domingo, 27 de agosto de 2017

L'Alfàs de Baix o l'Alfàs de Benidorm en los siglos XVII y XVIII: una partida rural clave de la creación de Benidorm en 1666 y corazón agrícola del Benidorm tradicional.



Francisco Amillo Alegre


En 2016 se cumplieron 350 años de la creación del "Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm", popularmente denominado la Séquia Mare. La evolución histórica y las consecuencias de esta infraestructura ya están ampliamente explicadas en otras publicaciones por lo que en este artículo me centraré en su impacto en una zona concreta de Benidorm, la partida de l'Alfàs de Baix, el lugar que recibió sus aguas desde el primer momento y que gracias a ella adquirió su fisonomía peculiar de masías dispersas entre tierras de cultivo. Las gentes que la habitaban tenían dos elementos de referencia en sus vidas: la Séquia Mare, construida en el siglo XVII y la ermita de Sanz en el XVIII. En esos siglos se configuró este espacio tan entrañable del Benidorm tradicional que ha sabido adaptarse a las transformaciones del mundo actual.


1. Los antecedentes.
Benidorm, que en la Edad Media había sido un municipio independiente, al iniciarse el siglo XVI estaba casi despoblado y desde el punto de vista municipal dependía de Polop. En esa centuria sólo residían allí los pocos soldados del castillo y los pescadores de la almadraba en la temporada del atún. En la primera mitad del siglo XVII Benidorm recuperó algo de población aunque no tendría mucho más de cincuenta habitantes.
En 1650 la comarca estaba muy poco poblada y el término municipal de Polop incluía los actuales municipios de Benidorm y la Nucia. L'Alfàs de Pi no existía.


En 1654 la señora murciana Beatriz Fajardo de Mendoza heredó los señoríos de Polop y Benidorm tras un costosísimo pleito de once años. Su marido, Rodrigo de Puigmarín, los administraba en su nombre ya que en esa época no podían hacerlo las mujeres. Observó que sus señoríos de la Marina Baixa, al estar muy poco poblados, apenas les daban beneficios. Necesitaban que se instalasen nuevas personas en ellos para que con sus impuestos se incrementaran sus rentas. 
Pero la comarca era insegura ya que las incursiones de los corsarios norteafricanos eran muy frecuentes. Éstos se llevaban todo lo que podían, incluyendo a las personas de las cuales obtenían un rescate. En épocas anteriores se habían despoblado por esa causa Benidorm, Albalat (entre el Albir y Altea), Bellaguarda (actual Altea) e Ifach. Sus habitantes huyeron del litoral y se refugiaron en municipios del interior (la Nucia, Polop, Callosa, Benissa, etc.) y ni siquiera allí estaban seguros del todo.
La conclusión que sacó Rodrigo de Puigmarín fue que debía repoblar Benidorm reconstruyendo sus murallas e instalando dentro de ellas un mínimo de 40 familias que defendiesen el litoral e impidieran las incursiones norteafricanas. En esos momentos había sólo once familias viviendo allí, así que necesitaba atraer nuevos pobladores. ¿Pero cómo convencerles de que viniesen a vivir a un lugar peligroso y además muy pobre porque carecía de tierras de regadío? 

Rodrigo y Beatriz comprendieron que, siguiendo la costumbre ancestral, deberían entregar a cada nuevo vecino un solar en el pueblo para edificar una casa y unos lotes de tierra suficientemente grandes para que la familia pudiese vivir de su cultivo. Pero en el caso de Benidorm una parte de esa tierra debería ser de regadío. Estudiaron el problema con atención y escucharon las opiniones de personas expertas. Así supieron que el barranco de Polop, con cinco fuentes,  era muy abundante en agua y como en Polop y la Nucia había pocos habitantes sobraba todo el año. La conclusión era evidente: llevarían las aguas sobrantes de ese barranco hasta Benidorm.
En 1659 Rodrigo mandó empezar las obras de una acequia que tardarían ocho años en concluir. Pero  murió antes y, de acuerdo con las leyes de la época, la viuda Beatriz asumió la responsabilidad de administrar los señoríos hasta que sus hijos fuesen mayores de edad. Así que mandó redactar una Carta Puebla para Benidorm y estudiar qué parte del término municipal se le quitaría a Polop para crear la nueva villa.

Cuando a fines de marzo de 1666 las obras de la acequia estuvieron concluidas acudió a Polop para entregar las nuevas tierras  de regadío a los agricultores que lo deseasen. Se instaló en la "Casa de la Senyoria", un edificio que aún existe. El 1 de abril reunió en la plaza a los habitantes del pueblo y se les leyeron las condiciones mediante las que se les entregarían tierras con el nuevo riego y las aceptaron.
Cumplido este trámite Beatriz pasó a Benidorm. En esos momentos había veintitrés familias que aceptaban vivir en dicha población y que se reunieron en la casa de los señores porque no había otro local disponible. Se constituyó el nuevo municipio nombrando las autoridades pertinentes (el justicia, los jurados, el acequiero, el consejo municipal, etc.). Pusieron por escrito todas las normas por las que se regularía la nueva villa y las obligaciones de los vasallos que recibiesen tierras bajo el nuevo riego. El documento resultante fue la Carta Puebla de Benidorm, que todos los presentes juraron acatar. Era el día 8 de abril [1]. 


Tras la creación del municipio de Benidorm el 8 de abril de 1666 se le otorga un nuevo término municipal segregado del de Polop que conservaba la Nucia y l'Alfàs del Pi con lo que seguía teniendo una salida al mar en el Albir. L'Alfàs del Pi tampoco existía.



2. La aparición de l'Alfàs de Benidorm.
Ni en el documento de Polop del 1 de abril ni en la Carta Puebla de Benidorm  se indica el nombre del riego recién creado, denominándolo "nuevo Riego". Unos años después tenía la denominación popular de Séquia Mare y la oficial de "Reg Major de l'Alfàs". ¿Por qué de l'Alfàs?

Antes de 1666 había en Polop una partida rural denominada l'Alfàs. Se trata de un topónimo que aparece en otras localidades como por ejemplo Finestrat. Su etimología más repetida hace derivar este nombre del árabe "al-fass" que significa "campo sembrado" [2]. Cuando en 1666 se creó Benidorm esta partida quedó dividida en dos y dejó de denominarse l'Alfàs de Polop. Su parte norte siguió siendo de Polop pero se denominó l'Alfàs de Dalt y posteriormente daría origen a l'Alfàs del Pi. La parte que quedó incorporada a Benidorm se denominó l'Alfàs de Baix o l'Alfàs de Benidorm. 

