El Benidorm medieval, una historia sorprendente y poco conocida.
En esta entrada de HISTOBENIDORM os presento, con algunas modificaciones y añadidos, el prólogo de mi trabajo “El Benidorm medieval (1321-1503) una villa abierta al mar y desconocida”. Participé con él en el VI premio de investigación histórica naval “Miguel Llinares Barceló” de la Fundación Frax. Obtuvo “Mención al mejor trabajo sobre el pueblo de Benidorm”.
Está dedicado a la pequeña villa medieval, nacida junto a la mar por voluntad de un almirante, villa de pescadores, navegantes y corsarios. La mar primero le dio vida, luego cautividades, esclavitudes y largos años de ABANDONO y OLVIDO. Su castillo, vigía de la mar, defendió su promontorio hasta el día feliz que, repoblada, reemprendió una nueva singladura.
Francisco Amillo.
Benidorm es conocido como la capital del turismo de sol y playa. Sus visitantes disfrutan de ella y la mayoría sólo ve su presente, ignorando que es el resultado de una historia de siete siglos. Una parte de ella se visibilizó en 2025 con las actividades en torno al séptimo centenario de su Carta Puebla de 1325, un hecho que sorprendió a numerosas personas por su antigüedad.
La actual ciudad turística tuvo como antecedente un pueblo de agricultores, pescadores y marinos al cual le había precedido anteriormente la pequeña puebla medieval, su etapa menos conocida. Pero su historia resulta tan sorprendente o más que sus otras épocas, increíble para una localidad tan pequeña en habitantes.
Nació porque un almirante, Bernat de Sarrià, necesitaba un puerto y la mar se transformó en su principal fuente de ingresos. Demostró su grandeza haciendo frente al gran reto que supuso el corso magrebí, que en varias ocasiones se llevó cautivos a todos sus pobladores al norte de África. Pagaron su rescate los que pudieron, regresaron e intentaron rehacer sus vidas. Finalmente, la presión de los norteafricanos fue tan intensa que sus habitantes decidieron abandonar el pueblo. Sólo quedó el castillo porque el Reino de Valencia mantuvo una reducida guarnición para vigilar la mar. La villa en cambió se quedó sin población estable durante casi siglo y medio. Sólo acudían pescadores en la temporada de pesca.
La historiografía actual divide la Historia de Benidorm en cuatro etapas (AMILLO ALEGRE 2012:9):
- El municipio medieval (1325-1503).
- Benidorm despoblado e integrado en Polop (1503-1666).
- El pueblo de agricultores, pescadores y marinos (1666-1950).
- La ciudad turística (1950 hasta hoy).
La conmemoración del 700 aniversario de la Carta Puebla resucitó el interés por ese documento, pero en mi opinión, muy poco por el antes y el después de dicha Carta, es decir, por la historia del Benidorm medieval. Indicaba Soler Millá que se trataba de una pequeña villa “muy desconocida histórica e historiográficamente en el ámbito medieval” (SOLER MILLÁ 2010:142). Fue esta frase la que me animó a escribir el presente trabajo para paliar ese desconocimiento de los doscientos primeros años de la historia de Benidorm.
La Edad Media había sido mirada con desdén desde el siglo XVI hasta el XVIII, ambos inclusive. Fue el romanticismo del siglo XIX el primero en sentir interés por este período, aunque desde un prisma subjetivo, más emotivo que intelectual. En la actualidad sigue siendo una época atractiva para el gran público, que la conoció través de la novela, la pintura y modernamente a través del cine y las series televisivas. Se ha popularizado cada vez más, pero a menudo atribuyéndole características erróneas, ya que en el siglo XIX se acuñaron unos clichés fantasiosos que han condicionado el conocimiento de su verdadera historia.
Considerada como una época oscura e inculta, creó sin embargo unas condiciones que nos caracterizan en la actualidad. La Comunidad Valenciana tiene como antecedente el Reino de Valencia, fundado por Jaume I en el siglo XIII. Sus principales instituciones se crearon en estos siglos feudales y han llegado hasta la actualidad:
“Nuestras instituciones: municipios, diputación, generalitat y cortes, por citar algunos, guardan su origen en el período medieval, nuestra configuración territorial tiene su inicio en la formación de este reino [de Valencia]” (CABEZUELO PLIEGO & SOLER MILLÁ, 2008:10).
En el caso de la Marina Baixa su actual configuración territorial, municipal y cultural data de esta época y en el caso concreto de Benidorm su nacimiento como localidad cristiana del Reino de Valencia y con vocación marinera se produjo en este período. Y sorprendentemente durante varios siglos se desconoció su pasado medieval.
