miércoles, 21 de junio de 2023

 Pedro Zaragoza Orts y la promoción turística a través de la “Comisión Pro-Playas” y la “Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm”.



La promoción turística de Benidorm nació casi al mismo tiempo que el turismo pero con Pedro Zaragoza se transformó en una actividad fundamental. En este artículo me centraré solamente en tres elementos de dicha promoción. Primero la anterior a Pedro Zaragoza y luego las dos entidades promocionales creadas por él: la Comisión-Pro-Playas y su sustituta, la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm. Fueron entidades mixtas público-privadas aunque el control del alcalde sobre ellas era total. Eso no ocurre actualmente con Visit Benidorm, también entidad público-privada pero con mucha más autonomía.

Había oído hablar de estas dos entidades pero había encontrado muy poca información escrita sobre ellas. Por eso investigué en el Arxiu Municipal y encontré datos sobre ambas asociaciones que creo pueden resultar útiles para las personas interesadas en la historia de Benidorm y en sus tempranas actividades de promoción turística. 

Francisco Amillo Alegre.




1. Las promociones turísticas anteriores a Pedro Zaragoza Orts.

La promoción turística de Benidorm se inició desde los orígenes del turismo, al que ya he dedicado tres entradas en este blog. Fue obra de particulares, destacando en el siglo XIX el primer veraneante ilustre de Benidorm, Emilio Castelar, que en sus escritos periodísticos dio a conocer las posibilidades veraniegas de aquel pequeño pero interesante pueblo y consiguió que personas como Leonor Canalejas fueran asiduas veraneantes. Fue seguida por  empresarios como Francisco Ronda promocionando su balneario Virgen del Sufragio. 

En las dos primeras décadas del siglo XX la promoción fue continuada por artículos periodísticos difundiendo las ventajas de veranear en Benidorm y por propietarios de casas que anunciaban en la prensa su interés por alquilarlas, indicando que algunas se construyeron sólo con dicha finalidad. En la segunda década la construcción de chalets en la playa de Levante fue una iniciativa que, encabezada por el Marqués de San Jorge, se difundió verbalmente entre los industriales alcoyanos generando interesantes ingresos para los maestros de obras y constructores locales. Pero fue una actividad individual, sin planificar.  Gabriel Miró fue el gran propagandista de aquel Benidorm que, según decía, se había convertido en el baño vacacional de alcoyanos ricos. 

En la tercera década de dicho siglo XX ya encontramos una clara intervención municipal para favorecer la actividad turística a causa de los ingresos que generaba para el erario municipal a través de las tasas sobre toldos y casetas de baño en las playas, por las bebidas alcohólicas en los bares y por los alquileres de viviendas. 

La intervención municipal comenzó por la adecuación del espacio urbano para atraer visitantes, destacando sobre todo el alcalde Vicente Llorca Alós. La urbanización de la actual plaza del Torrejó, la remodelación del Castell con su característica balaustrada y el inicio de lo que hoy denominamos Parque de Elche surgieron por iniciativa suya. También fue importante, ya durante la Segunda República, que en 1933 el Ayuntamiento decidiera continuar la carretera de la playa de Levante hasta el Rincón de Loix por “la conveniencia para fomentar el turismo” [1].

Postal circulada en agosto de 1935 que muestra el paisaje de la playa de Poniente con el pueblo al fondo. En el matasellos el nombre de la oficina de correos es ilegible pero si está claro que era  la provincia de Castellón. Promocionaba las bellezas naturales de un Benidorm de unos 3.000 habitantes.

Postal circulada en agosto de 1935 que muestra el paisaje de la playa de Poniente con el pueblo al fondo. En el matasellos el nombre de la oficina de correos es ilegible pero si está claro que era  la provincia de Castellón. Promocionaba las bellezas naturales de un Benidorm de unos 3.000 habitantes.


Surgieron nuevas iniciativas. En 1932 se utilizaron las tarjetas postales, un sistema de comunicación muy utilizado en esa época. El alcalde Francisco Farach proponía con ellas difundir “las condiciones del clima como también de las playas únicas en este litoral” de Benidorm. Con esa finalidad el pleno aprobó adquirir una colección de tarjetas con diferentes vistas y remitirlas a la oficina de turismo y a cuantas personas conocidas y de representación se encontrasen fuera de la localidad para que estas las propagasen [2].

Pero la iniciativa municipal  más notable en materia de promoción turística de esta época fue  la creación de una Junta Local de Turismo. Iniciada en 1935 fue inoperante pero se intentó constituirla de nuevo en 1936 por la corporación que presidía José Miñana. Integraba representantes del pueblo y del Ayuntamiento. Estaba presidida por el alcalde y entre los vocales figuraba un concejal y un representante de cada una de las siguientes actividades: comercio, industria, propietarios y hoteles. Esta segunda Junta tampoco pudo hacer gran cosa  por el estallido de la Guerra Civil. Nos dejó el sello sin valor postal cuya imagen reproduzco a continuación. 



Sello sin valor postal que se distribuía de forma gratuita para añadirlo al franqueo ordinario promocionando en todo el mundo el turismo de Benidorm. Fue editado en 1936 por la Junta Local de Turismo. Imagen cedida por María José Gutiérrez Miñana, nieta de José Miñana. El dentado y el centrado de la imagen de este sello son imperfectos y presenta marcas de haber sido circulado. 


La idea de promocionar Benidorm mediante estos sellos fue muy interesante porque en aquellos años el correo postal era ampliamente utilizado y a través de él la imagen y el nombre de Benidorm podrían circular por muchos países. Se distribuía gratuitamente y se pegaba junto al franqueo oficial. El paisaje que reproduce coincide con el de una postal de 1933 editada por el Ayuntamiento.  Promocionaba sus playas y su clima y el color azul se inspiró en Gabriel Miró, que lo había resaltado poéticamente:  

Benidorm sumergido entre azules perfectos mediterráneos. […] Azules nuevos, como recién cortados; azules calientes, azules de pureza. Esa pastosidad y esa levedad de la luz se originaban de la armonía de todo lo que constituye y es Benidorm”.  

Pero Benidorm tenía intimidad. Se interna entre los azules del cielo y de las aguas. Mar y aire suyos, como creados privadamente para su goce.

Desgraciadamente la guerra civil de 1936-1939 cortó en seco la actividad turística que se retomó a un nivel más bajo en los primeros años de la postguerra a causa de las grandes escaseces del país causadas por la política económica del gobierno de Franco y exacerbadas por la Segunda Guerra Mundial. Fueron años en los que la penuria de alimentos desembocó en hambrunas de 1939 a 1942, lo que se tradujo en un mayor incremento de la emigración y de la mortalidad en esos años. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial se registró otra hambruna en 1946 [3]. 

Estos hechos también afectaron a Benidorm. Según consta en el acta del pleno del 9/5/1939, el Ayuntamiento había solicitado en el Banco Español de Crédito de Villajoyosa “un crédito de veinte mil pesetas para la compra de comestibles en Zaragoza”. Era el Ayuntamiento, a través del delegado de abastos Pedro Juan Martínez, el que compraba los alimentos que el pueblo necesitaba. Pero no pudo hacerlo porque en dicha ciudad “había orden de que todos los artículos fuesen a Madrid”. Por tanto para abastecer a la capital de la nación se desabastecieron localidades como Benidorm y eso tuvo consecuencias. Los datos demográficos de Benidorm, según los censos, son elocuentes:

Año                                 1930 1940 1950 

Población de hecho 3113 2955 2726

Población de derecho 3226 3135 2787

Hogares                           844   782   797


Ante tal coyuntura económica y social la actividad turística  en la década de 1940 fue inferior a la de la de 1930 pero aún así continuó. El Ayuntamiento tenía un terreno en la playa de Levante y era costumbre alquilarlo a vecinos de Benidorm interesados en explotarlo en la temporada de verano. El pleno municipal decidió en la sesión del 30/5/1939 dividirlo en parcelas de 10 m2 que se subastarían al mejor postor para instalar toldos de playa y puestos de venta de refrescos y helados. Así pues la actividad turística se incrementó poco a poco lo que permitió que se crearan dos nuevos hoteles en Benidorm: el Planesia (1942) en la Plaça de Sant Jaume y el Miramar (1946) en el Carrer Sant Pere. 

Cuando en diciembre de 1950 Pedro Zaragoza Orts fue nombrado alcalde de Benidorm la población tenía menos habitantes que en el siglo XIX y aún seguían vigentes las cartillas de racionamiento iniciadas durante la Guerra Civil y continuadas en los duros años de postguerra. En esas circunstancias el turismo constituía una parte importante de los escasos ingresos del municipio y su gran mérito fue poner todos los medios necesarios para iniciar un período de extraordinario incremento de la actividad turística que acabaría transformando la economía del pequeño pueblo. Pasó de perder población a ser una localidad eminentemente turística que crecía con la inmigración por el gran número de empleos que generaba.


Benidorm, verano del año 1944. Una turista jovencita posa en la balaustrada de la Plaça del Torrejó. Eran años de escasez y pocas familias podían salir de su ciudad e ir a la playa en las vacaciones estivales. Imagen publicada con el seudónimo Jackycalp Ifac en el grupo de Facebook “Fotografía para la Historia de Benidorm”.




2. La Comisión Pro-Playas de Benidorm.

Partiendo de los someros precedentes que hemos visto, la promoción turística de Benidorm alcanzó una importancia primordial con la alcaldía de Pedro Zaragoza, lo que se tradujo en múltiples iniciativas. Me centraré en dos de ellas, la creación la Comisión Pro-Playas y posteriormente la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm. Ambas entidades, según Roc Gregori “aglutinaron a un entusiasta grupo de ciudadanos locales que fueron capaces de realizar actividades dentro y fuera de Benidorm, en el ámbito nacional e internacional” [4].

No explicaré otro elemento promocional que alcanzó su máximo exponente en los años en que Pedro Zaragoza fue alcalde de Benidorm y luego inició su decadencia. Me refiero al Festival de la Canción de Benidorm sobre el que afortunadamente ya se ha escrito bastante y por tanto no vale la pena repetir aquí dicha información.