En aquellos primeros años la Séquia Mare no llegaba hasta el casco urbano de Benidorm sino a l'Alfàs de Baix. Hasta entonces había sido una zona de pinos y carrascas, totalmente deshabitada. Allí se roturaron las nuevas tierras de cultivo porque el nuevo riego podía hacerlas fértiles. Poco después en esta nueva zona agrícola empezaron a instalarse gentes venidas de otros pueblos. Eso sucedió muy pronto, en cuanto se superó el número cuarenta familias viviendo dentro del recinto amurallado de Benidorm. Sus tierras de cultivo estaban alejadas de la población, a algo más de 3 kilómetros, así que resultaba más rentable vivir en ellas. Por eso a lo largo de la Séquia Mare y sus brazales fueron surgiendo masías con lo que la población de este sector de Benidorm empezó a crecer. A fines del siglo XVII se indica en un  pleito entre señores y regantes que en Benidorm había entre 60 y 70 familias usuarias de la Séquia Mare. No se indica en dicho documento donde vivían pero es seguro que la mayoría lo harían en l'Alfàs de Baix.

De la Séquia obtenían agua para regar sus campos, llenar sus aljibes domésticos, lavar sus ropas, abrevar sus animales y moler el trigo en sus molinos harineros. Había al menos dos, uno en el Saltet, que ha estado funcionando hasta la década de 1960 y otro en la partida de Coves, citado en la documentación del siglo XIX pero que ya no existía a principios del siglo XX [3]. De esta manera los habitantes de l'Alfàs de Baix se autoabastecían de productos alimenticios. 

Conviene destacar un hecho: hasta entonces había resultado muy peligroso vivir en masías dispersas por el campo porque la frecuencia e intensidad de los ataques de corsarios musulmanes convertía a esos habitantes en víctimas fáciles de su saqueo. La creación de Benidorm, que defendía activamente el litoral, evitó este peligro y la población empezó a crecer. Y no sólo en Benidorm sino también en la Nucia y L'Alfàs del Pi que acabaron independizándose de Polop. 


En 1705 la Nucia se segregó de Polop como municipio independiente. L'Alfàs de Dalt, que  seguía perteneciendo a Polop, quedó físicamente separado de él lo que contribuyó a que en las numerosas masías construidas junto a la Séquia Mare surgiera el deseo de emancipación. Con el tiempo se convertirían en l'Alfàs del Pi.

A principios del siglo XVIII la población de l'Alfàs de Benidorm había crecido tanto que, según Vicente LLorca, hacia 1740, el procurador Tomás Sanz  les construyó para su servicio religioso una ermita dedicada a San Antonio Abad, popularmente “Sant Antoni del Porquet” [4]. Un santo típicamente rural ya que era el patrón de los animales domésticos, de los que dependían el trabajo en los campos y una parte de su alimentación. Asistir allí a la preceptiva misa dominical suponía un ahorro de tiempo en una época en la que los desplazamientos se hacían a pie ya que estaba a 3,5 Km de Benidorm. La ermita de Sanz y su entorno acabaron convirtiéndose en un elemento que aglutinaba a todas las masías de l'Alfàs de Baix porque las reuniones en domingos y festivos para asistir a los oficios religiosos propiciaron también los contactos familiares, de negocios y de ocio. 


La ermita de Sanç, creada hacia 1740, se convirtió en el centro religioso y de reunión de los habitantes de l'Alfàs de Baix.


Esta partida de l'Alfàs de Baix se iniciaba en el barranco de la Foia Manera y llegaba hasta el límite con el municipio de l'Alfàs del Pi. Por el sur el límite era la avenida Bernat de Sarrià. Según Pasqual Alminyana: "L'espai geogràfic […] que el topònim Alfàs abraçava era per l'O. el barranc de la Foia manera, pel S. el Camí de Baix (actualment avinguda de Bernat de Sarrià), i per l'E. i el N. l'actual ratlla del terme municipal." [5] 
Mapa que muestra la situación de la primitiva partida rural de l'Alfàs de Baix y las diferentes partidas que surgieron de ella conforme se incrementaba la población (Fuente: Pasqual Almiñana en "Diccionari de Benidorm")




A finales de dicho siglo XVIII se había construido un gran número de masías. Este crecimiento demográfico explica que de la primitiva partida de l'Alfàs de Benidorm se desglosaran otras nuevas. Sus nombres aparecen en la documentación a partir del último tercio de ese siglo. Se les designa como "partida" y también como "caserío" y "pago" con idéntico significado. Esas nuevas partidas eran: el Saltet, la Lloma, Almafrà, Foia Manera, Coves y Sanz, que actualmente siguen conformando esta zona. Eso demuestra que fue el crecimiento del siglo XVIII el que creó una configuración de este espacio agrario que se mantuvo hasta la segunda mitad del siglo XX con algunas nuevas partidas (Cabut, Mija Llegua, Tossalet, etc).



3. L'Alfàs de Baix según el informe de Fabián y Fuero.
En 1791 el arzobispo valenciano Francisco Fabián y Fuero mandó redactar un informe sobre todos los pueblos de su diócesis [6]. Entre ellos figuraba Benidorm, que hasta mediados del siglo XX perteneció a ella. Y en dicho informe nos da una relación de las casas dispersas del municipio agrupadas por partidas e indicando el nombre del propietario, si están habitadas y su uso agrícola o ganadero.  

En primer lugar agrupa las "partidas de Morgoix i Alfals (o Alfalfe) de Benidorm", en las que indica que había 39 casas, la mayoría individuales, pero con algunas adosadas o "casas unidas con labranza". Excepto en un solo caso, en todos los demás se indica que estaban habitadas. 
La inclusión de la partida de Morgoig en la de l'Alfàs es problemática ya que están muy alejadas. Morgoig está en el Puig Campana, más arriba de Lliriets, partida que sí cita el informe. Hay que suponer que tendría pocas casas por lo que la mayoría de vecinos que se citan en este apartado corresponderían a l'Alfàs.
En l'Alfàs no todas las haciendas eran cultivadas por sus propietarios. Se cita a los sacerdotes José Llorca y Tomás Ors [Orts] como dueños de casa y tierras y lo normal era que las alquilasen. También se anota "La casa con labranza del Doctor Sanz, habitada". Se refiere a Tomás Sanz, el fundador de la ermita de su nombre. Conviene señalar que en el siglo XVIII hubo dos Tomás Sanz, ambos procuradores de los señores de Polop y Benidorm y vecinos de Polop. El primero fue Tomás Sanz Rivelles (Alicante h. 1665 - Polop 1-1-1736), famoso por la dureza que empleó contra los vasallos de los señoríos. Le sucedió su hijo Pedro Tomás Sanz Botella (Polop 13-12-1704 / Polop 9-2-1791). Si la fecha de 1740 indicada por Vicente Llorca para la construcción de la ermita es correcta [7], su promotor fue Tomás Sanz Botella, abogado, por lo cual se le denomina en ocasiones "Doctor Sanz". Murió el mismo año en que se publicaba el informe. En los libros parroquiales de Polop leemos: “En diez de febrero de 1791 en esta villa de Polop murió de repente el doctor don Thomas Sanz, abogado […] Atendiendo a su rico nacimiento y al esplendor de su familia de capitanes, coroneles y gobernadores y comisarios de marina le señalo cien libras para su alma. Se hizo bando público para que todos los pobres que asistieran a su entierro se les daria un real de vellón de limosna y asistieron ciento y ochenta y cuatro de poblaciones circunvecinas. Se le cantaron tres misas. Se le hicieron las exequias solmenes. Se le abrió sepultura frente a La Esperanza en do se le enterró con el hábito de San Francisco de Asís por el cura doctor Pérez y cantores de esta parroquial después de 24 [horas]”.
El título de "Doctor" que se le da en este informe aparece también en otros muchos documentos porque además de administrar los señoríos de Polop y Benidorm tenía numerosos negocios en Alicante y otras localidades. 