La investigación histórica de los últimos años ha avanzado de forma sorprendente y actualmente tenemos un conocimiento más profundo del período medieval de Benidorm, no basado en tópicos sino en el estudio minucioso de la documentación que de esa época nos ha llegado. Desgraciadamente no es mucha. Los grandes municipios medievales como Orihuela, Elche, Alicante, Alcoi, etc., tenían archivos que se han conservado en muchos casos. Benidorm, en cambio, era una pequeña localidad y es casi seguro que también tenía su archivo, más pequeño, que nos habría permitido conocer muchos detalles de su vida oficial y cotidiana. Desgraciadamente desapareció tras ser abandonado a principios del siglo XVI y por eso hay que recurrir a lo que desde otros archivos se cuenta de aquella pobla o lloc, en documentos redactados fuera de Benidorm. En ellos se han apoyado los investigadores actuales con lo que se ha incrementado nuestro conocimiento objetivo de esta época y se han depurado errores anteriores.
En este trabajo me he planteado tres objetivos:
a) Ver cómo ha evolucionado el conocimiento del pasado medieval de Benidorm a lo largo de los años, con sus aciertos y errores.
b) Hacer una recopilación, lo más exhaustiva que he podido, de todo lo publicado sobre el tema que se haya basado en documentación de archivo e indicando las referencias documentales.
c) Ordenar y hacer una síntesis explicativa de todos los elementos anteriores para ofrecer un panorama lo más completo posible de lo que hoy día sabemos sobre el Benidorm medieval.
El período que analizo son los siglos XIV y XV. Cronológicamente es un período muy corto si lo comparamos con la duración total de la Edad Media. El inicio de esta etapa en Benidorm es fácil de identificar: fue fundado por Bernat de Sarrià en la segunda década del siglo XIV. Su final ha sido más controvertido, con opiniones dispares.
Una corriente tradicional indicaba que nunca desapareció y que el Benidorm actual es el heredero del que existía en época islámica. Posteriormente Pere Maria Orts i Bosch habló del final del Benidorm medieval por causa de la escasez de agua y del ataque corsario de 1448. Pero sabemos que después de dicha fecha aún seguía siendo un municipio poblado por seis familias. En mi opinión fue la incursión corsaria de 1503 la que forzó su abandono y dicho abandono fue el cambio más significativo que condicionó su final. Tras quedar despoblado se produjo un cambio radical en su historia. Por esa causa dicho año me parece aceptable como propuesta del final de la pequeña villa medieval.
Este trabajo se divide en 11 apartados.
El primero está dedicado a Pedro María Orts Berdín, juez de profesión e historiador por afición de Benidorm, su pueblo natal. Su libro “Apuntes históricos de Benidorm” fue la primera historia de dicha localidad. Este apartado es más un estudio historiográfico que histórico porque muestra cual era el nivel de conocimientos sobre la Historia del Benidorm medieval a fines del siglo XIX, que no varió hasta la segunda mitad del siglo XX. Durante buena parte de dicho siglo fue la obra de referencia sobre este tema.
El segundo es una biografía resumida de Bernat de Sarrià, el fundador de Benidorm. Este personaje fue desconocido en esta localidad hasta 1976. Desde la década de 1940 se conocía su Carta Puebla y muy poco su biografía, pero hoy día es un personaje muy estudiado, sobre el que hay excelentes publicaciones. Por eso he tenido dudas sobre la inclusión de este apartado en el presente trabajo. Al final me decidí a hacerlo porque sin conocer su actividad militar y diplomática no se explica cómo un miembro de la pequeña nobleza pudo crear un dominio feudal tan grande en la Marina Baixa y fundar la Vila Joiosa, Benidorm y Bellaguarda, todo ello simultáneamente con su dedicación a la milicia y la diplomacia.
El tercer apartado trata de la actividad de Sarrià en Benidorm. Al contrario que su biografía, su presencia en Benidorm ha originado escasa producción escrita. Por ese motivo este apartado me parece muy importante. Como aportación personal al estudio de este período incluyo mi respuesta a dos interrogantes que existían: por qué fundó Benidorm y por qué tardo tanto tiempo en darle carta de población.
El cuarto apartado está dedicado a la Carta Puebla otorgada a Benidorm en 1325 y de la que en 2025 se han cumplido 700 años. También aquí hay suficiente bibliografía, de la que me hago eco, pero también hago aportaciones personales sobre todo en su contenido porque lo más estudiado han sido sus aspectos formales.