Las actas municipales dejan muy claro que Pedro Zaragoza había decidido, desde sus primeros momentos como alcalde, que el fomento del turismo sería una de sus principales preocupaciones. Fruto de ello fue, en 1951, la incorporación de Francisco Muñoz Llorens como arquitecto municipal y de Cristóbal Hernández Espinosa como aparejador municipal  con el compromiso de elaborar el Plan General de Ordenación Urbana de 1956. 

También tuvo clara la creación de la Comisión Pro-Playas que según las actas de las sesiones plenarias, se produjo el 24 de enero de 1951, aproximadamente al mes de ser nombrado alcalde, “con el fin de atender mejor si cabe los intereses de la población referente a las playas donde cada año afluyen más veraneantes. Siendo ello uno de los mayores ingresos de la población y por lo tanto requiere mayor cuidado es su parecer nombrar una comisión de señores que a la vez que sean propietarios de fincas en las playas, hayan demostrado su interés por todo aquello que redunda en beneficio de este nuestro pueblo, a tal efecto menciona algunos señores  […] con intereses en nuestras playas, […] hace constar que es su proyecto constituir una Comisión que esté en comunicación directa con las oficinas de turismo, para ello se desplazará a Alicante a gestionar la forma de que se debe efectuar para que tenga carácter oficial.” Los presentes facultaron al alcalde para nombrar dicha Comisión cuya estructura era similar a la de la Junta Local de Turismo de 1936.

Las características de los miembros de dicha comisión las expuso años más tarde: “el turismo necesita […] gente honesta con vocación de servicio pero que conozca perfectamente el sector, que tenga ideas muy claras de su promoción y administración y que a su conocimiento y experiencia sume imaginación creadora” [5].

 A través de una convocatoria del año 1953 [6] sabemos que la Comisión Pro-Playas se reunía en el salón de actos de la casa consistorial y los vocales eran:

Emilio Ruzafa Roig, comerciante.

José Abad Burruezo, letrado asesor del municipio hasta 1959 y Registrador de la Propiedad.

Antonio Bayona Vives, práctico del puerto de Barcelona de 1924-1951; Cruz del Mérito Naval en 1965.

Cosme Bayona Fuster, médico municipal e inspector municipal de sanidad.

Gonzalo Faus Saquero, Maestro Nacional y alcalde de Benidorm en 1939 (del 22/4/1939 al 8/11/1939).

José Ferrandiz Deldahoras

Francisco De León Orts, gran propietario agrícola, finca el Moralet en Poniente. 

Vicente Llorca Zaragoza, bibliotecario, bibliófilo y propietario; su casa es el actual museo Hort de Colón.

José Martorell Morales, propietario del hotel l’Illa.

Francisco Muñoz Llorens, arquitecto municipal.

José Orozco Llorca, propietario de una pensión.

Francisco Pérez Soler, gerente de la sociedad "Asensi, Pérez y Lillo S.L" que explotaba la mina de ocre San Francisco en Serra Gelada.

Alfonso Puchades Jou, promotor inmobiliario.

Ángel Sánchez Zaragoza, del hotel Bilbaíno

Diego Soria Pérez, de pensión Soria en calle Alameda nº 28.

Estaban representados sectores muy variados: comerciantes, arquitecto, médico, abogado, hoteleros, etc. Pedro Zaragoza quería implicar al mayor número posible de personas expertas en su proyecto turístico.

En teoría era una asociación independiente del Ayuntamiento, aunque al estar presidida por Pedro Zaragoza, se garantizaba que actuaría siempre de acuerdo con los intereses municipales. Tenía ingresos propios y para gastarlos no necesitaba pasar por la aprobación previa del pleno municipal ni tener que estar previstos los ingresos y gastos en los Presupuestos Municipales con lo que su funcionamiento era más ágil.

Una forma de obtener recursos para la asociación fue organizar bailes los domingos y festivos en el castillo. En 1952 Joaquín Climent Soler “director de la Orquesta Local del Frente de Juventudes denominada “Marina” le indicaba que “la Orquesta que dirige piensa con la debida autorización de V.I. organizar bailes en la Pérgola del Castillo propiedad del Ilustre Ayuntamiento que preside, todos los domingos y festivos de las diecisiete a las 21 horas, con el fin de allegar fondos para la Comisión Pro-Playa de ésta, y destinarlos a la ornamentación y conservación de los jardines del Castillo”. Al dorso de esta instancia se incluye: “la Comisión Municipal Permanente acordó concederle autorización para celebrar un baile, siempre que se haga responsable de los destrozos que pudieran hacerse en el arbolado o flores del jardín del Castillo” [7].

Antes de Pedro Zaragoza la plaza del Castillo había sido  reformada primero en el siglo XIX y posteriormente durante  la alcaldía de  Vicente Llorca Alós en 1928, que le dio el aspecto que vemos en la fotografía. En 1950 la plaza estaba deteriorada por el paso del tiempo. Para mejorarla y potenciar su atractivo turístico la asociación Pro-Playas recaudó fondos organizando verbenas los domingos y festivos. Fuente: Ayuntamiento de Benidorm.


Otra forma de obtener recursos fueron los donativos, tal como podemos comprobar en la imagen siguiente: un recibo de 140 pts que entregó en 1954 el presidente de la Diputación Provincial de Alicante José Martínez Alejos (1897- 967).

Donativo de José Martínez Alejos a la Asociación Pro-Playas procedente del Archivo Pedro Zaragoza en la Universidad de Alicante; publicado por Carlos Salinas Salinas. 

Los donativos no siempre eran voluntarios: en 1954 Vicente Pérez había pedido permiso para instalar toldos en la playa y alquilarlos a los turistas. La Comisión Pro-Playas examinó la solicitud y le contestó que informaría favorablemente “cuando haya hecho efectivo el pago de los recibos pendientes que obran en la Secretaría de esta comisión relativos al donativo de Pro-Playas”. Lo curioso es que primero habían mecanografiado “impuesto” pero lo tacharon y pusieron a mano “donativo”, así que queda clara la poca espontaneidad de los donativos [8]. Pedro Zaragoza consideraba que los que se beneficiaban con el turismo debían contribuir a su promoción. Así lo hizo en abril de 1954 cuando escribió al propietario de Cerámicas Benidorm: “he encontrado la desagradable sorpresa de ver que su respetable firma tiene pendiente los donativos voluntarios de los años 1952 y 1953 a la citada Comisión Pro-Playas, no pudiendo concebir los motivos que le animan a Ud. a adoptar esta postura de resistencia pasiva, conociendo que gracias a la labor de este Ayuntamiento y de unos cuantos hombres de buena voluntad el desarrollo del turismo crece considerablemente y motiva la vida y el desarrollo floreciente de la construcción en Benidorm, que no podrá negar es la base de su negocio” [9].

En 1952 Pedro Zaragoza tenía claro que Benidorm debía romper con la estacionalidad del turismo. La Comisión Pro-Playas había decido hacer promoción fuera de Benidorm con dicha finalidad y conseguir tener visitantes todo el año. Para ello en el mes de septiembre el negociado de Turismo del Ayuntamiento comunicó a los 7 hoteles de Benidorm (Villa Marconi, Miramar, Planesia, Bilbaíno, L’Illa, La Mayora y Costablanca) y a 4 pensiones (Levante, Moncho, España y Soria) que “Teniendo que desarrollar en breve una intensa campaña de propaganda para la atracción de forasteros en invierno, dadas las excelentes condiciones que reúnen estas playas para invernar, ruego se sirva comunicar a la Comisión-Pro-Playas si su establecimiento permanecerá abierto el próximo invierno para poder señalarle en dichas propagandas y en ese caso indicar los precios de las habitaciones y servicios” [10].

La palmera de la Plaza de la Cruz, plantada el año 1951 en el sitio que ocupaba la cruz de término, se había convertido en un lugar de reunión y la  Comisión Pro-Playas indicaba que se había aprobado un escrito remitido por Jaime Moncho Miralles con fecha del 10/4/1953: “ruego se me autorice la instalación de tres o cuatro mesas pequeñas para el servicio de restoran, previo pago de los impuestos que ese Ayuntamiento estime oportunos. El lugar ocupado por las susodichas mesas, no dificultará, en absoluto, la circulación de vehículos” [11]. 



La palmera de cinco tallos plantada en 1951 y al fondo la pensión Moncho a la que se alude en el texto anterior.

La instalación de toldos en la playa, durante el verano, para alquilarlos a los turistas, resultaba un negocio interesante. Antes de iniciarse la temporada los  interesados solicitaban permiso al municipio aunque la aprobación definitiva correspondía a la Comandancia de Marina, la cual, si el Ayuntamiento no ponía reparos, solía aprobarla. En este trámite intervenía la Comisión Pro-Playas a la que dirigían las solicitudes de aprobación, Así, por ejemplo, en 1953  el secretario de la Comisión indicaba al alcalde que el Sr. Meliá les había escrito: “Teniendo el propósito de dedicarme a la explotación de toldos en la playa para la próxima temporada de verano, ruego curse las órdenes oportunas para que me sea autorizada la colocación con arreglo a lo determinado por esa Comisión. […] En la última sesión, celebrada el día 9 de los corrientes, fue aprobado y consignado en el acta”. Cumplido este trámite el Ayuntamiento dio su conformidad [12]. 


A través de los escritos enviados por la Comisión vemos que Pedro Zaragoza era el Presidente además de alcalde. Esta dualidad de funciones de Pedro Zaragoza explica el curioso oficio adjunto en el que como presidente de la Comisión ruega al alcalde diera las órdenes oportunas para el exterminio de mosquitos. 


