante, 1957, pàg. 11.

[4] ACA, reg. 222, f. 108r-110r ARV. También en ARV Real N. 614 f. 126-132.

[5] ORTS I BOSCH, P.M.: “Benidorm any 1321” ROFMP 1995.

[6] LURE ARQUEOLOGÍA: “Memoria de actuación arqueológica: Castillo de Benidorm Alicante”, 2019 pág. 56.

[7] ARV, MR 35, fol 113, 23/05/1414.

[8] ARV, P 206, 16/10/1489 y también en Frederic APARISI ROMERO a la seua obra “Hug de Cardona: Col·lecció diplomàtica (1407-1482)”, Universitat de València, any 2011.

[9] AHN Osuna, 1221, exp. 1-5, f. 14.

[10] ACA, reg. 46, fol. 180. La repoblación fue posterior a la Carta Puebla de 1279 lo que indica que dicha Carta no debió ser efectiva.

[11] FULLANA, L.: “La casa de Lauria en el Reino de Valencia”, III Congreso de la Historia de la Corona de Aragón, Valencia, pags 64-164

[12] CAMPÓN GONZALBO, J. y PASTOR FLUIXÀ, J: “Nuevas aportaciones a la historia de Calpe”. Calp 1989, pág. 73.

[13] ACA Pergamins, Jaume II, carpeta 130 núm. 94 y 95.

[14] ACA, C. reg. 168 f 243.

[15] CABEZUELO PLIEGO  J.V.: “Formación y declive del estado señorial de Bernat de Sarrià en el Reino de Valencia (finales del siglo XIII-1335)”. CSIC 2023. pág.59.

[16] “La palabra alquería fue aplicada por los cristianos a todos los poblados rurales a los que no reconocían la cualidad de castillo o de villa, es decir, a todos los que dependían de un centro fortificado y formaban parte de su término”. HINOJOSA MONTALVO, J.: “Diccionario de historia medieval del Reino de Valencia”,  tomo 1, pág. 201.

[17] CABEZUELO PLIEGO, ibid. pág. 71

[18] ACA, C, reg. 235, f. 87. “Intellesimus, etiam, cum aliqui de familia dicti regis Granate barrigaverint quondam villam ipsius Bernardi de Sarriano nominate Villam Joyosam et secum duxerunt ducentos viginti personas christianorum et amplius”. Citado por CABEZUELO PLIEGO, ibid. pág. 54.

[19] ACA, C, reg. 247. ff.286v-287r, 5-4-1323.

[20] ACA, Procesos1324 H. Memorial de las propiedades de Bernat de Sarrià, del 28 septiembre al 16 diciembre de 1324.

[21] Biblioteca de Catalunya, Documents de l’Arquebisbe de València Jaume d’Aragó, manuscrit 1276, f. 2r-5v.

[22] “52285.- Indulgentia 100 dierum conceditur visitantibus in singulis festis Beatae Mariae Virginis et Nativitatis, Resurrectionis et Ascensionis Domini, Penthecosten et Sancti Augustini, seu 40 in octavis ecclesiam erectam in castro seu villa vocatis Benidorio, Valentinensis Diocesis, a nobilis vir Bernardo de Sarriano, amirato Alfonsi regis Aragonum (A. 39, f. 632a; V. 100, ep. 450.) Publicado por Guillaume MOLLAT ed. Año 1930, Boccard, Paris: “Jean XXII (1316-1334) «Lettres communes. Lettres communes des papes d’Avignon». Volumen X. Año XV, del 06/09/1330 a 15/08/1331. Referencia facilitada por Agustín Galiana.

Pere Maria Orts no conoció este documento y de acuerdo con los datos que disponía calculó que la iglesia de Benidorm fue construida por el infante Pere d’Aragó i Anjou entre 1350 y 1355. Ver ORTS I BOSCH, P.M.: “Benidorm. Notes històriques (segles XIV a XVI)”, ROFMP año 2011.

[23] “(…) e anaren a Liriet, que és en lo terme de Polop e fo mostrat a ells a hull per lo dit noble [Bernat de Sarrià] una céquia que ell de nou ha feita, per la qual se rega e’s pot regar de present grans quantitats de terres laurades que no’s solie regar e d’altres terres que no són estades laurades ni panificades, les quals, per rao de la dita cèquia, lo dit noble ha treites e fa treer e exermar continuament”. ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO, ib. pág.  268.

[24] AHN Osuna, 1221, exp. 1-5, f. 14.

[25] ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO en 2023:268.

[26] Biblioteca de Catalunya, Documents de l’Arquebisbe de València Jaume d’Aragó, manuscrit 1276, f. 2r-5v. Carta del 24/01/1328. Publicado por Agustí Galiana.

[27] ACA, Procesos, 1324 H. Publicado por CABEZUELO PLIEGO  2023:268.

[28] ACA, reg.  227, f. 204v-205r.

[29] 14/07/1326 ACA,C, cc.rr. Jaime II, caja 72 número 883. Cita de CABEZUELO PLIEGO 2023:175.

[30] ACA, reg. 230, f. 69r. Cancillería Real.

[31] “Ep[iscop]o Barchinonen[sis] mand[atur] ut absolvat Bernardum de Sarriano, admiratum Alfonsi regis Aragonum, de promissione se faciendi sepeliri in ecclesia monasterii Sanctarum Crucum, Barchinenen[sis] di[ocesis], ad pedes quondam Jacobi regis Aragonum.” Guillaume MOLLAT ed. Año 1930, Boccard, Paris: “Jean XXII (1316-1334) «Lettres communes. Lettres communes des papes d’Avignon». Volumen X. Año XV, del 06/09/1330 a 15/08/1331 (A. 37, f. 296b; V. 98, ep. 415.) Referencia facilitada por Agustín Galiana.

[32] ORTS I BOSCH, P.M. “Benidorm any 1321” ROFMP 1995.

[33] Respuesta de Luis Fajardo de Mendoza, señor de Benidorm, al informe del virrey Vespasiano Gonzaga que proponía destruir Benidorm o repoblarlo. Archivo de Simancas GA Leg 79-104.

[34] AMILLO ALEGRE, F.: “Corsarios norteafricanos en las baronías de Polop y Benidorm”, 2019 pág. 36.

[35] ORTS I BOSCH, P.M.: “Beatriu Fajardo de Mendoza o Beatriu Fajardo de Guzmán”, ROFMP 1999.