En los apartados 5, 6, 7, 8 y 9 analizo los cuatro elementos que Bernat de Sarrià creó en Benidorm: el pueblo, el castillo, el municipio, y el señorío. Los dos primeros eran entidades físicas y los otros dos, entidades jurídicas. Los cuatro coincidían en ocupar el territorio de Benidorm, pero con características y funciones diferentes. Incluyo un apartado sobre aspectos económicos de Benidorm en los siglos XIV y XV en los que se aprecia cómo la actividad marítima acabó siendo su principal fuente de ingresos. En mi opinión era imprescindible redactar estos cinco apartados puesto que se había escrito poquísimo sobre ellos. Espero que ayuden a comprender cómo vivieron nuestros antecesores de esas dos centurias medievales.
En el apartado 10 expongo un elemento estudiado por varios autores: las rentas feudales que los vasallos pagaban a su señor. Esta información fiscal ha permitido conocer otros aspectos como la demografía, la crisis económica, la sociedad, etc. No había ningún trabajo dedicado a Benidorm y fue necesario recopilar los datos dispersos en varios trabajos y sistematizar los relativos exclusivamente a dicha localidad, por lo que creo que también es un apartado útil que estaba por hacer.
El apartado 11 recoge un aspecto muy importante para conocer la evolución histórica de Benidorm: cómo los ataques de los corsarios norteafricanos hicieron bajar tanto el número de habitantes que resultó imposible defenderse de ellos y finalmente, alrededor del año 1503, las seis familias que quedaban (unos 30 habitantes), decidieron abandonarlo por ser un lugar muy peligroso.
En el Epílogo comento las conclusiones de mi trabajo, explico la pervivencia hasta el siglo XIX de dos elementos creados en la Edad Media que, a diferencia del resto, no desaparecieron a principios del siglo XVI: el castillo y el señorío. Finalizo este apartado con una relación de autores y obras publicadas sobre el Benidorm medieval. En ellas sólo hay referencias a episodios concretos de este período, destacando la Carta Puebla. Pero no hay ninguna que haga una síntesis de todo el período 1321 a 1503 tal como se hace en este trabajo.
El peligro corsario y la necesidad de vigilancia y defensa del litoral de Benidorm duraron casi quinientos años, siendo los siglos medievales los más duros para sus habitantes.
A aquel Benidorm medieval, que poco a poco se va conociendo gracias a la investigación histórica, dedico este trabajo centrado en sus múltiples vicisitudes condicionadas por el conflicto entre el Reino de Valencia y los estados islámicos de Berbería, Granada y Turquía. Hubo ataques de corsarios y piratas de países cristianos en aguas de Benidorm pero que no afectaron a la villa. Por eso no los trato, exceptuando la terrible guerra entre Pedro I de Castilla y Pere IV d’Aragó, la llamada Guerra de los Dos Pedros.
He intentado redactar este trabajo con los criterios que el historiador José Luis Menéndez Fueyo definió para una investigación histórica que tenga la categoría de científica y aporte nuevos conocimientos sobre nuestro pasado: reunir bibliografía y documentación de archivo, ordenar dicha información, analizarla, construir un relato basado sólo en datos contrastados y si se emiten hipótesis han de partir también de hechos probados:
“La construcció d’un veritable relat històric qualsevol, […] sempre naix de l’addicció progressiva d’un important volum d’informació, anàlisi, comprovacions, recerca de referències i un ardu treball diari sota la llum dels arxius […] Tot de manera consensuada i rigorosa […] sobre el registre extret de la documentació històrica […] la qual cosa ens permet generar una sèrie de plantejaments teòrics dels fets esdevinguts, i que són la base de la interpretació històrica” (MENÉNDEZ FUEYO 2021:55-93).
En la reconstrucción del pasado, como en cualquier obra humana, se entrelazan aciertos y errores, pero el uso de la metodología histórica permite que poco a poco, gracias a nuevas aportaciones, se subsanen errores y se establezca un corpus de hechos probados. Así por ejemplo Pere Maria conocía el ataque corsario del año 1448 en el que todos los habitantes de Benidorm fueron hechos cautivos y dedujo que ese fue su final. Pero la documentación encontrada posteriormente nos indicó que resistió las incursiones corsarias medio siglo más, hasta 1503, y cómo a partir de esta fecha sus habitantes lo abandonaron y marcharon a la Vila Joiosa.