El paludismo, además de una enfermedad preocupante para los benidormenses, creaba una mala imagen entre los visitantes estivales ya que su máximo desarrollo coincidía con el verano. Por eso la Comisión Pro-Playas se sumó a la lucha antipalúdica que se estaba llevando a cabo en la provincia de Alicante y también en Benidorm. El 06/06/1953 la Comisión Pro-Playas enviaba un escrito al alcalde: “Habiendo sido acordado en nuestra reunión última, el máximo celo en la exterminación de mosquitos, rogamos curse las órdenes oportunas para que, a la mayor brevedad posible, sea puesto en conocimiento de los vecinos, la obligación que tienen en cooperar a la desaparición total. Para ello, deberán declarar cuantos pozos, balsas y depósitos contengan aguas estancadas” [13].

En la documentación citada se alude a un libro de actas que por desgracia no se conserva en el Arxiu Municipal y por tanto nos perdemos muchos detalles de su actividad. La Comisión Pro-Playas llevaba libros de contabilidad que tampoco se custodian allí. Sólo se conserva la liquidación de ingresos y gastos de uno de sus últimos años, 1956. El gasto más elevado fue la organización de las verbenas en la Plaça del Castell, seguido de la organización de regatas. Otras actividades fueron concurso de natación, concierto de piano, carrera ciclista, etc. Hay también actividades que deberían ser del Ayuntamiento pero lleva a cabo la Comisión: obras, arbolado y si riego, limpieza de playas, pago de vigilantes en las playas, etc. La transcripción del documento figura en el Anexo 1.

En el desglose de gastos vemos que había tres guarda-playas y diez personas que limpiaban las playas. En el apartado verbenas del castillo vemos que se celebraron dos en julio y tres en agosto. La Comisión ingresó por ellas 134.958 pts, un buen beneficio ya que los gastos de organización habían sido 26.234,85 pts. La idea de las verbenas agradó a entidades privadas que organizaron al final del verano “verbenas de las maletas” para despedir a los veraneantes.



La sala de fiestas Manila-Park organizó una “Verbena de las maletas” siguiendo la idea de las verbenas de la Comisión Pro-Playas.


Otro apartado en los ingresos fueron los donativos del comercio y la industria y un porcentaje de los alquileres. El balance del año arrojó un pequeño superávit: ingresos 195.226,81 pts. y gastos 193.628,24 pts. [14]. 

En 1954 la Comisión Pro-Playas intervino en la denuncia de un turista británico. La conocemos por el escrito que la Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo dirigió al alcalde pidiendo información sobre los hechos: “En el pliego de descargos presentado por D. Rafael Ripoll Ivars, como Director Gerente del Hotel Costablanca, por expediente instruido con motivo de denuncia de M. JOHN MOORE, existe un apartado que dice:

 [...] Se rechaza totalmente el contenido de este punto por incierto y difamatorio. Lo sucedido es todo lo contrario pues quien se produjo en términos lamentables e insultantes fue el citado Sr. J. Moore a quien por respeto a la clientela, al buen nombre del Hotel y a su condición de extranjero, nos determinó no obráramos en consecuencia. Esta actitud […] puede corroborarla D. Jaime Moncho Miralles, Delegado de la Comisión Pro-Playas del Ayuntamiento de esta ciudad, a quien dicho Sr. se dirigió posteriormente en los mismos modos y términos descompuestos que [...] por sus características especiales hubo de poner en conocimiento del Sr. Alcalde-Presidente de este Ayuntamiento [...] para evitar atropellos de quienes por su condición de extranjeros se creen en el derecho de vejarnos”. El incidente no tuvo más trascendencia y al día siguiente, 07/08/1954, el delegado provincial del Ministerio de Información y Turismo agradecía a Pedro Zaragoza su invitación “a la verbena benéfica que se celebrará hoy en el Castillo de Benidorm”. El trato más que correcto que en Benidorm se daba a los visitantes en general y a los extranjeros en particular permiten suponer que las quejas de John Moore no tenían fundamento [15]. 

En julio de 1956 María de los Ángeles Fenollosa Armengol, esposa de Vicente Alemany y gerente del hotel Planesia, presentó en el Ayuntamiento una solicitud para la construcción de un muro y una terraza en el acantilado de Canfali que, tal como se comprueba en el expediente instruido, encontró la oposición de muchas personas. La Comisión Pro-Playas tomó parte en dicha oposición y Jaime LLinares Barceló, secretario de la Comisión, certificaba que se acordó considerar el proyecto como improcedente porque “perjudicaría a la belleza natural del Castillo y serviría de precedente para ulteriores peticiones en el mismo sentido, las cuales […] destruirían totalmente su belleza natural”. En el pleno municipal del 30/07/1956 se trató este tema y el  consistorio acordó “por unanimidad oponerse a toda construcción en las partes del Castillo recayentes al mar y plazas por considerar que dichas construcciones afearían la parte más pintoresca de Benidorm y causarían un enorme perjuicio a los intereses de esta villa”. 

En 1955 y 1956, para atraer turistas, la Comisión Pro-Playas organizó un concurso de fotografía, de acuerdo con la Sociedad  Fotográfica Alicantina. Se denominó I Salón Nacional de Fotografía. “En la inauguración, el presidente de la Diputación Provincial, Lamberto García Atance, […] elogió a la corporación municipal de Benidorm por su iniciativa. Se expusieron 80 de las 140 obras presentadas. El premio de honor fue para “Secándose”, de A. Roca Calveras, y la primera medalla de tema libre para Álvaro Esquerdo Esquerdo, natural de Villajoyosa y residente en Barcelona, por “Esquema”. En el tema “Benidorm”, fue premiado Nicolás Collado (“Levante”). El jurado lo compusieron Pedro Zaragoza, Tomás Salinas, Paco Sánchez, el marqués de Benasque y Julio Guillén Tato. En el verano siguiente, en 1956, se llevó a cabo el II Salón Nacional de Fotografía de Benidorm, al que se presentaron 229 obras, cien más que el primer año, de 67 expositores: entre otros, Asensi Limiñana, Borrás Simó, Dolcet, Montardit, Renau, Balaguer, Esquerdo, Pamiés, etc. El Jurado de premios estaba compuesto por Pedro Zaragoza, “dos distinguidas damas de la colonia veraniega de esta localidad” (aunque al final fue una dama y un pintor extranjero), Francisco Sáez de Tejada, barón de Benasque, Manuel Casanova, que presidía el Sindicato Nacional del Espectáculo,  Francisco Sánchez y José Antonio Corno, y otorgó el premio de Honor a “Mariposa”, de Juan Cubaró (Barcelona), la primera medalla a “Sierva de Jesús”, de José María Renau. En el tema “Benidorm”, el primer premio fue para Álvaro Esquerdo, por “Playera”. Sin embargo, a pesar del éxito, la comisión pro-playas del Ayuntamiento de Benidorm decidió suspender el III Salón Nacional de Fotografía de Benidorm, previsto para 1957, porque se prefirió montar una exposición de pintura”  [16]. 

Esta actividad de 1956 es la última que he encontrado de la Comisión Pro-Playas. A partir de entonces la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm ocupó su lugar.

Juan Díaz Ortuño, en su blog El Astrolabio, escribió que la Asociación Gabriel Miró colaboró activamente en el Plan General de Ordenación Urbana de 1956. Lo hace de acuerdo con la información que le facilitó personalmente Pedro Zaragoza Orts. Dice textualmente: “desde la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm se solicitaron informes de planeamiento urbanístico; a Alfredo Sánchez Bella, embajador entonces en Roma, se pidió la normativa de los principales núcleos turísticos de las costas italianas, entonces muy de moda; al conde de Casasrrojas [sic por Casas Rojas], embajador en París, se le pidieron las normativas urbanísticas de las principales ciudades-balneario de la Costa Azul; y a José María de Areilza, embajador en los Estados Unidos, las de las ciudades turísticas norteamericanas de la Florida y California. También se contó con toda la documentación del Proyecto de la Urbanización S’Agaró facilitada por el propio José Ensesa a Juan Guerrero, entonces secretario de la corporación municipal. 

La Comisión [sic por Asociación] Gabriel Miró de Amigos de Benidorm y el Ayuntamiento estudiaron todos aquellos documentos y desecharon la normativa dirigida a desarrollar complejos de lujo” [17]. 

Sin embargo, como veremos en el apartado siguiente, la Asociación Gabriel Miró se constituyó  entre septiembre y diciembre de 1955 cuando el PGOU ya estaba finalizado y se había enviado a Alicante para su aprobación. En dicho año se creó primero una Comisión Organizadora de la Asociación Gabriel Miró presidida por el periodista José Antonio Pérez Torreblanca, amigo personal de Pedro Zaragoza y divulgador del Benidorm turístico que lo definió como “la playa de Madrid”. 

Si la información que facilitó Pedro Zaragoza es correcta la Asociación Gabriel Miró actuó sin estar constituida. En caso contrario se trataría de un lapsus al narrar estos hechos muchos años después y habría sido la Comisión Pro-Playas la que habría llevado a cabo dichas actuaciones.



3. La Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm.

No he encontrado información sobre la causa de la desaparición de la Comisión Pro-Playas y de su sustitución por la Asociación Gabriel Miró. Es probable que Pedro Zaragoza buscara profesionalizarla con personal trabajando exclusivamente para ella y así dar mayor importancia y continuidad a las actividades de promoción turística pero controlándola con la misma firmeza. Tendría una sede permanente, trabajadores fijos y, como su predecesora, fondos propios que se invertirían en el desarrollo turístico y el embellecimiento del pueblo como por ejemplo la pérgola del Castell o el arbolado en las calles.

El nombre de Gabriel Miró era fruto de la admiración que sentían por este ilustre alicantino las dos personas más implicadas en la creación de la asociación: Pedro Zaragoza y el contralmirante Julio Guillén Tato. Este último conoció personalmente al escritor e intentó traducir al valenciano su obra “Años y leguas” en la que dedica a Benidorm frases muy elegantes y elogiosas. El Boletín Municipal de enero de 1963 así lo indicaba: “Gabriel Miró fue en su tiempo el más lucido y sensible cronista de nuestras tierras. Fue un escritor de turismo, Las frases más bellas de exaltación de nuestra tierra y de nuestro cielo a él se deben”.