En "La partida de la Lloma o Loma" nos indica que hay una choza y diecinueve casas "con labranza", todas habitadas, cosa que no se dice de la choza. Algunas casas están adosadas: hay un grupo de seis casas y otro de tres  unidas.
En "La partida de la Foya u Hoya de Manera" se señala la existencia de trece casas, todas "con labranza" y habitadas. Es la partida que menos densidad de masías presenta ya que sólo hay dos casas adosadas.
Finalmente en "La partida de las Cuevas", o Coves, el informe señala la existencia de siete casas "con labranza" y habitadas, además de una choza. 

En resumen: este informe del arzobispo Fabián y Fuero nos muestra una partida de l'Alfàs que a finales del siglo XVIII estaba bastante poblada, tanto que ya se había subdividido en otras menores. No las cita todas porque en un documento anterior, el testamento de Mosén Tomás Orts de 1766, se citaba una nueva, el Saltet:  "Heredad que en el dia tengo y poseo propia mia sita en este termino y partida del Saltet de Berenguer bajo lindes (con su casa de campo y corral de enserrar ganado)" [8]. El informe de Fabián y Fuero incluye la casa y huerta de Tomás Orts en la partida del Alfàs no en el Saltet. 

En esta zona de Benidorm la densidad de población aumentó considerablemente en el siglo XVIII aunque las cifras varían según fuentes. El testimonio más claro data de 1783 y le asigna 116 familias lo que supone algo más de 520 habitantes: "Partida y Caserio llamado del Alfas […] de mucha población compuesta de mas de sientodiez y seis familias cuyo número de almas [habitantes] es mas de quinientas, distante de su parroquia como una legua" [9]


Lavadero sobre la Séquia Mare en la Foia Manera. El cauce de cemento se hizo en la década de 1940. Hasta entonces había sido de tierra.




4. Año 1783: surge en la ermita de Sanz el primer sindicato de regantes de la Séquia Mare.
El crecimiento demográfico de l'Alfàs de Baix había sido posible por la existencia de una agricultura con regadío. La Séquia Mare fue fundamental pero después de más de un siglo funcionando habían surgido problemas en su infraestructura. Era propiedad de los condes de Montealegre y los regantes no podían actuar contra ellos: a principios de ese siglo habían pleiteado y habían perdido. En cambio sí podían actuar sobre la limpieza del cauce y así lo hicieron creando un reglamento y un sindicato de riegos que fue autorizado en 1797. 

Pero las gestiones se habían iniciado bastantes años antes, en 1783. Ese año los agricultores de Benidorm obtuvieron licencia de las autoridades del Real Acuerdo de Valencia para celebrar una Junta de Regantes del entonces denominado "Riego Mayor del Alfaz". El documento [10] que recoge estos hechos indicaba que: "Se concede facultad para la Junta general, que expresa, la qual se celebre en dia de fiesta convocandose en el antecedente por publico Pregon, y la presida la Justicia ordinaria [el alcalde] del Lugar de Benidorm".

La reunión se llevó a cabo "en el pago de la Hermita de Sans, término y jurisdiccion de la Villa de Benidorm" el 16 de noviembre de ese año. Los regantes indicaron que necesitaban poner remedio a los perjuicios que experimentaban en su producción agrícola a causa del mal estado de la acequia y sus brazales por haberse descuidado la limpieza de sus cauces. El correcto mantenimiento de las conducciones de riego era siempre importante pero se incrementaba en el caso de Benidorm, donde la mayor parte eran de tierra. Si no se limpiaban periódicamente la vegetación invadía el cauce y disminuía el caudal circulante.
Tras deliberar largamente nombraron una junta rectora a la que dieron facultades para cobrar una cantidad anual a cada regante y hacer frente a los gastos administrativos y de limpieza: "acordaron en el dia diez y seis de Noviembre del mismo año elegir, como eligieron quatro sugetos, que en calidad de diputados o Comisionados, que precedidos de la Justicia resolviesen lo que tuviesen por oportuno para atajar los inconvenientes que ocurrieren; nombraron tambien un Procurador, y un Depositario; establecieron asi mismo para ocurrir á los gastos, y reparos, que eran indispensables para la conservacion, y aumento de dicho riego, que se repartiese por la primera vez á razon de veinte y quatro quartos por hora de agua de las que cada uno poseyese, y que este producto se pusiese en poder del Depositario, de donde no se huviese de extraer sino con los libramientos correspondientes."


El “braçal de Sanç” en la actualidad, cercano a la ermita, ya no recibe las aguas de la “Séquia Mare”. Era el brazal más largo ya que desembocaba en el mar por el Rincón de Loix. La placa conmemorativa recuerda su importancia ya que permitió la aparición de las masías para cuyo servicio religioso se creó la ermita.



Los regantes querían que el acuerdo obligara a todos, tanto a los que asistieron a la reunión y votaron como a los que no. Para ello necesitaban una autorización expresa de las autoridades de Valencia. Dicha autorización "se aprovó en providencia de diez y  nueve de Deciembre del mismo año; y se mandó que para poder exigir  las cantidades asignadas en ella, y demas que se repartiesen en lo  sucesivo à los Interesados en el riego de las aguas que no intervinieron en la citada Junta, se acudiese ante todas cosas al Consejo á obtener la Real facultad, que era indispensable"

Esa "Real facultad" o autorización llegó el año 1797 ¡con catorce años de retraso!  La explicación que se ofrece de tamaña dilación es que la primera se había traspapelado y hubo que redactar una nueva: "librandoles la oportuna certificacion, la que en efecto se les libró [...]: sease por lo que fuere lo cierto es que sin duda se ha traspapelado dicha certificacion, porque por mas diligencias que se han hecho hasta el dia nada ha podido  adelantarse, antes bien se ha escrito positivamente que en poder del Señor Fiscal del consejo no paraban semejantes papeles, ni menos en otra oficina, de suerte que puede creerse con algun fundamento, que con el transcurso del tiempo se ha traspapelado dicha certificacion. Por falta de la aprovacion Real no se ha puesto en execucion lo resuelto en la referida Junta, de suerte que por este motivo son innumerables los perjuicios, que se siguen al Comun de Regantes [...] Suplico á V.E. que havidos por presentados los poderes se sirva tener á bien mandar  se libre segunda."