He intentado a lo largo de este trabajo hacer un estudio histórico e historiográfico de la pequeña y desconocida puebla medieval. He analizado toda la información que he podido reunir y he aceptado las conclusiones de otros autores que he considerado estaban bien fundamentadas en datos de archivo. También he rechazado otras que en mi opinión carecían de una adecuada base documental, intentando demostrar el porqué de mi desacuerdo siendo lo más objetivo posible. He intentado ser riguroso citando a lo largo del trabajo todos los autores consultados y las referencias archivísticas de las informaciones. Además, he añadido aportaciones propias basándome en los principios de la metodología histórica y esperando que puedan resultar útiles.
Deseo haber contribuido a que el desconocimiento de esta etapa de la actual ciudad turística sea menor y soy consciente de que quedan muchísimos datos por conocer. También soy optimista y estoy convencido de que en el futuro nuevos hallazgos en los archivos históricos irán enriqueciendo nuestros actuales conocimientos, obtenidos gracias a una pléyade de autores que recojo en la bibliografía.
Tras ser abandonado por sus habitantes Benidorm dejó de ser un municipio y un pueblo para ser un castillo que vigilaba y protegía el litoral ya que el peligro de ataques de corsarios norteafricanos seguía siendo una realidad para el resto de la comarca. También continuaba siendo un señorío, pero al carecer de habitantes generaba escasas rentas y sus señores territoriales, miembros de la pequeña nobleza, no tenían recursos para pagar a sus alcaides y vigilantes. Fue el Reino de Valencia el que a partir del siglo XVI se encargó de mantenerlo operativo porque era un excelente lugar para controlar la arribada de naves corsarias formando parte de la red de torres vigía y castillos que jalonaban todo el litoral del Reino de Valencia.
A principios de dicho siglo no sólo desaparecieron sus casas, su universitat, es decir su municipio y sus límites municipales. El tiempo también borró el recuerdo de su historia medieval. Se olvidó su origen cristiano, obra del almirante Bernat de Sarrià, y durante casi cuatro siglos se le atribuyó un origen musulmán. También se olvidó su participación en la defensa del litoral y sus actividades económicas relacionadas con la mar. Nadie recordó los nombres de sus habitantes, sus instituciones y límites e incluso se olvidó la causa de su abandono: los continuados ataques musulmanes.
Desde el siglo XVII hasta el XX se ignoró casi todo sobre el Benidorm medieval y en lo poco que se sabía había muchos errores. Gracias al desarrollo de la actual investigación histórica y a los numerosos estudios que se han hecho con documentación de distintos archivos, empezamos a tener un esquema básico de cómo surgió, vivió y desapareció (afortunadamente no del todo) aquella pobla y universitat de Benidorm que hizo grandes esfuerzos para seguir adelante a pesar de las adversas circunstancias que le acaecieron, aunque finalmente sucumbió ante ellas.
Tras su abandono, el pueblo y sus casas desaparecieron por deterioro y por los varios ataques que recibió a lo largo del siglo XVI. Su despoblación no fue total puesto que en ocasiones venían pescadores de otras localidades; residían allí durante la temporada de pesca y su tercio-diezmo fue el principal ingreso del señorío durante estos años. Los pescadores acudían porque se sentían protegidos por el castillo y sus vigilantes. Las naves mercantes perseguidas por corsarios magrebíes buscaban refugio en su proximidad porque su artillería los mantenía a salvo. De esta manera Benidorm se conservó durante siglo y medio como un importante enclave defensivo del Reino de Valencia a pesar de ser una entidad menor, dependiente de Polop, y un señorío muy poco productivo. En el siglo XVII las circunstancias cambiaron y pudo recuperar, gracias a Beatriz Fajardo de Mendoza, su carácter de municipio independiente y el control de la defensa litoral.
BIBLIOGRAFÍA:
- AMILLO ALEGRE, Francisco: “Historia de Benidorm de los orígenes a 1960”. AEMABA, 2013.
- CABEZUELO PLIEGO, J.V. & SOLER MILLA, J.S: “Jaime I y la formación del Reino de Valencia”. IAC Juan Gil Albert, Revista El Salt nº 15, 2008.
- MENÉNDEZ FUEYO, J.L.: “Foc a Ifac Noves aportacions als setges al castrum de Calp durant la guerra amb Castella al segle XIV”, revista AGUAITS 43-44, año 2021 Edita el “Institut d’Estudis Comarcals de la Marina Alta” (IECMA).
- SOLER MILLÁ, J. L.: “Espacio, memoria i conflictividad señorial en la Marina Baixa, siglo XV”. Sarrià: Revista d'investigació i assaig de la Marina Baixa, Nº. 3, 2010 (Ejemplar dedicado a: Actes de les III Jornades de Patrimoni de la Marina Baixa).)
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