Sello sin valor postal, reedición del anterior de 1936 aunque de mejor calidad técnica. Fue impreso en la década de 1950 por la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm con la misma finalidad de añadirlo al franqueo ordinario para promocionar Benidorm. El ejemplar que reproduzco nunca circuló y me fue entregado por Miguel Alberto Martínez Monge.

La Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm, en la década de 1950, realizó una segunda emisión del sello sin valor postal del año 1936. 


Creación de la Asociación Gabriel Miró.

En el Archivo Municipal de Benidorm  se conserva el expediente de creación de la asociación [18]. El trámite se inició el 17 de septiembre de 1955 solicitando su aprobación al Gobierno Civil. En el oficio se indica “Los abajo firmantes” pero al ser copia no constan las firmas. En el Archivo de la Universidad de Alicante, en el Fondo Pedro Zaragoza Orts, hay otro oficio  al gobernador civil fechado el 15 de octubre donde sí se incluyen los nombres de los fundadores (ver anexo 2). Se trata de una lista de dieciséis personalidades encabezada por Nicolás Franco Bahamonde, hermano mayor del Jefe del Estado. Su presencia indica que había creado una red de personas influyentes que podían ayudar al desarrollo turístico de Benidorm en temas puntuales. Estas personalidades no residían en Benidorm y no podían colaborar en el día a día de la Asociación, pero el objetivo de Pedro Zaragoza al incluirlos era mostrar que la nueva asociación sería fiel a los principios del Régimen lo que incrementaría su prestigio y facilitaría su aprobación y la obtención de subvenciones. Por tanto las iniciativas y actuaciones surgirían de los seis miembros residentes en Benidorm. Se trataba del alcalde, cuatro concejales y del empresario Alfonso Puchades. De todas formas Pedro Zaragoza fue su motor fundamental ya que controlaba totalmente la Asociación [19]. 


En el documento anteriormente citado [18] se enviaba por triplicado el Reglamento de la ASOCIACIÓN GABRIEL MIRÓ DE AMIGOS DE BENIDORM para su aprobación que puedes consultar completo en el apéndice 3. En mi opinión vale la pena destacar los siguientes artículos:

Art. 1º.- Se constituye una entidad, completamente apolítica, […] cuyo domicilio se fija en Benidorm en la “Caseta Blava”, Plaza de la Señoría nº 10”. Dicho edificio era propiedad de Julio Guillén Tato, lo utilizaba como su despacho y lugar de trabajo y estaba adosado a la casa del veraneo familiar denominada “Lo d’En Guillén”. La Caseta  Blava  fue también lugar de tertulias a las que acudían personas destacadas, tanto residentes en Benidorm como veraneantes. Según Pedro Zaragoza “nos encontrábamos reunidos un grupo de amigos de mi compadre don Julio Guillén Tato en su «Caseta Blava», frente al monumento de los Muertos en la Mar Mediterránea, situado en la Plaza de la Senyoria a espaldas de la parroquia de Santiago Apóstol y obra del escultor Juan de Ávalos.

Aquellas tertulias de buenos amigos en casa de don Julio a la que asistían César González Ruano, Juan Carlos Villacorta, Miguel Orts Bayona, Federico Muelas, Ángel Laborda, Emilio Romero y otros muchos siempre resultaban interesantes y amenas” [20]. En esa tertulia había cuatro personas muy implicadas en la Asociación Gabriel Miro: Pedro Zaragoza y Guillén Tato además de Miguel Orts Bayona que participó primero en la Comisión Pro-Playas y luego fue miembro activo de la asociación, entre otros cargos como vicepresidente en 1957. También el periodista Juan Carlos Villacorta que además de ser miembro fundador tuvo protagonismo en la creación y desarrollo del Festival de la Canción de Benidorm que tanto contribuyó a la promoción d e Benidorm.



Interior de la Caseta Blava, lugar de trabajo de Julio Guillén Tato y sede oficial de la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm. Fotografía del archivo de la familia Guillén. 


En el artículo 3º del citado Reglamento se establece que “mantendrá estrechas y permanentes relaciones con el Ayuntamiento de la Villa, así como con las autoridades provinciales y nacionales”. Nos recuerda que la Asociación estaba vinculada al Ayuntamiento y que de hecho era un instrumento más de Pedro Zaragoza para promocionar el turismo.

En el artículo 8º se establece que “Los órganos rectores de la Asociación estarán constituidos por la Asamblea General, un Patronato y una Junta de Gobierno.  […] Las comisiones constituirán organismos asesores y podrán ejercer las funciones específicas y ejecutivas que les delegue la Junta.” A continuación se indican las funciones de cada órgano. 

- La Asamblea General se debía reunir al menos una vez al año. 

- El Patronato debía “trazar las orientaciones generales que deban guiar la actividad de la Junta de Gobierno” Se reunirá al menos una vez al año y “serán vocales natos, cuantos hayan ejercido el cargo de Alcalde de la Villa”. A través de este órgano Pedro Zaragoza podía dirigir y controlar todas la actuación de la Asociación.

- La Junta de Gobierno estaba integrada por presidente, vicepresidente, secretario, contador, tesorero y doce vocales. Se encargaba de “llevar a práctica las orientaciones generales trazadas por el Patronato” y debía reunirse un mínimo de seis veces al año. Era por tanto el órgano ejecutivo de la Asociación. El Presidente ostentaba la representación oficial y jurídica de la Asociación. Las comisiones de trabajo se deberían constituir con vocales de la Junta.

El artículo 21º indica los objetivos de la asociación: “el fomento de los intereses materiales y espirituales de la villa de Benidorm y su término, con miras a su progreso, dentro del máximo respeto a sus bellezas naturales y urbanas, carácter y sabor locales y acerbo tradicional, que serán ensalzados.” Estos elementos constituían el ideario de Pedro Zaragoza y Julio Guillén Tato: hacer compatibles el progreso material y la conservación de los valores tradicionales y paisajísticos. Era un elemento importante del PGOU de 1956. Sin embargo las modificaciones de 1963 que permitieron construir en altura, acabarían con esos principios con gran disgusto de Guillén Tato.


Actividades de la Asociación Gabriel Miró.

No consta en el expediente la fecha exacta de la aprobación de la Asociación. En el pleno municipal del 2/12/1955 se cumplió una de las últimas formalidades, la conformidad del Ayuntamiento, que otorgó por unanimidad. Así que la Asociación pudo empezar a funcionar de forma oficial en dicho mes de diciembre o en enero de 1956 aunque ya hemos visto que en este año la Comisión Pro-Playas aún estaba activa. 

La Asociación Gabriel Miro tuvo oficina propia. Aunque el domicilio era “La Caseta Blava” de la Plaça de la Senyoría, la oficina de trabajo  de la Junta de Gobierno estaba en la Avda. de Martínez Alejos y hacía las funciones de Oficina de Turismo. 

Pedro Zaragoza utilizó la asociación para conseguir subvenciones, financiar y organizar actividades muy diversas siempre con la finalidad de promocionar Benidorm. A continuación presento un listado con algunas de ellas:

- Consiguió que la compañía Telefónica, a cambio de cederle un local, instalase un locutorio que diese servicio a los turistas que no tenían teléfono. 

- Reedición del sello sin valor postal que en 1936 había creado la Junta Local de Turismo que tenía como lema “Horizontes azules, primavera constante, un encanto veraniego”. Se imprimían en la Imprenta Fernández situada en la Plaza del Portal de Elche de Alicante, que en aquella época era la que utilizaba el Ayuntamiento de Benidorm.

- 1956: facilitó el rodaje del film “Carretera General” porque algunas escenas se filmaron en Benidorm, por ejemplo en el Castillo. Fue dirigido por el prolífico director José María Elorrieta y estrenado en 1959.

- 1957: encarga a la imprenta Vicente Vives de Castellón un folleto explicativo de las bondades turísticas de Benidorm. Se encargaron de la gestión los concejales Carlos Llorca Timoner y Miguel Orts Bayona además del vicepresidente José Gabaldón.

1957: la Asociación colabora en la plantación de árboles en las calles de  Benidorm de acuerdo con el concepto de ciudad-jardín del PGOU del año anterior. Miguel Bayona Orts, miembro de la Asociación, recordaba al Ayuntamiento la conveniencia de plantar acacias, arces, bellasombras (Phytolacca dioica L.),  eucaliptos y moreras.

-  1957, 1958 y 1959: sustituye a la Comisión Pro-Playas en la organización de las verbenas en la Plaça del Castell durante los meses de verano. Su celebración contribuyó a la construcción de la pérgola del Castell.

- 1958: Pedro Zaragoza y el secretario de la Asociación Gabriel Miró formaron parte del jurado que debía otorgar un premio de 10.000 pts. y un acceso de 5.000 pts. instituido por el Ayuntamiento. Se otorgaron a los artículos periodísticos o radiofónicos del año 1957 que habían difundido el turismo de Benidorm.

- 1959: Consiguió que hubiera en Benidorm una oficina con un empleado de RENFE para informar y vender billetes en verano. En 1964 RENFE entregó una placa de plata al alcalde agradeciendo la ayuda prestada por el municipio durante esos cinco años.

- 1959: promoción de la novela de Alfonso de Ascanio “Sin mujeres en Benidorm”, publicada ese año.

- 1964, 31 de enero: una Comisión integrada por representantes del Ayuntamiento de Benidorm, de la Asociación Gabriel Miró y de la empresa de la Plaza de Toros se desplazó a Madrid para  gestionar  la retransmisión por la R.E.M. de la sexta edición  del Festival Español de la Canción. Firmaron el contrato Pedro Zaragoza como alcalde de Benidorm y Jaime Moncho Miralles como vicepresidente de la Asociación Gabriel Miró. Se comprometieron a celebrar el Festival en la plaza de toros en el mes de julio sin coste para la REM que retransmitiría las tres actuaciones de los días 24, 25 y 26 y por las que la Asociación le abonaría 850.000 pts. Además la Asociación Gabriel Miró debía reservar 170 plazas hoteleras en Benidorm para la REM la cual pagaría el importe del alojamiento. La Asociación Gabriel Miró se encargaría de la venta de entradas del VI Festival y además cobraría el 26 % de los ingresos publicitarios que consiguiese la REM en esos días [21]. 