Tarde, pero finalmente llegó la ansiada autorización. De esa manera esta decisión de los regantes del 16-11-1783 se puede considerar como el primer reglamento del sindicato del "Riego Mayor de Alfaz del Pi y Benidorm" (denominación oficial desde 1927). Este acuerdo completaba las disposiciones señoriales anteriores basadas en usos y costumbres de transmisión oral. Y frente a la autoridad señorial destaca la creación de una junta gestora creada y elegida por los regantes e integrada por cuatro de ellos, un procurador y un tesorero.  

En este documento que estamos comentando se incluye una lista con los nombres de los 100 regantes del "Riego Mayor del Alfaz" que asistieron a dicha reunión de 1783 en la ermita de Sanz. Es interesante porque nos permite conocer una parte de las familias que en el siglo XVIII estaban asentadas en Benidorm. Si se eligió la ermita de Sanz fue porque la mayoría de ellos residían en l'Alfàs de Baix. De ese centenar de regantes 81 eran de Benidorm, 4 de Altea, 5 de la Nucia y 10 de l'Alfàs del Pi. Esta gran mayoría de vecinos de Benidorm nos indica que ya desde el siglo XVIII esta población llevaba la voz cantante en la administración de la Séquia Mare y en su reglamentación. 
Al final del artículo incluyo como anexo el listado de regantes en el mismo orden en el que aparece en el documento, es decir en el orden en que votaron el acuerdo ("fueron votando en esta forma"). Mantengo la ortografía original de nombres y apellidos. Hay un Zaragozi y otro Saragosi que debe ser en ambos casos Zaragozí. En Benidorm votaron también las cinco autoridades municipales que aparecen citadas en primer lugar. 

En mi opinión se trata de un listado muy interesante  aunque no incluya a todos los regantes. Uniéndolo a los nombres que facilita el informe de Fabián y Fuero nos permite comprobar los vecinos que hasta 1950 residían en estas partidas rurales y se dedicaban a la agricultura. 

El listado también permite comprobar que a finales del siglo XVIII se estaba produciendo un hecho que en los siglos siguientes causaría serios problemas: la división de la tierra por herencias. En su origen los lotes de tierra asignados por Beatriz Fajardo tenían una extensión que era suficiente para que la familia propietaria se ganara la vida dignamente. Pero a lo largo de los siglos XVIII y XIX se dividieron tanto que muchas propiedades ya no podían sustentar a sus dueños. Paralelamente a ese proceso se producía la formación de grandes explotaciones agrarias por compra y desahucio con lo que las diferencias sociales entre grandes y pequeños propietarios acabaron siendo enormes.

En el listado faltan algunos apellidos significativos: los de las familias marineras. El crecimiento demográfico de Benidorm hizo que en el siglo XVIII se acabara la posibilidad de roturar nuevas tierras que fuesen realmente productivas. Sobraron brazos para la agricultura. Una parte de esa población encontró en la mar la forma de ganarse la vida que le negaba la tierra: pescadores, almadraberos, comerciantes  y corsarios. Esta "gent de la mar" inició un camino gracias al cual, en ese siglo y en los siglos XIX y XX, se escribirían páginas muy gloriosas para Benidorm.  Pero l'Alfàs de Baix siguió siendo el corazón económico del Benidorm rural, con las tierras más productivas del término. Poseer tierras allí, preferentemente de regadío, daba prestigio además de beneficios. Por eso una buena parte de los capitales obtenidos en la mar se invertían en la compra de tierras, preferentemente de regadío. El ejemplo más claro lo tenemos en el famoso corsario de Benidorm Juan Bautista Pérez.



ANEXO: 

Relación de propietarios de horas de riego de la Séquia Mare que en 1783 votaron en la ermita de Sanz la creación de un sindicato de regantes con capacidad para exigir el pago de cantidades necesarias para el mantenimiento de la acequia.

Benidorm:
1. Jayme Orts, regidor primero,  
2. Josef Zaragoza, regidor segundo,  
3. Miguel Barceló, diputado 
4. Miguel Llanusa, diputado 
5. Marcos  Llorca, síndico  Procurador General y 
6. Dn Vicente Tous, síndico  Personero [11],
7. Maximiano Llorca, 
8. Josef Ballester, 
9. Jayme Orts Chala, 
10. Serafin  Zaragoza, 
11. Antonio Furió, 
12. Juan Ferri, 
13. Vicente Llinares, 
14. Jayme Baldó, 
15. Luis Fuster**, 
16. Gines Alos, 
17. Juan Zaragoza*, 
18. Pedro Llorca, 
19. Dn Josef  Orts, 
20. Francisco Llorca, 
21. Josef Llorca*, 
22. Josef  Such, 
23. Felix Perez, 
24. Jayme Fuster**, 
25. Luis Perez 
26. Miguel Such, 
27. Francisco Llorca Galan, 
28. Pedro Vives, 
29. Diego Perez**,  
30. Josef Fuster*, 
31. Jayme Perez**, 
32. Juan Devesa de Bautista, 
33. Luis  Cabot, 
34. Antonio Zaragoza*, 
35. Francisco Llorca de Antonio, 
36. Miguel Barceló de  Miguel, 
37. Francisco Ballester, 
38. Pedro  Perez*, 
39. Jayme Orts caseta, 
40. Josef  Lloret, 
41. Estevan Perez, 
42. Bartolome Zaragoza, 
43. Joaquin Perez, 
44. Vicente Llorca, 
45. Francisco Soler, 
46. Antonio Zaragozi, 
47. Josef Cortes*, 
48. Pedro Juan Ferrer,  
49. Josef Perez, 
50. Francisco Berenguer, 
51. Josef Orts**, 
52. Juan Ibars, 
53. Cosme Llinares, 
54. Manuel Llorca, 
55. Vicente Fuster, 
56. Josef Fuster, 
57. Pedro Barceló, 
58. Manuel Orts de Antonio, 
59. Manuel Orts caseta, 
60. Josef Fuster de Josef, 
61. Thomas Feros, 
62. Gregorio Lloret, 
63. Juan  Saragosi, 
64. Bautista Llorens, 
65. Cosme Fuster de Vicente, 
66. Agustin Agulló, 
67. Felipe Alos, 
68. Bartolome Devesa, 
69. Joaquin  Lloret, 
70. Vicente Perez*, 
71. Agustin Devesa, 
72. Jayme Rodrigo, 
73. Josef Perez, 
74. Vicente Fuster de Roque, 
75. Josef Orozco*, 
76. Joaquin Barceló, 
77. Pascual Orozco, 
78. Miguel Llorca de Pedro, 
79. Jayme Mayor, 
80. Antonio Terol, 
81. Miguel Gallart, 
*   Por el informe de Fabián y Fuero sabemos que vivían en l'Alfàs.
**  Por el informe de Fabián y Fuero sabemos que vivían en la LLoma.