- 1964: Organización de las Jornadas Benidorm-Bilbao para promocionar Benidorm en esa villa. Tras ellas la colaboración entre ayuntamientos y entidades de Benidorm y  Bilbao fueron muy intensas y surgieron iniciativas  como la denominada por la prensa “Operación B-B” que facilitaron el viaje a Benidorm de parejas bilbaínas de recién casados en cuya organización también intervino la Asociación. El éxito de la promoción se demuestra porque el turismo vasco ha sido constante desde entonces.

- 1964: La  Asociación Gabriel Miró fue encargada del patrocinio de la XIX Vuelta Ciclista a España con primera etapa en Benidorm, lo que supuso una promoción extraordinaria de la ciudad. Además durante el resto de la Vuelta se fletó una furgoneta que repartía publicidad de Benidorm en muchas localidades, proyectaba películas y regalaba grabaciones del Festival de la Canción. En la furgoneta estaba pintado el lema “El sol pasa el invierno en Benidorm y la brisa el verano” [22] (Diario Información 30/04/1969, pág. 9). 

- 1965: Organizó la visita a España de una familia de lapones con su indumentaria tradicional, incluyendo una visita al palacio del Pardo y una estancia en Benidorm.  

- 1965: Presentación oficial del cartel publicitario con el lema “El sol pasa el invierno en Benidorm y la brisa el verano” traducido a varios idiomas. El  acto se celebró en el Hotel Les Dunes. El lema ya se había utilizado durante la Vuelta Ciclista a España del año anterior. 

Presentación del cartel “El sol pasa el invierno en Benidorm...”


Ejemplar en francés del cartel “El sol pasa el invierno en Benidorm”


El 12 de octubre de 1966 Pedro Zaragoza, tras casi dieciséis años en la alcaldía de Benidorm, asumió la presidencia de la Diputación Provincial de Alicante. El nuevo alcalde fue Jaime Barceló Pérez, hasta entonces teniente de alcalde. Aunque en los discursos de cese y toma de posesión se habló de continuidad en la alcaldía lo cierto es que Jaime Barceló actuó de forma independiente: no volvió a publicar el Boletín de la Villa y el Festival de la Canción perdió importancia [23]. La Asociación Gabriel Miró dejó de actuar y canalizó su trabajo a través del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT), que fue creado en 1968 por el Ministerio de Información y Turismo [24]. 

El final de la Asociación Gabriel Miró no supuso que se perdiera el legado de Pedro Zaragoza, sino todo lo contrario. Gracias a sus habilidades de liderazgo creó la actual ciudad turística y tuvo que acometer numerosas iniciativas, entre ellas la de promocionarla. Sus sucesores, de una forma u otra, no tuvieron más remedio que seguir su estela de forma ininterrumpida hasta el Benidorm actual. 





NOTAS:

[1] AMB AP 8-4-1933.

[2] AMB AP 19-7-1932.

[3] ARCO BLANCO del, M. A.: “Hambruna en España durante la dictadura de Franco 1939-1952”, Revista de Historia Contemporánea 56/1 año 2021, página 6.

[4] GREGORI AZNAR, R.:“Hacer posible lo imposible”, en “Los hoteles del Paraíso”, Ayuntamiento de Benidorm, 2005.

[5]  ZARAGOZA ORTS, P.: Mis Caras del Moro, Aitana Editorial año 2000, pág. 18.

[6] AMB 4832/2, Administración Secretaría General , 29/02/1953.

[7] AMB 4806/3, Administración Secretaría General, 07/05/1952.

[8] AMB 4833/2, Administración Secretaría General, año 1954 vol. III.

[9]. Carta a Miguel Mingot, 21/04/1954 en el Archivo Pedro Zaragoza de la universidad de Alicante. Citado por Carlos Salinas Salinas en su tesis doctoral sobre Pedro Zaragoza Orts.

[10] AMB 4793/2, 05/09/1952.

[11] AMB 4832/2, Administración Secretaría General año 1953.

[12] AMB 4832/2, Administración Secretaría General,17/04/1953.

[13] AMB 4832/2, Administración Secretaría General año 1953.

[14] AMB 10280/50, Balance de gastos e ingresos de la Comisión Pro-Playas, 1956.

[15] AMB 4833/1, Administración Secretaría General, 06/08/1954, año 1954 vol. II.

[16] MATEO MARTÍNEZ, C. y MORENO SÁEZ, F.: “La fotografía en Alicante de 1918 a 1960”  https://docs.google.com/viewer?url=https%3A%2F%2Fafa.alcoi.com%2Fwp-content%2Fuploads%2FLa-Fotograf%25C3%25ADa-en-Alicante-de-1918-a-1960.doc.

[17] http://juanjfdiaz.blogspot.com/2012/12/de-benidorm-un-modelo-de-desarrollo_22.html?m=1.

[18] AMB 5091/8, Expediente de constitución y Reglamento “Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm”, de septiembre a diciembre año 1955.

[19]. SALINAS SALINAS, C: “Pedro Zaragoza Orts, alcalde desarrollista de Benidorm (1951-1967)”. Tesis doctoral año 2021, pag. 134-135.

[20] ZARAGOZA ORTS, P.: Mis Caras del Moro, Aitana Editorial año 2000, pág. 17.

[21] Benidorm Boletín del Ayuntamiento de la Villa, febrero 1964.

[22] Diario Información 30/04/1969, pág. 9.

[23] ESCOBEDO GASCÓN, L.: El Festival de Benidorm y su historia. Ayuntamiento de Benidorm, año 2010.

[24]  BOE  del 20/01/1968, Decreto 64/1968: “A la Sección  de Fomento del Turismo corresponderá supervisar y canalizar las iniciativas y medidas de fomento del turismo en lo que se refiere a formación profesional hotelera, enseñanza turística, turismo social, creación de Centros de Iniciativas y Turismo  y otras”.






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ANEXO 1: informe de ingresos y gastos de la Comisión Pro-Playas en 1956


“GASTOS

Facturas pendientes de pago, año 1956 18.599,44 pts

Material oficina, franqueo, reintegros, etc    9.125,25

Gratificación al Ordenanza    1.324,97

Gratificación a los Guarda-Playas 13.200,00

Jornales limpieza playas 15.326,15

Donativos y gratificaciones    7.688,00

Recibos Compañía Telefónica    1.526,50

Alumbrado (farolas) 13.065,21

Arbolado y riego    6.142,00

Obras 19.036,34

Verbenas 26.234,85

Regatas (Patínes a Vela, Snipes y faluchos) 20.724,53

II Salón Nacional de Fotografía    7.773,35

Concierto de piano      7.639,15

Carrera Ciclista 10.000,00

Concurso de natación    7.764,00

Varios    3.479,80

TOTAL 193.628,24”

 

“INGRESOS

Verbenas 134.958,00

Concierto de piano     3.000,00

Donativo plantación de árboles        835,00

Donativo 1 % de alquileres     2.950,00

Donativo 2 % alquileres   28.950,00

Donativo Comercio é Industria    34.005,00

A cuenta deuda Sr. Garcerán         500,00

Sobrante del año anterior           73,81

TOTAL 195.226,81”


  “RESUMEN

Total ingresos 195.226,81

Total Gastos 193.628,57

Superávit     1.598,57” 




Anexo 2: Listado de los miembros fundadores de la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm. 

Miembros:

- Nicolás Franco Bahamonde, embajador en Lisboa

- José de Rojas Moreno, embajador en París

- Arturo Génova Torruella, almirante, Madrid

- Joaquín Planell Riera, ministro de Industria, Madrid

- Rafael Estrada Arnaiz, presidente del Instituto Social de la Marina, Madrid

- Francisco Bastarreche, almirante, Madrid

- Julio Guillén Tato, director del Museo Naval de Madrid

- Juan José Pradera, embajador, Madrid

- Gregorio Marañón Moya, Consejero Nacional del Movimiento, Madrid

- Ricardo López Lafuente, médico cardiólogo, Madrid

- José Antonio Pérez Torreblanca, magistrado Audiencia Territorial de Madrid

- Juan Carlos Villacorta Luis, Delegación de Prensa del Movimiento, Madrid y uno de los que en 1958 promovieron el nacimiento del Festival de la Canción de Benidorm que se materializó al año siguiente.

- Vicente Llorca Zaragoza, bibliotecario en Madrid, natural de Benidorm

- Miguel Lozano García, Delegación de Hacienda, Valencia

- Joaquín Quero Bravo, Delegación de Hacienda, Alicante

- Juan Mateo Box, Inspección de Trabajo, Alicante

- Alfonso Puchades Jou, promotor, Benidorm

- Carlos Llorca Timoner, teniente de alcalde de Benidorm

- Miguel Orts Bayona, concejal de Benidorm

- José Llorca Zaragoza, concejal de Benidorm

- Emilio Cabezas Braqueais, concejal de Benidorm 

- Pedro Zaragoza Orts, alcalde de Benidorm.

Listado elaborado a partir de la tesis doctoral de Carlos Salinas Salinas que cita como fuente el escrito enviado al Gobierno Civil el 15 de octubre de 1955 (APZ de la UA, caja 21)


- En 1957 Miguel Orts Bayona era vicepresidente de la Asociación

- En 1964 Felipe Pastor González, propietario del Hotel Delfín, era presidente de la Asociación Gabriel Miró 




ANEXO 3: Reglamento de la Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm.

(Expediente de constitución y Reglamento “Asociación Gabriel Miró…”, de septiembre a diciembre año 1955. AMB 5091/8.)


Oficio del alcalde Pedro Zaragoza al gobernador civil enviando por triplicado el “Reglamento de la “ASOCIACIÓN GABRIEL MIRÓ DE AMIGOS DE BENIDORM” para su aprobación.

- El Reglamento consta de una portada con el título anterior y tres folios con el sello municipal en los que se recogen 11 artículos. No consta un listado de miembros fundadores. El texto es:


“Art. 1º.- Se constituye una entidad, completamente apolítica, denominada “Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm”, una vez que se obtenga su aprobación, reconocimiento e inscripción, conforme a los preceptos legales vigentes, cuyo domicilio se fija en Benidorm en la “Caseta Blava”, Plaza de la Señoría nº 10 [propiedad de Julio Guillén Tato].

Art. 2.- Tendrá por misión el fomento de los intereses materiales y espirituales de la villa de Benidorm y su término, con miras a su progreso, dentro del máximo respeto a sus bellezas naturales y urbanas, carácter y sabor locales y acerbo tradicional, que serán ensalzados.

Art. 3º.- La Asociación Gabriel Miró de Amigos de Benidorm, mantendrá estrechas y permanentes relaciones con el Ayuntamiento de la Villa, así como con las autoridades provinciales y nacionales; establecerá asimismo relación con las asociaciones similares que existan o puedan existir, en especial dentro de la costa de la Marina, cuya creación estimulará hasta constituir su federación regional.

Art. 4º.- Organizará y promoverá actividades que eleven el tono de la vida local, en todos sus aspectos.

Para ello se organizará en comisiones en relación con las distintas actividades de la Junta.

Art. 5º.- Velará porque el desarrollo urbano se mantenga dentro del estilo tradicional de esta región, así como el que la “vila vella” conserve y aún aumente su carácter. 

Art. 6º.- La asociación se compondrá de miembros Honorarios, de Mérito, Fundadores, Numerarios y transeuntes [sic].

Serán socios Honorarios, todos aquellos a los que como homenaje a su personalidad, sea deferido tal nombramiento por el Patronato a propuesta de la Junta de Gobierno.

Serán socios de Mérito, los que, por el modo ya expresado, reciban tal nombramiento, como expresión de gratitud por relevantes servicios prestados a los fines de la Asociación.

 Serán socios Fundadores, todos los que suscriban la solicitud de reconocimiento y aprobación de esta asociación; y Numerarios los que posteriormente ingresen en la misma, previa presentación por dos socios y admisión por la Junta de Gobierno.

Serán socios transeuntes, los que no se adscriban a la misma de manera permanente.

Art. 7º.- La edad mínima para el ingreso como miembro de la Asociación, será de 18 años.

Art. 8º.- Los órganos rectores de la Asociación estarán constituidos por la Asamblea General, un Patronato y una Junta de Gobierno.

Las comisiones constituirán organismos asesores y podrán ejercer las funciones específicas y ejecutivas que les delegue la Junta.

La Asamblea General, estará compuesta por todos los miembros de la Asociación. Se reunirá en período ordinario, una vez cada año, en el mes de Agosto, en su domicilio de Benidorm, el día que para ello designe la junta de Gobierno. En período extraordinario, se reunirá la Asamblea, cuando así lo acuerden, por estimarlo necesario, la Junta de Gobierno o lo pidan la mitad más uno de los socios permanentes. La fecha de la convocatoria deberá llevar una antelación entre quince y veinte días a la señalada para la reunión.

Será función privativa del Patronato, trazar las orientaciones generales que deban guiar la actividad de la Junta de Gobierno, y asumir la alta representación y protección de la Asociación en todas aquellas ocasiones que no constituyan actos jurídicos, y en las que por su especial relevancia, lo estime conveniente el propio Patronato.

El Patronato se reunirá como mínimo una vez al año, en la fecha y lugar que estime su presidente.

Tendrá un Secretario General, y serán vocales natos, cuantos hayan ejercido el cargo de Alcalde de la Villa.

El primer patronato será elegido por la Junta y él propio irá nombrando sus miembros sucesivos.

La Junta de Gobierno, tendrá como misión específica, llevar a práctica las orientaciones generales trazadas por el Patronato, gozando a tal fin de plena autonomía para, dentro de dichas directrices, realizar estudios, adoptar medidas y tomar iniciativas o acuerdos que estime oportinos [sic, por oportunos], ostentando además, la representación de la Asociación en todos aquellos actos jurídicos en que ésta sea parte, por medio de su Presidente o del Vocal que especialmente se designe por la Junta, al efecto.

La Junta de Gobierno será convocada por su Presidencia seis veces al año, como mínimo, y concretamente una vez cada uno de los meses de Julio, Agosto y Septiembre de cada año.

La Junta se compondrá de un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario, un Contador, un tesorero y doce Vocales.

Los componente de la Junta de Gobierno, cesarán por mitad cada dos años y serán elegidos los que hayan de sustituirles, habiendo efecto todo ello en la reunión que la Asamblea ha de celebrar en Agosto de cada año. La primera cesación comprenderá los cargos de Presidente y Tesorero, y la mitad de los Vocales por orden alfabético de apellidos; y la siguiente afectará a los restantes componentes de la Junta.

El Presidente ostentará la representación oficial y jurídica de la Asociación en todos los actos que ésta realice, pudiendo delegar esta función en algún otro de los componentes de la Junta.

Las Comisiones estarán constituidas por Vocales de la Junta, actuando como secretario el de ésta,

Art. 9º.- Los bienes económicos de la Asociación, se formarán por las cuotas y donativos, con plena personalidad jurídica para administrarlos.

Art. 10º.- la duración del tiempo por el que se constituye esta asociación, será indefinida, y desde luego, no podrá ser disuelta en tanto su Junta, en unión de veinte socios más, mantengan su continuación, o así lo aconseje el Patronato.

Art. 11º.- En caso de disolución de la Asociación, los bienes que a la misma pertenecen, servirán para constituir un premio de carácter cultural, con arreglo a las bases que determine la última directiva.”


domingo, 11 de diciembre de 2022

El contenido de esta entrada del blog ha sido retirado por su autor a causa del mal uso que algunas personas han hecho de la información publicada. 



viernes, 30 de septiembre de 2022

  El yacimiento romano del TOSSAL DE LA CALA de Benidorm que sobrevivió a la empresa constructora GARGALLO S.A.


Sobre el “castellum” romano del Tossal de la Cala hay suficiente información y fácilmente accesible. Pero a pesar de todo lo que se ha escrito aún se pueden añadir más detalles sobre la historia de estos restos de época romana.

Un aspecto que me interesa destacar en este artículo es el de la supervivencia del “castellum”. Ha llegado mutilado hasta nuestros días, pero se ha podido excavar  y acondicionar para ser visitado y constituye un importante patrimonio histórico de Benidorm. Con lo que ha sobrevivido ya podemos entender el porqué y el cómo de su construcción y también su triste final en la guerra civil romana del siglo I a.C. Pero desgraciadamente en la segunda mitad del siglo XX se perdieron partes del yacimiento lo que nos impide entenderlo en su totalidad. Tras sobrevivir unos 2000 años sufrió amputaciones por causa del afán urbanizador del “boom” turístico. Y desgraciadamente no fueron los únicos daños que recibió el patrimonio arqueológico de Benidorm en aquellos años.

Francisco Amillo


En 1943 el fotógrafo F. Sánchez realizó esta instantánea de la cala de Finestrat con el Tossal de la Cala bien visible. El “castellum” de la época de la guerra civil romana de Sertorio estaba en su parte más alta, aprovechando para aumentar su defensa el escarpe rocoso que se aprecia en la fotografía. La entrada estaba por el lado de poniente. La elevación rocosa de lado izquierdo fue eliminada en 1956 o 1957.



1. El primer proyecto urbanístico para el Tossal de la Cala.

Excavado en la década de 1940 y catalogado como poblado ibérico, el yacimiento arqueológico de la cumbre del Tossal de la Cala se vio afectado por la transformación de Benidorm en población turística.

En el año 1951, el primero de su alcaldía, Pedro Zaragoza Orts ya tenía claro su objetivo de potenciar el turismo y de iniciar una etapa de numerosas construcciones para dar servicio a los 25.000 visitantes anuales que preveía en aquellos momentos. Pero quería que el crecimiento del casco urbano de la ciudad turística estuviera planificado para evitar la anarquía constructora de las décadas de 1920 y 1930 cuando los veraneantes construían chalets en la primera línea de la playa de Levante sin tener siquiera camino de acceso. 


Playa de Levante a principios de la década de 1920. Los chalets, como por ejemplo los dos de la parte central de la fotografía, se construían en primera línea de playa de forma desorganizada, sin planificación. Vemos que ni siquiera existía un camino, que se construyó a finales de la Segunda República. Fuente: Ayuntamiento de Benidorm.


Pedro Zaragoza quería que las empresas constructoras edificasen chalets, hoteles y bloques de apartamentos pero sabía que era imprescindible ordenar el crecimiento del casco urbano. Eso implicaba un trazado viario racional, con suministro de electricidad, agua potable y sistemas de alcantarillado que anulasen los pozos ciegos. Quería una población de calles amplias, bien iluminadas, con zonas ajardinadas, limitación de las alturas de edificación y con las infraestructuras necesarias en una moderna ciudad de vacaciones. De ahí que iniciara muy pronto los trabajos para redactar un Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, que regulase esos aspectos.

Ya antes de aprobarse el PGOU la posibilidad de construir edificios turísticos atrajo a promotores deseosos de hacer buenos negocios. Entre ellos estaba Luis Gargallo Arteche que compró terrenos en la Cala de Benidorm para urbanizarlos. En diciembre de 1953 solicitó permiso al Ayuntamiento de Benidorm “para proceder a la urbanización de unos terrenos de su propiedad sitos en La Cala”. La respuesta municipal fue ”Aprobar los planos […] siempre que no se incorpore a la urbanización ninguna zona por pequeña que sea que en la actualidad sea considerada como playa y previa autorización municipal para cada edificación” [1].