Altea (hasta el siglo XX la Séquia Mare regó parte de Altea):
1. Dn Ignacio Salvá, 
2. Dn  Pedro Frotes, 
3. Dn Domingo Barber, 
4. Francisco Martinez de Pedro  


La Nucia:
1. Juan Pedro Santa Maria, 
2. Josef Santa  Maria, 
3. Josef Ivorra,
4. Dn Pedro Sabater, 
5. Roque Santa Maria 


Polop (en realidad l'Alfàs del Pi): 
1. Eusebio Mayor, 
2. Francisco Reig, 
3. Miguel Soler, 
4. Josef Llorca, 
5. Miguel  Soler, 
6. Roque Devesa, 
7. Vicente  Mayor, 
8. Miguel Baldó, 
9. Francisco  Compañ, 
10. Josef Such



NOTAS:

[1] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Beatriu Fajardo de Mendoza i la Carta de Poblament de Benidorm (1666)". Benidorm, 2003. Ed. de Caixaltea y Ayuntamiento de Benidorm.

[2] ALMIÑANA OROZCO, Pasqual: "Els topònims de Benidorm (1321-19559", Ajuntament de Benidorm, 2001. Página 37, aceptando la propuesta de Corominas.

[3] ARV: 1816: Molino en Foya Manera, Bailía, letra e, exp. Nº 2637; año 1833: Molino en les Coves, Bailía, letra e, exp. Nº 1251. Se refieren al mismo molino y el cambio de nombre de la partida obedece a la diferente fecha ya que según documentación de 1803 citada por Pasqual Alminyana tenemos "partida del Almafrá ò Coves".

[4] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Historia de Benidorm de los orígenes a 1960" AEMABA 2013, pag. 298 a 302. 

[5] PASQUAL ALMIÑANA, ib. página 197.

[6] Publicado en el libro "La Marina Baixa en 1791 informe del obispo Fabián", AEMABA, 2015. Pág. 108-110.

[7] LLORCA ZARAGOZA, Vicente: "Algunos aspectos de la vida histórica de Benidorm, durante los siglos XIX y primer tercio del XX". Conferencia impartida en el IES Pere Maria Orts en febrero de 1988

[8] AMILLO ALEGRE, Francisco: "Església de Sant Jaume i Santa Anna" al "Diccionari de Benidorm"

[9] PASQUAL ALMIÑANA, ib. pag. 196

[10] Real Provisión del Consejo de 27 de julio de 1797 aprobando el  Acuerdo de la junta de regantes del Riego Mayor del Alfaz. A. R. V., Real Acuerdo 1797, fol. 921-933. 

[11] El síndico personero era un cargo municipal instituido por Carlos III tras las protestas populares del Motín de Esquilache de 1766. Su cometido era dar voz en los ayuntamientos al "común" o pueblo ya que los municipios estaban dominados por las oligarquías.

viernes, 14 de octubre de 2016

Últimos días de la Guerra Civil en Benidorm: un bombardeo mata dos personas y destruye dos casas el 29 de marzo de 1939.



En una guerra todas las muertes son lamentables. Pero si además son de población civil indefensa y ocurre en el momento final del conflicto, cuando ya no se registran combates, son aún más lamentables y absurdas. Eso fue lo que sucedió en Benidorm el antepenúltimo día de la guerra al padecer un bombardeo innecesario pero de resultados trágicos. Benidorm ostenta, por esa causa el triste récord de haber padecido el último bombardeo con víctimas de la Guerra Civil. 
Este es un ejemplo más del desprecio a la población civil que las aviaciones fascistas (Legión Condor alemana y Aviazione Legionaria italiana) mostraron en dicha guerra. 
Ciertamente hay otros ejemplos con muchas más víctimas que en Benidorm: el conocido bombardeo de Guernica de 1937, la menos divulgada masacre, en 1938, de cuatro pueblos del Mastrazgo de Castellón (Benassal, Albocàsser, Ares del Maestrat y Vilar de Canes) o en Alicante el bombardeo del Mercado Central del 25-5-1938 con más de 300 muertos. 
Pero, independientemente del número de víctimas, todos estos hechos son igualmente reprobables .      

Francisco Amillo Alegre


"Benidorm. Cientos de automóviles obstruyen la carretera; la aviación acababa de bombardear el pueblo; cuatro mujeres muertas, otros tantos niños todavía tendidos allí. Los automóviles están detenidos, algunos abandonados." [1] Este texto de Max Aub es una de las referencias más conocidas sobre un bombardeo que padeció Benidorm en los últimos días de la Guerra Civil. Como vemos habla de cuatro mujeres y cuatro niños muertos a consecuencia del ataque aéreo. Podremos constatar que esa cifra no es exacta

En aquel entonces Benidorm era un pueblo bastante pequeño, de apenas 3.000 habitantes, y sin interés estratégico. La aviación italiana que ayudaba al bando franquista, con sede en las Baleares, había fotografiado el pueblo y lo había incluido en su lista de posibles objetivos indicando que se suponía que no tenía defensa antiaérea. Los seis nidos de ametralladora, denominados impropiamente "bunkers", que había en las playas de Benidorm eran totalmente incapaces de repeler un ataque aéreo.



Informe sobre Benidorm como objetivo de la "Aviazione Legionaria" ITALIANA. Sólo indicaba: "La zona si presume indifesa da batterie antiaeree". Los informes sobre otras poblaciones eran más completos.


Las únicas instalaciones militares de Benidorm eran una emisora de radio que, según información oral, estaba en el Castell y un hospital militar en la Plaça de Sant Jaume. También existía un hospital psiquiátrico para atender a soldados con problemas mentales; según indica Eusebi Chiner en el "Diccionari de Benidorm" estaba instalado en el chalet de los Domenech, que había sido incautado para ese propósito. 



A la izquierda, rodeado de palmeras, el chalet "San Rafael" y a la derecha el chalet de la familia alcoyana de los Domenech. Fue denominado "el chalet de los locos" porque durante la Guerra Civil fue destinado a soldados enfermos mentales como "Clínica Militar  nº 8 de la 3ª Agrupación". Más tarde se denominó Hostal la Mayora. Fue derribado en la década de 1970 y en su lugar se alza el Edificio Iberia.



Por otro lado la iglesia del pueblo, incautada a principios de la guerra, era un garaje para vehículos militares. La emisora de radio de la plaza del Castillo ya había sufrido anteriormente un ataque pero no el resto del pueblo. 

Durante 1937 y 1938 las ciudades alicantinas más castigadas  por las bombas italianas fueron la capital provincial y Alcoi, con un saldo muy elevado de víctimas civiles. Eran dos ciudades  importantes por su número de habitantes y por ser centros industriales y de comunicaciones. Los bombardeos de la Italia fascista se centraron en ellas y además de destruir infraestructuras se buscó en muchos casos desmoralizar a la población civil del bando republicano.