La planificación realizada esos años por la empresa Gargallo S.A. en Poniente y también la de Alfonso Puchades en el Racó de l’Oix y Serra Gelada, fueron incorporadas en el Plan General de Ordenación Urbana que se estaba elaborando en aquellos momentos. Si comparamos las calles planificadas en la playa de Levante por el municipio y estas dos planificaciones particulares incorporadas al PGOU, veremos grandes diferencias. La planificación municipal presentaba calles rectas y anchas, bien dimensionadas y articuladas con las avenidas de Europa y del Mediterráneo. En las zonas planificadas como ciudad-jardín sus calles eran curvas pero con las dimensiones adecuadas. No hay nada de eso en la planificación de la Cala: calles curvas de calzadas y aceras muy estrechas donde vehículos y personas circulan con dificultad de manera que actualmente es la zona peor planificada de Benidorm, herencia de aquellos años de desarrollismo.

Luis Gargallo tenía los planos pero no inició las obras hasta que a principios de 1956 se aprobó en Alicante el Plan General de Ordenación Urbana. Lo primero que hizo fue construir un camino de acceso hasta lo alto del Tossal de la Cala.


 

Fotografía de Francisco Bayona, Quico, año 1956, mostrando la construcción de uno de los caminos para urbanizar Serra Gelada. Fuente: Ayuntamiento de Benidorm.

El camino sin asfaltar partió en dos el yacimiento arqueológico y la explanación de la cumbre para hacer el mirador destruyó parte de su sector sur. 

Se preveía la inmediata edificación de chalets en el Tossal lo que alertó al arqueólogo Ramos Folqués, que a su vez avisó a Miquel Tarradell, profesor de Arqueología de la Universidad de Valencia. Ambos convinieron en la ineludible necesidad de excavar antes de que el yacimiento fuera destrozado y recibieron la ayuda de Pedro Zaragoza con la condición de que los materiales obtenidos fuesen propiedad del Ayuntamiento de Benidorm con vistas al futuro Museo Municipal. Así lo narra Sonia Bayo:

En 1956, Tarradell […] recibe noticias de Ramos Folqués acerca de la posible destrucción de parte del yacimiento. El terreno había sido adquirido por un constructor extranjero para edificar una urbanización. Según Tarradell, el nuevo propietario se resistía a permitir realizar una prospección y/o excavación en la zona, pero cedió ante la presión del batlle, señor Zaragoza, con la condición indispensable de dejar los materiales en el Ayuntamiento de Benidorm, con la idea de depositarlos en un hipotético futuro museo […]. La excavación de Tarradell y Ramos se realiza finalmente en septiembre de 1965, sin ningún tipo de subvención”[2]. 

Sorprende la afirmación de que el propietario del Tossal era un extranjero porque la documentación del Archivo Municipal indica claramente que había sido comprado en 1953 por Luis Gargallo y que en 1956 seguía perteneciendo a la empresa Gargallo S.A.

Lo primero que se edificó fue la pequeña ermita de Nuestra Señora del Mar. El arquitecto que la diseñó fue Francisco Muñoz Llorens. Había sido contratado por el Ayuntamiento como arquitecto municipal sin sueldo por lo que sus ingresos provenían de las muchas obras que diseñó esos años. En dicho año 1956 diseñó para Gargallo S.A. la ermita de la cumbre del Tossal tras recibir autorización por la Comisión Municipal Permanente el 15/09/1956. Es un pequeño edificio que diseñó con  una superficie hexagonal de 16,15 m2 y una fachada de 5 m de altura porque estaba rematada por una espadaña con campana. Los muros son de mampostería de piedra arenisca de la localidad cogida con mortero de cemento y en el interior enlucidos de yeso. La cubierta de teja descansa sobre entramado de madera del país [3]. En esa zona el terreno tenía una pequeña elevación rocosa que se aplanó.


Año 1957: el Tossal de la Cala con el camino de acceso y la ermita de Nuestra Señora del Mar ya terminada. Fuente: Ayuntamiento de Benidorm.


La ermita de Nuestra Señora del Mar. Se aprecia la planta hexagonal, los muros de mampostería y la espadaña con una campaña. Fotografía del día 10 de julio de 2013, año en que la Universidad de Alicante inició las excavaciones arqueológicas en el Tossal que demostraron que en la cumbre no había un poblado ibérico sino un “castellum” romano.

Dentro de la ermita destaca la escultura en piedra de la Virgen con el Niño y sosteniendo una nave, símbolo de la advocación marinera del futuro “pueblecito de pescadores” que la empresa Gargallo S.A. preveía construir en el Tossal. El contraposto de las dos imágenes nos remite a la escultura románica pero con formas geométricas propias del estilo imperante en aquellos años.


En 1959 Gargallo S.A. presentó al Ayuntamiento el diseñó de un primer proyecto, muy ambicioso, para el Tossal de la Cala. Con el reclamo de “pueblecito de pescadores” se preveía construir pequeños chalets para los turistas tanto en la ladera de levante como en la vertiente norte. En la cumbre iría un gran restaurante y se preveía un teleférico para ascender a él desde la playa. A pesar de las dificultades técnicas la empresa edificó algunos chalets en la abrupta ladera de levante pero pospuso la construcción de chalets en la ladera Norte. En cambio edificó unos doscientos chalets en los alrededores del Tossal, un terreno con más facilidades para la construcción.


Perspectiva del proyecto para un pueblecito de pescadores en el Tossal de la Cala, año 1959, con los chalets de la ladera de levante y el restaurante de la cumbre. Fue el primer proyecto de la empresa Gargallo S.A. para construir residencias turísticas en el Tossal de la Cala. Fuente: Archivo Municipal de Benidorm. 

Hoy día los proyectos urbanizadores de Gargallo S.A. nos parecen poco o nada encomiables pero en aquellos años complacieron a Pedro Zaragoza que, como ya he dicho, los incluyó en el PGOU. Además, en 1961, nombró hijos adoptivos de Benidorm a Alfonso Puchades Jou y a Jesús Gargallo Arteche. 

El concejal Pedro de Borja y Llorca fue nombrado juez instructor del expediente. Reproduzco a continuación el texto que redactó para justificar el nombramiento de Jesús Gargallo:

Nació D. Jesús Gargallo Arteche en Cestona, provincia de Guipuzcua [sic] en el año 1894. Desde bien joven dedicose a los negocios de construcción, siendo en la actualidad, Presidente de la Constructora Gargallo S.A.

Vino a Benidorm en 1935, y le gustó tanto nuestra villa que después de la guerra volvió a ella. En 1953 compró la Cala a diversos propietarios y no se arredró de las dificultades de todo orden que era necesario vencer para edificar allí una ciudad satélite, cuya construcción comenzó en 1954, y hoy se encuentra casi terminada, habiendo sido previamente construidas más de doscientas viviendas, muchas de ellas verdaderos palacetes, siendo el conjunto urbano de mayor prestancia en Benidorm. Vigila la construcción de todas las viviendas para evitar que el mal gusto de algún propietario las haga desentonar del conjunto. 

Establece unos viveros que proporcionan árboles y plantas gratuitamente a todos los propietarios de la Cala, habiendo distribuido hasta la fecha más de cien mil plantones de pino. Establece por vez primera en Benidorm el riego por aspersión, consiguiendo en pocos años transformar aquellos áridos arenales en un verdadero vergel, teniendo en la actualidad iniciada la construcción de un parque que piensa donar al Ayuntamiento una vez terminado.

Al lanzar el Ayuntamiento la emisión de agua potable, adquiere trescientas ochenta mil pesetas en acciones. Funda en unión de otros señores el Club Náutico de Benidorm y dona los terrenos para el mismo. Construye encima del promontorio de la Cala una hermita [sic] a sus extensas [sic]. Lleva a aquella zona la luz eléctrica, el teléfono y el agua de riego.

Es D. Jesús Gargallo el tipo de hombre emprendedor y entusiasta de nuestra tierra, aún sin ser hijo de ella, y su ejemplo digno de imitación y su obra realizada digna de las mayores alabanzas” [4]. 



2. El Museo Municipal y las excavaciones clandestinas en el “castellum”.

A partir del año 1956 muchas personas estaban convencidas que pronto se urbanizaría la cumbre del Tossal de la Cala y se perderían los restos arqueológicos allí presentes. Por eso dos guardias civiles del cuartel de la Cala y el párroco Luis Duart comenzaron a buscar por su cuenta en el yacimiento para conservar algunos objetos y vender otros. 

Aunque visto desde la perspectiva actual esta actividad del párroco y los guardias civiles nos parece un expolio inadmisible, creo que esas personas no debieron tener conciencia de estar realizando algo reprobable. Eran terrenos de propiedad privada y salvaban algunos objetos del pasado que serían destruidos cuando se construyesen chalets. Así lo sugiere la actitud de Luis Duart que entregó objetos arqueológicos de Benidorm al Servicio de Investigaciones Prehistóricas de Valencia aunque lamentablemente no especificó el lugar de procedencia y no dejó información escrita sobre su  actividad. Además era un gran aficionado a la numismática y entregó su colección de monedas al Ayuntamiento de Benidorm.  

La actividad de estos aficionados produjo abundantes hallazgos que Pedro Zaragoza quería que fueran a parar al futuro Museo Municipal de Benidorm. 

La creación de dicho museo se debía acelerar como consecuencia de la cesión de terrenos que hizo el Ayuntamiento para construir el actual cuartel de la Guardia Civil en la avenida de Beniardà. En Benidorm esta institución ocupaba cuatro pequeños cuarteles que hasta 1940 habían pertenecido al Cuerpo de Carabineros. Estaban en la Cala, en el Castillo, en el Racó de l’Oix y en el Pla del Cuartel y era mucho más efectivo que se ubicaran en un único edificio. 

A cambio del terreno cedido el pleno municipal pedía a la Dirección General del Patrimonio del Estado “la cesión gratuita a este Municipio de los terrenos y edificaciones que actualmente ocupan las fuerzas de la Guardia Civil en los cuarteles denominados “Benidorm” y “Caletes”, construido que sea el nuevo edificio-cuartel”.  Además se acordó “1º.- Aprobar el proyecto y propuesta de Museo y Biblioteca municipales a instalar en el actual cuartel denominado «Benidorm» [en el Castillo].

2º.- Aprobar igualmente el proyecto y propuesta de Escuela Municipal de Hostelería para su funcionamiento en el actual Cuartel denominado «Caletes» [en el Racó de l'Oix” [5]. 

Se solicitaba que el cuartel del Castillo fuese cedido para Biblioteca y Museo Municipal y así se hizo. La Escuela de Hostelería nunca se materializó y Benidorm perdió por esa causa la propiedad del cuartel del Racó de l’Oix. Es el único que subsiste en la actualidad y se merece mejor destino que el del Pla del Cuartel que amenaza ruina porque se quedó sin cubierta cuando sus tejas se utilizaron para el museo de l’Hort de Colón.

Año 1952: visita de familiares a los guardias civiles del Pla de Cuartel. Fotografía publicada por Jackycalp Ifac en el grupo de Facebook “Fotografía para la Historia de Benidorm”.

Año 2012: el antiguo cuartel del Pla del Cuartel. La desafortunada idea de quitarle las tejas para ponerlas en el Hort de Colón ha supuesto su inevitable deterioro. No se debió arreglar un edificio histórico condenando a la ruina a otro.


Respecto al Museo Municipal, Pedro Zaragoza tenía previsto que tuviese una parte de pinturas con temas de Benidorm y otra con objetos arqueológicos del municipio. En 1962, ante la cantidad de piezas extraídas del Tossal por los excavadores aficionados, temió que el Museo perdiese las mejores piezas, como así sucedió finalmente. En una carta a su amigo y mentor Julio Guillén Tato le exponía sus inquietudes y nos ofrece datos sobre la venta del material arqueológico extraído por los guardias del cuartel de la Cala:

Mi querido amigo:

En su calidad de Director del Museo Municipal de esta villa, quiero someter a su consideración los siguientes hechos, a fin de buscar una adecuada solución a los mismos.

Como usted sabe, en los terrenos propiedad de “Gargallo, S.A.”, sitos en la Cala, el guardia civil Sr. Soler viene realizando, desde hace algún tiempo, excavaciones arqueológicas –con bastante éxito por cierto- y en las que colabora el cabo de servicio en aquel Puesto.

De los objetos hallados, algunos han sido adquiridos por este Ayuntamiento con destino al Museo Municipal de su Dirección. Pero es el caso de que la mayor parte de ellos, y quizás los más valiosos, están siendo vendidos al súbdito alemán D. Humberto Hahn, quien los adquiere directamente de los guardias que realizan las excavaciones.

Como es natural, ésto perjudica notablemente los intereses del Museo municipal por cuanto objeto[s] arqueológicos hallados en este término van a parar a manos extrañas que incluso, probablemente, pueden sacarlos del país.

La Ley de Expropiación forzosa de 16 de diciembre  de 1954, prevé la posibilidad de expropiación de bienes de valor artístico, histórico arqueológico, en sus artículos 76 y siguientes, pero parece desprenderse de los mismos que la facultad expropiatoria la tiene únicamente el Estado y no otras Corporaciones. 

Sin tener que llegar al extremo enojoso de la expropiación, sí sería conveniente ver de arbitrar algún medio que permitiera al Ayuntamiento tener, al menos, un derecho de tanteo para poder adquirir siempre, con preferencia, cuantos objetos, de esta índole, pudieran interesarle, sin perjuicio de que una vez desechados los no interesantes, pudiera enajenarlos directamente el interesado en la excavación.

Por todo lo expuesto espero de su superior conocimiento en estas cuestiones, nos dé un adecuado camino a seguir que nos permita resolver el problema.

No cabe duda de que los guardias que están realizando las excavaciones obran de buena fe y por tanto no está en nuestro ánimo ocasionarles ningún perjuicio, pues bien pudiera ocurrir que llevadas a sus extremos las cosas, tuvieran consecuencias funestas para ellos.

Sin otro particular, con muchos recuerdos para sus familiares y un fuerte abrazo de su amigo y compadre.” [6] 

Por diversas causas el Museo Municipal, a diferencia de la Biblioteca Municipal, nunca se construyó.



3. Nuevos proyectos de edificación para el Tossal.

La empresa Gargallo S.A. había construido chalets en la zona de la Cala y en 1962 solicitaba permiso para “realizar obras consistentes en pavimentación, alumbrado público y distribución de agua potable en las fincas que comprende la urbanización de Mont-Benidorm presentada a este Ayuntamiento en 1956”. 

Pero el proyecto no recibió el informe favorable del arquitecto municipal por “considerar insuficiente el perfil de calle presentado, la conveniencia de marcar en el plano las calles de doble dirección y construcción de aceras; la excesiva separación entre algunos puntos de luz y la improcedencia del tendido aéreo de los cables así como la insuficiencia del mismo y pobreza de sus elementos.” La decisión del pleno municipal fue comunicar a la empresa urbanizadora que el Ayuntamiento no se hacía cargo de dichas instalaciones de vías y servicios públicos “por considerarla insuficiente para la importancia de la zona” [7].


Año 1963: folleto publicitario de Gargallo S.A promocionando la construcción de más de doscientos chalets en toda la cumbre y ladera norte del Tossal de la Cala, lo que hubiese supuesto la completa destrucción del “castellum” romano.  Fuente: Archivo Municipal de Benidorm [8].


En la sesión del 02/11/1964 el pleno municipal deliberó sobre tres proyectos urbanizadores en la zona de la Cala de Benidorm. Uno se denominaba “La Cala” presentado por Manuel Lanuza Fondier. Los otros dos se denominaban “Tossal de la Cala” y “MontBenidorm”, ambos de Gargallo S.A. 

Ambas empresas ofrecían al municipio la cesión de todos los viales y servicios públicos instalados y solicitaban la aprobación de la parcelación realizada. Se acordó: 

1º.- Aprobar las parcelaciones y trazado de viales en los términos en que se hallan proyectados y realizados, tanto en lo que respecta a viales como a parcelas edificables […] 

2º.- Que se emita dictamen por los servicios técnicos municipales respecto a todos los servicios públicos colectivos instalados, tales como pavimentaciones, alumbrado público, red de abastecimiento de aguas y otros, proponiendo las reparaciones y modificaciones convenientes a la vista de las cuales se adoptará por el Ayuntamiento el acuerdo que proceda respecto a la aceptación y futura conservación y entretenimiento de tales servicios e instalaciones.

La urbanización “Tossal de la Cala” no se llevó acabo y los esfuerzos de la empresa se centraron en MontBenidorm, lo que finalmente supuso, entre otras cosas la construcción de un cine de verano que aunque fuera de uso aún se conserva, doce locales comerciales y una capilla que actualmente es la iglesia de San Juan Bautista [9]. 

Por fortuna para Benidorm la construcción de chalets en el Tossal de la Cala se frenó. El balance de la gestión de esos años fue la destrucción de una parte del “castellum” y el posterior expolio del yacimiento por el párroco y dos guardias civiles. Además hay que incluir en el lamentable balance de la empresa Gargallo S.A. la destrucción total de un patrimonio irremediablemente perdido. Me refiero al yacimiento que Belda denominó santuario al aire libre y que Enrique Llobregat pensó que podría haber sido necrópolis. Pero no pudo afirmarlo con certeza porque la colina había sido edificada y se había arrasado el yacimiento. Lo mismo le sucedió con otra colina alargada, junto al Tossal, donde según Belda había una factoría de muros ciclópeos y que Llobregat tampoco pudo ver porque también había sido arrasada.

Año 1956: el camino de tierra permitía el acceso hacia la cumbre del Tossal (1) y destruyó una parte del "castellum". A los pies del Tossal estaba el cuartel de la Guardia Civil a cuyas espaldas había una colina con abundantes restos arqueológicos, posiblemente de una necrópolis ibérica que fue arrasada tras su urbanización (2). Enfrente del cuartel se encontraron los restos de un toro de piedra también de época ibérica. En la colina alargada de la izquierda (3) el yacimiento arqueológico también fue arrasado. Las dos torres que se aprecian en la fotografía son del siglo XX y eran transformadores del suministro eléctrico de la zona. Fuente Archivo Municipal.


La última mutilación del “castellum” del Tossal se produjo años más tarde, en la década de 1980, cuando MontBendidorm quiso edificar de nuevo en el Tossal. Las protestas ciudadanas consiguieron que se encargase al arqueólogo Francisco García Hernández un estudio de la zona y la excavación del yacimiento. Durante el mes de agosto de1984 pudo determinar que el “castellum”, que por entonces se seguía considerando un poblado ibérico, empezaba en la cota de 90 metros e iba ascendiendo hasta la cumbre. Por tanto se podía edificar por debajo de los 90 metros. Además realizó una tercera excavación del yacimiento arqueológico. 

Aparentemente el “castellum” se había salvado pero no fue así: algunas de las casas construidas en esta etapa están sobre el extremo oeste del yacimiento y la piscina de la urbanización se hizo en la cumbre, sobre otra parte del sector sur del yacimiento. En el lado de levante la empresa desmontó una parte del terreno para un restaurante que nunca se construyó y es probable que destruyera una parte del yacimiento.

Para compensar al pueblo de Benidorm MontBenidorm le entregó un local para Museo Arqueológico que no reúne condiciones para tal menester y nunca ha desempeñado tal función, contradiciendo al rótulo que hay sobre la puerta de acceso.



El local cedido por la urbanización MontBenidorm al municipio con destino a un Museo Arqueológico Municipal no se ha utilizado para dicha finalidad porque no es adecuado para ello.




NOTAS: 


[1] AMB, 6909/3; acta  del pleno 7/12/1953.

[2] BAYO FUENTES, SONIA: “El yacimiento ibérico del “Tossal de la Cala”, MARQ, 2010 pág. 39.

[3] AMB, 8/4.

[4] Expediente instruido para la concesión del título de hijo adoptivo de la villa a Don Alfonso Puchades Jou y Don Jesús Gargallo, año 1961. AMB, 4811/4.

[5] AMB, acta del pleno  08/06/1962.

[6] AMB, Oficio a Julio Guillén Tato sobre Tossal de la Cala, 5091/12.

[7] AMB, acta pleno 08/06/1962; también en  51/12.

[8] AMB, 185/24.

[9] AMB, 91/18.