El caso de Benidorm era distinto. Formaba parte de la DECA o Defensa Especial Contra Aeronaves, una red de observatorios que abarcaba todo el litoral de la provincia de Alicante [2]. Esos observatorios debían vigilar el mar para detectar los posibles aviones enemigos. En caso de avistamiento se notificaba inmediatamente al centro de coordinación de la defensa antiaérea en Alicante. Debía indicarse la hora, el lugar del avistamiento y el rumbo que llevaban. A partir de ese momento el sistema se ponía en marcha: aviones para interceptarlos, artillería antiaérea, alarmas para que la población civil buscara los refugios, etc.
El observatorio de Benidorm estaba en el campanario de la iglesia y el sacristán, con unos prismáticos, era el encargado de escrutar el horizonte en búsqueda de aviones. Tuvo que ver muchos porque las incursiones italianas fueron muy numerosas. Pero casi siempre pasaban de largo porque como ya he dicho sus objetivos eran las ciudades y puntos estratégicos. Además de los ya citados Alicante y Alcoi también eran importantes Denia, donde la aviación italiana señalaba la presencia de una fábrica de municiones, San Vicent del Raspeig con un aeródromo, Elche con industrias varias e incluso la vecina Villajoyosa con su puerto. El año 1938 fue el de mayor intensidad en los ataques.

Sin embargo el día 29 de marzo de 1939 Benidorm sufrió un bombardeo aéreo que ocasionó heridos y muertos. El ataque se produjo de noche, a las 00:15 horas. El avión no fue interceptado porque la aviación republicana ya no actuaba y es posible que ni siquiera fuera avistado por el sacristán a causa de la oscuridad. La sorpresa fue total.

Si Benidorm no tenía objetivos estratégicos ni interés militar alguno ¿por qué se produjo ese bombardeo cuando faltaban sólo tres días para el final oficial de la guerra? Además la guerra estaba acabada "de facto". El ejército republicano ya no combatía. Lo único que esperaban sus efectivos era poder huir al extranjero para no sufrir la cárcel y la represión del bando vencedor. Del puerto de Alicante habían salido algunos barcos, como el famoso Stanbrook que transportó al exilio a 2.600 republicanos. Por eso, tal como indicaba Max Aub, el día 28 de marzo largas caravanas de vehículos circulaban por la carretera nacional desde Valencia hasta Alicante. Una carretera que atravesaba el pueblo de Benidorm por la calle que hoy se denomina Paseo de la Carretera pero que entonces se denominaba Marqués de Comillas. A cierta distancia del final de esa calle, justo enfrente del actual edificio Marina San Pedro, había un puente sobre el barranco de la Foia del Bol. Se dice en Benidorm que ese puente era el objetivo de la aviación porque se pretendía cortar la carretera a Alicante impidiendo a los republicanos que huyeran al extranjero. Sin embargo la aviación no destruyó dicho puente sino las dos últimas casas de la calle Marqués de Comillas ocasionando la muerte de algunas personas; su número varía, según las fuentes, de dos a cuatro. No sabemos si es cierto que el objetivo de la aviación franquista era el puente y se había producido un error. Lo que sí está claro es que la destrucción de esas edificaciones cortó momentáneamente la carretera y dificultó la llegada a Alicante de los restos del ejército republicano.

Este hecho lo narré en una entrada anterior de este blog titulada "Una antigua fotografía de la playa de Poniente de Benidorm antes del boom turístico y la historia de un puente sobre el barranco de la Foia del Bol, próximo al hotel Marconi". Su lectura sugirió a Jaume Llorca Galiana buscar documentación al respecto en el Archivo General Militar. Y encontró un documento titulado "Diligencias instruidas sobre muerte y lesiones con motivo del bombardeo de aviación el día 29 de marzo de 1939 en el pueblo de Benidorm" [3]. Gracias a él tenemos ahora algunas certezas sobre este trágico suceso y sabemos que varias informaciones orales y escritas contenían algunos errores. 

Resulta curioso constatar cómo en esos últimos días finales de marzo los dirigentes políticos y militares de la II República habían abandonado precipitadamente sus cargos. En el caso de Benidorm las autoridades municipales también habían huido de España a bordo de pequeñas embarcaciones. Pero no pasó lo mismo con los funcionarios del Estado que continuaron en sus puestos de trabajo: secretario y funcionarios del Ayuntamiento, juez y secretario del juzgado municipal, médico titular municipal, etc. Gracias a ellos la vida siguió su curso con la normalidad posible dentro de aquellas circunstancias convulsas. El día 30, es decir un día después del bombardeo, ante la huida del alcalde y concejales republicanos, un grupo de falangistas constituía a las 10 de la mañana una nueva corporación del nuevo régimen que estaba presidida por Ángel Ruiz de Apodaca. 

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Libro de actas del Ayuntamiento de Benidorm. El día 29, después del bombardeo, el secretario municipal ponía en él un saludo a Franco. Eso indica que la corporación republicana ya había huido al norte de África. Al mismo tiempo el juzgado iniciaba sus diligencias sobre el bombardeo. Al día siguiente falangistas locales constituían un gobierno municipal provisional.


Mientras, el Juzgado Municipal proseguía su trabajo y el expediente que se redactó sobre el bombardeo continuaba instruyéndose los días 30 y 31. Un expediente que hoy día se ha convertido en una fuente de información muy fiable de aquellos hechos y gracias al cual he podido redactar las páginas siguientes.

El día 28 por la noche la mayoría de los vecinos se había acostado siguiendo su horario habitual, las 21 o las 22 horas del tiempo solar medio del meridiano de Greenwich entonces vigente. Aún no se había adelantado la hora; eso se hizo el 7 de marzo  del año siguiente. Por tanto para encontrar la equivalencia actual de las horas que se citan en el expediente del bombardeo deberemos añadirles una hora más.   

A las 00:15 horas del día 29 una fuerte explosión despertó y asustó a la mayoría de los habitantes de Benidorm. Para algunos fue peor. El bombardeo destruyó dos casas, los números 66 y 68 de la calle Marqués de Comillas. Varias personas quedaron bajo sus escombros. Algunas pudieron salir por sus propios medios y otras hubieron de ser rescatadas de entre los cascotes por los vecinos, que acudieron a auxiliarlos en cuanto se disipó la enorme polvareda que impedía toda visibilidad en los primeros momentos. Entre los rescatados había varios heridos que fueron llevados a la Clínica Militar nº 8 de Benidorm donde fueron atendidos por el médico titular Miguel Martorell Lloret. 

Ya de día el juez municipal de Benidorm, José Llorca Zaragoza, decidió instruir diligencias sobre estos hechos y ordenó al secretario del juzgado, Vicente Llorca Ureta, que tomara declaraciones al Doctor Martorell y a los heridos. 

A uno de ellos, Bartolomé Sivera Ballester, se le tomó declaración en la Clínica Militar porque sus lesiones no le permitían levantarse. Se indicaba que era marinero de profesión, residiendo en Benidorm en la calle Marqués de Comillas pero era natural de Jávea, estaba casado y tenía cincuenta años. Según el parte médico "padece de desfallecimiento general con contusiones y erosiones varias en cara y cuerpo, pronóstico leve". Su declaración es la siguiente: "serían sobre los quince minutos del día de hoy hallándome acostado en mi casa sumido en profundo sueño me vi de pronto sepultado bajo los escombros de la casa que se derruía por los efectos de una bomba y que a mis gritos de auxilio acudieron los vecinos sacándome de los escombros y trasladándome a esta clínica". Resultó herido, pero salvó su vida; su hija de siete años no tuvo esa suerte.

La familia Agulló-Berdín era propietaria de una de las dos casas siniestradas, el número 66 de la calle Marqués de Comillas, con lo que padeció la pérdida de su domicilio. 
El cabeza de familia era Francisco Agulló Orts, de 67 años de edad, natural y vecino de Benidorm, abogado de profesión. Como su nombre no figura en la relación de heridos atendidos en la Clínica Militar Nº 8, podemos suponer que salió indemne del bombardeo de su casa. Por eso hay que presuponer que declaraba como propietario por la pérdida de su inmueble. Además su testimonio  es interesante por ser el único de los declarantes que se hallaba despierto en el momento de la explosión. De su declaración se deduce que él dormía en una habitación y su esposa e hija en otra: "serían sobre las veinticuatro horas del día de ayer, me encontraba en la cama leyendo un libro como hago con frecuencia y de pronto oí un fuerte estampido y que la casa se derrumbaba y yo entonces traté de encender la luz y no existiendo corriente encendí el mechero al oír las voces de mi mujer y de mi hija que me llamaban en su auxilio y yo entonces hice por auxiliarlas pero envuelto por el polvo y el humo y perdida la visualidad al tratar de llegar donde estaban ellas me caí sobre los cascotes del derrumbamiento y aún pude llegar hasta ellas prestándoles mis auxilios siendo aquellas transportadas a la Clínica Militar donde fueron asistidas y después a este domicilio donde me encuentro bajo los efectos del dolor sufrido". El domicilio al que se refiere es el de su suegra.
El secretario del juzgado añadía en el acta: "ofrecido que le ha sido el procedimiento con arreglo a lo que determina el artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal bien enterado dice: Que renuncia a tomar parte en el procedimiento pero no a la indemnización que pudiera corresponderle por los perjuicios sufridos". 
Su esposa se llamaba Ángela Berdín Fuster, tenía 45 años de edad y era también natural y vecina de Benidorm. Según el parte médico presentaba "erosiones varias en el cuerpo pronóstico leve". El juez no le tomó declaración en la clínica militar sino en el domicilio de su madre, Doña Rosario Fuster Orts, sito en la calle Leonor Canalejas nº 8, donde se hallaba guardando cama. En su declaración indicaba que ella y su hija se habían acostado a las 21 horas y estando dormidas sintieron "una sacudida muy fuerte y que la cama en donde descansaban [descansábamos] mi hija y yo se desplazaba envuelta entre cascotes y maderas que nos cubrían; yo entonces prorrumpí en gritos de auxilio y al mismo tiempo hacía esfuerzos por desasirme de los cascotes que me cubrían de los que conseguí desprenderme tras ímprobos esfuerzos y auxiliar a mi hija que cerca de allí se encontraba". Como en los demás casos los vecinos acudieron en su ayuda y las llevaron a la clínica y, tras la cura de urgencia, se instalaron en el domicilio de su madre.  Al igual que su esposo renunciaba a tomar parte en el procedimiento penal pero no a la indemnización que pudiera corresponderle.  
La hija a la que aluden ambos cónyuges se llamaba Rosario Agulló Berdín, tenía trece años de edad y según el parte médico presentaba "herida contusa en cabeza y algunas erosiones y contusiones en cabeza, pronóstico leve". 

Otro herido fue Salvador Tomás Ruiz, "de treinta y siete años de edad, de estado casado, de profesión carabinero, natural de Mahón (Menorca) y vecino de esta villa con domicilio en la calle Marqués de Comillas número sesenta y ocho". Según el parte médico tenía "herida contusa y erosiones diversas en cabeza y cuerpo, magullamiento general, pronóstico leve". En su declaración ante el juez indicaba que se había acostado a las 22 horas del día anterior y se había quedado dormido y "sobre los quince minutos del día de hoy […] me vi de pronto sepultado bajo los escombros de la casa que se derruía por efecto de una bomba y que a mis gritos de auxilio acudieron los vecinos sacándome de los escombros y trasladándome a esta clínica.

Concepción Mingot Cortés y sus dos hijos también se vieron afectados por la explosión de su domicilio. Concepción era natural y vecina de Alicante y tenía residencia accidental en Benidorm, calle Marqués de Comillas número 68, principal. Tenía 35 años de edad y estaba casada. Según el parte médico presentaba "heridas contusas en cabeza y erosiones varias, pronóstico leve". Declaraba al juez que se había acostado a las 21 horas y se despertó entre los cascotes de la casa que se había derrumbado. Los vecinos la rescataron y llevaron a la clínica. El secretario del juzgado añadía en el acta que renunciaba a tomar parte en el procedimiento penal pero no a la indemnización que pudiera corresponderle. 
Su hijo mayor, de once años de edad, se llamaba Manuel Navarro Mingot y había nacido en Sevilla. Según el parte médico presentaba "herida contusa en cabeza y erosiones, pronóstico leve". Ante el juez declaraba que se había acostado a las 21 horas y se había dormido profundamente cuando "me sentí desprendido de mi cama y envuelto en los escombros de la casa que se derrumbó por completo  acudiendo los vecinos a los gritos de auxilio". Unos vecinos lo rescataron y llevaron a la clínica como a todos los demás. 
El hijo menor, de sólo cuatro años de edad, no prestó declaración ante el juez. Se llamaba Guillermo Navarro Mingot, había nacido en Alicante y según el parte médico presentaba erosiones varias en cuerpo y extremidades de pronóstico leve.

Hubo una persona con heridas graves y que llegó inconsciente a la clínica. Se trató de Ángela Roig Hernández natural de Cartagena y vecina de la villa con domicilio en Marqués de Comillas número 68 segundo piso. Tenía "cuarenta años de edad, soltera de profesión labores". El parte médico indica que presentaba una "herida contusa, con fractura de maxilar izquierdo, pronóstico grave con magullamiento general". Ante el juez declaró que se había acostado a las 22 horas como de costumbre "y cuando se hallaba sumida en profundo sueño sobrevino el accidente del derrumbamiento de la casa sin que se diese cuenta de nada solamente que cuando recobró la lucidez de su razón se vio que la estaban curando en esta clínica".

Finalmente se indica que hubo dos personas que fallecieron casi en el acto a consecuencia del bombardeo. Según el parte médico ya estaban muertas cuando se les hizo el reconocimiento: "También fueron traídos a esta [Clínica Militar] María Sivera Orozco, natural de Benidorm, de siete años, y Ana [María] Roig Llorca, natural de Benidorm, de ochenta años, soltera, las cuales debieron fallecer en el lugar del siniestro". Todas las lesiones y muertes "fueron ocasionados por bombardeo de aviación" concluye el informe médico firmado por Miguel Martorell. 

En el informe del juzgado se añadía que Ana María Roig Llorca vivía en el principal, es decir en la segunda planta, de la casa nº 68 y que era la propietaria de ese inmueble que alojaba un nutrido grupo de personas. En esa misma casa murió la niña María Sivera Orozco, aunque no se indica en qué planta. Su padre era Bartolomé Sivera, que había resultado herido, y su madre María Orozco de la que no se dan más datos.  
Como causa de estos dos fallecimientos, el informe indica que fue "a consecuencia de asfixia", sin más detalles. También se dice que habían sido enterradas en el cementerio municipal de Benidorm. Se incluyen en el expediente las copias de sus partidas de defunción anotadas en los folios 62v y 63 del libro treinta y uno del Registro Civil. La fecha de la inscripción es el 31 de marzo.
  
Hay también en el expediente una "Diligencia de inspección ocular" en la que se describe cómo el juez acudió a la calle Marqués de Comillas a inspeccionar las casas números 66 y 68 destruidas por el bombardeo aéreo. 
Informaba que en la casa nº 66, propiedad de Francisco Agulló Orts, "toda la parte izquierda desde el tejado y los dos pisos  que la componen se hallan derrumbados por completo, en la planta baja se hallan confundidos en informe montón cascotes, puertas de habitación, bigas [sic] de la techumbre, camas, sillas y toda clase de enseres propios de una casa" Al juez le llamaron la atención "las dos puertas frontales que la casa tenía". Se refiere a las grandes puertas de dos hojas que había en muchas casas y cuyo tamaño permitía la entrada de carruajes y caballerías a la casa. Indicaba que  "unas han sido arrancadas por completo y las otras rebentadas [sic] hacia el exterior por lo que se deduce que la bomba que produjo el siniestro sea de las llamadas de aire comprimido". 
Ese tipo de bombas fueron muy utilizadas en la Guerra Civil. Lo confirmaba el diplomático chileno Carlos Morla que residió en nuestro país durante el conflicto: "Las bombas de aire comprimido, en extremo mortíferas, y las incendiarias son de gran uso en esta guerra terrible" [4] La Legión Cóndor alemana había utilizado ambos tipos de bombas  en el conocido bombardeo de Guernica: primero las de aire comprimido y después las incendiarias. Así lo describía un militar republicano: "Desde allí, pudimos ver a una escuadrilla arrojar bombas de aire comprimido que hacían explotar todo y luego vino otra escuadrilla con bombas incendiarias. No podíamos hacer nada. Después del bombardeo pasamos por la ciudad con el carro. Las vigas estaban todavía ardiendo y vimos caer fachadas enteras" [5] 
Este tipo de bombas eran originarias de Alemania aunque durante la Guerra Civil también se fabricaron en España. Las que el juez de Benidorm denominaba "de aire comprimido" tenían como nombre "Sprengbombe Cylindrich" (bomba explosiva cilíndrica) que se abreviaba SC seguido de un número, 50 o 250, según los kilogramos que pesara.  Popularmente se denominaba Negrilla. Su finalidad era la demolición y se utilizó contra la población civil en muchas ocasiones. Desconocemos si lo que se lanzó en Benidorm el 29 de marzo fue una sola SC 250 o varias SC 50. Lo que sí está claro es que el resultado fue de gran poder destructor. 


Guerra Civil Española: cuatro bombas  SC 50  antes de cargarse en un avión, con un homenaje a Mussolini al escribir la palabra "DUCE".


Siguiendo con el informe judicial "en la parte derecha del edificio aún se observa que los dos pisos están, aunque algo estropeados, utilizables previa la recomposición necesaria en la pequeña porción que de ellos ha quedado; la pared frontal del edificio se observa algo consentida y resquebrajada". Así pues la casa de la familia Agulló-Berdín había quedado destruida en su mitad izquierda pero, según el juez, quedaría habitable con unos arreglos en su mitad derecha. Un informe que hoy día nos dejaría perplejos. Para la familia también debió resultar sorprendente porque como hemos visto se instaló en el domicilio de la madre de la esposa.

Respecto a la casa nº 68, "propiedad de la hoy finada Doña Anamaría Roig Llorca" el informe judicial indica que se componía de dos pisos altos y planta baja, es decir un total de tres alturas. Al ser propiedad de una persona de ochenta años podemos pensar que había intentado obtener unos ingresos alojando en su casa un mínimo de siete personas, que son las que resultaron lesionadas. 
Debió recibir el impacto directo de la bomba o bombas y por eso es en ella donde se produjeron las dos muertes. En su desplome arrastró parte de la casa contigua y quedó totalmente destruida: "se ha derrumbado por completo no quedando de ella más que la pared frontera y la escalerilla que daba acceso al principal [la segunda altura]". Al igual que en la casa anterior, el juez describe cómo se amontonaban escombros y enseres en el solar producido por la explosión. Las consecuencias ya las hemos visto: en este inmueble habían resultado heridas 6 personas, una de ellas grave, y 2 habían fallecido. 

Según el expediente del Juzgado Municipal que hemos comentado el balance de este bombardeo del día 29 de marzo de 1939 en Benidorm fue de  2 casas destruidas, 7 heridos leves, 1 grave y 2 muertes, una anciana de ochenta años y una niña de once. Esto pone fin a versiones que daban cifras diferentes de fallecidos. 
Los nombres de heridos y fallecidos se indican en la tabla siguiente agrupados por familias cuando ha sido posible:




Para finalizar, según información verbal de Jaume Climent Such, la última casa del Paseo de la Carretera, número 68, ya no se volvió a edificar quedando el solar como recuerdo de aquel luctuoso hecho. En tiempos del alcalde Pedro Zaragoza Orts, al construir la calle de los Almendros, se aprovechó dicho solar para dárselo a la mencionada calle que así tenía salida al Paseo de la Carretera.  


Fotografía aérea de Benidorm tomada por la aviación italiana. No existía la actual calle de Marqués de Comillas y ese nombre lo llevaba la carretera nacional que atravesaba la población. 



Plano actual de Benidorm tomado de Google Earth. El círculo verde marca el final de la calle entonces denominada Marqués de Comillas y hoy Paseo de la Carretera donde se situaban las dos casas que sufrieron el efecto del bombardeo. El círculo azul marca la situación del puente sobre el barranco de la Foia del Bol, ambos cubiertos hoy día. 




NOTAS

[1] AUB MOHRENWITZ, Max: "El laberinto mágico (6) Campo de almendros", Edit. Castalia, 2001.

[2] MARTÍNEZ MIRA, Luis: "Alicante 1936-1939 Tiempos de guerra". Alicante 2005

[3] Archivo Histórico Militar, caja 15900/22, expediente 128-bis

[4] MORLA LYNCH, Carlos: "Informes diplomáticos sobre la Guerra Civil española". Santiago de Chile, RIL Editores 2003, pag 51

[5] ALVÁREZ ROYUELA. Ricardo: "La guerra de España 1936-1939. Memorias de un militar republicano". Hondarribiko Udala, 2007. Consultado en http://www.vitoria-gasteiz.org.es/la%20Republica%20libro%20guerra%20de%20espana%201936%201939%20Tesstimonio%20de%20un%20militar%20de%20la%20republica.htm